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Todas las entradas de Enrique Quagliano

Objetivo: enojarnos entre nosotros

Al investigar las redes sociales (…) tenía 50000 usuarios de Twitter que elegí al azar (…) Unos cien eran bots [programas de computadora en línea que se ven y suenan como personas reales] rusos operados por la misma persona. [Los bots] siguen a personas reales y se siguen entre si. Hallamos unos ciento cincuenta mil bots en esta red [Twitter] (…) Nunca pensé que encontraría esto (…) Tuiteaban oraciones de novelas o manuales técnicos. Sus fotos de perfil eran fotos de archivo, de vez en cuando ponían emojis, se ponían “Me gusta” unos a otros, se seguían entre sí y se retuiteaban entre ellos. ¿Para qué lo hacían? No lo sabemos. A veces la gente arma enormes redes de bots solo por tenerlas para poder usarlas en el futuro. Se ven legítimas, y cuando quieren enviar spam o influenciar las elecciones, ya tienen cientos de miles de bots. Parte de su objetivo en las elecciones [en EE.UU.] y en el Brexit no ha sido necesariamente apoyar a uno u otro lado, sino enojarnos entre nosotros. Y eso es justo lo que hacen. Con un poco de habilidad técnica y mucha creatividad puedes tener un gran impacto.
Jennifer Golbeck, profesora de Estudios en Informática, Universidad de Maryland, en la serie documental “Conexiones”, T01E04 (disponible en Netflix)

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Los docentes y las pantallas: entre la imprevisión y el maltrato

Alertábamos, en el inicio mismo de la cuarentena y las clases virtuales, sobre la falta en el país de estrategias para la capacitación docente en el uso de las nuevas tecnologías. Y en aquel momento, lo que parecía una exageración -la compraventa de “humo informático”, aquellos discursos de los gurúes del marketing y la venta digital que hablan de educación, en lugar de una capacitación en serio para todos los docentes- hoy, quedaría demostrado, no solo produce metafóricamente víctimas del virus más mortal, la ignorancia, sino algo más real y concreto: el estrés, el cansancio, la frustración y hasta daños en la salud de los docentes. 

Al menos así lo demostraría un artículo publicado el pasado 19 de agosto en Redacción Rosario y firmado por la periodista Marcela Isaías, titulado “Pantallas sin tiempo”. Un párrafo de la nota tal vez resuma el tenor de las vivencias docentes y sus reclamos:

El doble o el triple de trabajo. Muchas horas frente a las pantallas y otras tantas preparando las clases para una modalidad que la mayoría aprendió sobre la marcha. Todos los recursos salen del propio bolsillo docente: desde celulares hasta computadoras, además de los gastos para sostenerlos (pago de datos móviles, abonos de internet y mantenimiento de equipos). Tan es así que las clases dependen del aporte directo que hace la docencia. Es decir, son quienes en este momento sostienen la enseñanza. Aún así, aseguran que no siempre se valora la tarea que hay detrás del armado de una clase virtual; es más, han escuchado recriminar a las familias: ‘Mandan un videíto y listo’.

Así, la periodista recoge diferentes testimonios que describen lo heterogénea que es esta educación, desde sentirse acompañados por las instituciones o bien trabajando como en un call center.

El Ministerio de Educación provincial convocó a una capacitación docente, apenas terminado el receso de invierno: contrariamente a lo esperado y por lo intempestivo de la noticia, cada escuela decidió abordarla de acuerdo a su conveniencia -o intereses, por cierto- añadiendo aún más desconcierto y más presión.

Órdenes y contraórdenes de parte del Ministerio, salarios congelados, escuelas privadas que presionan para satisfacer a las familias, inestabilidad y sobrecarga, y hasta tarea social -entrega de bolsones para que no falte comida, en las zonas desfavorecidas-, son parte del menú diario de dificultades que perciben los docentes. Esto, sumado a la situación de algunas familias, desbordadas de trabajo.

Exigencia, exigencia y más exigencia parece ser la realidad actual que viven los docentes, una realidad que golpea.

La nota completa puede leerse haciendo clic AQUÍ

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Morduchowicz: “Estamos en un momento filosófico, con más preguntas que respuestas”

La expresión pertenece al economista y especialista en política educativa Alejandro Morduchowicz. El disparador: su artículo “Pensar el futuro sin poder salir del pasado” y la certeza de que la tarea de pensar un futuro pos pandemia no es sencilla. Y arriesga: “para determinadas cuestiones, ni siquiera podemos pensar el futuro: lo máximo que podemos hacer es pensar cómo pensarlo”. La incertidumbre se entiende: “nos tuvimos que abocar, de golpe, a imaginar lo que vendrá”.

A continuación, algunos párrafos del texto para pensar cómo pensar el futuro:

El gobierno de la educación

Nuestra forma de pensar el futuro sigue estando permeada por nuestra forma de ver el pasado. Y sobre ese pasado han estado actuando los gobiernos, ofreciendo más recursos (digitales, audiovisuales, cuadernillos, infraestructura) y más regulaciones (sobre todo, protocolos para la vuelta a la escuela). En fin, variantes sobre un mismo tema. Como decía Keynes, el reto no es encarar lo nuevo, sino abandonar lo viejo. (…) Solo hay deseo y necesidad de volver al viejo mundo conocido (…) Se salió del paso como se pudo. Hubo quienes criticaron la improvisación. Para mí no fue ese el problema: todos habríamos improvisado; la pandemia fue algo totalmente inesperado. Lo inquietante fue la (falta de) preparación de nuestros sistemas para la improvisación. Ese sigue siendo uno de nuestros grandes déficits institucionales.

El cambio educativo

Por mi parte, por ejemplo, me pregunto si hay señales que indiquen que: aumentará el financiamiento y lo que se deriva del mismo -mayores salarios, mejores condiciones materiales para el aprendizaje- y si cambiarán algunas regulaciones, sobre todo las que tienen que ver con la asignación de recursos y el fortalecimiento escolar. Si las respuestas son negativas, no voy a esperar ningún gran cambio. (…) A veces creo que quienes sostienen que “la escuela debe cambiar” (pregunto: ¿cómo? ¿con qué? ¿para qué? ¿hacia dónde?) no perciben o no conocen el funcionamiento de los sistemas altamente regulados que lo impedirían. Además, ¿a quién le hablan? ¿a los directivos y docentes escolares? ¿a las autoridades? ¿a las familias? ¿a sus pares? ¿De dónde sale la ilusión de creer que habrá un cambio? ¿Cómo se genera? En todo caso, ¿por qué se debería producir? Y, de tener lugar, ¿será espontáneo? ¿Cuál es la secuencia lógica de los hechos que llevarán a la escuela hacia ese cambio? Como decía, en lo inmediato, solo veo deseos y necesidad de volver a lo anterior. Incluso creo que las familias quieren lo mismo.

La autonomía escolar

Tal como están las cosas, la fuerza de las circunstancias hace que solo se esté configurando una “autonomía boba” o “perversa” en que las escuelas serán responsables de todo, pero tendrán recursos para nada. (…) Se le pide o demanda a la escuela más de lo que puede dar. Como se sabe, es una organización que, para alcanzar su máxima eficacia, presupone unas condiciones dadas sin las cuales se verá limitada. Con el incremento de la pobreza, esas condiciones serán peores, no mejores. (…) Mi gran duda es cómo se comportarán directivos y docentes. ¿Tendrán la suficiente conciencia “de clase” para exigir espacios de autonomía? ¿Se habrán dado cuenta de que las administraciones educativas estuvieron presentes, pero a la vez ausentes? ¿Qué les podrían pedir? Más inquietante es la contraparte, el Estado: ¿qué les puede dar?

La tecnología educativa

Rechazadas antes, miradas con recelo ahora, festejadas por algunos siempre, su progresivo acercamiento a gobiernos, regalando licencias incluso, hará que se destinen más recursos a dispositivos, conectividad… y a los propios programas educativos. La perplejidad y la necesidad de dar respuestas han hecho que los gobiernos se vayan apoyando progresivamente en ellas. Ante el vacío de propuestas, las tecnologías (desde la radio, pasando por la televisión hasta llegar al teléfono con el WhatsApp y las plataformas más sofisticadas) se presentaron como la única vía para generar la llamada “continuidad pedagógica”. (..) Oponerse a las tecnologías no es una solución, pero aceptarlas sin más, tampoco. (…) Lo que importa es cómo actúen los gobiernos y las políticas que implementen frente a estas propuestas tecnológicas.

Una sociedad tan segregada es inviable

¿Por qué va a cambiar algo cuyos resultados están tan lejos e inciertos como son los de la educación? El carácter diferido de sus beneficios es tan grande que ni siquiera está en un segundo plano en las preocupaciones de nadie. Quienes tienen los medios, se creen exentos de esta cuestión y suponen que la salida es individual. Pero olvidan que una sociedad tan segregada es inviable. (…)
Preocupados por la salud, la economía y la seguridad, no terminamos de tomar conciencia de la gravedad y urgencia de no considerar la educación como un problema social. Por eso no está incluida en la agenda pública. No será un problema inmediato, pero no por eso deja de ser urgente. Más temprano que tarde pagaremos esta forma de no ver a la educación.

El artículo completo puede leerse haciendo clic AQUÍ


Imagen: LifeAndStyle
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Dolina y lo que vendrá después de la pandemia

El Ministerio de Cultura de la Provincia de Santa Fe inaugura un ciclo de micros audiovisuales que intenta plantear interrogantes y algunas respuestas acerca de cómo será el pos Covid-19. Mujeres y hombres que provienen de los más diversos ámbitos analizan la dramática encrucijada global y sus efectos sobre el presente y el futuro.

En esta ocasión, la siempre lúcida mirada de Alejandro Dolina.


Fuente: Ministerio de Cultura de la Pcia. de Santa Fe
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Terigi: “Esto que tenemos es educación en el hogar comandada por la escuela, y genera algunas preocupaciones”

La Prof. Flavia Terigi, licenciada en Ciencias de la Educación, doctora en Psicología y profesora de Filosofía y Letras en la UBA, es siempre interesante y esclarecedora. En este video reflexiona sobre las condiciones excepcionales de estos tiempos de cuarentena y aprendizajes en entornos virtuales.

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Recomendaciones para una búsqueda precisa y segura

A pedido de los directivos de una escuela, preparé un folleto digital con algunas recomendaciones sobre cómo realizar búsquedas seguras en internet. En estos tiempos de pandemia, cuarentena y sobresaturación de comunicaciones virtuales, intentamos una recopilación de cosecha propia y de hallazgos en la web, con recomendaciones y consejos útiles tanto para encontrar lo que se busca como para tener cuidado con lo que se encuentra.

El folleto se baja haciendo clic AQUÍ.


Imagen: iStock
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Pandemia: El trabajo se incrementó fuertemente para el 80% del magisterio público de todo el país

Según la Encuesta Nacional de la Confederación de Trabajadores de la Educación (Ctera) sobre “Salud y condiciones de trabajo docente en tiempos de emergencia sanitaria Covid 19”, educar en la pandemia implica mucho más trabajo para la docencia argentina. 

De los más de 15 mil docentes encuestados de todas las provincias, el 80% del magisterio público considera que su trabajo se incrementó fuertemente durante la pandemia. Surge también que, al ser un oficio desempeñado especialmente por mujeres, éstas son las más afectadas. Y un dato a más: la mayoría pone sus propios recursos, como los tecnológicos, para enseñar.

El estudio de Ctera, realizado luego de más de ochenta días de trabajo docente a distancia, afirma que “lo primero que resulta como dato relevante es que el 80% de los encuestados evidencia un fuerte aumento tanto en la cantidad de horas de trabajo como en la diversificación de las estrategias pedagógicas y didácticas respecto a lo que se venía haciendo antes de la pandemia”.

Y destaca además, “la drástica transformación de la jornada educativa y laboral que se produjo a la par de la suspensión del dictado de las clases en los espacios físicos de las escuelas, junto a la decisión de garantizar la continuidad pedagógica a través de la implementación de diversos programas educativos con sus respectivos dispositivos tecnológicos de comunicación”.

El informe también subraya la realidad de que “uno de los principales impactos en la condición estructural de las/os docentes se da también por la condición de género”, desde la realidad de que el 84% del total de la docencia está constituido por mujeres, quienes además de desempeñar su oficio asumen la mayor carga de responsabilidad en las tareas domésticas y de cuidado de los suyos. Y claro, ambas tareas se realizan por lo general en el mismo espacio físico. Todo esto en un contexto en que solo un 27% de los educadores encuestados declara no ser el principal ingreso económico de su hogar.

Otro aspecto de la precarización laboral que los docentes sufren en este contexto es la falta de recursos tecnológicos para realizar una tarea acorde, a la distancia, ya que los docentes no solo usan sus propios recursos para la tarea sin la cobertura de Estado, sino que además hay un 29% que directamente no dispone de dichos componentes tecnológicos como computadoras, notebooks u otros dispositivos similares. Además de la cuestión de la baja calidad de la conectividad en muchos casos.

Y como es esperable, todo esto causa la aparición o intensificación de malestares vinculados a la fatiga visual por la sobreexposición a las pantallas, contracturas cervicales, molestias articulares y musculares y dolores de cabeza.

La falta de recursos de los estudiantes también se convierte en una dificultad de la que los docentes toman registro, en especial aquellos sectores de menos recursos.

La encuesta suma además información valiosa para la defensa de los derechos laborales, sobre todo“cuando se reclama una nueva Paritaria Nacional Docente ante los nuevos desafíos que se imponen con la tan reclamada ‘vuelta a las aulas’”. Y contribuye a la definición de protocolos y recomendaciones “para este posible regreso a los espacios físicos de las escuelas, que tendrá entre sus principales características el desdoblamiento del trabajo docente en instancias presenciales e instancias no presenciales. Lo cual, necesariamente también tendrá que ser acordado en el marco de la Paritaria Nacional Docente”.

Desde Ctera destacan su observancia en esta instancia, de las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y de la Internacional de la Educación (IE).


Más información en Redaccion Rosario
La encuesta completa puede leerse en el sitio de Ctera.
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Imágenes de Marte en 4K

Este video lanzado por la NASA muestra nuevas imágenes de Marte renderizadas en una impresionante resolución 4K. Las cámaras a bordo de los rovers tenían la tecnología necesaria cuando se lanzaron las misiones respectivas.

Aunque las cámaras son de alta calidad, la velocidad a la que los rovers pueden enviar datos a la Tierra es el mayor desafío. El Curiosity solo puede enviar datos directamente a la Tierra a 32 kilobits por segundo. En cambio, cuando puede conectarse al Mars Reconnaissance Orbiter, se obtiene la velocidad más favorables de 2 Megabytes por segundo. El problema es que este enlace solo está disponible durante aproximadamente 8 minutos cada Sol o día marciano. Esto respondería a la pregunta habitual de por qué no envía videos: dado que nada se mueve realmente en Marte, tiene más sentido tomar solo imágenes y enviarlas a la Tierra.

Qué disfruten el video con estas impresionantes imágenes y subtitulado en español.


Fuente: ElderFox Documentaries
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Daniel Brailovsky: “Poner lo pedagógico por delante de las tecnologías”

¿Qué implica mudar la escuela al mundo virtual? Esa es la pregunta que se propuso responder en los primeros días de la cuarentena Daniel Brailovsky, docente y doctor en Educación, allá por el mes de abril. Me parece importante contextualizar, a fin de utilizar lo dicho en la conferencia no solo como recurso para actividades futuras -si fuera el caso- sino también como una especie de reflexión sobre las propias prácticas y percepciones luego de 4 meses de actividad en línea, con toda la carga de logros, aprendizajes y, por qué no, frustraciones que trae aparejada esta experiencia en gran medida novedosa para la mayoría de los involucrados.

El especialista entonces propone preguntarnos qué necesitamos para seguir enseñando desde esta virtualidad forzosa. Y la respuesta es por demás interesante: con recursos informáticos pero también desplegando otros dispositivos tan antiguos y nobles como son el relato, el apunte, la conversación o el juego.

Educación con lo pedagógico por delante. O deberíamos decir, desempolvando lo que es obvio pero está sepultado bajo el discurso tecnófilo.

Así estamos.

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Las naves de Calígula y su tecnología asombrosa

La fotografía de aquí arriba, tomada a principios de la década de 1930, muestra los restos de una de las dos poderosas naves del emperador romano Calígula que se encontraban en el Lago de Nemi al sur de Roma.

Los restos de los naufragios fueron excavados en 1929, siendo trasladados luego al museo de Roma. Por desgracia, en mayo de 1944 el museo fue completamente destruido por un bombardeo por parte de los aliados, y por esa razón ninguno de los dos ha sobrevivido hasta nuestros días. Los italianos acusaron a los alemanes por el ataque estadounidense, pero las piezas ya estaba perdidas.

Estos barcos fueron únicos. Eran monumentales y estaban repletos de una tecnología asombrosa: 70 metros de largo y 24 de ancho, un sistema de suministro de agua fría y caliente y baños. Para los placeres privados del Emperador, contaban con una gran sala de estar, cocina y dormitorio, en una especie de palacio flotante. Todo en mármoles, oro y marfil.

Se hallaron entre los restos, además, tornillos de Arquímedes -los más antiguos conocidos hasta ahora-, un ancla de patrón de almirantazgo extremadamente rara y bombas de pistón -se encuentran nuevamente recién en la Edad Media-. Ambos tenían un sistema de esculturas móviles con un sistema de rodamiento de bolas.

Los barcos eran un poco diferentes entre sí: uno era una galera, impulsado por remos; otro navegaba con la fuerza del viento.

Por qué Calígula decidió construir estos grandes barcos en el pequeño Lago de Nemi, sigue siendo fuente de especulaciones. En la antigua Roma, el lago era sagrado y no se permitía navegar en su superficie. Es probable que el clima amigable de la zona haya jugado un papel decisivo.

Estos anillos de latón se recuperaron del naufragio en 1895. Estaban montados al final de las vigas en voladizo para fortalecer la estructura del barco, cerca de las posiciones de los remos.

La pérdida de estas asombrosas estructuras estremeció en su momento a la opinión pública en todo el mundo. Varias asociaciones continúan considerando aun hoy un intento de recrear estos dos monumentos, hasta hoy sin éxito a raíz de su elevado costo.


Fuente: Imperiun Romanum 
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