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Espacio

Algo sobre la historia detrás de la primera foto de un agujero negro

La primera fotografía de un agujero negro, que se dio a conocer el último miércoles y que se encuentra a 55 millones años luz de la Tierra, fue posible gracias a la experta en ciencias de la computación Katie Bouman, de 29 años, quién lideró el desarrollo de un programa informático con el que se obtuvo la foto.

Bouman comenzó a desarrollar el algoritmo hace tres años cuando era estudiante de posgrado, con la asistencia de un equipo del Laboratorio de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial del MIT, el Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian y el Observatorio Haystack del MIT.

¿Cómo se tomó la fotografía del agujero negro?

Bouman explicaba en noviembre de 2016 cómo podemos tomar una fotografía de la oscuridad máxima con el Telescopio Event Horizon. (Para activar los subtítulos, debes hacer clic en el ícono ubicado en el vertice inferior derecho del video).

Viendo lo invisible

En el corazón de la Vía Láctea hay un agujero negro supermasivo, que se alimenta de un disco giratorio de gas caliente y aspira todo lo que se aventura demasiado cerca, incluso la luz. Es una concentración de masa tan grande, tan colosal, que produce una ‘rasgadura’ o curvatura en el tejido espacio-tiempo que cubre el universo. No podemos verlo, pero su horizonte de eventos proyecta una sombra, y una imagen de esa sombra podría ayudar a responder algunas preguntas importantes sobre el universo. Los científicos solían pensar que hacer una imagen de este tipo requeriría un telescopio del tamaño de la Tierra, hasta que Katie Bouman y un equipo de astrónomos propusieron una alternativa inteligente.

Lo que se observa de esta región finita del espacio es su sombra central, rodeada de un anillo luminoso de fotones y gas caliente que fluye alrededor. Está ubicado en el centro de la vecina galaxia Messier 87, localizada en la constelación de Virgo.

¿El próximo paso? Los científicos ya están trabajando en algoritmos que permitan reconstruir la evolución temporal de la imagen, que podríamos tener en menos de cinco años.


Fuentes de imagen, video y texto:
TED
BBC Mundo
Agencia SinC
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Los ingenieros del MIT y la NASA desarrollan un nuevo tipo de ala de avión

Un equipo de ingenieros ha construido y probado un tipo de ala de avión radicalmente nueva, ensamblada a partir de cientos de diminutas piezas idénticas. El ala puede cambiar de forma para controlar el vuelo del avión, y podría proporcionar un aumento significativo en la producción de aeronaves y la eficiencia de mantenimiento, según los investigadores.

El nuevo diseño del ala se probó en un túnel de viento de la NASA. En lugar de requerir superficies móviles separadas, como alerones para controlar el giro y la inclinación del avión, el nuevo sistema de ensamblaje permite deformar toda la ala o partes de ella, incorporando una mezcla de componentes rígidos y flexibles en su estructura. El resultado es un ala que es mucho más ligera y eficiente en el uso de la energía que las convencionales.

Si bien sería posible incluir motores y cables para producir las fuerzas necesarias para deformar las alas, el equipo ha dado un paso más allá y ha diseñado un sistema que responde automáticamente a los cambios en sus condiciones de carga aerodinámica cambiando su forma. Todo esto se logra mediante el diseño cuidadoso de las posiciones relativas de los puntales con diferentes cantidades de flexibilidad o rigidez, diseñados para que el ala se doble de maneras específicas en respuesta a tipos particulares de tensiones. Debido a que la configuración general del ala u otra estructura se construye a partir de pequeñas subunidades, realmente no importa cuál sea la forma.

El mismo sistema podría usarse para hacer otras estructuras también, incluidas las palas de aerogeneradores similares a las alas, donde la capacidad de hacer el ensamblaje en el sitio podría evitar los problemas de transporte de palas cada vez más largas. Se están desarrollando ensamblajes similares para construir estructuras espaciales, y eventualmente podrían ser útiles para puentes y otras estructuras de alto rendimiento.


Fuente: MIT News
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Imágenes de la Tierra en todo su esplendor

El video a continuación fue realizado por el fotógrafo Bruce W. Berry Jr. utilizando imágenes públicas de la Estación Espacial Internacional (ISS). Todas las secuencias fueron tomadas por los astronautas a bordo de la ISS, y editadas y clasificadas por el propio autor.

La ISS mantiene una órbita sobre la tierra con una altitud de entre 330 y 435 km, completando 15.54 órbitas por día alrededor de la Tierra a una velocidad de 27,600 km/h.

La línea amarilla que se observa sobre la Tierra es una capa de emisión de luz nocturna causada por reacciones químicas en la atmósfera, una variedad de reacciones que involucran oxígeno, sodio, ozono y nitrógeno, que dan como resultado la producción de una cantidad muy débil de luz.

The World Below: Time-Lapse | Earth 2 from Bruce W. Berry Jr on Vimeo.


Música: “Journey to the Line” compuesta y realizada por “Hans Zimmer”.
Todos los derechos reservados a sus respectivos propietarios.
Editado por: Bruce W. Berry Jr. @ Sitio web: | Bruce Wayne Photography |
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Marte en 360º


Mars Panorama – Curiosity rover: Martian solar day 2082

Esta panorámica combina 83 exposiciones tomadas por la Mars Hand Lens Imager (MAHLI), cámara montada en el brazo robótico del rover Curiosity en Marte, durante el Sol 2082 (15 de junio de 2018).

Una tormenta de diminutas partículas de polvo ha envuelto gran parte de Marte durante las últimas dos semanas, pero se espera que el Curiosity no se vea afectado por el polvo, ya que cuenta con una batería de energía nuclear que funciona día y noche, a diferencia de la Opportunity, que se alimenta con luz solar.


Fuente: 360cities
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La misión InSight de la NASA aterriza en Marte


En el video, una animación mostrando la llegada de la nave a su destino, momento de algarabía en la NASA.

La misión InSight ha aterrizado en Marte para estudiar el interior del planeta, a fin de resolver la incógnita sobre si aún alberga algo de actividad en sus entrañas.

Todo el equipo de la NASA ha celebrado el éxito de esta primera fase de la misión, ya que se trataba de un complejo proceso de aterrizaje. “Cualquier sistema que no funcionara o lo hiciera a destiempo podría haber echado a perder la misión”, ha resaltado Jorge Pla-García, astrofísico del Centro de Astrobiología (CAB) y operador de la estación meteorológica a bordo de la misión.

Unos 40 días después de tomar tierra un brazo robótico depositará sobre el suelo uno de los dos instrumentos principales de la misión: un sismómetro “cuyo péndulo es capaz de detectar movimientos de una cien mil millonésima parte de un metro”, explica Pla-García. El segundo instrumento es un percutor que penetrará hasta cinco metros en el suelo marciano dejando sensores de temperatura en su camino.


Fuente: El País Ciencia
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