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Experiencias 2.0 - 62. página

Experiencias en el aula 2.0

Reinventando el olvido en Internet

La expresión pertenece al especialista en temas de privacidad y protección de datos de la Universidad de Harvard, Viktor Mayer-Schoenberger, quien sostiene que la información colocada en Internet debería tener fecha de vencimiento, como la leche.

En una entrevista de Alejandro Tortolini para el diario Perfil, Mayer-Schoenberger afirma que la estela de información personal que uno deja a medida que se mueve por el mundo digital puede rastrearse. Propone entonces que las computadoras sean programadas para poder olvidar, tal como hacen los humanos. Y afirma:

Por milenios, lo difícil fue recordar y lo fácil, olvidar. Ahora la era digital cambió esto; la opción por defecto es conservar y memorizar. Google no olvida ni los contenidos ni las palabras que se usaron en una búsqueda. Sugiero una política para agregar a la información una fecha de expiración, como la fecha de vencimiento de la leche. Propongo que las personas puedan determinar una fecha de expiración de la información. Más aún, los archivos oficiales podrían programarse para que la información no caducara, si así lo quiere la sociedad. No me preocupa que la gente quiera guardar sus datos por largo tiempo reseteando manualmente la fecha de expiración, porque eso requerirá de una acción humana, suficiente para hacernos pensar cuánto queremos que dure nuestra información.

Se puede observar desde hace un tiempo como se va haciendo público el uso indiscriminado de la información que los usuarios de distintos servicios en Internet van dejando a su paso, por parte de particulares y empresas. Estamos asistiendo a una invasión a la privacidad en las redes sociales. Personas que son investigadas y discriminadas, por el sólo hecho de que queda registro de sus actividades en una base de datos.

En un post anterior mencionábamos un caso puntual referido también por Mayer-Schoenberger, en el que una joven de 25 años, madre soltera de dos niños que estudiaba para maestra, puso en su página de MySpace una foto suya sacada en una fiesta, disfrazada de pirata y con una copa plástica en la mano, y la tituló “Pirata borracha”. Su universidad vio la foto, decidió que eso no era digno de una futura maestra y se rehusó a darle el título. Incluso habiendo quitado la foto, ya había sido almacenada y catalogada, porque Internet no olvida.

Desde aquí nos sumamos y proponemos:

  • Alertar e informar sobre los riesgos de brindar información personal sensible en Internet
  • Peticionar a las autoridades por el funcionamiento de las instituciones -las que ya existen y otras por crear- en defensa de nuestros derechos ciudadanos.
  • Hacer un llamado de atención a todos los docentes y formadores en todas las áreas para que estas problemáticas sean debatidas y enseñadas.
  • Apoyar la tarea de investigadores, periodistas, divulgadores, etc., en su tratamiento y difusión del tema.

La Red Iberoamericana ElDerechoInformático.com ha distinguido a nuestra campaña “Internet no olvida” como “Proyecto de difusión destacado del año 2015 en Derecho Informático”, junto a prestigiosos profesionales del área de toda Latinoamérica distinguidos en diversos rubros.

– Si te parece que la propuesta sirve y querés difundirla, copiá y pegá el código a continuación para agregar el banner en tu sitio:


Yo me sumé a la campaña

– If you believe that the proposal is good and you want to spread it, copy and past the code to add the banner in your site:


I support this campaign

No se trata de temer y aislarse sino de conocer nuestros derechos, y de usar el medio con inteligencia, sensatez y creatividad, proponiendo “reintroducir el concepto de olvidar en un cierto plazo en el reino digital”, tal como puede leerse en el documento que hacemos disponible al pié.


Enlaces relacionados:

  • Para leer otras entradas, escuchar entrevistas, ver videos sobre el tema, y más, hacé clic aquí

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El cielo puede esperar… y Google también

Diego Gavinowich llegó a formar parte del equipo de producción geográfica de Google al quedar finalista de Code Jam de América Latina de 2007, una competencia de programadores cuyos finalistas ganan premios en efectivo y la posibilidad de realizar una pasantía en las oficinas de Google en Estados Unidos. Se quedó seis meses.

Esta es la pequeña gran historia del joven argentino que desarrolló la versión online de Google Sky. Fue invitado por la empresa a quedarse pero vuelve a Buenos Aires para continuar con sus estudios en la UBA. Diego tiene 22 años y estudia dos carreras en la UBA: informática y matemáticas.

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Las tecnologías en la escuela necesitan de contenidos, no de modas

El libro, el pizarrón, la tiza, el banco, el aula, el taller, la escuela, el lápiz, el pincel, el cuaderno, la campana, el manual, la plasticola, la brillantina, la gomina, el papel secante, la pluma fuente, el plumín, el papel glacé, el mástil, la bandera, los juegos, el bebedero, el lavatorio, el mingitorio, la puerta, el picaporte, el portafolio, la cartulina, el mapa, el repuesto rivadavia, el guardapolvo, los mocasines, el tubo fluorescente.

Estas eran algunas de las tecnologías que usabamos en mi época de escolar. Muchas de ellas cambiaron radicalmente en función de un cambio de teoría: a modo de ejemplo, el banco fijo en hilera del conductismo dió paso al más constructivista pupitre libre con silla, en franca evidencia de que la escuela -a diferencia de lo que afirman algunos iluminadossí sabe que hacer con las tecnologías, aunque a veces se sobresalte y no reaccione de inmediato, porque entiende que ellas acompañan formas y modos de educar, y también ideologías, según sean aceptadas y utilizadas o desechadas.

Desde hace varios años se suman la tele, los diarios -otro cambio importante, seguramente- y el video y, más recientemente, las actuales nuevas tecnologías -y enfatizo la palabra nuevas: cd, dvd, mp3, internet, etc., etc., que la escuela seguramente está aprendiendo a incorporar. Evidencias hay de ello.

El problema de la incorporación de los cambios tecnológicos en la escuela, y de las nuevas tecnologías en particular, parece ser que también se espera que cambie la forma en que suele cambiar, valga el juego de palabras.

La tecnología en la escuela siempre cambió cuando se “llenó” de contenido -nuevas teorías, nuevos usos, nuevas disciplinas, nuevas necesidades. Ahora parece no hacer falta el contenido: con que esté de moda basta. Cuando hablan los tecnólogos, “mercadólogos”, economistas, gurúes y otras especies dentro de la fauna de opinólogos– la escuela siempre está errada.

Pero no nos equivoquemos: la escuela va a incorporar todas estas tecnologías nuevas cuando pueda -podamos- “llenarlas” de contenidos en función de mejorar los aprendizajes, razón última de ser de la escuela.

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Charla sobre “El aula, en cualquier momento y en cualquier lugar”

Esta tarde tuve el gusto de presentar en la biblioteca multimedial del Complejo Educativo de Alberdi, escuela en la que soy docente de TIC y de Robótica, una charla sobre el tema “El aula, en cualquier momento y en cualquier lugar”, en la que junto a algunos docentes de la casa analizamos y debatimos sobre una cuestión que nos viene ocupando desde hace tiempo: la incorporación de las nuevas tecnologías de información y comunicación en nuestra actividad docente, en particular las llamadas herramientas y servicios “Web 2.0”.

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Este mismo tópico motivó días atrás un post en este blog que cosechó una cantidad de comentarios coincidentes, que creo demuestran que somos muchos los docentes intresados en estas cuestiones, y con ganas de producir cambios y aprovechar los recursos que nos brindan esas tecnologías. Del mismo modo, la charla también generó un debate muy rico en el que cada uno de los participantes hizo aportes importantes.

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En realidad fueron dos charlas, ya que por cuestiones de horarios y actividades el grupo se dividió por niveles. Pero en ambas primó el asombro, el entusiasmo y el compromiso de un próximo encuentro que nos permita seguir analizando y debatiendo sobre las herramientas propuestas y su aplicación en diversos proyectos pedagógicos.

Un tema que despertó asombro y curiosidad fue una experiencia que recogí de Edublogger, en la que una docente, Ana María Sánchez, incorpora el celular en una actividad del área de Plástica en forma creativa. Y risueñamente, todos admitieron su sorpresa por encontrar en Google tantas herramientas útiles. Para muchos era hasta ese momento sólo un buscador.

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Sobre los comentarios al post “El aula, en cualquier momento y…”

Mi agradecimiento a todos los docentes y profesionales de diversas áreas que, ya sea comentando en el post o vía email, me hicieron llegar sus opiniones, perspectivas y experiencias al respecto.

Agradezco también a Diego Levis, Doctor en Ciencias de la Comunicación, docente y autor de numerosos artículos y libros acerca de los usos sociales de las tecnologías de la información y la comunicación. El Dr. Levis a tenido la amabilidad de leer y comentar en el post, y recomendar su lectura desde su blog “Tecnolecturas contemporáneas”, del que me he vuelto lector asiduo.

Compartir miradas tan parecidas en un tema complejo es un aliento para seguir profundizando y avanzando en esto de recuperar el asombro -como dijera una colega en su comentario-, apostando a la creatividad y al cambio.

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El aula, en cualquier momento y en cualquier lugar

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El genial chiste de Nik está atravesado por varias verdades y también por varios mitos, en cuanto a lo que sucede con nuestros chicos hiperestimulados por las nuevas tecnologías.

Personalmente creo que el humorista ha captado y capturado la fantasía y los temores que sobrevuelan el ámbito educativo, que dicen que los docentes hemos perdido la batalla; que estamos viejos y no vamos a entender jamás como piensan nuestros chicos. Y hasta hay un cierto discurso oficial tecnófilo, muy académico y elaborado por cierto, que justifica esos temores vaya uno a saber -o a no querer saber- con qué fin. Un discurso tecnófilo que genera docentes tecnófobos. Vaya paradoja…

Definitivamente, no se trata de hacer cualquier cosa para que los niñitos nos presten atención en el aula, sino de recuperar la noción de que aprender puede ser emocionante y entretenido, y que es una tarea que llevamos a cabo trabajando todos juntos, respetando roles y en forma responsable. Al decir de Juan I. Pozo, se trata de aprender a aprender, un aprendizaje para la vida.

El docente es un mediador que tiene que ayudar a los chicos a construir su mirada del mundo, a gestionar la duda, a hacerse buenas preguntas y guiarlos a buscar mejores respuestas, partir de su realidad para poder cambiarla. (…) Tenemos pocas certezas pero una es clara: nuestros alumnos van a tener que seguir aprendiendo, por eso hay que aprender a aprender y enseñar capacidades que sean utilizadas en distintas situaciones.

Incorporar las nuevas tecnologías en el aula, a mi humilde entender, es incorporar a esa mediación de la que habla Pozo, nuevas formas de comunicarnos y de acceder a la información, formas de un dinamismo y alcance nunca antes siquiera soñado. El lector atento ya habrá notado la obviedad de esta declaración. “Claro”, dirá. “Por eso se llaman TICs – Tecnologías de la Información y la Comunicación”. Entonces, si es tan obvio ya desde el nombre, ¿por que insistimos en meter las nuevas tecnologías por la fuerza en el aula?

Por eso digo, otra vez a mi humilde entender porque hay gente muy prestigiosa que afirma lo contrario, que no me convencen los Webquest, por ejemplo. El argumento esgrimido por sus promotores, aquel que dice que “Internet como recurso pedagógico tiene algunos inconvenientes derivados de la dificultad para encontrar la información deseada”, sería justamente la razón del desafío de enseñar a aprender. Si creamos nosotros el medio ideal -suponiendo que eso fuera totalmente posible- para que aprendan determinados contenidos, es muy probable que nunca encuentren nada valioso por si mismos. Aquella función del docente como mediador pareciera implicar, en cambio, el sumergirse juntos, docentes y alumnos, en esos espacios, y descubrir, analizar, desechar, criticar, decidir y seleccionar juntos.

Además está la cuestión del uso de diferentes soportes igualmente valiosos y útiles: sigo proponiendo el uso de la carpeta o cuaderno con las propias notas y apuntes del alumno; sigo usando la biblioteca para lectura de manuales y libros; sigo usando el papel y lápiz para escribir consignas, dibujar un bosquejo o tomar notas.

Uno de los problemas más elementales que surgen de esta cuestión es que pareciera que sólo los docentes de TIC tenemos que hablar de estas cosas. El maestro está tiza y pizarrón todo el día, hace un paréntesis de 80 minutos semanales para los chicos tengan Computación, y después sigue cuaderno, plasticola, cartulina y manual. Por supuesto que hay muchas y brillantes excepciones, pero el que niegue esto que arroje la primera tiza… sin que lo vea la maestra.

Por eso deberán confluir en este punto varios actores: el estado, brindando capacitación gratuita y recursos pedagógicos genuinos y despojados de intereses ajenos al ámbito educativo; los propios docentes, ponderando estos aprendizajes como una oportunidad; los informáticos, “bajando a la tierra” e involucrándose; los padres, apoyando, participando, observando; las empresas, dando oportunidades a escuelas donde el estado está ausente o no hay medios para informatizar, etc. etc.

antartida.pngFinalmente, en referencia al título del post, que hace alusión justamente a este aspecto de las nuevas tecnologías, que son el alcance y la ubicuidad -a toda la gente en todas partes-, estuve revisando algunas de las herramientas de la Web 2.0 de fácil acceso, gratuitas y de sencilla aplicación en un proyecto pedagógico. Escribo esto y pienso en las hermanas Cossetini y la escuela serena; sus bancos de arena y sus salidas al mundo para ver el arte, las matemáticas y las ciencias allí donde están: en las plazas, en el barrio y en la gente. En lugar de mostrarles el mundo a los chicos desde manuales, fotos y figuras, salían a mirarlo juntos para aprender. Yo quiero hacer eso con las TICs; mirar el mundo virtual juntos y “ver que pasa…”

A propósito: busqué “Cossetini” en Google, y la primera página y media habla de propiedades en venta en Puerto Madero porque, eso sí, le pusieron el nombre de Olga Cossetini a una calle de ese barrio porteño. ¿Cuántas lecturas se podrían hacer de este sencillo incidente de haber sucedido en clase?

Vuelvo: varias de las herramientas de Google, tanto de búsqueda como de “comunicar, mostrar y compartir”, como las llaman ellos, son muy sencillas de usar, muy creativas, gratuitas y se accede a todas ellas con una única cuenta de Gmail. Por ejemplo:

  • Blogger: Crear y sostener un blog en el tiempo es muy sencillo, y se puede usar para una variedad de proyectos casi ilimitada. Nosotros lo usamos el año pasado en una escuela para las crónicas de un viaje de estudios, y tuvo un impacto en toda la comunidad educativa enorme.
  • Calendar, permite organizar una agenda y compartir los eventos, salidas, fechas límite, etc. con todos los involucrados.
  • Docs: Escribí sobre esto ayer, así que no me voy a explayar aquí demasiado, sólo agrego que es una herramienta de ofimática en línea. Es como tener -para que todos entiendan- Office gratis en cualquier computadora y en cualquier lugar con nuestros archivos guardados para usar en cualquier momento. Y eso que no me iba a explayar demasiado…
  • Gmail. Lo menciono aquí, aunque haya muchos otros como Hotmail o Yahoo, porque tiene 2,8GB de espacio, menos spam, y además es indispensable para usar las herramientas de Google.
  • Picasa, para editar y compartir fotografías.

tvbrasil.pngSe pueden usar además otras herramientas como Talk para mensajes instantáneos -otro tema en el que nos negamos a discutir y nos apuramos a prohibir-; Traducir, para visualizar páginas web en otros idiomas -los profes de Inglés podrían trabajar con esto para enseñar sobre traducción e interpretación, por ejemplo, porque traduce “Mi Tarzán tu Jane”, como es obvio-; o Grupos, para crear listas de distribución y grupos de debate. Y por supuesto, los buscadores: de palabras, de imagenes, de libros, etc.

Pero además se puede entusiasmar a los chicos en Sociales recorriendo el mundo con Google Earth; ver y escuchar calles y gentes de otras ciudades a través de webcams públicas o de estaciones de radio y televisión de todo el mundo, y más. Un maestro de música y sus alumnos podrían grabar y digitalizar su producción y subirla a MySpace para compartirlo con otros, o crear una lista de reproducción de variados origenes o estilos con PlayList.com

Este recorrido abarca mínimamente algunas de las herramientas disponibles en la web, pero hay cientos. Ud. podrá seguramente recordar y sugerir muchas más, por cierto.

Pero aun falta hablar de recursos y contenidos pedagógicos -sitios como Icarito para los más chicos o Neuronilla para los un poco más grandes; la misma Educ.ar con cientos de recursos para los docentes-, sobre lo cual también hay muchísima información esperando ser hallada, analizada, aceptada o rechazada, convirtiendo al recorrido por la web en una apasionante búsqueda del tesoro que llevamos adelante juntos, docentes y alumnos.

Algunas lecturas relacionadas:

:: Juan Ignacio Pozo: ‘El reto de la escuela es convertir la información en verdadero conocimiento’
:: Umberto Eco: ‘¿De qué sirve el profesor?’
:: Hector Ciapuscio: ‘La tecnología debería ser una herramienta de igualación social’
:: Conclusiones de la I Conferencia Internacional sobre Brecha Digital e Inclusión Social
:: Diego Levis: ‘La computadora nos permite reencontrarnos en la plaza.’
:: Manuel Castells, “El poder tiene miedo de internet”
:: Equipos virtuales de trabajo, ¿cómo hacerlos funcionar?

También te puede interesar:

Exposición virtual “La mirada narrativa”

Identikit 1El artista y amigo Miguel Ángel Albini, con quien hemos colaborado en el desarrollo de su espacio en la web, nos hace llegar una gacetilla de prensa informando de la inauguración de su sitio. Dice así:

“El artista y docente Miguel Ángel Albini, de amplia trayectoria en el país y en el exterior, acaba de inaugurar su “Galería Virtual”, un sitio web donde expone algunas de sus obras del período que tituló “La Mirada Narrativa”. Dicho espacio se encuentra en www.miguelangelalbini.com.ar

El período presentado abarca sus dibujos con bolígrafo y otras técnicas. Es interesante además leer allí como explica el artista en que consisten sus técnicas y como se crearon estás obras realmente para el asombro.

Felicitaciones, Miguel.


[NdelE: Por decisión del propio artista, el sitio fue retirado de línea en 2012]
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