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Daniel Brailovsky: “Poner lo pedagógico por delante de las tecnologías”

¿Qué implica mudar la escuela al mundo virtual? Esa es la pregunta que se propuso responder en los primeros días de la cuarentena Daniel Brailovsky, docente y doctor en Educación, allá por el mes de abril. Me parece importante contextualizar, a fin de utilizar lo dicho en la conferencia no solo como recurso para actividades futuras -si fuera el caso- sino también como una especie de reflexión sobre las propias prácticas y percepciones luego de 4 meses de actividad en línea, con toda la carga de logros, aprendizajes y, por qué no, frustraciones que trae aparejada esta experiencia en gran medida novedosa para la mayoría de los involucrados.

El especialista entonces propone preguntarnos qué necesitamos para seguir enseñando desde esta virtualidad forzosa. Y la respuesta es por demás interesante: con recursos informáticos pero también desplegando otros dispositivos tan antiguos y nobles como son el relato, el apunte, la conversación o el juego.

Educación con lo pedagógico por delante. O deberíamos decir, desempolvando lo que es obvio pero está sepultado bajo el discurso tecnófilo.

Así estamos.

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Zoom: Primeros pasos

A pedido de una de las escuelas en las que trabajo, hice una breve video guía del uso de Zoom. Ideal para perdidos y desorientados, necesitados de un salvavidas virtual… En modo bien sencillo, la explicación de cómo funciona esta plataforma.

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Aplicaciones gratuitas para videollamadas grupales

Atentos a las inquietudes de algunos colegas docentes en estos tiempos de pademia y cuarentena, tomamos de Xataca sus recomendaciones en cuanto a aplicaciones gratuitas para hacer videollamadas grupales. Resumimos algunas características aquí, en particular los pros y contras de cada una. Si nuestros lectores desean una descripción más detallada, pueden leer el artículo completo haciendo clic aquí.

SKYPE

Skype es uno de los servicios más utilizados para llamadas grupales, pero está limitado a 10 personas a la vez en su versión gratuita, aumentando a 25 si la llamada es solo audio. Es multiplataforma y tiene un amplio abanico de opciones. La web oficial es Skype.com

GOOGLE HANGOUTS

Hangouts es un intento fallido de competir con WhatsApp, pero en Google parecen dispuestos a sostenerlo, al menos por el momento. Permite videollamadas de hasta 10 personas en su versión para usuarios convencionales, y 25 en la empresarial. Solo requiere de una cuenta de Google. Web oficial: Hangouts.google.com

WHATSAPP

WhatsApp es una de las aplicaciones de mensajería instantánea más utilizadas del mundo. Desde hace ya algunos años la aplicación permite realizar videollamadas, aunque están limitadas a 4 personas a la vez. Tiene también una versión web, pero no es posible realizar videollamadas desde ella. Web oficial: WhatsApp.com

FACETIME

FaceTime es la aplicación de llamadas de voz y videollamadas de Apple. Tiene soporte para hasta 32 personas a la vez, aunque solo puede usarse en sistemas operativos de Apple. No necesita de registro, ya que está vinculado a la cuenta de Apple personal.

GOOGLE DUO

Google también tiene otra aplicación de mensajería llamada Google Duo. Desde la aparición del coronavirus, esta aplicación permite realizar videollamadas grupales de hasta 12 personas. Cuenta además con una versión web. Web oficial: Duo.google.com

DISCORD

Discord es una aplicación de mensajería gratuita, que permite crear servidores con diferentes canales en los que chatear, y en ellos también se pueden reservar algunos canales específicos para conversaciones de voz. Además, también permite hacer videollamadas grupales para hasta 50 usuarios. Discord tiene una versión para escritorio y aplicaciones móviles. Web oficial: Discordapp.com

ZOOM

Zoom permite realizar videollamadas de hasta 100 participantes en su modalidad gratuita, aunque limitadas a 40 minutos (NdelE.: Me informan que a raíz de la pandemia, esta limitación queda en suspenso). Requiere de registro y se conecta a través de sus aplicaciones para Android e iOS. En cuanto a sus opciones, permite entre otras funciones, unirse desde una línea telefónica en versión de voz y la grabación de las llamadas. Web oficial: Zoom.us

GRUVEO

Gruveo se destaca sobre todo por no necesitar registrarte ni tener cuenta para poder utilizarla. Solo se debe entrar en su web y escribir un nombre para completar la URL del canal a la que tienen que entrar el resto de los participantes. Puede utilizarse tanto desde la computadora como desde el móvil sin necesidad de aplicaciones, gracias al estándar WebRTC que se utiliza en las videoconferencias. Soporta hasta 12 participantes a la vez. Web oficial: Gruveo.com

INSTAGRAM

Instagram también integra la opción de chatear con otras personas y crear videollamadas con hasta 4 personas. Todo el proceso se lleva a cabo desde el apartado Direct de la aplicación. Las versiones web y de escritorio no cuentan con la opción. Web oficial: Instagram.com

SNAPCHAT

Snapchat permite videollamadas de hasta 15 personas al mismo tiempo, pero solo puede utilizarse a través de sus aplicaciones móviles. Web oficial: Snapchat.com

FACEBOOK MESSENGER

Facebook Messenger permite llamadas de voz de hasta 50 personas. En el caso de las videollamadas, sólo seis de ellas podrán retransmitir al mismo tiempo con su cámara, mientras que el resto se comunican sólo por voz. Solo requiere una cuenta en Facebook. Web oficial: Messenger.com

Seguimos sumando…

JITSI

Jitsi es un conjunto de herramientas Open Source que permite construir y desplegar fácilmente soluciones seguras de videoconferencia. El núcleo del proyecto lo conforman Jitsi VideoBridge y Jitsi Meet, que permiten realizar conferencias a través de Internet. Jitsi Meet es una solución de videoconferencia con encriptación completa, sin límite de uso, gratuita y no se necesita crear cuenta en ningún servicio de terceros para utilizarla. Web oficial: Jitsi Meet

MEET

Meet de Google es una alternativa con la que las empresas pueden organizar reuniones de hasta 100 participantes. Tienen que ser creadas por un trabajador con acceso a G Suite, la suite paga para empresas de Google. Una de sus características es que se crea un vínculo para las reuniones de forma automática, y los invitados se pueden unir sin necesidad de tener G Suite. Meet tiene como límite los 100 participantes con la tarifa básica, con la posibilidad de que sean más dependiendo del plan elegido. Web oficial: Meet.

[Colaboración de John Duque]

CONFERENCES

Conferences es la plataforma lanzada por el estado nacional argentino como una opción más a la hora de comunicarnos en tiempos de aislamiento preventivo. Esta plataforma se brinda a través de un servidor de Jitsi. Se espera con esto reducir los costos de pagar licencias en dólares a servicios internacionales. Web oficial: jitsi.dcarsat.com.ar

[Colaboración de Alejandro Tortolini]

RIOT

Riot.im es un cliente de mensajería instantánea de código abierto basado en el protocolo Matrix (protocolo abierto de mensajería instantánea). Es software libre y distribuido bajo la licencia Apache2. Riot.im deja el usuario escoge un servidor para conectar y apoya el cifrado de extremo a extremo. Está disponible como aplicación web, como aplicaciones de Escritorio para todos los principales sistemas operativos y como aplicación móvil para Android y iOS. Debido a que cada persona puede alojar el servidor de chat y la aplicación en sí mismo, Riot es a menudo recomendado por los defensores de privacidad. Web oficial: riot.im

[Colaboración de Gustavo Freiberg]

Pero hay más…

Estas son las opciones más utilizadas, pero hay muchas otras. Invitamos a nuestros lectores a compartir en los comentarios al pie aquellas que conozcan, hayan utilizado y no figuren en esta lista, como para ampliar el abanico de posibilidades frente a la necesidad actual de comunicación por medios digitales.


Más información en:
Xataca.com
Jitsi Meet

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Sobre la judicialización de situaciones educativas

“Judicialización de las relaciones escolares. Conversaciones con Philippe Meirieu” es un libro coordinado por Gabriel Brener, Gustavo Galli y Marcela Martínez y editado por Noveduc. Los autores, que se desenvuelven en el ámbito educativo en distintos roles, repasan en una conversación con Página/12 el eje de la problemática que abordan en él:

Advertimos un desplazamiento de lo pedagógico hacia lo punitivo y eso nos preocupa. Necesitamos construir escuelas más democráticas con comunidades con mucha presencia, diversas, heterogéneas, plurales.

Los especialistas explican en el mencionado reportaje, que comenzaron la investigación en 2017 en la Universidad Nacional de Hurlingham, al notar que las escuelas se encuentran atravesadas por discursos y prácticas relacionadas con lo jurídico que limitan y obstaculizan las prácticas de enseñanza, a la vez que son vividas como una fuerte presión sobre el trabajo docente. “Limitan, empobrecen y también disciplinan” concluyen, terminantes, los autores. Esta preocupación por los vínculos, la convivencia, la construcción de la comunidad y de la autoridad pedagógica fue el disparador para procurar entender cómo se fue construyendo este problema: lo jurídico permeó en las escuelas e influye en la construcción de las subjetividades docentes, de los y las estudiantes y de las familias.

Lo que los especialistas llaman “judicialización” de las escuelas surge de observar, por un lado que las diferencias que surgen entre las familias entre sí o de las familias con la escuela pasan rápidamente a dirimirse en forma de litigio y no a través del diálogo en el propio escenario escolar. El agravante: una punitivización de los conflictos por parte del propio Estado, que buscó disciplinar a directivos, profesores, estudiantes y estudiantes. A todo esto se suma lo cotidiano, que se expresa en el peso de la “responsabilidad civil”: la responsabilidad adquirió un lugar preponderante en la escuela.

Sin dejar de reconocer la necesidad de regular normativamente los intercambios en las instituciones, surge la sospecha de que la centralidad la responsabilidad civil se erige como la expresión de la inseguridad ante los eventos que pudieran tener lugar en la institución. La pasión por la responsabilidad civil representa la necesidad de sentirse a resguardo.

La judicialización construye cierto tipo de subjetividades que priorizan lo individual, despolitizan los vínculos y operan como limitante sobre algunas prácticas de cuidado y afectivas. Como muestra, algunos ejemplos resultantes: el temor a cambiar pañales a niños y niñas, o la imposibilidad de demostrar afecto con un abrazo o una caricia. De este modo se produce un repliegue de la comunidad sobre sí misma empobreciendo las prácticas pedagógicas, en las que el otro es rápidamente desplazado al lugar de enemigo potencial en vez de aliado potencial. Los vínculos horizontales van perdiendo fuerza en pos de una fragmentación individualista. Esto repercute en el modo de relación entre las personas que habitan las instituciones hasta llegar incluso a naturalizar cualquier caricia como un acto de corrupción, sembrando desconfianza y deshumanización.

Los autores hacen referencia también a una “neoeducación mercantilizante”, que consistiría en aquellas prácticas en la educación que en las que se busca colonizar el pensamiento y aplicar lógicas de mercado a los vínculos que se construyen en la escuelas, profundizando propuestas meritocráticas, individualizantes, que entronizan la competencia entre estudiantes o que apelan la construcción de un sujeto que se procure por sí y para sí lo que necesita. Todo lo “auto” (autoemprendedores, autoestima, autogestión, autoevaluación, etc.) se impone justamente sobre lo colectivo. Este tipo de educación es un caldo de cultivo para la judicialización de las relaciones en la escuela, un clima de darwinismo educativo en el que cada cual juega su juego, se enaltece el esfuerzo individual como única fuente de crecimiento y el mérito se presenta como un asunto absolutamente despojado de las condiciones que lo hacen factible.

El rol del docente según esta pedagogía, cambia al rol de de un adulto escolar más en sintonía con un abogado o fiscal y menos como un docente. Para dejar de buscar culpables y resolver solo con el castigo, volviendo sobre la encerrona de la omnipotencia de la pedagogía moderna que tan lucidamente cuestiona Philippe Meirieu en Frankestein Educador, es que la investigación retoma el desafío de encontrar nuevas maneras de ejercer la docencia y construir autoridad pedagógica. Menos como imposición o demagogia y más como un proceso de autorización en la enseñanza, el cuidado de las nuevas generaciones y un diálogo autentico intergeneracional.


Fuente: Página/12

 

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Saber lo que somos

 

Hoy leía sobre Harriet Tumban, una abolicionista de finales del siglo XIX y principios del XX. Ella dijo en cierta ocasión, “Yo he liberado a miles de esclavos y hubiera liberado a miles más, tan solo si ellos hubieran sabido que lo eran”.

Lo interesante de esta visión maravillosa, de esta comprensión profunda de la vida y de las personas, además de ser el reflejo de su compromiso y valor, es que proviene de una persona analfabeta.

Cuando uno observa a gente que tuvo el beneficio de la instrucción repetir con gran seguridad y convicción las afirmaciones más estrafalarias como si fueran verdades reveladas, sin verificar su veracidad -por caso, teorías conspirativas, noticias falsas, mitos y fantasías varias-, quedarían pocas dudas de que la ignorancia no es el problema, sino la estupidez. La estupidez de afirmar sin saber; la de no dudar, la de no reflexionar antes de siquiera aceptar una idea.

Pienso en nosotros, docentes. Desde la escuela secundaria podemos hacer mucho exigiendo trabajo, rigor y precisión en la búsqueda del conocimiento. Ese acto parecido a la soberbia y que muchas veces se tolera, de copiar y pegar el primer resultado del buscador y llamarlo “investigación”, es la tragedia del ignorante.

Los chinos, con su sabiduría ancestral, aseguran que “conocer nuestra ignorancia es la mejor parte del conocimiento”.


Crédito imagen: harriet-tubman.org
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Ciudadanía digital en “Nuestro Rosario Querido”

Invitado por la Prof. Patricia Molina, directora del colegio Verbo Encarnado, ayer por la tarde hablé sobre privacidad, redes sociales y ciudadanía digital en el Liceo Avellaneda, en el marco del programa Nuestro Rosario Querido organizado por Conciencia Rosario, en la primera jornada de capacitación con alumnos de varias instituciones rosarinas sobre el tópico seguridad.

Disertaron además la concejala María Eugenia Schmuk (habló sobre seguridad en la noche joven rosarina y consultó a los alumnos sobre sus inquietudes y sugerencias al respecto) y el Dr. Juan Pablo Rodriguez (abordó el tópico de la violencia doméstica e infantil). Cada subtópico fue elegido por los alumnos de colegios participantes, quienes plantearán proyectos de solución a las problemáticas de Rosario.

¡Muchas gracias a las autoridades y comunidad de las instituciones involucradas en el proyecto, por su amabilidad y atenciones!

Si el lector desea más información y un contacto para realizar las charlas en su colegio o institución, haga clic aquí.

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Alfabetizar a los que no saben leer el dolor de los hombres

“Cipriano, yo pienso que el alfabetizador
no es sólo el que enseña a leer libros
de ciencias, historia, filosofía
y de tantas cosas exóticas
de que habla la gente.

Hermano, yo pienso que alfabetizar es enseñar
a leer en los ojos:
el dolor de los pueblos,
la enfermedad de los niños,
la angustia de la mujer que pare en la calle,
la tos del minero que escupe y mancha de sangre,
la estatua de la libertad neoyorquina.
Hay que aprender a leer
el hambre que toca a la puerta,
el frío que va por la calle,
la oscuridad del que busca
y no encuentra.

Cipriano, yo pienso que
primero debemos alfabetizar
a los que saben leer libros,
pero no saben leer el dolor de los hombres.”

Julio Zabala, poeta nicaragüense.
Encuentro de Alfabetizadores.
Finalización de la Primer Campaña, Cuba, 1961.
Fuente: La Tinta

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La irrupción de las nuevas tecnologías desafía a la escuela

El artículo publicado en la edición de hoy de La Nación, titulado Pizarrones contra celulares, una batalla absurda, renueva el desafío e impulsa a un debate que venimos proponiendo desde hace tiempo en este espacio: qué sucede con los chicos y el celular en la escuela.

Hemos planteado en reiteradas ocasiones la necesidad de resolver las contradicciones y de establecer acuerdos en cuanto al uso de las nuevas tecnologías en el aula. La resistencia del sistema fue vencida: ya se metieron de prepo en lo cotidiano y, sin dudarlo, en la escuela. Porque claro, que es la escuela sino el reflejo de la vida como un todo. No solo de lo que pasa entre sus paredes.

El artículo completo, para el que pudimos hacer nuestro aporte -¡gracias una vez más, Fernanda!-, se puede leer haciendo clic aquí.


Otras referencias en este blog al tema en cuestión:
La diferencia conceptual entre un alumno escolarizado y el alfabetizado
Usar la tecnología como extensión de las capacidades cognitivas
Una aproximación al pensamiento de la autora de “Una mirada al mundo de los chicos y las pantallas”, Roxana Morduchowicz
Las tecnologías en la escuela necesitan de contenidos, no de modas

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La innovación no es como la pintan

¿Y si para mejorar las habilidades de lectoescritura debemos volver a las lecturas diarias en el aula, a la medición de velocidades lectoras y a un aumento de las pruebas de comprensión lectora? ¿Por qué en lugar de buscar una app que nos solucione el problema no volvemos a lo que les funcionaba a muchos maestros? No es moderno decir lo anterior pero… a pintar uno disfruta y aprende más pringándose con témperas que haciendo diseños con el iPad. Bueno, eso hasta que les introducimos de forma subrepticiamente la necesidad de estar pegados a una pantalla. ¿Es malo usar pantallas para el aprendizaje? Claro que no. El problema es dotarlas de una falsa necesidad y ver si realmente no estamos perdiendo el tiempo haciendo ciertas cosas que, al final, pueden hacerse a mano de manera mucho más sencilla. La innovación de los pequeños detalles. La innovación como respuesta a un mal concepto de innovación que nos llevan vendiendo demasiado tiempo.
Jordi Martí, en ‘¿Y si lo más innovador en educación fuera no innovar?’

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La escuela es un lugar desagradable

Vivimos en una sociedad donde predomina el interés privado, el dinero, el mercado, el consumismo y el miedo frente al interés público, la responsabilidad compartida, los valores y las instituciones democráticas. Esto acaba con la comunidad, la justicia, la igualdad y el bien común y, por el camino, elimina la educación entendida como un bien público y la pedagogía como práctica empoderadora. (…) La pedagogía, tal y como está planteada en muchas escuelas actuales, ataca en vez de educar y no logra que los alumnos se reconozcan en lo que hacen. La multitud de pruebas y exámenes, modelos de aprendizaje que apagan la chispa crítica y crean espacios sin ningún tipo de imaginación, los sistemas de organización represivos y basados en el castigo, la memorización y el conformismo crean un ambiente donde los alumnos comprenden rápidamente que la escuela es un lugar desagradable y que no existe nada parecido a la satisfacción de aprender.
Henry Giroux, profesor y estudioso estadounidense, pionero en el campo de la pedagogía crítica, en aulaPlaneta.

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