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La ética del haz lo que digo pero no lo que hago

Saber cuantas personas insisten en firmar acuerdos de confidencialidad comprometiéndose a no revelar ninguna información, es casi imposible. Pero una reciente demanda que afecta a uno de los grandes nombres -Mark Zuckerberg- ha arrojado luz sobre los acuerdos de confidencialidad caseros y la búsqueda de privacidad. En la demanda, el Sr. Zuckerberg y sus representantes buscan acuerdos de confidencialidad. En un correo electrónico dado a conocer en el caso, un abogado de Sr. Zuckerberg escribió al abogado contrincante, ‘cómo ya sabe su cliente, el Sr. Zuckerberg hace todo lo posible por proteger la privacidad de su vida personal.’
Esto añade un elemento irónico: algunas personas que requieren confidencialidad son los mismos que han edificado una industria en lo opuesto, la divulgación de datos personales.
[Matt Richtel, en el New York Times, haciendo referencia a los acuerdos de confidencialidad que deben firmar los contratistas que trabajan en las casas de los popes de la industria.]

[NdE: Muchas gracias al colega Alejandro Tortolini, que halló la nota en La Nación, en español. Para acceder a ella, clic AQUÍ]

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