Ir al contenido


Pensando en blogs - 5. página

Post sobre blogs

Los blogs en peligro ante un enemigo inesperado

Si, claro, hablamos del Spam.

Dudo que haya un idiota en el mundo que compre algo que le es ofertado por correo no deseado (Spam), en parte por la lógica desconfianza que conlleva, pero fundamentalmente por el odio que le provoca este castigo digital. Al menos eso me sucede a mi. Puedo morir antes de siquiera leer la basura.

Ahora se meten con los blogs, convirtiendose así en un enemigo inesperado y peligroso.

Por experiencia puedo reconocer la molestia y el desagrado que se produce cuando aparece, en lugar del esperado comentario del lector, un desagradable anuncio ofreciendo soft pirata o una elongación peneana. Es sumamente tedioso borrar los comentarios, sin mencionar el desagrado que produce el solo hecho de encontrarlos.

Pude resolver el problema, no sin molestias para el lector, poniendo un código aleatorio que quien comenta el post debe escribir. Pero bueno, no hay solución más sencilla, aparentemente.

Este post viene a cuento por la noticia que circula hoy en algunos medios. Cito a Clarin.com:

‘Según una empresa que desarrolla herramientas contra esa práctica, cada vez hay más ‘comentarios basura’: esta semana, registró por primera vez más de 3 millones en 24 horas. Por este motivo, varios servidores de bitácoras estuvieron ‘caídos’ durante horas.’

La empresa en cuestión que menciona Clarín es Askimet

Continúa el periódico: ‘Las bitácoras se enfrentan actualmente a un gran problema, que hasta ahora parecía exclusivo del correo electrónico: el spam. El blog de la empresa Akismet, que se dedica a desarrollar herramientas de protección contra el correo basura, informó ayer que el envío de spam en los comentarios se incrementó notablemente y, por primera vez, detectó en 24 horas más de 3 millones de esos mensajes.

Este tipo de comentarios generan no solamente las molestias en los bloggers que deben borrar manualmente los ‘comentarios no deseados’, la nueva modalidad del spam, sino que incluso algunos portales de hospedaje de blogs estuvieron caídos durante algunas horas esta semana.’

Askimet ofrece también en su sitio un plugin para WordPress y otros 20 sistemas y plataformas, que podría ser otra buena opción para impedir que la molestia que genera la plaga del Spam no termine atentando contra la propia naturaleza del blog, obligando a cerrar por tedio este fantástico medio.

¡Abra un blog y sea periodista al instante!

El título, que parece sacado de esos advertainment que bombardean desde todos los canales de TV (¡llame ya!), no pretende más que ser una reflexión simpática sobre la actitud de algunas personas tanto al escribir (el propio) como al leer (de otros) los blogs que, dicho sea de paso, ya proliferan en la red como plantitas después de un par de días de lluvia.

Como no soy periodísta, profesión que admiro, me puedo dar el lujo de no respetar la inmediatez que dicha profesión requiere en el tratamiento de las noticias, y usar un ejemplo de hace ya varios días para graficar. A ciertas cuestiones necesito “masticarlas” un poco antes para no concluir errado.

Sobre la noticia de la trágica muerte de Steven Irwin aparecieron durante estos días en la blogsfera una enorme cantidad de opiniones, de comentarios a las opiniones, y de comentarios a la forma en que fueron escritos esas opiniones y comentarios, no se si me entiende… En fin.

Como hubo en Argentina alguna prensa “mala leche” que sólo se ocupó del tema mostrando algunas de las extrañas exageraciones de este entrañable personaje, sin abundar en todo lo bueno que el tipo hizo, muchísima gente opinó en base al noticiero. Esto hizo que fueran en muchos casos opiniones parciales, injustas y desinformadas.

Ahora bien: parece que todo el mundo da por sentado que quien escribe en un blog es necesariamente periodista, creando una relación algo forzada, del tipo que se crea en otros medios.

En un blog su autor dio su opinión sobre Irwin, respetable por cierto aunque no se coincida, y en uno de los comentarios alguien escribió algo así como “Hey, que mal que escribiste la nota; has escrito cosas mejores”, o algo por el estilo. En otro blog un comentario estaba firmado como “Fulano, buscando un blog más divertido”.

Se discute mucho sobre que la gente necesita modelos y que hay una carencia de ellos, pero a la luz de lo que se ve y lee, la forma en que las personas buscan esos modelos (y donde lo hacen) muestra una gran pobreza de expectativas.

Pobre Steve, muchos se acordaron mal de él. Nuestro recuerdo y respeto, y una gran tristeza por una muerte, que además fue absurda.

Esto es todo lo que tengo para decir sobre los blogs que se cierran

Haciendo un recorrido por la red para curiosear un poco sobre esta nueva “moda” (de alguna manera hay que llamarla) de cerrar blogs y anunciarlo entre quejas y lamentos, me encontré con las más variadas cuestiones esgrimidas como razones para tal “blogcidio” (como se lo define en ‘Maldita Inocencia’).

Hay una categoría aparte que no quiero tratar aquí, que son los blogs cerrados por razones políticas, que creo merecen un análisis mucho más profundo y un repudio a la censura sin concesiones.

No, aquí me estoy refiriendo a los blogs que los propios autores cierran, algunos de ellos con una gran afluencia y participación de navegantes; aquellos que mezclan algo de esquizofrenia con paranoia y un toque que ingenuidad como para pensar que el mundo es contra ellos y que, con sus corazones rotos y sueños impedidos, se ven en la necesidad de cerrar.

Pero la verdad es que uno tiene la impresión de que es todo un gran verso. La impresión, digo; por ahí es verdad… Pero algunas dudas me aquejan al pensar sobre esto:

– ¿Por qué muchos dejan de publicar “porque la gente esto y aquello”, pero no dan de baja el blog?
– ¿Por qué algunos se quejan de que la gente ha abusado de la confianza dispensada, sin entender que los visitantes no son todos adolescentes y amigos?
– ¿Por qué algunos publican lo que los compromete emocionalmente?
– ¿Por qué pensar que la blogsfera es un paraíso incontaminado, o algo así, diferente del resto de la red y del mundo?
– ¿Por qué actúan como novios (o novias) despechados?

Hay una realidad que no podemos soslayar, y es que la blogsfera se continuará depurando con el tiempo, alejando a muchos, pero no por censura o discriminación sino porque simplemente ya no tienen nada para decir o se dan cuenta de que no les interesa el medio.

Ojalá los cientos de excelentes blogs que existen y que dicen cosas importantes no sucumban a esta moda.

Este es nuestro IBSN

Aquí está. Nos sumamos al proyecto y ‘pasamos la pelota’.

Para leer sobre el proyecto y registrar tu blog, entrá desde aquí a la página del IBSN. Tomo algunos párrafos de allí como para introducir el tema:

El IBSN (Internet Blog Serial Number / Número de Serie de Blogs de Internet) nace el 2 de febrero de 2006, como respuesta a la negativa de la administración española para otorgar un número de ISSN (International Standard Serial Number / Número Internacional Normalizado de Publicaciones Seriadas) a las bitácoras de Internet.

El IBSN consta de diez cifras, e identifica los blogs de Internet.

Actualmente hay 553 IBSN registrados.

Coincido con Mariano Amartino en que el proyecto es interesante si se logra estandarizarlo.

Escribimos más, pero… ¿mejor?

Los analistas del fenomeno internet de estos tiempos dicen, con razón, que el correo electrónico y el chat lograron recuperar para la humanidad (al menos para el porcentaje que puede acceder a internet) el hábito de la escritura.

El acto de escribir siempre fue común a las relaciones entre las personas; existen bibliotecas completas de libros conteniendo el registro del intercambio epistolar entre próceres, escritores, amantes, gente común, y más. Así que ver a tanta gente escribiéndose simultaneamente de un rincón a otro del planeta es ciertamente alentador, sobre todo después de un período en el que parecía que la gente dejaba todo para mirar la tele, y suplía con el teléfono los brevísimos y escasísimos contactos necesarios.

Si, es cierto, se escribe más, pero no mejor.

Cada día recibo correo con increíbles faltas de ortografía, o con una sintaxis digna de un chino hablando quechua (esto dicho con todo respeto hacia ambas culturas). Y hablo de gente preparada (eso dicen). Gente grande, che.

Así que, humildemente hago un modestísimo llamado todo aquel que escribe y envía un correo electrónico: no sólo escribamos más; también hagamos un esfuerzo por escribir mejor.

A pesar de los medios y, sobre todo, de la tele.

Dejame que te cuente, mi cielo…

Recibí una queja por el diseño de nuestro sitio. Como toda opinión, muy valiosa y respetable. Era en realidad un detalle menor y tenía mis razones, así que me dispuse a explicarselas a la persona en cuestión.

Pero cuando quise responderle, el mail me volvió. Uds. pensarán que fuí muy ingenuo, y tal vez tengan razón, pero sigo prefiriendo la discusión abierta y de frente (que no es lo mismo que “frontal”), y esperaba eso.

La crítica anónima no sirve de mucho, porque no permite responder y aclarar dudas o, al menos, agradecer. Si me escribìs, dejame abierta la posibilidad de responderte para dialogar, discutir o agradecer la molestia.

- Ir arriba -