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Todas las entradas de Enrique A. Quagliano - 186. página

Internet vs. anciana con pala

No me voy a extender demasiado, por lo surrealista de la historia:

En Armenia, una anciana de 75 años cortó con una pala el cable subterráneo de fibra óptica que lleva desde Giorgia el servicio a todo el país, dejando a sus compatriotas sin acceso por 5 horas.

El asunto es que, como la señora estaba buscando chatarra cuando se topó con el grueso cable y lo cortó para venderlo, fue apresada y acusada por dañar propiedad estatal. En estos momentos se encuentra en libertad hasta que se celebre el juicio, debido a su avanzada edad. Si es hallada culpable, podría pasar 3 años en prisión.

De quién y cómo tiró ese cable, no se dice nada. Pero… una viejita con una pala… vamos, muchachos.

Fuente: Dattatec Blog

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12 de abril de 1961

El logo de Google que aparece hoy en el buscador, homenajea a Yuri Gagarin al cumplirse el 50° aniversario de aquel fenomenal logro tecnológico y, por qué no, histórico y político, que dejó atónitos a los estadounidenses.

El anuncio de tal evento, mientras Gagarin estaba todavía en el espacio, fue impactante y a la vez estremecedor para aquellos días de 1961:

La primera nave espacial del mundo con un hombre a bordo, la Vostok, se puso en órbita desde la Unión Soviética el 12 de abril de 1961. El navegante espacial que pilota la nave Vostok es un ciudadano de la URSS, el Mayor Yuri Gagarin.

El histórico vuelo se tomó 108 minutos en efectuar una única órbita alrededor de la Tierra, y convirtió a Gagarin, de tan sólo 27 años, en el primer ser humano en el espacio.

La NASA acusó el golpe y se apresuró a poner un astronauta en el espacio. En mayo de ese mismo año, Alan Shepard se convirtió en el primer astronauta de EE.UU., aunque haciendo un vuelo balístico suborbital. No fue sino hasta el año siguiente, en febrero de 1962, que John Glenn dio la vuelta a la Tierra a bordo del Mercury Friendship 7.

En la edición digital de Muy Interesante de hoy, se hace un pormenorizado registro del acontecimiento y sus implicancias:

Dos días después del retorno de la Vostok 1 Gagarin regresó a Moscú, donde apareció en el balcón del Kremlin con el primer ministro Nikita Jruschov. Se embarcó en una gira mundial en la que los vítores de las multitudes le acompañaron dondequiera que iba. Las visitas internacionales de Gagarin fueron extraordinarias porque se produjeron en plena Guerra Fría. He aquí que había alguien que podía viajar, no sólo entre la Tierra y el espacio, sino también entre los mundos cerrado y abierto del Este y el Oeste. Las diferencias ideológicas se olvidaron temporalmente pues aquel hombre fue aclamado como un héroe en todo el mundo.

Gagarin nunca volvió al espacio. Después de la gira, regresó a su casa en la Ciudad de las Estrellas para continuar su trabajo en el programa espacial ruso. Se estaba preparando para el primer vuelo de la nueva nave Soyuz en 1967, pero los altos directivos del espacio lo dejaron en tierra: no querían arriesgar la vida de un héroe de la Unión Soviética en otra misión peligrosa. Lo más trágico fue que Gagarin perdió la vida durante un vuelo rutinario de entrenamiento el 27 de marzo de 1968, cuando su avión se estrelló y tanto él como su instructor fallecieron. Sus cenizas se depositaron en la muralla del Kremlin y, en su honor, un cráter lunar y el asteroide 1772 Gagarin recibieron su nombre.

El Director General de la Agencia Espacial Europea (ESA), Jean-Jacques Dordain, asegura que hace medio siglo la importancia del vuelo de Gagarin era difícil de sobrestimar. ‘Su gesta pertenece a la historia de la humanidad y a la historia del mundo de la cosmonáutica. Es positivo que el 12 de abril ya no se celebre sólo en Rusia, sino en todo el mundo, para demostrar que Gagarin no era sólo un ciudadano soviético sino un ciudadano del planeta Tierra. El espacio y, particularmente, los vuelos espaciales tripulados, han sido los impulsores de una visión específica: que nuestro futuro es global. En los próximos 50 años veremos una mayor cooperación. Vamos a salir, hacia la Luna o a Marte, juntos’.

Fuente: Muy Interesante

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La historia de la lapicera de la NASA

Una vez más, el excelente Microsiervos vienen a nuestro rescate con la verdad sobre una leyenda urbana.

La leyenda en cuestión dice que tras los primeros vuelos espaciales tripulados, la NASA notó que los bolígrafos comunes no funcionaban en el espacio. Decidió entonces diseñar uno que sí lo hiciera, y que gastó en ellos una cantidad de dinero exorbitante; algunos hablan de un millón de dólares. La historia incluye el supuesto ingenio a toda prueba de los soviéticos, que habrían resuelto el problema entregándoles lápices a sus cosmonautas. Pero en realidad parece que la NASA nunca hizo tal cosa.

Pero en realidad el asunto sería así: durante los primeros vuelos, los astronautas de la NASA usaron lápices. Luego, para las misiones Géminis encargaron lápices mecánicos a la empresa Tycam Engineering Manufacturing, Inc. a un precio de 128,89 dólares de la época por unidad. Como era un precio exagerado -equivaldría a unos 900 dólares a precio actual por lápiz- la NASA se decidió por otros más baratos.

Para la misma época, la Fisher Pen Co. gastó cerca de un millón de dólares de sus fondos en el diseño de un bolígrafo capaz de funcionar en condiciones de ingravidez, bajo el agua u otros líquidos, y en un rango de temperaturas que iba de los -45,5 a los 205,5 celsius. Luego lo patentaron y lo comercializaron con el nombre AG7, y en 1965 se los ofrecieron a la NASA, que finalmente encargó en 1969 unos 400 bolígrafos para los astronautas del programa Apolo a un precio de 6 dólares por unidad.

La Unión Soviética también compró 100 de estos bolígrafos junto con 1.000 cargas en febrero de 1969 para sus misiones Soyuz, aunque con anterioridad sus cosmonautas sí usaban lápices.

Muchos se hicieron eco de esta leyenda, al tomarla como verdadera y difundirla así, un poco a modo de cuento con moraleja sobre la necedad de los poderosos a la hora de gastar en cosas inútiles. Pero a no desalentarse: ellos siempre nos darán letra, aunque ahora debamos hechar mano a otras historias. Asegurémonos, simplemente, de demostrarlo con la verdad.

Fuente: Microsiervos

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Impracticable

Hacer que todos paguen mucho más por la nafta es una forma muy cara de obtener muy poco. Eso de que nos vamos a deshacer de los combustibles fósiles llenándolos de impuestos es algo que no va a pasar. No está ocurriendo ni en EE.UU., ni en China, ni en India. Hasta para los europeos es difícil de implementar. Seamos realistas y aceptémoslo: es una mala idea económica y una estrategia políticamente impracticable.
Bjorn Lomborg, “El ecologista escéptico”, quién aconseja invertir el 0,2% del PBI mundial en la investigación y el desarrollo de energías verdes.

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Jugando con el planeta

Al final, los que juegan en Las Vegas pierden más de lo que ganan. Como sociedad, estamos jugando con nuestros grandes bancos, con nuestras instalaciones de energía nuclear, con nuestro planeta. Al igual que en Las Vegas los pocos afortunados, ­los banqueros que ponen nuestra economía en riesgo y los dueños de las compañías de energía que ponen a nuestro planeta en riesgo­, posiblemente salgan ganando. Pero en promedio y casi con seguridad, nosotros, como sociedad, al igual que todos los jugadores, perderemos. Esa, lamentablemente, es una lección del desastre del Japón que seguimos desatendiendo bajo nuestra propia responsabilidad.
Joseph Stiglitz, profesor de Economía en la Universidad de Columbia y premio Nobel de Economía.

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