Ir al contenido


Todas las entradas de Enrique A. Quagliano - 182. página

Internet, seguridad y sociedad

En una muy interesante serie de artículos publicados por el diario Clarín, de Buenos Aires, se trata extensamente el tema de la seguridad informática; los delitos que se cometen y cómo proteger la privacidad.

En nuestro sitio Tecnología para Todos, en la sección “Guía de navegantes” los hemos condensado y reproducido en un par de artículos (“La nueva trampa de internet” y “Delitos informáticos”) para provecho de nuestros visitantes. Recomendamos leerlo para estar al tanto del tema y no “caer en la trampa” estando desprevenidos. Hemos publicado también, en la misma sección, otros artículos con recomendaciones y sugerencias al respecto.

Estos artículos además disparan una serie de pensamientos y conceptos, que para quienes trabajamos en el mundo de la tecnología e internet no son ideas menores.

Internet no es sino el reflejo mismo de lo que las personas pueden hacer. Fué creada y es usada por personas, y tiene las mismas grandezas y miserias que experimenta cualquier comunidad. Sin embargo, quienes se aventuraron a ver “un mundo nuevo y diferente” a partir de la masificación de internet son quizás los más defraudados en esto, porque se equivocaron.

Lo que sucede en internet es el calco de lo que sucede en la calle: inseguridad, delito, etc., pero tiene el agravante del anonimato y la anarquía. No estamos propugnando la eliminación de las libertades individuales; nada más alejado de nuestros ideales, pero es evidente que el hombre pequeño no sabe que hacer con sus libertades.

Por otro lado, jamás en la historia de la humanidad hubo tanta información disponible tan abierta y libremente: se pueden ver y leer cosas que de otro modo serían de muy difícil o imposible acceso, con una riqueza excepcional. Pero. Siempre hay un pero. En una estadística muy “casera” podría decirse que esto representaría un muy bajo porcentaje del total. ¿Cuanto? ¿Un cinco, diez por ciento? Tal vez sea mucho. El resto es basura: virus, estafas, pornografía, mentiras, y varios etcéteras más.

Pero no por eso debemos confundir el medio con el fin: internet es una herramienta fantástica, única. Con los recaudos de seguridad apropiados, por molestos que sean, se puede sacar un provecho importante de su uso. Por otro lado, no es la única herramienta: no nos olvidemos de la importancia de una buena biblioteca u otros materiales de lectura, que pueden complementar y aun verificar, la información obtenida en la red.

Y habrá que terminar de entender que el ser humano es asi. Ha buscado, luchado, guerreado por la libertad. Pero no siempre sabe que hacer cuando la logra. Es una cuestión, entre otras cosas, de educarse para la libertad.

¿Que puede hacer una computadora?

Tengamos en cuenta primero lo que NO puede hacer: por obvio que parezca, una computadora no piensa; una computadora no toma decisiones por sí sola, y mucho menos las decisiones que usted debe tomar, así que nunca deje que ella tome el control poniéndolo nervioso por lo que no sabe, o frustrado porque nada funciona.

Una computadora SI puede: procesar grandes cantidades de información en un tiempo muy corto, sin cansarse (otra obviedad), y con solo programarla por medio de un conjunto de instrucciones adecuado.

¿Que significa procesar información? Significa que la computadora puede darle cierto tratamiento a los datos suministrados por alguien para generar nuevos datos. El ejemplo más sencillo es cuando usted digita dos números y la computadora le responde con un tercero que es la suma de los anteriores. Por definición, entonces, y en términos generales, una computadora es un dispositivo electrónico capaz de procesar información de acuerdo a instrucciones previamente dadas por un operador.

Usted seguramente recuerda esa especie de “duelo de titanes”, la partida de ajedrez entre el campeón Gary Kasparov y la computadora Deep Blue de IBM en 1997, ganada por esta última. Más allá del fenómeno publicitario y económico que significó para los involucrados (no para usted ni para mi), podría constituirse en el paradigma de la fantasía que impregna el pensamiento de algunas personas: la máquina venció al hombre.

La realidad es que Deep Blue no hizo otra cosa que la que debía hacer: contando con todas las jugadas y variantes posibles almacenadas en su memoria, las combinó a una velocidad increíblemente alta y las presentó al operador humano, quien efectuó las jugadas. En todo caso, parece que Kasparov perdió la partida por esa cosa que los seres humanos a veces tenemos, gracias a Dios: se puso nervioso.

Contacto real.

Si colocás una opción de contacto en tu sitio web, debés asegurarte que leés los mensajes y los respondés.

Es muy frustrante para quien hace la consulta no ser respondido jamás, y es muy probable que no sólo no te escriba más, sino que recurra a alguien de la competencia, y pierdas definitivamente la posibilidad de crear un vínculo con el navegante.

- Ir arriba -