Ir al contenido

Cultura - 58. página

Expresiones culturales diversas.

Finalmente, Hollywood se rinde a la virtualidad

No es seguramente la mejor solución ni la última que se encuentre, pero es un buen comienzo.

En el marco de la mayor feria internacional de electrónica de consumo, el Consumer Electronics Show (CES), los 5 pesos pesados de la industria: Fox, Paramount, Sony, Universal y Warner decidieron unirse y lanzar UltraViolet, nada menos que una plataforma virtual que venderá licencias de por vida para ver películas.

Muchos, ellos mismos, dirán que es por culpa de la piratería que se hizo necesaria esta solución. Otros diremos que simplemente se trata de una primera aproximación de los grandes proveedores de contenidos hacia una nueva cultura, una nueva forma en que los usuarios/consumidores/admiradores (úsese según corresponda) acceden (desean acceder) a la creación artística.

El hecho es que estos 5 monstruos sagrados anticiparon a los medios el lanzamiento de una plataforma para la distribución de películas por Internet. El dato preciso, según Clarin.com:

Fox, Paramount, Sony, Universal y Warner encabezan un consorcio de empresas tecnológicas y audiovisuales denominado Digital Entertainment Content Ecosystem (DECE), nacido para timonear la transición del sector del entretenimiento de los soportes físicos a la flexibilidad del mundo digital. La respuesta de Hollywood al desafío de Internet se llamará UltraViolet y verá la luz a mediados de este año, primero en Estados Unidos y después en Reino Unido y Canadá, sin que se sepa aún cuándo estará disponible en otros países. Más que películas o programas de televisión en sí mismos, esta plataforma venderá al usuario una serie de licencias que le darán derecho a ver de por vida los contenidos que adquiera, que estarán alojados en nube y serán accesibles desde dispositivos conectados a Internet. El comprador podrá además descargar las películas, almacenarlas en el soporte que desee y hacer copias sin costo adicional, si bien Ultraviolet solo autorizará un máximo de 12 dispositivos. Es decir, el usuario únicamente podrá disfrutar de su videoteca en los aparatos que dé de alta en el sistema.

La ausencia de otros grandes nombres del sector en el anuncio se debe a que no todos apoyan la iniciativa. Por ejemplo, Disney y Apple, socios en estas cuestiones, han decidido adoptar su propia solución: tienen un proyecto llamado Keychest, de características similares a UltraViolet.

Después de tratar durante años de tapar el sol con un dedo, negándose a despertar a los cambios de tendencias en el consumo, la industria del cine parece finalmente comenzar a ver que un cambio de estrategia es necesario. Claro, con la caida de las ventas del DVD y, a que negarlo, la descarga ilegal en internet, se hace imposible resistir los cambios necesarios en un multimillonario negocio que hace agua.

Por caso, las ventas de DVD en el 2010 disminuyeron un 16 por ciento en EE.UU. con respecto al año anterior, pero la venta de películas en internet creció un 17 por ciento. Sin embargo, los ingresos por la venta de Blu-ray aumentaron en un 53 por ciento, en lo que se insinúa como un síntoma de que a los espectadores les sigue gustando comprar cine enlatado.

Fuente: Clarin.com

También te puede interesar:

Una explosión de color sencillamente perfecta

Estoy hablando de este comercial para la Sony, una producción de Süperfad que encontré en Una mosca en la luna.

Que lo disfruten.

Superfad Directs Colorful Vision in “Eye Candy” for Sony BRAVIA HDTV from Hype Communications on Vimeo.

También te puede interesar:

Merlo, San Luis, y una experiencia inolvidable

No me caben dudas de que el argentino promedio sabe poco de vacacionar. Suele empacar junto con la malla y el bronceador la locura de todo el año y así, sin solución de continuidad, se aliena en el lugar de destino -que suele ser, obviamente, Mar del Plata, Carlos Paz y, si es estudiante, Bariloche. Desde apiñarse en playas colmadas hasta hacer cola para comer, se empeña en todo aquello que, según parece, le facilita sostener el nivel de despelote suficiente como para no extrañar. En fin.

Pero hay muchas, muchísimas otras opciones. No las voy a detallar aquí, sino simplemente contar mi experiencia de la semana que pasó en la localidad de Merlo -y alrededores- en la provincia de San Luis.

La vicedirectora de una de las escuelas en la que doy clases, me invitó a acompañar en su viaje de estudios a los alumnos de 7mo. grado, curso del que soy docente de Tecnología. Y así partimos junto con Silvana, la maestra de grado y Julieta, la coordinadora de la empresa con la que se contrató el servicio.

Confieso que a pesar de haber viajado bastante, San Luis era un enigma para mi. Pero este viaje se convirtió en una experiencia fenomenal para todos, en la que descubrimos lugares, paisajes y personas maravillosas.

Si me preguntan, diría que a pesar de la responsabilidad que implica el viaje con los chicos y de todas las actividades que llevamos a cabo, estas cuestiones quedaron muy por detrás de la satisfacción de una experiencia única. Agregaría que, si estas no fueron vacaciones, estuvieron muy cerca, porque volví renovado. Muerto de cansancio, sí. Pero feliz.

Aquí les dejo algunas fotos, pero atención: no reflejan ni cerca la maravilla de ver tanta belleza con los propios sentidos -ya no sólo los ojos, porque no alcanzan.

Con los chicos previamente abrimos un blog para compartir la experiencia en forma de crónica. Por limitaciones en el acceso a internet en la zona, hicimos la previa en Rosario y completaremos el blog en la semana con las notas que fuimos escribiendo día a día, pero ya se puede visitar haciendo clic aquí.

También publico un video, que si bien es de baja resolución -tomado con el celu-, sirve como muestra de un sitio para el asombro: el llamado “Chorro de San Ignacio”. Que lo disfruten:

Gracias, San Luis. Ya volveremos alguna vez. ¡Ojalá sea pronto!

También te puede interesar:

¿Develar o desvelar?

Casi que me duelen los ojos cuando leo un artículo y el autor usa la palabra “desvelar” para referirse a descubrir o revelar algo oculto o desconocido. Finalmente me decidí a hacer algo con mi problemita -no, no fui a un oculista sino que eché una ojeada al Diccionario panhispánico de dudas, y claro que fue de ayuda. La entrada al término dice esto:

Desvelar(se). Infinitivo de dos verbos etimológicamente diversos:

a) ‘Quitar o impedir el sueño [a alguien]’ y, como pronominal, ‘perder alguien el sueño o no poder conciliarlo’: «Me desvelaban por la noche los recuerdos» (Salom Vuelo [Esp. 1980]). Está relacionado con velar (‘estar sin dormir el tiempo destinado al sueño’, del lat. vigilare).

b) ‘Quitar el velo que cubre [algo]’: «Se desvela la estatua en bronce de Trujillo» (VLlosa Fiesta [Perú 2000]); y, en sentido figurado, ‘descubrir o revelar [algo oculto o desconocido]’: «Le desveló el secreto de sus proyectos cinematográficos» (Armas Madrid [Esp. 1994]). Existe también, tanto para el sentido recto como para el figurado, la variante develar, de uso mayoritario en el español americano: «Los presidentes procedieron a develar sendas placas de bronce para inaugurar una obra» (Vistazo [Ec.] 23.1.97); «El sastre […] ha develado algunos detalles del traje de gala» (Vida [Par.] 15.5.04); en España, en cambio, se usa poco y solo en sentido figurado. Se desaconseja, por innecesaria, la forma develizar, usada en México y algunos países centroamericanos con el sentido de ‘quitar el velo’: «La estatua fue develizada el 1 de julio de 1930» (DYucatán [Méx.] 1.9.96).

En síntesis, está bien usada. Es más: dado que el uso develar es mayoritariamente americano, más de un español nos habrá tomado por brutos, vea. El problema parece ser, una vez más, que todos los hispanoparlantes hablamos casi el mismo idioma.

Me sucedió, hablando con un amigo mexicano sobre una cantante muy talentosa de aquellas tierras, dedicada al bel canto, que me referí a ella como una cantante lírica, lo cual ofendió a mi interlocutor porque para él la estaba tratando de aficionada o no preparada. Salvada la confusión, consulté a otros conocidos de aquel país y todos coincidieron con mi amigo, así que me cuido bastante de preguntar cuando tengo dudas. Aunque, como en este caso, yo tuviera razón.

Lo dicho: hablamos el mismo idioma… casi.

Fuente: Diccionario panhispánico de dudas

También te puede interesar:

Un gigante jugando con crayones

No, claro que no es eso. Pero este campo sembrado de tulipanes en Holanda, ciertamente se le parece…

También te puede interesar:

- Ir arriba -