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Frases

La escuela es un lugar desagradable

Vivimos en una sociedad donde predomina el interés privado, el dinero, el mercado, el consumismo y el miedo frente al interés público, la responsabilidad compartida, los valores y las instituciones democráticas. Esto acaba con la comunidad, la justicia, la igualdad y el bien común y, por el camino, elimina la educación entendida como un bien público y la pedagogía como práctica empoderadora. (…) La pedagogía, tal y como está planteada en muchas escuelas actuales, ataca en vez de educar y no logra que los alumnos se reconozcan en lo que hacen. La multitud de pruebas y exámenes, modelos de aprendizaje que apagan la chispa crítica y crean espacios sin ningún tipo de imaginación, los sistemas de organización represivos y basados en el castigo, la memorización y el conformismo crean un ambiente donde los alumnos comprenden rápidamente que la escuela es un lugar desagradable y que no existe nada parecido a la satisfacción de aprender.
Henry Giroux, profesor y estudioso estadounidense, pionero en el campo de la pedagogía crítica, en aulaPlaneta.

Un bucle social de retroalimentación

El proceso mental a la hora de construir estas aplicaciones, Facebook la primera de ellas, es el siguiente: ¿Cómo consumimos la mayor parte posible de vuestro tiempo y atención consciente? Tenemos que darte una pequeña dosis de dopamina de vez en cuando, porque a alguien le ha gustado o ha comentado tu foto o tu post, o lo que sea. Así es como vas a contribuir con más contenido, a través de los Me Gusta y los comentarios. Es un bucle social de retroalimentación. Exactamente la clase de cosa que un hacker como yo mismo idearíamos, porque estamos explotando una vulnerabilidad en la psicología humana. Los inventores, los creadores, yo, Mark Zuckerberg, Kevin Systrom de Instagram, toda esa gente… sabíamos esto conscientemente. Y aún así, lo hicimos.
Sean Parker, fundador de Napster y primer presidente de Facebook. Abandonó sus cargos y fundó el Parker Institute for Cancer Immunotherapy, al que ha donado buena parte de su fortuna. Leído en computerhoy.com.

Acerca de la evaluación

Sólo las máquinas bien construidas, podemos pensar, no comenten errores. ¿Por qué, entonces, penalizar siempre el error en contextos de aprendizaje? Sólo corre el riesgo de perderse quien se mueve por iniciativa propia; y sólo corre el riesgo de cometer errores quien se atreve a pensar por cabeza propia y a tomar decisiones ante situaciones nuevas, no conocidas. Sólo en la ortodoxia conductista, como advierte Allal (1980), se descarta el aprendizaje sin error. Pero al mismo tiempo, prescinde de los procedimientos de la evaluación formativa que atienda a las dificultades de aprendizaje del alumno. ¿Por qué penalizar sistemáticamente el error, antes incluso de averiguar las causas que lo provocan?
Juan Manuel Álvarez Méndez en “Evaluar para aprender: los buenos usos de la evaluación”, citado por Débora Kozak en “¿Es necesario tomar exámenes para evaluar?”

Transformad esas antiguas aulas

Transformad esas antiguas aulas, suprimid el estrado y la cátedra del maestro, barrera de hielo que lo aísla y hace imposible toda intimidad con el discípulo; suprimid el banco, la grada, el anfiteatro, símbolos perdurables de la uniformidad y del tedio. Romped esas enormes masas de alumnos; por necesidad constreñidas a oír pasivamente una lección, o alternar en un interrogatorio de memoria, cuando no a presenciar desde distancias increíbles ejercicos y manipulaciones de que apenas logran darse cuenta. Sustituid en torno del profesor, a todos esos elementos clásicos, un círculo poco numeroso de escolares activos, que piensan, que hablan, que discuten, que se mueven, que están vivos […] Y entonces la cátedra es un taller, y el maestro, un guía en el trabajo; los discípulos, una familia; el vínculo exterior se convierte en ético e interno; la pequeña sociedad y la grande respiran un mismo ambiente; la vida circula por todas partes y la enseñanza gana en fecundidad, en solidez, en atractivo, lo que pierde en pompa y en gallardas libreas.
Francisco Giner de los Ríos, pedagogo, filósofo y ensayista español, en un discurso pronunciado en 1880

Burócratas o marginales

Cada vez más, en los institutos y en las universidades el profesor que triunfa es el profesor burócrata, ese que se dedica a redactar informes sin parar y que frecuenta todos los consejos. Paradójicamente, el profesor que se dedica a hacer de profesor se ha convertido en algo marginal dentro del sistema. Esto es gravísimo. La universidad y la escuela deben volver al espíritu para el que fueron fundadas. La palabra escuela viene del griego skolé, que significa ‘tiempo libre’, ‘ocio’. significa que no debes hacer algo porque te sientes presionado por una exigencia práctica, sino por ti, para mejorar.
Nuccio Ordine, profesor y ensayista italiano, a El País (España).

Una educación que proteja la vida

Da la impresión que solo los educadores sostienen una idea de mundo y una idea de vida que, por otra parte, el resto no sostiene o ha abandonado, o solo exige a las escuelas que hagan un poco cumplir para llegar a un mundo mejor, más justo, más equitativo. Y en ese sentido noto mucha más soledad que en otras épocas; y es que, si esto no lo hacen los educadores, no quedará nadie para hacerlo. (…) Entonces veo últimamente como que toda la política educativa se encamina a una imagen cerrada de que ir al mundo significaría ir a conseguir un empleo. (…) Creo defender una idea de educación que proteja más la vida a tener que adecuar la vida al mundo tal como se nos presenta hoy.
Carlos Skliar, investigador

Militante

Los educadores progresistas precisan convencerse de que no son meros docentes -eso no existe-, puros especialistas de la docencia. Nosotros somos militantes políticos porque somos maestros y maestras. Nuestra tarea no se agota en la enseñanza de la matemática, de la geografía, de la sintaxis o de la historia. Además de la seriedad y la competencia con que debemos enseñar esos contenidos, nuestra tarea exige nuestro compromiso y nuestra actitud en favor de la superación de las injusticias sociales.
Paulo Freire, pedagogo, en “Cartas a quien pretende enseñar”.

La educación, entre la necesidad de cambio y los modelos perimidos

Del mismo modo que la pedagogía fue inventada por los griegos (paideia), en el momento de la invención y la propagación de la escritura, se transformó luego con el surgimiento de la imprenta, durante el Renacimiento, y así también, hoy la pedagogía cambia por completo con las nuevas tecnologías, cuyas novedades son sólo una variable cualquiera dentro de la decena o la veintena que (…) podría enumerar. Este cambio tan decisivo de la enseñanza -cambio que repercute poco a poco en todo el espacio de la sociedad mundial y el conjunto de sus instituciones caducas, un cambio que no afecta, ni por asomo, tan sólo a la enseñanza, sino también al trabajo, las empresas, la salud, el derecho y la política, en suma, al conjunto de nuestras instituciones-, sentimos que lo necesitamos con urgencia, pero que todavía estamos lejos. Es probable que se deba a que aquellos que se mueven en la transición entre los últimos estados todavía no se jubilaron, aun cuando son quienes organizan las reformas, según modelos perimidos desde hace largo tiempo.
Michel Serres, filósofo y ensayista francés, en Pulgarcita (2012)

Una alfabetización para el pizarrón

Hoy nadie puede considerarse alfabetizado si está en situación de comprender mensajes simples, saber firmar o leer libros con léxico y sintaxis simplificada. Desde finales del siglo XX estamos asistiendo a una revolución en la que la digitalización de la información es parte de la vida cotidiana y la escuela ni se ha dado cuenta. Entonces sigue preparando para leer un conjunto limitadísimo de textos, sigue haciendo una alfabetización para el pizarrón. Trabajar con la diversidad de textos y alfabetizar con confianza y sin temor a circular a través de los múltiples tipos de textos y de soportes textuales del mundo contemporáneo es indispensable.
Emilia Ferreiro, educadora, en una entrevista para La Web del Maestro.

La misión de la escuela, según Tonucci

La misión de la escuela ya no es enseñar cosas. Eso lo hace mejor la TV o Internet. [La escuela] Debe ser el lugar donde los chicos aprendan a manejar y usar bien las nuevas tecnologías, donde se transmita un método de trabajo e investigación científica, se fomente el conocimiento crítico y se aprenda a cooperar y trabajar en equipo.
Francesco Tonucci, pedagogo italiano.

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