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Creative Commons - 3. página

El polémico canon digital

Ayer estuvimos conversando con Daniel Krichman sobre el asunto, y hoy encuentro en el perfil de Facebook de Alejandro Torolini un artículo al respecto.

Lo reproduzco a continuación para la mejor comprensión de nuestros lectores sobre los alcances de esta medida polémica :

¿Qué es el Canon Digital?

Es un elemento a traves del cual pretenden cobrar un impuesto sobre:

– CDs y DVDs virgenes,
– celulares
– pen drives
– reproductores mp3, mp4 y mp5
– discos rígidos
– impresoras
– cámaras de fotos digitales
– reproductores de dvd
– equipos de musica
– demás elementos que sirvan para reproducir o almacenar material protegido por derecho de autor (en particular, la música)

No importa si en dicho dispositivo se va a almacenar material de este tipo, con el canon se ASUME que se lo esta haciendo por lo que hay que pagarlo de todos modos (no importa si estás haciendo un backup de una copia legal, o guardando tu tesis para presentarla).

La persona que quiere imponer esta estafa es Daniel Filmus (que encima exhibe este atropello con orgullo, http://www.danielfilmus.com.ar/notas.php?mon=936&id=1935).

Por eso, este grupo esta creado con la intención de protestar ante la posibilidad de que exista dicha ley en nuestro pais.

Se publica allí también, a continuación, un extracto del artículo de www.patriciolorente.com.ar:

En España existe un impuesto ridículo: el canon por copia privada. Se trata de un gravamen que alcanza a todos los medios de almacenamiento o de reproducción digital y se justifica porque quizás los usuarios utilicen esos medios de almacenamiento para duplicar un archivo protegido por derechos de autor. Es decir, un impuesto por las dudas. Quiere decir que si en ese país alguen compra un CD o DVD virgen, un reproductor de MP3 o un pendrive USB (entre muchos otros artículos alcanzados por el gravamen), debe pagar una suma adicional como impuesto a la posible copia no autorizada. No importa si en el CD sólo guardarás las fotos familiares, el Estado presume que sos un delincuente digital que hace copias no autorizadas, y entonces deberás pagar.

Sus impulsores sostienen que la copia privada es ilegal, aún la que se hace de un CD de audio adquirido con todas las de la Ley al reproductor de MP3 para escucharlo durante la caminata vespertina: para digitalizar el contenido del CD y pasarlo al reproductor MP3 habrá que pagar dos veces aunque sea la misma persona y ella sola la que lo escuche. Lo más violento de esta iniciativa es que mientras por un lado se impone un tributo para copiar, la copia misma sigue siendo considerada ilegal por los impulsores de esta idea peregrina… es decir un impuesto que presume tu culpabilidad y que grava algo que de todas maneras no debes hacer. Ridículo.

Asimismo, un comentarista del grupo dice:

El “derecho de autor” solo beneficia a las empresas e instituciones, no a la sociedad que produce la cultura. No puede una empresa o institución ser dueña de la cultura a partir de un contrato firmado con un individuo (“el artista!”) . Ya los modernos querían que el arte forme parte de la vida, no de los museos. software libre es cultura libre, y, cultura libre es cultura. ¿O es posible pensar una cultura que no sea libre?

La indiferencia no es la solución. Involucrate.

Algunos otros apuntes de interés sobre el tema en este mismo blog:
– Más sobre copyright y copyleft
– Las ideas como patrimonio de la humanidad

La mirada de otros artistas:
– Sr. Flavio comparte su música en internet
– Esteban Cerioni reflexiona sobre la cuestión de la piratería
– Sobre el debate por la descarga de música
– Entrevista a Peter Gabriel en la que habla sobre el futuro de la industria discográfica.

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Lessig: El deseo de cambio

Dice Lawrence Lessig, catedrático de derecho en Stanford y creador y principal impulsor de las licencias Creative Commons, en una entrevista de Andres Lomeña publicada por Versvs.net:

Si Obama gana, sí, muchas cosas son posibles. Y si él pierde, mucho menos será posible. No creo que veamos un movimiento general hacia Open Office todavía. Desgraciadamente, para mí sería suficiente si Estados Unidos parara sus prácticas de tortura.

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¿Dónde está el problema con citar las fuentes?

Esta pregunta tiene una sola respuesta y bastante obvia: no hay problema. O no debería haberlo. De allí a que observemos con asombro la cantidad de reclamos, algunos de ellos muy serios, sobre esta cuestión.

Días atrás se le quitó el primer premio a un blog en un concurso porque, a partir de una denuncia anónima, se descubrió que algunos de sus post no citaban las fuentes. Al momento de explicar la decisión, los argumentos esgrimidos por la entidad organizadora del concurso, que convocó a blogs educativos, fueron que,

  • Es un ejemplo de mala praxis publicar artículos sin las referencias a las fuentes consultadas.
  • La inexperiencia y el desconocimiento no excluyen las buenas prácticas que todos y todas debemos exigir en la blogosfera educativa (netiqueta).

Yo tuve mis reparos al respecto y se los hice saber, pero de todos modos, más allá de lo cuestionable de ciertos métodos de selección o premiación, digo, ¿qué idea descabellada o qué práctica descuidada llevó a los autores del blog castigado a usar esos textos sin citar las fuentes? En todo caso, aun a fuerza de admitir que sólo se los puede acusar de lelos, la sacaron barata. Porque a otros les está yendo peor. Me explico: informa hoy Clarin.com que,

La poderosa agencia de noticias Associated Press le envió hace una semana una intimación a un blogger, Rogers Cadenhead. Lo conminaban a retirar de su blog, llamado “Drudge Report”, las historias producidas y publicadas primero, precisamente, por la Associated Press y luego “pegadas” en el blog sin ninguna autorización. Cadenhead hace su blog, pero también lo hacen sus propios usuarios cuando suben sus materiales, que en algunos casos reproducen párrafos enteros de notas de AP sin citar a la agencia.

En el acto, Robert Cox, el presidente de la Asociación de Bloggers de los Estados Unidos, pidió una reunión urgente con Jim Kennedy, el director de Planificación Estratégica de AP. No pudieron ponerse de acuerdo respecto de las pautas legales que deberían seguir los bloggers para publicar materiales producidos por empresas periodísticas.

Más adelante en el mismo artículo se mencionan algunas de las voces que se sumaron al debate que, lógicamente, desató la cuestión en los EE. UU.:

El dilema se ahondó cuando otro blogger, Michael Arrington, escribió que existe una flagrante violación a las normas, pero por parte de AP, en realidad, “que pretende establecer sus propias reglas e imponerlas de manera más estricta a las que estipula la propia Ley de Propiedad Intelectual en los Estados Unidos”.

Y quiero destacar del artículo, finalmente, un párrafo que me parece central en esto:

Internet abre el cauce hacia una nueva concepción de los derechos de autor, que por el momento está empezando a eclosionar de distintas maneras.

En nuestro país, según el artículo 10 de la ley de Propiedad Intelectual Nro. 11.723,

Cualquiera puede publicar con fines didácticos o científicos, comentarios, críticas o notas referentes a las obras intelectuales, incluyendo hasta mil palabras de obras literarias o científicas u ocho compases en las musicales y en todos los casos sólo las partes del texto indispensable a ese efecto.

Quedan comprendidas en esta disposición las obras docentes, de enseñanza, colecciones, antologías y otros semejantes.

Según se dice en Justiniano.com, un buscador jurídico argentino, la cita es,

(…) la mas corriente de las restricciones. Esta limitación permite en la facultad que tienen los autores de incorporar a su obra pasajes breves de obra con el propósito de hacer mas entendible la propia obra o para referirse a la opinión de otro autor.

Citar significa mencionar, y en estos términos se refiere a mencionar a otra obra y a su autor. Este derecho requiere que la cita sea fidedigna, es decir que transcriba la obra y mencione a su autor de manera que pueda ser consultada y por ello que se trate de una obra ya divulgada.

En consecuencia, es licito tomar parte de obras ajenas protegidas para realizar: a. Notas, b. criticas, c. comentarios.

Por otro lado, la licencia CC o Copyleft, como la que utilizamos aquí en este blog, tampoco exime al que cita de mencionar las fuentes. En todo caso, estamos hablando de una cualidad que va más allá de acuerdos o leyes: el uso del sentido común basado en una ética de trabajo.

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El fin de la venta de canciones y películas como modelo de negocio

Quién anticipa este escenario es Kevin Kelly, fundador de la revista Wired, en una entrevista del suplemento iEco. Dice esto en referencia a los cambios que se avecinan, y asegura que la industria de la música y el cine “todavía son reacias pero ya se dieron cuenta de que no hay más opción que hacer algo diferente, aunque sigan sin adoptar las medidas”.

Dice además que “es un cambio enorme, que dejará a gente sin trabajo y destruirá su antiguo modelo de negocio. Algo muy difícil para cualquiera, pero eso no significa que no tengan que hacerlo.” Afirma el artículo que Kelly tiene muy claro hacia dónde tiene que ir la industria de lo copiable: a la venta de atributos que no se puedan copiar, como la inmediatez, la personalización y la accesibilidad.

Los intercambios comerciales se construyen sobre los gratuitos. Es como la vida de los microbios y las bacterias. La mayoría de la vida en la Tierra se apoya en ella. Ni siquiera somos conscientes de que existe y es lo que permite formas de vida más complejas”, afirma.

Fuente: iEco.Clarin.com

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Tecnolecturas de vacaciones

Todos solemos aprovechar estos pocos días (o muchos, para los más afortunados…) de vacaciones para leer lo que nos quedó pendiente durante el año anterior. Yo estoy en este momento con “La imaginación y el arte en la infancia” de Vigotskii, en la edición de la Red Federal, y con la traducción “oficial” de diciembre de 2004, de “Software libre para una sociedad libre”, de Richard M. Stallman, mientras la lista de lecturas pendientes se sigue estirando.

Y hablando de Stallman, tengo a mano para los interesados ese libro y otros dos de autores igualmente polémicos pero que también son de lectura casi obligatoria para quienes estamos involucrados con la tecnología. Son, links incluídos (en .pdf):

A propósito, hay otras cosas interesantes en el Salón de Lectura de Tecnología para todos, por si quieren mirar…

Siguiendo con Stallman, aunque no acuerdo con todo lo que dice, es innegable que dice cosas realmente interesantes:

En enero de 1984 abandoné mi empleo en el MIT y comencé a escribir software GNU. Abandonar el MIT era imprescindible si quería que nadie interfiriera en la distribución de GNU como software libre. De haberme quedado, el MIT podría haberse apropiado de mi trabajo e impuesto sus propios términos de distribución, o incluso convertir el trabajo en un paquete de software propietario. No tenía ninguna intención de hacer una gran cantidad de trabajo para ver como se convertía en algo inútil en relación a su propósito inicial: crear una nueva comunidad dedicada a compartir software. No obstante, el profesor Winston, el entonces director del Lab AI en el MIT, me invitó a utilizar las instalaciones del laboratorio.

Hemos demostrado ser capaces de desarrollar una amplia gama de software libre. Esto no significa que seamos invencibles e imparables. Existen diversos retos que plantean un futuro incierto para el software libre. Enfrentarnos a ellos nos exigirá un esfuerzo constante y mucha resistencia, a veces por muchos años. Necesitaremos la clase de determinación que exhibe la gente cuando valora su libertad y la protege a toda costa.

El uso de la palabra «hacker» para definir al «que rompe sistemas de seguridad» es una confusión promovida por los medios de masas. Nosotros, los hackers, nos negamos a reconocer esta acepción y seguimos utilizando este término para describir a «alguien que ama la programación y disfruta explorando nuevas posibilidades».

Es igualmente interesante escucharlo dar las razones de por qué usar software libre en las escuelas. Lo encontré el YouTube hace un tiempo y publiqué un post al respecto. Este es el link, si desean verlo nuevamente. También se puede encontrar en YouTube el video “Código Linux”, con la historia del software libre en 5 partes.

Y usted, lector, ¿que lectura recomìenda?

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Creative Commons: En casa de herrero…

Me entero por el blog de Mariano Amartino sobre el caso de un medio que usó fotografías alojadas en Flickr sin respetar las licencias Creative Commons.

Según se explica en la Galería de vik407 en Flickr,

Flickr permite a cada una de las fotos agregarles su copyright, algunas no pueden ser copiadas, sin el consentimiento del autor y otras lo mínimo que se pide es que el crédito del fotógrafo sea respetado. Si bien este caso de la revista Gente Joven del diario local EL País de Cali sea un evento presuntamente sin intención debido a la falta de conocimiento del que redactó la nota, debe quedar muy claro para todo aquel que intente copiar o utilizar las fotos del grupo caleño en Cali o de cualquiera de los usuarios de flickr que SE DEBEN RESPETAR LOS CRÉDITOS Y LOS DERECHOS SOBRE LAS FOTOS CONTENIDOS EN EL APARTE DE LICENCIAMIENTO QUE PARA CADA FOTO PUBLICADA EN FLICKR EL SISTEMA BRINDA.

FLICKR esta creado para compartir imágenes y no puede ser catalogado solo un Banco Fotográfico. Para el menos experimentado en temas sobre sistemas, internet y computadoras, si por algun medio se pueda bajar o descargar una foto, la acción al realizarlo NO LE DA DERECHO de disponer del contenido de forma ilimitada.

Se comenta además en Global Voices que:

Se está considerando tomar acciones legales en contra de El País, y ya se ha creado un grupo de facebook para todos aquellos interesados en apoyar esta causa en contra de El País de Cali y su ignorancia respecto a las licencias Creative Commons.

Es muy interesante el seguimiento que este blog hace de este y otros casos.

Los derechos establecidos por licencia CC son totalmente válidos y deben ser respetados por todos. No se entiende que aquellos quienes están habituados a manejar estas cuestiones usurpen la creación de otro, sin siquiera pedir permiso.

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Más sobre copyright y copyleft

La amiga y colega Gabriela Sellart me hace llegar un trabajo publicado en Maestros del Web, sobre las principales razones por las que los aspectos de las licencias para el uso, reproducción y/o modificación de contenidos en la web deben ser tenidos en cuenta, y cuáles son los sistemas existentes para su implementación.

Este es un tema que venimos siguiendo y sobre el cual algunos lectores nos han hecho aportes valiosos. Incluso estamos trabajando con el amigo Esteban Cerioni un artículo sobre estos derechos en la producción musical, siendo Esteban un músico con trayectoria que tiene algunas cosas para decir al respecto.

El artículo mencionado al inicio, titulado “¿Contenidos libres o propietarios?” informa sobre los mecanismos existentes en tal sentido, y cita a Marco Marandola, experto en licencias electrónicas y derecho de autor, quien en su trabajo “Derecho de autor: fotocopias”, señala que a los derechos de los autores se oponen no sólo los de los lectores, sino también los de la sociedad en su conjunto, haciendo hincapié, en:

la necesidad de permitir a los miembros de una sociedad moderna y democrática acceder a las obras, sin tener que pagar y pedir permiso a los autores/editores, cada vez que se quiera disponer de ellas.

Este autor señala también que deben tenerse en cuenta tanto el interés del creador de la obra, que sin incentivos económicos no podría vivir de su trabajo, como el interés de la sociedad en tener acceso a la información.

También señala como conclusión la autora del artículo, Hebe Bravo, escritora, tesista en la Licenciatura en Comunicación Social de la UNLP, Argentina y colaboradora de la Revista digital “Persona urbana”, que:

Sin duda, tanto el conocimiento como la información son patrimonio de la sociedad en su conjunto. De allí que el modelo abierto en la política de gestión de contenidos en internet, crezca día a día.

Sin embargo, más allá de estas consideraciones, los intereses económicos de las cadenas de distribución de contenidos en la red, han planteado la necesidad de buscar soluciones jurídicas para la protección de los derechos de autor en el entorno digital, así como los mecanismos tecnológicos que permitan su aplicación.

Muchos de estos dispositivos han sido cuestionados, no sólo por violentar la privacidad de sus usuarios, sino también, por cercenar el derecho a la información, de quienes tienen el acceso bloqueado a la misma.

En este escenario, las licencias Creative Commons representan un soplo de aire fresco, que permite a los autores que han optado por el copyleft, una retroalimentación enriquecedora de los contenidos que distribuyen, libremente, a través de su sitio.

Invitamos a nuestros lectores interesados en el tema, a leer el articulo completo, de indudable valor para comprender la dinámica de la difusión del conocimiento en la Era de la información.

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Copyright y copyleft

Encuentro algunos sitios y blogs que tienen el logo de Creative Commons y el de Copyright simultáneamente, y la contradicción que existe entre ambos conceptos demuestra que no se tiene muy en claro que significa cada cosa. Por ejemplo, aparece colocado el logo de CC y al mismo tiempo se lee “prohibida la reproducción total o parcial…”, etc., seguido por amenazas legales varias.

Según el sitio de la organización en español, Creative Commons,

ofrece un abanico de licencias que abarcan desde el tradicional sistema de derechos de autor hasta el dominio público. Nuestro objetivo es dar opciones a aquellos creadores que quieren que terceras personas utilicen y/o modifiquen su obra bajo determinadas condiciones. Y estas condiciones son escogidas por el propio autor. Entre una obra con ‘todos los derechos reservados’ o una con ‘ningún derecho reservado’, Creative Commons propone tener ‘algunos derechos reservados’.”

Para deleite e información de nuestros lectores, ofrecemos dos recursos que pueden ser muy útiles a la hora de saber de que se trata todo esto.

  • En el sitio mencionado anteriormente, se especifican los distintos tipos de licencias que se pueden utilizar. Se puede acceder haciendo clic aquí.
  • Haciendo clic aquí podrán bajar el trabajo de Lawrence Lessig, el creador del Proyecto “Creative Commons”, titulado “Cultura libre – Cómo los grandes medios usan la tecnología y las leyes para encerrar la cultura y controlar la creatividad.”

Todo aporte a esta cuestión será muy bienvenido. Puede el lector dejarlo como comentario en este post.

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