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A propósito de las lámparas de bajo consumo

bcons.JPGEstamos viendo algunos gestos del gobierno tendientes a la resolución del problema energético actual. En realidad, las consecuencias son actuales pero el problema viene de arrastre de muchos años de desinversión y deterioro, aunque se sabe que la ola privatizadora de los ’90 justamente venía a resolver esos problemas.

En fin: ahora se proponen algunas soluciones, no sólo de ahorro en el ámbito público con el cambio de hora y el apagado de luminarias en calles y edificios estatales, sino también algunas que pretenden que el ciudadano común adquiera ciertos hábitos de ahorro de energía a fin de paliar la crisis. Una de esas soluciones tiene que ver con el cambio de lámparas comunes incandescentes por las llamadas “de bajo consumo”, o más adecuadamente “lámparas fluorescentes compactas”. Estas brindan la misma intensidad lumínica pero con un ahorro de entre el 75 y el 80% del consumo y una duración mayor. Son más caras, pero en teoría duran más con el mismo efecto que una incandescente gastando menos energía.

A este respecto es bueno conocer algunas cuestiones relacionadas con el uso de este tipo de lámparas.

Según un estudio realizado en setiembre de 2006 por ingenieros y técnicos del Laboratorio de Luminotecnia del Centro de Física y Metrología del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), muchas de las 17 marcas más difundidas en el mercado local no cumplen con lo que prometen en el envase. Llegaron a esta y otras conclusiones luego de analizar el funcionamiento de 544 lamparitas de las 17 marcas más difundidas, todas importadas de China.

Esto significa que muchas lámparas de bajo consumo que nos venden no cumplen con el rendimiento que prometen y hay algunas que hasta son inseguras. El estudio se hizo en poco más de un mes con instrumental de gran precisión. Algunos resultados de la investigación son los siguientes:

  • Hay lámparas de bajo consumo que iluminan menos que el valor equivalente de una lámpara incandescente indicado en el envase;
  • Otras duran mucho menos de lo que prometen;
  • Algunos de los productos que llevaban en el envase el sello de seguridad eléctrica “S”, basado en las certificaciones de organismos privados como IRAM, Bureau Veritas y TÜV, produjeron cortocircuitos en la instalación.
  • Algunas lámparas ahorran menos que otras.

Así que, cuidado al comprar , prestando atención a las especificaciones del fabricante y consultando a algún electricista o especialista de confianza.

Otras consideraciones igualmente útiles a tener en cuenta:

  • No usarlas en lugares donde se enciendan y apaguen repetidamente, como el baño, por ejemplo, ya que esto acorta su vida útil. Además, les toma a estas lámparas varios minutos llegar a la máxima potencia lumínica.
  • Si bien en cantidades muy pequeñas como para poner en riesgo nuestra salud, este tipo de lámparas contienen mercurio. Deberíamos prestar atención a esto al momento de desecharlas.

Con respecto al mencionado estudio, puede consultárselo en el INTI llamado a los teléfonos 4713-5027 o 4724-6213/6281/6286 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, o ingresando a la página del informe en el sitio del INTI.

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Una reflexión en “A propósito de las lámparas de bajo consumo

  1. gabriela sellart dice:

    Enrique, había leido el informe del INTI hace mucho. Cuando comenzó la historia de la lamparitas lo recordé, pero nunca me tomé el trabajo de buscarlo. Gracias por facilitarlo

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