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Opinión - 23. página

Comentarios y opiniones

Una vez más, Felices Fiestas

Un saludo a todos nuestros visitantes, lectores y amigos, deseándoles felices fiestas y un excelente comienzo de año. En este 3er saludo desde el blog, permitanme a repetir una fórmula que ya usé en algún post anterior:

Ya que estamos (porque no puedo con mi genio), y a pesar de lo que pronostican los medios sobre el auge de las ventas de tecnología (celulares, pads, dvd, etc.) como regalos para estas fiestas, una recomendación (respetuosamente, digo, y no es que me meta…):

¿Por qué no regalar simplemente un buen libro? ¿Por qué no “regalarse” una buena compañía, para disfrutar juntos? Me gusta mantenerlo simple, porque no son tiempos de ponerse en gastos y compromisos económicos.

Por mi parte, con una tarjetita de alguien que me aprecia, me conformo.

Felices fiestas.

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Segundo aniversario

Con la honorable excepción del Dr. Nelson Castro, en medio de un llamativo silencio de los medios nos acercamos a otro aniversario de la tragedia de República de Cromañón.

En un país con tan mala memoria como el nuestro, barrer debajo de la alfombra las tragedias que nos enlutan se ha vuelto una costumbre detestable, por habitual y por permanente.

Por un momento, y jugando un poco con la retórica, personifiquemos a la Impunidad como un asesino.

Veamos algunos ejemplos de los crímenes que Impunidad ha cometido ultimamente:

– 17 muertos en Keyvis
– 86 en la AMIA
– 194 en Cromañón

Si uno le pregunta a un abogado que pena le correspondería a Impunidad por sus crímenes, seguramente la respuesta sería, sin dudar, perpetua. Pero sin embargo Impunidad continúa transitando por las calles impunemente a la busqueda de su próxima víctima.

Mientras siga libre, cualquiera puede caer en sus garras. Mientras no haya quien nos defienda, Impunidad reina.

Recordar Cromañón es recordar que la impunidad es nuestro enemigo como sociedad, y que debe ser finalmente desterrada por la Justicia.

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Pocas luces

Esta noche, el puente Nicolás Avellaneda de la ciudad de Buenos Aires brilló con luz propia en la noche del Riachuelo.

El histórico puente, inaugurado en 1914, fue iluminado mediante una instalación artística, hecha con tubos fluorescentes de colores móviles.

Como se ve en la imágen, el puente tiene muchas luces.

Esperemos que los funcionarios de turno le encuentren la vuelta a sanear ese foco de podredumbre, polución y contaminación que es el Riachuelo, para que los porteños de la ribera puedan tener una mejor calidad de vida.

Eso si: no deberían ser funcionarios de… pocas luces. Con el recuerdo de los 1000 días de María Julia, alcanza.

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Que bueno es esto de la modernidá!

Necesito hacer un trámite en el ANSES, porque me piden el CUIL de mi hija menor de… ¡9 años!

Llamo al 0 800 que me dieron, y una voz grabada me indica que visite el sitio del organismo para cualquier trámite.

Entro al sitio y allí dice que el trámite es personal, lo que implica que tengo que ir y comerme dos días de cola… más o menos.

Que bueno que es estar en onda con la modernidá. Ahora que tenemos internet todo es más fácil, ¿vió, doña?

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Sobre el estado de la escuela media, y más

t051dh03Hoy publica Clarín una entrevista a Guillermina Tiramonti, directora de FLACSO Argentina. Se exponen en ella algunas de las causas y efectos del estado actual de la escuela media y, ante semejante diagnóstico, algunas soluciones posibles. Aquí transcribimos párrafos de la entrevista de Liliana Moreno, que recomendamos leer completa. Dice la especialista:

“—Tenemos el mismo modelo escolar que a principios del siglo XX y le hacemos exigencias para las que no fue creado. Por un lado, hay un cambio cultural muy fuerte que exige que la escuela ‘dialogue’ con otros lenguajes y se descentre de ese lugar exclusivo de la cultura letrada. Por otro, le demandamos universalización —con lo que estoy de acuerdo—, pero a una institución que se creó para seleccionar sólo a un grupo de la población. Y a esta demanda de inclusión de nuevos grupos sociales —porque la tendencia es al crecimiento y a la ampliación de la matrícula— la escuela da respuesta fragmentando el sistema. Es decir, generando circuitos diferenciados para grupos sociales diferentes.

—¿Ghetos?

—Ghetos. Grupos de escuelas que se parecen entre sí y a las familias que atienden pero que se diferencian, a veces radicalmente, de otros grupos de escuelas que atienden a otros chicos de otros sectores sociales. Un ejemplo claro son las llamadas escuelas garaje que tienen la finalidad de contener a los chicos que están en una situación social de riesgo pero que están imposibilitadas de generar una propuesta pedagógica que los incorpore al saber contemporáneo.

—¿Cómo impactan estas fronteras en los chicos?

—Un buen ejemplo es el de la construcción del otro desde el famoso valor de la solidaridad. Todas las escuelas de clase media hacia arriba tienen programas de solidaridad social, que en realidad son programas de asistencia, donde los chicos construyen a los otros más pobres como sujetos de asistencia y a ellos como sujetos de la dádiva. Si uno piensa en una sociedad democrática aquí hay una ruptura fundamental. La idea de la democracia está basada en el principio de igualdad y, por lo tanto, la solidaridad es entre iguales no entre asimétricos. Entonces, uno de los problemas del gheto es que los otros son extraños: en las escuelas de los countries, por ejemplo, los que están afuera son una amenaza a la seguridad.

—La vieja escuela pública, en cambio, permitía cierto diálogo entre sectores sociales.

—Por lo menos de las clases medias. Siempre hubo escuelas para la elite y para los sectores más bajos. Pero ha habido un espectro de escuelas muy amplio que atendía a sectores bajos integrados y a todas las dimensiones de la clase media. Esto generaba cierta garantía de cohesión social. Y esa escuela desapareció.

—En este contexto ¿Cómo encaja la propuesta de la nueva Ley de Educación Nacional de universalizar la escuela media?

—Lo ideal es pensar en una nueva secundaria. Porque para universalizarla hay que transformarla. Para no degradarla más. Para recuperarla y hacer de ella una institución que retome la heterogeneidad social e incorpore a los chicos a un efectivo diálogo con la cultura contemporánea.

—Habló del desfazaje de la escuela actual frente a los cambios culturales ¿Cómo se manifiesta?

—Insistiendo en un modelo pedagógico basado en la lectoescritura. No quiero decir que haya que abandonarlo pero hay que pensar en una escuela media con mayor diálogo con todas las manifestaciones culturales del contexto: con las imágenes, con Internet, con las nuevas formas de habitar el mundo que tienen los jóvenes, que en muchos puntos nos es extraño. Hay un discurso que dice que los docentes perdieron la voluntad de enseñar y de transmitir. Y es posible que haya algo de esto, pero creo que tiene más peso el hecho de que el docente no está familiarizado con la nueva cultura entonces duda de lo que transmite, encuentra que pisa en falso con respecto a la cultura de los chicos. Hay que retornar la confianza del docente transformándolo en un interlocutor válido de la cultura contemporánea.

—¿Hay señales de que se avanza en el buen camino?

—Hay una búsqueda de construcción de una nueva cultura pedagógica para estas nuevas exigencias. Pero tenemos que participar de esta búsqueda y me parece que no se está participando, que se está insistiendo en la inclusión sin dar otras respuestas.”

Fuente (Texto y foto): Clarin.com

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