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Opinión - 16. página

Comentarios y opiniones

Esto es todo lo que tengo para decir sobre la salida del iPhone

Diversos sitios y medios especializados han esperado, comprado, usado, golpeado, fotografiado, probado, desarmado, alabado y denostado al tan esperado iPhone de Apple.

Nosotros, en cambio, esto es todo lo que tenemos para decir sobre el iPhone. Bueno, en realidad lo dice el señor de la foto que reproducimos de Engadget Spanish:

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“Yo no me voy a comprar el iPhone. ¿Estoy loco?”

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Porque no se repita más un muerto en una manifestación popular…

El ángel de la bicicleta

Cambiamos ojos por cielo
sus palabras tan dulces, tan claras
cambiamos por truenos

Sacamos cuerpo, pusimos alas
y ahora vemos una bicicleta alada que viaja
por las esquinas del barrio, por calles
por las paredes de baños y cárceles
¡Bajen las armas
que aquí solo hay pibes comiendo!

Cambiamos fe por lágrimas
con qué libro se educó esta bestia
con saña y sin alma
Dejamos ir a un ángel
y nos queda esta mierda
que nos mata sin importarle
de dónde venimos, qué hacemos, qué pensamos
si somos obreros, curas o médicos
¡Bajen las armas
que aquí solo hay pibes comiendo!

Cambiamos buenas por malas
y al ángel de la bicicleta lo hicimos de lata
Felicidad por llanto
ni la vida ni la muerte se rinden
con sus cunas y sus cruces

Voy a cubrir tu lucha más que con flores
Voy a cuidar de tu bondad más que con plegarias
¡Bajen las armas
que aquí solo hay pibes comiendo!

Cambiamos ojos por cielo
sus palabras tan dulces, tan claras
cambiamos por truenos

Sacamos cuerpo, pusimos alas
y ahora vemos una bicicleta alada que viaja
por las esquinas del barrio, por calles
por las paredes de baños y cárceles
¡Bajen las armas
que aquí solo hay pibes comiendo!

Letra: León Gieco
Música: Luis Gurevich
Del álbum “Por Favor, Perdón y Gracias”

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Un paso adelante y dos atrás

Multicanal promociona, para todo el mes de Abril, la apertura de algunos canales premium abiertos (Movie City, por ejemplo). También aparecen MGM y CineMax, que no estaban en la grilla; no al menos en Rosario.

Ya tengo bastantes problemas con aceptar pagar un abono y comerme toda la publicidad que meten (local y de afuera), así que me niego a pagar canales premium sólo para ver más publicidad todavía.

Pero, fana de la tele como uno es, me dispuse a programar el artefacto para ver estos canales, al menos por un mes… de arriba.

Enciendo la tele. Encuentro el canal premium. ¿Que estaban dando?

“Infierno en la torre”

Andaaa!

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Nuestras Malvinas, nuestro recuerdo

Días atrás un veterano me dió esta etiqueta hecha por otros veteranos a cambio de un pequeño aporte a sus esfuerzos por no perderse y perder las Islas en el olvido.

Simboliza mi recuerdo para todos los que lucharon, para todos los veteranos: los que quedaron allá, los que no pudieron seguir acá, los que empezaron de nuevo, los que siguen.

Las Malvinas son Argentinas.

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Un país Cañas

La columna de hoy de Jorge Guinzburg en Clarín nos hermana un poco a todos en un anhelo común.

Un país Cañas

El viernes por la noche, cuando apagué el televisor, llamé a mi terapeuta por teléfono. Doctor —le dije—, necesito una sesión extra, mañana mismo.

El silencio del otro lado me permitió percibir su sorpresa por la hora, el fastidio de sólo pensar en abrir el consultorio un sábado y el temor por la urgencia del reclamo.

No se preocupe, estoy mejor que nunca —me apuré a aclarar para evitar las engorrosas preguntas como “¿Le pasó algo?” “¿Está deprimido?” “¿Quiere alguna receta?” Después de ponernos de acuerdo con el horario, corté.

Al día siguiente, ya en el consultorio, traté de aclararle el porqué de la premura.

Ayer —comencé—, viendo la semifinal del torneo de tenis de Key Biscaine entre Guillermo Cañas e Iván Ljuvicic me dije “quiero un país Cañas”.

A pesar de su respetuoso silencio, supuse la carcajada para sus adentros y, antes de darle tiempo a replantearse por qué me había concedido esa sesión extra en lugar de estar caminando por Palermo, intenté explicar mi teoría.

¿Recuerda ese viejo juego de reunión —seguí— en el que todos deben adivinar cuál es el personaje elegido por alguno de los integrantes del grupo haciéndole preguntas? Uno plantea “si fuera un animal, cuál sería”; otro continúa “si fuera un auto”; otro, “una comida” y así hasta que alguien se da cuenta de quién se trata.

Su silencio me empujó a pensar que jamás había jugado a eso e, incluso, podía parecerle un poco tonto. Pensé entonces en explicarle que, aunque le pareciera mentira, el juego puede ser divertido, sobre todo si los integrantes del grupo aportan un poco de ingenio, pero preferí seguir con mi planteo inicial.

Inspirado en el juego —continué—, pensé en el país y me pregunté: “¿si la Argentina fuera una persona, cuál sería?”

Habrá quien piense en Einstein, otros en el Gordo Valor. ¿A usted quién se le ocurre, doctor?

No lo sé —respondió muy rápido, como para hacerme entender que no estaba dispuesto a prenderse en la propuesta lúdica.

Yo tampoco —seguí—, pero me encantaría poder decir Cañas.

Tal vez algunos no lo recuerden, pero hace tiempo, cuando Willy estaba llegando a los primeros lugares en el ranking de la ATP, una lesión en la muñeca lo postergó por mucho tiempo y, a su regreso, tuvo que volver a empezar. Después, cuando a fuerza de lucha volvió a encaramarse, fue castigado con una sanción por dópping. Fue bastante confuso porque, al parecer, el elemento prohibido se lo había entregado un médico en México que luego dijo no conocer a Cañas. El tenista argentino apeló la sanción, afrontando costosos honorarios de abogados a una edad en la que casi todos piensan en ahorrar lo que ganaron y prepararse para el retiro.

Varios testigos demostraron que Cañas había estado en el consultorio, pero la pena —en principio de dos años— se redujo muy poco y otra vez tuvo que empezar de nuevo. En muy poco tiempo avanzó mucho, hasta llegar a esta final.

El torneo termina hoy, a pesar de haber dejado en el camino ya a tres top ten, no sé si va a ser el campeón, pero a mi me hizo pensar en que lindo sería nuestra Argentina, un país Cañas.

No creerse nunca el mejor del mundo, pero pelear todo el tiempo para serlo.

Jamás bajar los brazos, no sentirse derrotado aun en el peor momento, confiando en sí mismo, sabiendo que sin un trabajo en equipo no se puede lograr nada. Imaginando que el mejor momento no fue ayer, puede ser mañana; tratando de aprender y corregir todos los días, con la convicción de que a cada nuevo logro le sucede un nuevo desafío. Afrontando cada reto con seriedad, pero con alegría; entendiendo que la única manera de superar a los otros es superándose a sí mismo y

No siga —interrumpió mi terapeuta—, yo también quiero un país Cañas. ¿Qué hay que hacer?

Tal vez —sugerí—, habría que empezar como él, pensando siempre que es posible.

Jorge Guinzburg

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El 24 de Marzo y el estado de derecho

La razón de establecer el 24 de Marzo como el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, es poder “reflexionar sobre el valor de la democracia y la vigencia de los derechos humanos, para bucear en los conceptos básicos del Estado de derecho y recuperar la importancia de la memoria construyendo un futuro donde hechos como estos nunca más se repitan”, tal como se define en Educ.ar al promover recursos para trabajar el tema en las escuelas.

Es cierto que todavía hay heridas que no cierran; las diferencias entre los argentinos y su concepción de la cuestión siguen borroneando los contornos de la convivencia, y la más intrascendente charla de café se vuelve una tribuna ante la sola mención del asunto.

Sin embargo, no deberíamos dejar de reconocer la importancia del trasfondo de la fecha: el Estado debe ser garante de las libertades y el bienestar de sus ciudadanos, y no convertirse en el principal violador de estas garantías, tomando las riendas del poder para dar vía libre a la depredación, el asesinato y la violación de los derechos fundamentales de las personas.

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Al mercado lo escriben los que ganan

Informa Clarin.com: A 25 años de la guerra de Malvinas, una web oficial inglesa vende merchandising sobre el conflicto. Al sitio se puede acceder desde la página del Ministerio de Defensa británico. Hay remeras, gorras, posavasos, banderas, diarios de la época y medallas. Cuestan entre 6 y 145 libras.

No pude evitar la comparación con los veteranos argentinos, que tienen que vender banderas e insignias que remiten a Malvinas para poder subsistir. Estos crápulas lo hacen para celebrar.

Estoy tan enojado con esto que me voy a remitir al querido Litto para que él lo diga mejor de lo que yo y mi enojo podemos:

QUIEN QUIERA OIR, QUE OIGA
(Mignona / Nebbia)

Cuando no recordamos lo que nos pasa,
nos puede suceder la misma cosa.

Son esas mismas cosas que nos marginan,
nos matan la memoria, nos queman las ideas,
nos quitan las palabras… oh…

Si la historia la escriben los que ganan,
eso quiere decir que hay otra historia:
la verdadera historia,
quien quiera oir que oiga.

Nos queman las palabras, nos silencian,
y la voz de la gente se oirá siempre.

Inútil es matar,
la muerte prueba
que la vida existe…

El contexto histórico que inspiró estas palabras es diferente, lo saben los que conocen la obra. Pero el concepto es el mismo: la historia, que para algunos es la del mercado, la escriben los que ganan. Pero hay otra historia de valor, de entrega, de dolor, de abandono.

Quien quiera oir que oiga.

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