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En el aula - 17. página

El aula, en cualquier momento y en cualquier lugar

India presenta una laptop de u$s35

El gobierno de India puso a trabajar a los científicos de dos de sus universidades más prestigiosas, imponiéndoles la ambiciosa tarea de hacer su propia versión de la ‘portátil de u$s100’ del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), que todavía cuesta casi el doble.

La laptop, desarrollada en forma de tableta, es un poco más pequeña que un iPad. Incluye un procesador de texto, permite hacer videoconferencias y tiene instalado un navegador web. No usa disco rígido, por ser un dispositivo creado para aprovechar todos los aspectos positivos de la nube, pero permite tambien grabar la información en una arjeta de memoria.

El dispositivo, que fué presentado esta semana por Kapil Sibal, Ministro de Desarrollo de Recursos Humanos de India, cuesta hoy apenas u$s35. Es intención de sus desarrolladores bajar su precio primero a u$s20, hasta llegar al objetivo final de u$s10.

El ministro hindú espera que el año que viene el dispositivo, del que no se conocen aun los detalles de configuración, ya esté llegando a las escuelas. Antes será necesario encontrar un fabricante.

Al parecer varios fabricantes estarían interesados en la elaboración del equipo, en el que corre una versión de Linux. Pletórico de entusiasmo, Sibal no dudó en asegurar que “las soluciones del mañana van a salir de la India”.

Fuente: Dattatecblog.com

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Peter McLaren: ‘La educación debe proveer lenguajes críticos, para construir alternativas’.

El doctor y profesor universitario de Educación Peter McLaren se encuentra en Argentina para una conferencia sobre “Pedagogía radical” en la Universidad del Salvador (USAL). Para la ocasión fué entrevistado para el suplemento iEco de Clarín, entrevista que reproducimos en parte aquí, en la que reflexiona sobre la tecnología y se pregunta si de alguna manera no crea “una ilusión de conectividad”.

Este magíster de Brock University y doctor de la Universidad de Toronto nacido en Canadá, es reconocido internacionalmente como el creador de la pedagogía crítica, la cual reconoce él mismo como tributaria del trabajo de Paulo Feire y al propio educador brasileño como su mentor.

Afirma que la pedagogía crítica no es una metodología sino que se trata de algo que tiene lugar en todos los espacios públicos. Y asegura que la ve “como un movimiento social y como la introducción a una forma de vida”.

Periodista: Pero, ¿tiene implicancias metodológicas?

McLaren: Sí, las tiene. Una sería valorar los conocimientos, las experiencias y las historias de vida de los estudiantes, en cualquier nivel de educación. Valorarlas significa volver la educación relevante para sus vidas.

P: ¿De qué forma?

M: Las experiencias que traen los estudiantes y las interpretaciones que tienen de ellas no hablan por sí mismas: necesitan ser entendidas y desafiadas. Porque tal vez esas experiencias y conocimientos los condicionaron de manera racista o patriarcal o autoritaria. Hacer la educación relevante y crítica quiere decir desafiar las historias y discursos de los estudiantes, pero de tal modo que no desaparezcan sus voces.

P: ¿En qué consiste la pedagogía crítica?

M: El arte de la pedagogía crítica es proveer lenguajes variados, lenguajes de posibilidad, lenguajes críticos, lenguajes de esperanza, de tal forma que los estudiantes puedan empezar a entender mejor cómo fueron creadas sus subjetividades y puedan construir alternativas. Una manera de hacerlo es, como propone Walter Mignolo (profesor argentino que trabaja en la Universidad de Duke), des-ligarse de las epistemologías de la colonización. Esta desvinculación es posible mirando otro tipo de epistemología para crear distancia y generar otros modos de pensamiento y traerlos a una conversación con las epistemologías occidentales. Esta aproximación, sin embargo, no es suficiente. No es sólo cuestión de cambiar nuestro modo de pensar: tiene que ser también un cambio material.

P: ¿Cómo afecta esta posición pedagógica a la relación alumno-profesor?

M: Mi mentor fue Paulo Freire (teórico de la educación brasileño), a quien mucha gente entiende mal. Creen que él habla de la relación entre profesor y estudiante como si el profesor fuera un facilitador. No creo eso y Freire tampoco lo creía. Los profesores han ganado el derecho de hablar con autoridad, no de manera autoritaria pero con una forma particular de autoridad para trabajar con temas críticos. Para mí, y esta es la clave, profesores y estudiantes son co-participantes en un proyecto mayor. La conciencia crítica no es algo que ocurra antes de las luchas: no te volvés crítico en un aula leyendo libros. Por eso, tanto profesores como estudiantes necesitan ser parte de una causa mayor, y esto puede ser en un vecindario, en una comunidad, puede ser local, nacional o, incluso, trasnacional.

P: ¿Cómo es vista esta pedagogía en los EE.UU.?

M: Allí no pensamos por fuera de la “caja”. La palabra “socialismo” no es siquiera articulada. Después de la Gran Depresión, algunos educadores se preguntaron si la educación podía construir un nuevo orden social. Esta pregunta debe volver a formularse en este particular momento del capitalismo global en crisis.

P: ¿Cómo ve el rol de la tecnología en la educación?

M: Solía ir a las clases de Marshal McLuhan cuando era estudiante y todavía me interesa, pero no he podido dedicarme al tema. Creo que las tecnologías tienen que ser miradas específicamente para entender sus efectos. Se asume que la tecnología está bien y se piden más computadoras, más televisores y videos. Pero debería haber más estudios específicos. Hay usos muy interesantes de la tecnología. Pero me pregunto también si de alguna manera no crea una ilusión de conectividad…

Fuente: Suplemento iEco del diario Clarín

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Inclusión digital educativa

Visitando el blog de Gabriela Spadoni me entero que ayer en Santa Fe se presentaron algunas de las líneas de trabajo de inclusión digital educativa que se implementarán en las escuelas secundarias de nuestra provincia (la primer etapa de la experiencia incluirá a 20 escuelas) durante el año 2010.

En las escuelas medias santafesinas seleccionadas en el marco del programa, se pondrán en marcha los Laboratorios Pedagógicos bajo la línea del proyecto CREA (Escuelas ORT), con eje en la creación de materiales digitales sustentado en el aprendizaje de la herramienta Google Sites para diseñar sitios contenedores de clases / unidades didácticas que permitan articular diferentes herramientas TIC.

El sitio del Estado argentino sobre el Plan contiene mucha información acerca de la máquina (de u$s 273,14 precio final) y algunas primeras estrategias de uso. Interesante y claro para recorrer, contiene también ayuda para la resolución de problemas con el equipo, una mesa de ayuda e información sobre las escuelas en las que el plan se implementará.

Se puede encontrar allí un detalle de los elementos que se proveerán junto con la computadora:

  • 250.000 computadoras ultraportátiles económicas (1 por cada alumno del ciclo final de las escuelas técnicas agropecuarias y una por cada docente involucrado en el Programa).
  • 1.200 servidores escolares (1 por cada escuela técnica involucrada en el Programa).
  • 250.000 pendrives (1 para ser utilizado con cada una de las computadoras portátiles).
  • 20.000 enrutadores inalámbricos (para establecer la red áulica).
  • Conexión a Internet para las escuelas.
  • 7.150 Muebles de guarda y recarga para los dispositivos portátiles (previsto1 mueble por cada 35 computadoras portátiles).
  • Adecuación de las instalaciones eléctricas de los establecimientos.
  • Cableado de datos por establecimiento.
  • Adecuación del sistema de seguridad del recinto de guarda en cada escuela (colocación de rejas, alarmas, cerraduras, puertas de seguridad).
  • Adecuación del sistema de refrigeración del recinto de guarda en cada escuela (Provisión e instalación de ventiladores y/o equipos acondicionadores de aire.

Como parte del material para bajar del sitio, se encuentra el manual de uso de la Classmate y un primer documento sobre estrategias pedagógicas.

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Una elección tecnológica en la que subyace una decisión ideológica

Por supuesto que no estoy empeñado en cascotearle el rancho a nadie. Mi seguimiento todos estos años del tema OLPC, proyecto relativo a darle una laptop a cada estudiante -que ahora finalmente ha comenzado a fogonear el gobierno argentino-, me permite percibir que es de todo menos inocente.

La idea romática de que tanto a gobernantes como empresarios les interesa primeramente la educación de nuestros niños es, cuanto menos, ingenua -por no ser severo al juzgar a quienes así lo creen.

La cuestión de entregar las laptops del proyecto OLPC comenzó a evaluarse en el año 2005. La idea original de Negroponte fue bastardeada por nuestra fauna política al punto de que pareciera tratarse de una solución para las empresas, antes que una respuesta de nuestro vapuleado sistema educativo a los cambios necesarios para que nuestros pibes encaren con éxito los desafíos del siglo XXI: finalmente, se negoció con las multinacionales líderes, según afirma Sebastián Premici en un artículo titulado Las empresas que ganan con las laptop educativas, publicado en el diario Página/12 el pasado martes.

Extracto a continuación algunos pasajes de la nota:

El plan para distribuir tres millones de netbooks en los próximos años a todos los estudiantes de las escuelas secundarias, con un costo de 750 millones de dólares, encierra un debate que gira alrededor de los modelos educativos y las elecciones tecnológicas. Si bien el programa anunciado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner tendrá una licitación internacional, Argentina ya adoptó un modelo de inserción de computadoras basados en los equipos Classmate, una iniciativa promovida en el mundo por Intel y Microsoft, en detrimento de otras opciones. La más conocida es el proyecto de Nicholas Negroponte, One Laptop Per Child, que por ser un equipo creado de cero, todavía posee características inferiores a las tecnologías comerciales. Sin embargo, lo ambicioso de este proyecto, que ya fue adoptado por Uruguay en su Plan Ceibal, Perú y Colombia, es su modelo educativo que apunta a romper la clásica relación tutor-alumno. (…)

La Argentina y el Ministerio de Educación tienen diseñados varios proyectos educativos junto con las empresas Microsoft e Intel. Este dato nunca estuvo ausente en las discusiones por el proyecto OLPC, cuyos componentes rivalizaban con las dos empresas mencionadas (software libre por un lado y el principal competidor de Intel, AMD, empresa que luego desistió de participar en la iniciativa). “Nuestro objetivo es ciento por ciento linux”, había afirmado Filmus en 2005. El proyecto de Negroponte se perfilaba titánico y de un gran alcance. Ese mismo año se hablaba de posibles compras por parte de China, Tailandia, Brasil y la India. Microsoft e Intel no querían quedarse fuera de ese proyecto (y gran negocio). Ambas empresas –que desde el desarrollo de la computación personal en la década de 1980 siempre actuaron en tándem– no perdieron tiempo y elaboraron una estrategia de inserción dentro del proyecto OLPC. (…)

Pero la jugada más fuerte de la multinacional de los microprocesadores fue ingresar en el directorio de OLPC. Y con Intel, también ingresó Microsoft, aunque no de manera formal. Este cambio de rumbo en el proyecto original de Negroponte provocó el alejamiento de (Adrián) Paenza. “Sigo pensando que es una iniciativa maravillosa, que ha sido torpedeada por los grandes conglomerados que se habían o se han quedado afuera”, manifestó Paenza (Clarín, 6 de enero de 2008). Mientras Intel formaba parte del directorio de OLPC, seguía comercializando sus Classmate al público masivo, a 500 dólares cada máquina. Pocos meses después de su ingreso en el directorio, simplemente se alejó. El proyecto de Negroponte tenía por objetivo superar la discusión tecnológica e intentaba centrar el debate en un modelo educativo propio del siglo XXI. (…)

Por su parte, el ex titular del portal educativo del Estado Alejandro Piscitelli, docente de la UBA, escribió varias veces en su blog (www.filosofitis.com.ar) las diferencias educativas entre el modelo propuesto por la OLPC (centrado en los alumnos) y la Classmate (centrada en los docentes). “Lo que está en juego aquí es una cuestión relativa a la consideración de los chicos como una clase social, es decir poder determinar hasta qué punto los chicos son agentes en sí mismos, más allá de las motivaciones, manipulaciones o socializaciones impuestas por los adultos.” El proyecto OLPC proponía (aún lo hace en el caso de Uruguay, Perú, Colombia) un pasaje del tutor al estudiante, “algo que va en contra del paradigma tradicional de enseñanza”, como indicó Piscitelli. Toda elección tecnológica trae aparejada una decisión política e ideológica de fondo. (…)

Más allá de cualquier debate sobre qué tipo de tecnología utilizar, es relevante que este tipo de políticas sociales o educativas –más o menos universales– se pongan sobre la mesa. Las casi tres millones de netbooks que se licitarán –sobre el modelo Classmate– tienen implícito el desafío de incorporarse dentro de una política educativa del siglo XXI.

Cuando los intereses corren por una cuerda diferente al propósito que se dice buscar, todo proyecto está destinado al fracaso. En este caso no pierden solo los pibes: perdemos todos.

Fuente: Página/12

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Las computadoras del proyecto OLPC en Argentina

Federico Wiemeyer mostró y explicó hace un par de días en Telenoche, como son las computadoras que se entregarán en Argentina, según lo anunciara la presidenta. Se trata del modelo ExoMate. También se muestra la XO como una alternativa, al tiempo que se explica someramente como será el plan del gobierno. Nada mal para 6 minutos de presentación frente al ninguneo al que estamos sometidos los docentes del área en este tema.

Esta mañana Federico publicó el video de aquella presentación en Facebook, así que es una buena oportunidad para conocerlas un poco mejor. Se accede haciendo clic aquí.

Nosotros venimos siguiendo y hablando del tema en este espacio desde marzo del 2006. Finalmente parece que algo -pequeño, mínimo, inicial, pero algo al fin- está comenzando a suceder. Aunque frente a planes mucho más dinámicos y efectivos -por caso, el Plan Ceibal– tendremos que recuperar el terreno perdido.

Allá vamos.

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