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Experiencias 2.0 - 62. página

Experiencias en el aula 2.0

Curso para adultos en el Complejo Alberdi

Hemos comenzado en el mes de Junio un Curso de Computación para menores de 99 años, en el que estamos trabajando, estudiando y, por qué no, dejando de lado recelos y temores para sumergirnos en el dinámico mundo de las computadoras e internet. Pero el camino es esforzado.

El espacio de la biblioteca del Complejo Educativo de Alberdi nos acoje, nos agrupa, nos contiene y nos da los medios para aprender. Vaya ayuda…

Algunos anhelos:

El anhelo de que nuestros adultos mayores, a modo de los sabios de la tribu, puedan enseñarles a sus niños el sentido de aquello que ven frente a la pantalla. Pero para eso necesitan conocer, saber qué hay, para qué sirve, tener noción de contenidos. Otro, el de darle batalla a la desazón y apropiarse de una nueva oportunidad de aprender. Uno más: acceder a un mundo conectado y dinámico que les permita conocer de una forma nunca antes vista.

Sin lugar a dudas y a juzgar por el entusiasmo de nuestros estudiantes, el curso está cubriendo las expectativas que teníamos al comienzo.

El sólo hecho de acordar, estudiantes y docente, comenzar un blog para compartir la experiencia es una muestra de ello. Estamos en ceaadultos.wordpress.com

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Espacios Wiki, o la importancia de lo colaborativo

porlawikiEn estos días, mientras le hacía una lavada de cara a nuestra Wiki sobre la campaña “Reinventando el olvido en Internet”, encontré un video que levantaron los amigos de Aula Mágica al respecto de la utilidad y el sentido de utilizar una Wiki. Si bien puede resultar bastante obvio y hasta ingenuo para un usuario avanzado, el tema está planteado de forma muy sencilla y gráfica -en ese sentido, tiene un diez para mi-, otorgandole un importante nivel de relevancia a la herremienta por su utilidad.

Nosotros estamos embarcados en un par de proyectos que implican el uso de Wikis. Además del mencionado “Por el olvido”, dedicado a la campaña, estoy colaborando con el desarrollo, junto a los alumnos de 5to. año, y algunos docentes de diseño y de comunicaciones, el diario escolar del Complejo Alberdi. Nos pareció en este caso una herramienta adecuada, por varias razones. Una de ellas es que libera a los chicos de depender de la edición continua de una web, por ejemplo, tarea que recaería en uno o dos de ellos, a lo sumo, dadas las características del manejo de contenidos de una web. Por ese motivo, fue el carácter colaborativo de una Wiki lo que nos interesó trabajar en este caso, porque se espera que el diario sea un producto grupal en el que todos puedan colaborar con sus diferentes miradas.

En eso pensé también al desarrollar la Wiki para la campaña. Creo que diferentes perspectivas pueden dar al tema una riqueza que nos permita ponderar el alcance de esta problemática. Esperamos que nuestros lectores continúen sumándose al tema con sus valiosos aportes.

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‘Reinventando el olvido’ en TV: algunas conclusiones de los chicos

Contabamos en el post anterior que el horario de salida al aire del programa “Plan A”, del que participé el pasado 2 de Mayo, coincidió con mi horario de clase en un curso de 3er. año Secundario.

Surgió entonces la idea de aprovechar la oportunidad y transformarla en una experiencia multimedial de aprendizaje y debate para todos, con los chicos participando del programa activamente desde sus lugares. Elaboramos para ello una serie de consignas que debatieron con sus compañeros y familiares, produciendo luego un texto de análisis y reflexión que debatimos en clase durante la semana. Estas son algunas de sus conclusiones, tal como las escribieron:

Los padres deben generar una confianza con sus hijos, en especial con los adolescentes, ya que en ese momento es cuando más necesitan a sus padres y de su apoyo aunque no lo demuestren. Cuando hay ausencia de alguno de los padres o de ambos el chico toma a su computadora como ellos (hablando exageradamente).

Creo que los padres deberían haber estado más presentes, y creo que deberían tener las páginas de internet alguna advertencia real como para que las personas piensen bien que hacen.

Las relaciones que se crean y se establecen en, por ejemplo, el chat, tienen la característica de que la identidad de los integrantes de dicha relación puede ser falsa o verdadera. No sólo la identidad sino la buena intención del otro también puede ser falsa. El riesgo es, justamente, que el otro mienta, que tenga malas intenciones, etc., y una confíe en él.

Hay que permitir pero estar atentos. Hay que pensar antes de dejar información. Tiene que existir el adulto como forma de contención.

Por la desaparición de la niña de 13 años se quejan de las tecnologías, pero por las tecnologías también la encontraron a ella.

Para que los adolescentes no tengamos problemas con las tecnologías debemos distinguir lo bueno de lo malo, y si tenemos dudas charlarlo con los padres, docentes o amigos.

Yo creo que este problema ocurrió porque la chica era bastante inocente y crédula, no tenía contención familiar.

Estas son sólo algunas de sus conclusiones, pero dijeron mucho más. La impresión que queda es que la cuestión les importa, y mucho. Por eso es importante que ellos no sean sólo parte del problema, sino también de la solución.

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Reinventando el olvido en Internet

La expresión pertenece al especialista en temas de privacidad y protección de datos de la Universidad de Harvard, Viktor Mayer-Schoenberger, quien sostiene que la información colocada en Internet debería tener fecha de vencimiento, como la leche.

En una entrevista de Alejandro Tortolini para el diario Perfil, Mayer-Schoenberger afirma que la estela de información personal que uno deja a medida que se mueve por el mundo digital puede rastrearse. Propone entonces que las computadoras sean programadas para poder olvidar, tal como hacen los humanos. Y afirma:

Por milenios, lo difícil fue recordar y lo fácil, olvidar. Ahora la era digital cambió esto; la opción por defecto es conservar y memorizar. Google no olvida ni los contenidos ni las palabras que se usaron en una búsqueda. Sugiero una política para agregar a la información una fecha de expiración, como la fecha de vencimiento de la leche. Propongo que las personas puedan determinar una fecha de expiración de la información. Más aún, los archivos oficiales podrían programarse para que la información no caducara, si así lo quiere la sociedad. No me preocupa que la gente quiera guardar sus datos por largo tiempo reseteando manualmente la fecha de expiración, porque eso requerirá de una acción humana, suficiente para hacernos pensar cuánto queremos que dure nuestra información.

Se puede observar desde hace un tiempo como se va haciendo público el uso indiscriminado de la información que los usuarios de distintos servicios en Internet van dejando a su paso, por parte de particulares y empresas. Estamos asistiendo a una invasión a la privacidad en las redes sociales. Personas que son investigadas y discriminadas, por el sólo hecho de que queda registro de sus actividades en una base de datos.

En un post anterior mencionábamos un caso puntual referido también por Mayer-Schoenberger, en el que una joven de 25 años, madre soltera de dos niños que estudiaba para maestra, puso en su página de MySpace una foto suya sacada en una fiesta, disfrazada de pirata y con una copa plástica en la mano, y la tituló “Pirata borracha”. Su universidad vio la foto, decidió que eso no era digno de una futura maestra y se rehusó a darle el título. Incluso habiendo quitado la foto, ya había sido almacenada y catalogada, porque Internet no olvida.

Desde aquí nos sumamos y proponemos:

  • Alertar e informar sobre los riesgos de brindar información personal sensible en Internet
  • Peticionar a las autoridades por el funcionamiento de las instituciones -las que ya existen y otras por crear- en defensa de nuestros derechos ciudadanos.
  • Hacer un llamado de atención a todos los docentes y formadores en todas las áreas para que estas problemáticas sean debatidas y enseñadas.
  • Apoyar la tarea de investigadores, periodistas, divulgadores, etc., en su tratamiento y difusión del tema.

La Red Iberoamericana ElDerechoInformático.com ha distinguido a nuestra campaña “Internet no olvida” como “Proyecto de difusión destacado del año 2015 en Derecho Informático”, junto a prestigiosos profesionales del área de toda Latinoamérica distinguidos en diversos rubros.

– Si te parece que la propuesta sirve y querés difundirla, copiá y pegá el código a continuación para agregar el banner en tu sitio:


Yo me sumé a la campaña

– If you believe that the proposal is good and you want to spread it, copy and past the code to add the banner in your site:


I support this campaign

No se trata de temer y aislarse sino de conocer nuestros derechos, y de usar el medio con inteligencia, sensatez y creatividad, proponiendo “reintroducir el concepto de olvidar en un cierto plazo en el reino digital”, tal como puede leerse en el documento que hacemos disponible al pié.


Enlaces relacionados:

  • Para leer otras entradas, escuchar entrevistas, ver videos sobre el tema, y más, hacé clic aquí

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El cielo puede esperar… y Google también

Diego Gavinowich llegó a formar parte del equipo de producción geográfica de Google al quedar finalista de Code Jam de América Latina de 2007, una competencia de programadores cuyos finalistas ganan premios en efectivo y la posibilidad de realizar una pasantía en las oficinas de Google en Estados Unidos. Se quedó seis meses.

Esta es la pequeña gran historia del joven argentino que desarrolló la versión online de Google Sky. Fue invitado por la empresa a quedarse pero vuelve a Buenos Aires para continuar con sus estudios en la UBA. Diego tiene 22 años y estudia dos carreras en la UBA: informática y matemáticas.

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Las tecnologías en la escuela necesitan de contenidos, no de modas

El libro, el pizarrón, la tiza, el banco, el aula, el taller, la escuela, el lápiz, el pincel, el cuaderno, la campana, el manual, la plasticola, la brillantina, la gomina, el papel secante, la pluma fuente, el plumín, el papel glacé, el mástil, la bandera, los juegos, el bebedero, el lavatorio, el mingitorio, la puerta, el picaporte, el portafolio, la cartulina, el mapa, el repuesto rivadavia, el guardapolvo, los mocasines, el tubo fluorescente.

Estas eran algunas de las tecnologías que usabamos en mi época de escolar. Muchas de ellas cambiaron radicalmente en función de un cambio de teoría: a modo de ejemplo, el banco fijo en hilera del conductismo dió paso al más constructivista pupitre libre con silla, en franca evidencia de que la escuela -a diferencia de lo que afirman algunos iluminadossí sabe que hacer con las tecnologías, aunque a veces se sobresalte y no reaccione de inmediato, porque entiende que ellas acompañan formas y modos de educar, y también ideologías, según sean aceptadas y utilizadas o desechadas.

Desde hace varios años se suman la tele, los diarios -otro cambio importante, seguramente- y el video y, más recientemente, las actuales nuevas tecnologías -y enfatizo la palabra nuevas: cd, dvd, mp3, internet, etc., etc., que la escuela seguramente está aprendiendo a incorporar. Evidencias hay de ello.

El problema de la incorporación de los cambios tecnológicos en la escuela, y de las nuevas tecnologías en particular, parece ser que también se espera que cambie la forma en que suele cambiar, valga el juego de palabras.

La tecnología en la escuela siempre cambió cuando se “llenó” de contenido -nuevas teorías, nuevos usos, nuevas disciplinas, nuevas necesidades. Ahora parece no hacer falta el contenido: con que esté de moda basta. Cuando hablan los tecnólogos, “mercadólogos”, economistas, gurúes y otras especies dentro de la fauna de opinólogos– la escuela siempre está errada.

Pero no nos equivoquemos: la escuela va a incorporar todas estas tecnologías nuevas cuando pueda -podamos- “llenarlas” de contenidos en función de mejorar los aprendizajes, razón última de ser de la escuela.

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Charla sobre “El aula, en cualquier momento y en cualquier lugar”

Esta tarde tuve el gusto de presentar en la biblioteca multimedial del Complejo Educativo de Alberdi, escuela en la que soy docente de TIC y de Robótica, una charla sobre el tema “El aula, en cualquier momento y en cualquier lugar”, en la que junto a algunos docentes de la casa analizamos y debatimos sobre una cuestión que nos viene ocupando desde hace tiempo: la incorporación de las nuevas tecnologías de información y comunicación en nuestra actividad docente, en particular las llamadas herramientas y servicios “Web 2.0”.

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Este mismo tópico motivó días atrás un post en este blog que cosechó una cantidad de comentarios coincidentes, que creo demuestran que somos muchos los docentes intresados en estas cuestiones, y con ganas de producir cambios y aprovechar los recursos que nos brindan esas tecnologías. Del mismo modo, la charla también generó un debate muy rico en el que cada uno de los participantes hizo aportes importantes.

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En realidad fueron dos charlas, ya que por cuestiones de horarios y actividades el grupo se dividió por niveles. Pero en ambas primó el asombro, el entusiasmo y el compromiso de un próximo encuentro que nos permita seguir analizando y debatiendo sobre las herramientas propuestas y su aplicación en diversos proyectos pedagógicos.

Un tema que despertó asombro y curiosidad fue una experiencia que recogí de Edublogger, en la que una docente, Ana María Sánchez, incorpora el celular en una actividad del área de Plástica en forma creativa. Y risueñamente, todos admitieron su sorpresa por encontrar en Google tantas herramientas útiles. Para muchos era hasta ese momento sólo un buscador.

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