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OLPC - 2. página

India presenta una laptop de u$s35

El gobierno de India puso a trabajar a los científicos de dos de sus universidades más prestigiosas, imponiéndoles la ambiciosa tarea de hacer su propia versión de la ‘portátil de u$s100’ del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), que todavía cuesta casi el doble.

La laptop, desarrollada en forma de tableta, es un poco más pequeña que un iPad. Incluye un procesador de texto, permite hacer videoconferencias y tiene instalado un navegador web. No usa disco rígido, por ser un dispositivo creado para aprovechar todos los aspectos positivos de la nube, pero permite tambien grabar la información en una arjeta de memoria.

El dispositivo, que fué presentado esta semana por Kapil Sibal, Ministro de Desarrollo de Recursos Humanos de India, cuesta hoy apenas u$s35. Es intención de sus desarrolladores bajar su precio primero a u$s20, hasta llegar al objetivo final de u$s10.

El ministro hindú espera que el año que viene el dispositivo, del que no se conocen aun los detalles de configuración, ya esté llegando a las escuelas. Antes será necesario encontrar un fabricante.

Al parecer varios fabricantes estarían interesados en la elaboración del equipo, en el que corre una versión de Linux. Pletórico de entusiasmo, Sibal no dudó en asegurar que “las soluciones del mañana van a salir de la India”.

Fuente: Dattatecblog.com

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Una elección tecnológica en la que subyace una decisión ideológica

Por supuesto que no estoy empeñado en cascotearle el rancho a nadie. Mi seguimiento todos estos años del tema OLPC, proyecto relativo a darle una laptop a cada estudiante -que ahora finalmente ha comenzado a fogonear el gobierno argentino-, me permite percibir que es de todo menos inocente.

La idea romática de que tanto a gobernantes como empresarios les interesa primeramente la educación de nuestros niños es, cuanto menos, ingenua -por no ser severo al juzgar a quienes así lo creen.

La cuestión de entregar las laptops del proyecto OLPC comenzó a evaluarse en el año 2005. La idea original de Negroponte fue bastardeada por nuestra fauna política al punto de que pareciera tratarse de una solución para las empresas, antes que una respuesta de nuestro vapuleado sistema educativo a los cambios necesarios para que nuestros pibes encaren con éxito los desafíos del siglo XXI: finalmente, se negoció con las multinacionales líderes, según afirma Sebastián Premici en un artículo titulado Las empresas que ganan con las laptop educativas, publicado en el diario Página/12 el pasado martes.

Extracto a continuación algunos pasajes de la nota:

El plan para distribuir tres millones de netbooks en los próximos años a todos los estudiantes de las escuelas secundarias, con un costo de 750 millones de dólares, encierra un debate que gira alrededor de los modelos educativos y las elecciones tecnológicas. Si bien el programa anunciado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner tendrá una licitación internacional, Argentina ya adoptó un modelo de inserción de computadoras basados en los equipos Classmate, una iniciativa promovida en el mundo por Intel y Microsoft, en detrimento de otras opciones. La más conocida es el proyecto de Nicholas Negroponte, One Laptop Per Child, que por ser un equipo creado de cero, todavía posee características inferiores a las tecnologías comerciales. Sin embargo, lo ambicioso de este proyecto, que ya fue adoptado por Uruguay en su Plan Ceibal, Perú y Colombia, es su modelo educativo que apunta a romper la clásica relación tutor-alumno. (…)

La Argentina y el Ministerio de Educación tienen diseñados varios proyectos educativos junto con las empresas Microsoft e Intel. Este dato nunca estuvo ausente en las discusiones por el proyecto OLPC, cuyos componentes rivalizaban con las dos empresas mencionadas (software libre por un lado y el principal competidor de Intel, AMD, empresa que luego desistió de participar en la iniciativa). “Nuestro objetivo es ciento por ciento linux”, había afirmado Filmus en 2005. El proyecto de Negroponte se perfilaba titánico y de un gran alcance. Ese mismo año se hablaba de posibles compras por parte de China, Tailandia, Brasil y la India. Microsoft e Intel no querían quedarse fuera de ese proyecto (y gran negocio). Ambas empresas –que desde el desarrollo de la computación personal en la década de 1980 siempre actuaron en tándem– no perdieron tiempo y elaboraron una estrategia de inserción dentro del proyecto OLPC. (…)

Pero la jugada más fuerte de la multinacional de los microprocesadores fue ingresar en el directorio de OLPC. Y con Intel, también ingresó Microsoft, aunque no de manera formal. Este cambio de rumbo en el proyecto original de Negroponte provocó el alejamiento de (Adrián) Paenza. “Sigo pensando que es una iniciativa maravillosa, que ha sido torpedeada por los grandes conglomerados que se habían o se han quedado afuera”, manifestó Paenza (Clarín, 6 de enero de 2008). Mientras Intel formaba parte del directorio de OLPC, seguía comercializando sus Classmate al público masivo, a 500 dólares cada máquina. Pocos meses después de su ingreso en el directorio, simplemente se alejó. El proyecto de Negroponte tenía por objetivo superar la discusión tecnológica e intentaba centrar el debate en un modelo educativo propio del siglo XXI. (…)

Por su parte, el ex titular del portal educativo del Estado Alejandro Piscitelli, docente de la UBA, escribió varias veces en su blog (www.filosofitis.com.ar) las diferencias educativas entre el modelo propuesto por la OLPC (centrado en los alumnos) y la Classmate (centrada en los docentes). “Lo que está en juego aquí es una cuestión relativa a la consideración de los chicos como una clase social, es decir poder determinar hasta qué punto los chicos son agentes en sí mismos, más allá de las motivaciones, manipulaciones o socializaciones impuestas por los adultos.” El proyecto OLPC proponía (aún lo hace en el caso de Uruguay, Perú, Colombia) un pasaje del tutor al estudiante, “algo que va en contra del paradigma tradicional de enseñanza”, como indicó Piscitelli. Toda elección tecnológica trae aparejada una decisión política e ideológica de fondo. (…)

Más allá de cualquier debate sobre qué tipo de tecnología utilizar, es relevante que este tipo de políticas sociales o educativas –más o menos universales– se pongan sobre la mesa. Las casi tres millones de netbooks que se licitarán –sobre el modelo Classmate– tienen implícito el desafío de incorporarse dentro de una política educativa del siglo XXI.

Cuando los intereses corren por una cuerda diferente al propósito que se dice buscar, todo proyecto está destinado al fracaso. En este caso no pierden solo los pibes: perdemos todos.

Fuente: Página/12

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Las computadoras del proyecto OLPC en Argentina

Federico Wiemeyer mostró y explicó hace un par de días en Telenoche, como son las computadoras que se entregarán en Argentina, según lo anunciara la presidenta. Se trata del modelo ExoMate. También se muestra la XO como una alternativa, al tiempo que se explica someramente como será el plan del gobierno. Nada mal para 6 minutos de presentación frente al ninguneo al que estamos sometidos los docentes del área en este tema.

Esta mañana Federico publicó el video de aquella presentación en Facebook, así que es una buena oportunidad para conocerlas un poco mejor. Se accede haciendo clic aquí.

Nosotros venimos siguiendo y hablando del tema en este espacio desde marzo del 2006. Finalmente parece que algo -pequeño, mínimo, inicial, pero algo al fin- está comenzando a suceder. Aunque frente a planes mucho más dinámicos y efectivos -por caso, el Plan Ceibal– tendremos que recuperar el terreno perdido.

Allá vamos.

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OLPC anuncia nuevos modelos de XO

El proyecto OLPC (One Laptop per Child, una computadora por niño) anuncia nuevos modelos de XO, la notebook educativa de irreales 100 dólares -hasta hoy, al menos- para los próximos años. Decimos hasta hoy, porque el objetivo implícito en estos anuncios es llegar finalmente a los 100 dólares, el precio anunciado en los inicios del proyecto.

No exento de críticas y dificultades propias, el producto ha llegado sin embargo a más de un millón de niños de todo el planeta. La organización propone nuevos modelos de 200 dólares con mayor capacidad, para su meta de llegar a 500 millones de niños en total y a 100 dólares finales.

Se presentaron el modelo OLPC XO 3.0 -proyectado para 2012, a 100 dólares y con una pantalla táctil de plástico flexible e irrompible que serviría a la vez para eliminar los problemas mecánicos y al mismo tiempo haría las veces de teclado- y los modelos intermedios XO 1.5 y 1.75, similares a la actual pero el doble de rápidas; la segunda tendrá además un exterior fabricado en goma para hacerlo más resistente. Según se informa, el precio de estas últimas rondará los 150 dólares, dependiendo de la fluctuación del precio de las memorias.

Además del sostener el objetivo inicial de los 100 dólares como precio final, los directivos del proyecto destacan el aumento de la velocidad pero consumiendo una cuarta parte de energía. Afirman ser concientes de los inconvenientes que podría causar en comunidades de escasos recursos energéticos el uso intensivo de muchos de estos equipos funcionando a la vez.

Fuente: LaInformacion.com

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El proyecto OLPC como una asignatura pendiente en educación

En un artículo del suplemento Zona del diario Clarín, titulado “Asignaturas pendientes: De las inversiones chinas al plan ferroviario, las deudas del Estado”, los periodistas Pablo Calvo y Gerardo Young hacen un recorrido por los anuncios de las muchas obras y proyectos que se anunciaron y no se concretaron en los 5 años de administración kirchnerista.

Entre las deudas de gestión que se analizan se encuentra el “Proyecto OLPC”. En un apartado titulado “Educación: Un millón de laptops invisibles”, los periodistas hacen un breve recorrido por el origen y estado actual del proyecto y de otras promesas electorales referidas a la educación, diciendo:

Se prometieron en 2005 y tenían que llegar el año pasado. El anuncio se repitió varias veces en los comunicados oficiales. Iban a costar 100 dólares cada una, pero aún no han llegado. Además, como se movieron los precios internacionales, ahora les costarían al Estado 180 dólares o más.

Hay más deudas en educación, no imputables solamente al Gobierno nacional. La Ciudad y la provincia de Buenos Aires tienen escuelas muy deterioradas. De las 700 nuevas que prometió Kirchner, ya se hicieron 518, bastante bien ahí. Queda también ajustar los planes educativos a las necesidades del país. La presidenta Cristina Kirchner anunció ante el Congreso la sanción de una ley de Educación Superior con ese objetivo, pero aún no se han visto avances parlamentarios.

Estoy de acuerdo con analizar las deudas en su conjunto porque el proyecto OLPC es sólo una parte, que seguramente para muchas escuelas se encuentra eclipsado por carencias más apremiantes que tener una computadora por chico.

Ahora bien: los medios grandes comenzaron a hablar del asunto. De hecho, Clarín hace bastante que se viene ocupando del fracaso del proyecto OLPC. Pero en una importante cantidad de blogs, entre ellos este, ya se venía advirtiendo que algo no huele bien en todo esto.

Lamentablemente, y una vez más, nuestros chicos cargan con las consecuencias del fracaso del estado en hacer realidad una educación mejor.

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