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Sociedad - 100. página

Tecnología y sociedad

Un servicio técnico eficaz

Si, si. Yo me voy a hacer uno igual al de la foto, como para no errarle nunca. Y digo por experiencia propia, que el menú de soluciones propuesto por esta ruleta casera suele ser suficiente para resolver cualquier consulta.

Faltan algunas, tal vez por una diferencia de edad mía con el autor (como por ejemplo, “¿revisaste la perilla del brillo?”, en aquellos viejos monitores analógicos de antaño), pero está muy bien.

Las posibles respuestas son:

– ¿Has probado reiniciando la computadora?
– ¿Está el cable de alimentación eléctrica enchufado?
– ¿Probaste con cambiar tu contraseña?
– Sí, hacé clic en OK
– Es una estafa, simplemente bórralo
– Eso luce como un problema de hardware
– No, se borró y lo perdiste
– OK, dejá que te lo busco yo en Google

No lo dudes, amigo soporte: esta es la única ruleta en la que el ganador siempre es… ¡tu sistema nervioso!

Fuente: JobDescriptions.net

PD: Esto me hizo recordar a aquel genial video del soporte y el monje medieval. Aquí va de nuevo:

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No aclares que oscurece

Algunos lo llaman mirarse al ombligo, nosotros pensamos que estamos haciendo retroceder las fronteras del conocimiento.
Peter Lee, responsable del laboratorio de investigación Microsoft en Redmond

En respuesta a cierta percepción del público, que parece sospechar que la empresa de Redmond se ha convertido en un gigante somnoliento y apagado frente a los espectaculares avances de otros grandes como Apple o Google, Microsoft salió a promocionar sus nuevos productos con bombos y platillos.

Sin embargo, flaco favor le hacen sus ejecutivos. ¿Qué quiso decir Peter Lee con hacer retroceder las fronteras del conocimiento? ¿Volveremos a Windows 3.1, aquel casi sistema operativo que les dio tantas satisfacciones? ¿O estarán inventando una máquina que nos hará olvidar todo lo que aprendimos en los últimos 15 años, digamos, para llevarnos a la era pre-Google, cuando cuál atilas corporativos compraban competidores para que no creciera más el pasto en ellos?

En fin. Puede significar cualquier cosa, hasta algo bueno si se quiere. Por lo pronto, si lo que quieren es ampliar o extender las fronteras del conocimiento, tal vez deberían entender que a otros les sale mejor, simplemente porque se preocupan por hacerlo bien.

Fuente de las citas: BBCMundo

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Capturando imagenes

La forma de capturar imágenes dice más de nosotros que de lo capturado.
Christian Ferrer, sociólogo, analizando la cuestión de los medios y el terremoto en Japón.

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Lo veloz de la historia

El primer tsunami que todos pudimos seguir al instante nos muestra una vez más que en esta era de lo impensable, de la historia veloz y la incertidumbre más profunda, lo único que no podemos decir es que no nos enteramos de lo que está pasando. Que lo podamos elaborar, repensar o sacar conclusiones a la misma velocidad, es otra cosa.
Gustavo Sierra, corresponsal, analizando la cuestión de los medios y el terremoto en Japón.

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La última misión

En la foto, el transbordador espacial Discovery (STS-133) toca tierra el 9 de marzo de 2011 en el Kennedy Center en Cabo Cañaveral, Florida, completando su último vuelo.

Desde 1984, el Discovery voló 39 misiones, pasó 365 días en el espacio, orbitó la Tierra 5.830 veces y viajó 148.221.675 millas.

Nuestro homenaje y reconocimiento a una maravilla de la tecnología.

Crédito de la info y foto: NASA

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Más allá de la nube, que nunca falte un buen respaldo

El caso de Google de estos días pasados, en el que por un error borraron varios miles de cuentas de correo, muestra que nadie está a salvo de una pérdida de datos, y que sólo puede resolver tal catástrofe un buen respaldo en soportes físicos off-line.

Para el caso que nos ocupa, la solución fue recuperar la información de cintas magnéticas.

Lo notable del caso es que hubo algunos periodistas de medios importantes, que presentaron la noticia como un enfrentamiento “Nube vs. Discos” o algo parecido, en una especie de “periodismo Harry Potter”: en vez de explicar la ciencia detrás, alimentan la fantasía (y los temores) de los legos con declaraciones sin sentido.

Por ejemplo, el periodista de rtve.es que trató la noticia dice: “por paradójico que parezca, Google, el gigante del cloud computing (computación en la nube), recurre a soportes físicos para salvar los datos en caso de error tecnológico”. ¿Y en dónde quieres que guarden la información? Y, ¿qué es la propia nube, sino información almacenada en medios físicos accesibles desde la red? ¿O acaso la tan mentada “nube” es un ente, etérea, flotando por allí, a cuyo arbitrio de borrar o no nuestra data nos sometemos?

La cuestión de la nube (cloud computing, en inglés) viene a cuento en este caso porque Google brinda una gran cantidad de servicios on line: Gmail, Docs, Blogger y otros (entre los más conocidos), en los que el usuario no tiene control del soporte físico que almacena sus datos, sino que están guardados en sistemas que pertenecen (y por lo tanto, controlan) las propias compañías que brindan esos servicios.

En fin. Menos mal que los chicos de Google hacen respaldo de los datos. Sus ingenieros recurrieron a las cintas magnéticas en las que guardan offline (esto es, que no están en línea y por lo tanto no pueden ser accedidos desde el exterior) todos los datos, a fin de protegerlos ante cualquier falla física, lógica o un error humano. De este modo, los correos electrónicos no se perdieron porque estaban guardados en soportes físicos.

A próposito, usted, ¿cuándo fue la última vez que hizo (o pidió que le hagan) un respaldo de la información importante en su computadora? Mire que echándole la culpa al técnico, los datos no se recuperan…

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Maestro Siruela

Siempre escuché a mi abuela llamar a alguien “Maestro Ciruela” (con “C”, al menos asi lo interpretaba yo), cuando el sujeto en cuestión hablaba con autoridad de un tema acerca del cual era totalmente ignorante. Como yo era chico y no entendía muy bien que tenía que ver ser un chanta con esa fruta que a mi me gustaba tanto (las rojas, sobre todo), nunca le presté mayor atención al asunto.

Con los años la frase cayó en desuso, y creo que no volví a saber de ella hasta esta mañana: alguien comentó algo al respecto en un post que estaba leyendo, haciendo la aclaración “maestro siruela (no, no es un error ortográfico)”. Y claro, esas cosas disparan mi curiosidad hacia la red/libro/artículo/etc., lo que sea que sirva para resolver el desafío me planteó la aclaración. Desafío sencillito, claro, pero útil para desasnarse un poco.

Finalmente, me quedé con un artículo de La Nación del 8 de marzo del 2009, escrito a partir de la avalancha de correo que recibió la redacción del diario a causa de lo que muchos lectores consideraron una desafortunada falta de ortografía por parte del humorista Nik: le había hecho decir a Gaturro, “maestrita Siruela”.

Según el artículo en cuestión, la expresión nada tienen que ver las ciruelas. Siruela es un pueblo de la provincia extremeña de Badajoz y el maestro Siruela es un personaje proverbial, surgido del ingenio popular. Se desconoce si el dicho corresponde a un hecho real o fue inventado y quedó para siempre como una crítica burlona sobre la persona ignorante que habla u opina sobre una cosa que desconoce.

Según afirmó el presidente de la Academia Argentina de Letras, Pedro Luis Barcia, consultado para la ocasión, el refrán original es “como el maestro de Siruela que no sabía leer y puso escuela”. El lingüista comentó además que “ya el maestro José María Sbarbi, en su gran diccionario de refranes, aclaraba en la década del 40 que la gente suele confundir el pueblo de Siruela con la ciruela”.

Parece claro que no hay en el refrán ninguna referencia histórica ni intención de burlarse de los maestros del pueblo de Siruela. Una simple rima, es todo.

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