Saltar al contenido

Cultura - 3. página

Expresiones culturales diversas.

Dolina y lo que vendrá después de la pandemia

El Ministerio de Cultura de la Provincia de Santa Fe inaugura un ciclo de micros audiovisuales que intenta plantear interrogantes y algunas respuestas acerca de cómo será el pos Covid-19. Mujeres y hombres que provienen de los más diversos ámbitos analizan la dramática encrucijada global y sus efectos sobre el presente y el futuro.

En esta ocasión, la siempre lúcida mirada de Alejandro Dolina.


Fuente: Ministerio de Cultura de la Pcia. de Santa Fe

Las naves de Calígula y su tecnología asombrosa

La fotografía de aquí arriba, tomada a principios de la década de 1930, muestra los restos de una de las dos poderosas naves del emperador romano Calígula que se encontraban en el Lago de Nemi al sur de Roma.

Los restos de los naufragios fueron excavados en 1929, siendo trasladados luego al museo de Roma. Por desgracia, en mayo de 1944 el museo fue completamente destruido por un bombardeo por parte de los aliados, y por esa razón ninguno de los dos ha sobrevivido hasta nuestros días. Los italianos acusaron a los alemanes por el ataque estadounidense, pero las piezas ya estaba perdidas.

Estos barcos fueron únicos. Eran monumentales y estaban repletos de una tecnología asombrosa: 70 metros de largo y 24 de ancho, un sistema de suministro de agua fría y caliente y baños. Para los placeres privados del Emperador, contaban con una gran sala de estar, cocina y dormitorio, en una especie de palacio flotante. Todo en mármoles, oro y marfil.

Se hallaron entre los restos, además, tornillos de Arquímedes -los más antiguos conocidos hasta ahora-, un ancla de patrón de almirantazgo extremadamente rara y bombas de pistón -se encuentran nuevamente recién en la Edad Media-. Ambos tenían un sistema de esculturas móviles con un sistema de rodamiento de bolas.

Los barcos eran un poco diferentes entre sí: uno era una galera, impulsado por remos; otro navegaba con la fuerza del viento.

Por qué Calígula decidió construir estos grandes barcos en el pequeño Lago de Nemi, sigue siendo fuente de especulaciones. En la antigua Roma, el lago era sagrado y no se permitía navegar en su superficie. Es probable que el clima amigable de la zona haya jugado un papel decisivo.

Estos anillos de latón se recuperaron del naufragio en 1895. Estaban montados al final de las vigas en voladizo para fortalecer la estructura del barco, cerca de las posiciones de los remos.

La pérdida de estas asombrosas estructuras estremeció en su momento a la opinión pública en todo el mundo. Varias asociaciones continúan considerando aun hoy un intento de recrear estos dos monumentos, hasta hoy sin éxito a raíz de su elevado costo.


Fuente: Imperiun Romanum 

Un cambio virtual de sexo peligroso

FaceApp es una aplicación móvil para iOS y Android, desarrollada por la empresa rusa Wireless Lab, que utiliza inteligencia artificial para generar automáticamente transformaciones de rostros altamente realistas en las fotografías. Empleando técnicas de deepfake, la aplicación permite transformar el género de un rostro. Estas estampas, muy graciosas por cierto, están invadiendo las redes sociales al tiempo que preocupan a los especialistas por la controvertida política de privacidad de la aplicación.

Explicamos: se deben aceptar para utilizar la aplicación, requisitos tales como que el usuario deberá aceptar que el sistema registre la IP del dispositivo y la página web que se ha visitado antes de utilizar su sistema. Esto significa que FaceApp registrará buena parte de nuestra actividad online. Lo preocupante de esto es que tal aceptación implica que esa información sea cedida a terceras partes. Aunque se clara que los datos son anonimizados, queda claramente explicitado que posteriormente son vendidos a terceros.

El principal cuestionamiento hacia este tipo de aplicaciones gratuitas se refiere, por un lado, a que la totalidad de ellas obtiene un beneficio económico por explotar los datos del usuario. Por otro lado, quien quiera usar este tipo de apps debe aceptar sus políticas de privacidad sin discusión.

La realidad indica que al publicar nuestros datos en internet perdemos por completo el control sobre ellos. Pero las redes sociales son una tentación irresistible para la vanidad de las personas. Allí seguramente se encuentre la clave del éxito estas aplicaciones, aun a pesar que los riesgos que conllevan. 


Fuente: ElPais.com

Entrevista para el programa La Conversa, de Tenerife

Conducido por Tomás Luis Pérez, La Conversa es un programa de radio que desde Tenerife se emite en varias radios de España.

El pasado 7 de mayo tuvimos el gusto de conversar con Tomás en su programa, gracias a su amable invitación. Hablamos de medios, de tecnología y de educación, en estos tiempos de cuarentena a partir de la pandemia de Covid 19.

Publicamos aquí el programa completo, que tuvo también como invitado a Amos Lutzardo, presidente del CIT El Hierro (España).

Gracias nuevamente a Tomás por su amabilidad y atención. Ha sido un verdadero gusto conversar con él.

Pandemia y feudalismo digital

Vivimos en un feudalismo digital. Los señores feudales digitales como Facebook nos dan la tierra y dicen: ustedes la reciben gratis, ahora árenla. ¡Y la aramos a lo loco! Al final, vienen los señores y se llevan la cosecha. Así es como se explota y vigila la totalidad de la comunicación. Es un sistema extremadamente eficiente. No existe la protesta porque vivimos en un sistema que explota la libertad en sí misma. El capitalismo en su conjunto se está transformando en un capitalismo de vigilancia. Plataformas como Google, Facebook o Amazon nos vigilan y manipulan, con el propósito de maximizar sus ganancias. Se registra y analiza cada clic. Somos dirigidos como marionetas por hilos algorítmicos. Pero nos sentimos libres. Asistimos a una dialéctica de la libertad, que la vuelve servidumbre. ¿Esto todavía es liberalismo?
Byung-Chul Han, filósofo de origen surcoreano y docente en Berlín. Es autor de ensayos breves como «La agonía del eros», «Enjambre», «La sociedad del cansancio» y «Topología de la violencia».

- Ir arriba -