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Sociedad - 127. página

Tecnología y sociedad

La importancia de la letra cursiva

Es un artículo que ya tiene un tiempo, que yo descubrí recién hoy gracias a un amigo que lo trajo a colación en una charla en FB. Fue escrito por Guillermo Jaim Etcheverry, educador y ensayista, y publicado en La Nación Revista. Vale la pena leerlo completo:

Escrito a mano, por Guillermo Jaim Echeverry

“¿Cuánto hace que no experimentamos el placer de recibir una carta manuscrita en letra cursiva? La caligrafía es una habilidad humana en rápida extinción, porque ya casi no se enseña en las escuelas. Cuando se emplea una lapicera, en general se lo hace para escribir con letra de imprenta. Stefano Bartezzaghi y María Novella de Luca, periodistas italianos interesados en el tema, se preguntan si la preocupación por el ocaso de la escritura cursiva responde a la nostalgia o constituye una emergencia cultural. Muchos expertos se inclinan por la última alternativa. En Inglaterra se vuelve a usar la estilográfica para que los estudiantes aprendan la grafía. En Francia también se considera que no se debe prescindir de esa habilidad, pero allí el problema reside en que ya no la dominan ni los maestros. Aunque el mundo adulto no está aún preparado para recibir las nuevas inteligencias de los niños producto de la tecnología, la pérdida de la habilidad de la escritura cursiva explica trastornos del aprendizaje que advierten los maestros e inciden en el desempeño escolar.

“En la escritura cursiva, el hecho de que las letras estén unidas una a la otra por trazos permite que el pensamiento fluya con armonía de la mente a la hoja de papel. Al ligar las letras con la línea, quien escribe vincula los pensamientos traduciéndolos en palabras. Por su parte, el escribir en letra de imprenta, alternativa que se ha ido imponiendo, implica escindir lo que se piensa en letras, desguazarlo, anular el tiempo de la frase, interrumpir su ritmo y su respiración.

“Si bien ya resulta claro que las computadoras son un apéndice de nuestro ser, hay que advertir que favorecen un pensamiento binario, mientras que la escritura a mano es rica, diversa, individual, y nos diferencia a unos de otros. Habría que educar a los niños desde la infancia en comprender que la escritura responde a su voz interior y representa un ejercicio irrenunciable. Es ilógico suponer que la tendencia actual se revertirá, pero al menos los sistemas de escritura deberían convivir, precisamente por esa calidad que tiene la grafía de ser un lenguaje del alma que hace únicas a las personas. Su abandono convierte al mensaje en frío, casi descarnado, en oposición a la escritura cursiva, que es vehículo y fuente de emociones al revelar la personalidad, el estado de ánimo. Posiblemente sea esto lo que los jóvenes temen, y optan por esconderse en la homogeneización que posibilita el recurrir a la letra de imprenta.

“Porque, como lo destaca Umberto Eco, que interviene activamente en este debate, la escritura cursiva exige componer la frase mentalmente antes de escribirla, requisito que la computadora no sugiere. En todo caso, la resistencia que ofrecen la pluma y el papel impone una lentitud reflexiva. Muchos escritores, habituados a escribir en un teclado, desearían a veces volver a realizar incisiones en una tableta de arcilla, como los sumerios, para poder pensar con calma. Eco propone que, así como en la era del avión se siguen tripulando barcos a vela, sería auspicioso que los niños aprendieran caligrafía, para educarse en lo bello y para facilitar su desarrollo psicomotor.

“Como en tantos otros aspectos de la sociedad actual, surge aquí la centralidad del tiempo. Un artículo reciente en la revista Time, titulado Duelo por la muerte de la escritura a mano, señala que es ése un arte perdido, ya que, aunque los chicos lo aprenden con placer porque lo consideran un rito de pasaje, ‘nuestro objetivo es expresar el pensamiento lo más rápidamente posible. Hemos abandonado la belleza por la velocidad, la artesanía por la eficiencia. Y, sí -admite su autora, Claire Suddath-, tal vez seamos algo más perezosos. La escritura cursiva parece condenada a seguir el camino del latín: dentro de un tiempo, no la podremos leer’. Abriendo una tímida ventana a la individualidad, aún firmamos a mano. Por poco tiempo.”


Fuente: La Nación Revista.
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En la sombra de la Luna

Gracias a Microsiervos me encuentro en YouTube con el documental In the Shadow of the Moon, en el que los astronautas del programa Apolo cuentan la historia de la aventura lunar en primera persona.

En linea con trabajos más conocidos, como Moon Shoot o De la tierra a la luna -no la novela de Verne, claro, sino el documental de Hanks & cia.-, diez de los veinticuatro astronautas que estuvieron en la superficie de la Luna o la orbitaron brindan su testimonio, acompañados de imágenes de las películas originales.

Está subtitulado en español -recuerden apretar el botón CC si no aparecen los subtítulos de entrada-. Las imágenes son francamente maravillosas, y por momentos gana la emoción. El final, con todos los participantes hablando sobre la cuestión de las teorías conspirativas es admirable, por la pasión con que hablan estos hombres mayores sobre la gesta de la que tomaron parte en su juventud. ¡Que lo disfruten!

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Breve historia de Internet

Si bien este video dirigido por Melih Bilgil y subtitulado por Mauricio Diaz Orlich data del año 2009 -dos años y poco más es todo un tiempo en la red-, resulta sumamente interesante e instructivo en cuanto a los orígenes y el desarrollo en los primeros años de Internet.

Fuente: Voolive.net

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Feliz cumpleaños, Commodore C64

La fantástica Commodore C64 fue presentada en la CES de 1982, así que esa fecha es una buena ocación para celebrar los 30 años de este fierro.

La Commodore C64 fue la computadora personal más vendida de la historia: entre 1983 y 1986 vendió 19 millones de unidades.

Nuestro homenaje, con un video de presentación de la época:

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Caso Glaxo: ‘Los culpables de usar a niños pobres como conejitos de indias no pasarán por un juzgado’

Argentina sigue sin ley nacional de investigación biomédica. No hay figura del código penal que castigue a los investigadores inmorales, a sus financiadores y protectores politicos. Glaxo ganará con la vacuna el valor de cien mil multas. Y los culpables de usar a nuestros niños pobres como conejitos de indias ni siquiera pasarán por un juzgado.
(Jorge Yabkowski, presidente de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la Argentina -FESPROSA-)

Entre los años 2007 y 2008, 14 bebés de familias pobres de Santiago del Estero, Mendoza y San Juan murieron luego de participar en los ensayos de una vacuna del laboratorio británico GlaxoSmithKline contra la neumonía y la otitis aguda. Si bien no se hallaron pruebas de que esas muertes tuvieran que ver con la aplicación de las inyecciones, en la investigación se descubrieron irregularidades al momento de conseguir el consentimiento de los padres para que sus hijos recibieran la vacuna en experimentación.

El juez en lo penal económico Marcelo Aguinsky confirmó que algunos consentimientos fueron dados por padres menores de edad, por abuelos que no estaban autorizados a hacerlo, por parientes analfabetos o, como en un caso, por una madre psicótica a la que no se había evaluado la capacidad de discernimiento. Una madre aseguró: “una médica me pidió que firmara y no me dejó leerlo”.

Se detectó además la aplicación de la vacuna sin que se conocieran los antecedentes clínicos de los niños, y se verificó que hubo “falta de seguimiento y registro adecuado” de las reacciones adversas a la vacuna, según funcionarios del Ministerio de Salud.

Como resultado de estas investigaciones la justicia condenó a GlaxoSmithKline, al investigador principal del ensayo en Mendoza, Héctor Abate, y al coordinador de los estudios en Argentina, Miguel Tregnaghi, a pagar una multa, decisión que fue apelada por la multinacional.

Finalmente esta semana la justicia rechazó dicha apelación y confirmó que los implicados deberán pagar una multa de un millón de pesos por irregularidades cometidas en las pruebas de la vacuna. GlaxoSmithKline deberá pagar 400.000 pesos, mientras que a Abate y Tregnaghi se les impuso el pago de 300.000 pesos cada uno.

Según el juez, el laboratorio y los dos investigadores incumplieron requisitos legales básicos para llevar adelante las pruebas en casi 14.000 chicos, conclusión a la que arribó a partir de la investigación realizada por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), organismo que dispuso la multa que ahora la justicia confirma.

Debe destacarse que según la ANMAT la vacuna de Glaxo es segura. Sin embargo, suspicacias aparte, no es esa la que el Estado adquirió para la campaña de vacunación nacional contra el neumococo que comenzó esta semana en chicos menores de dos años. El Ministerio de Salud optó en cambio por la trecevalente, afirmando que provee mayor cobertura contra los serotipos de neumococo circulantes en el país.

Al confirmar las multas, el juez afirmó en su fallo que “en toda investigación en farmacología clínica debe prevalecer el bienestar de las personas sometidas a estudio. Dicha prevalencia lo es aún por sobre los intereses de la ciencia y la comunidad”.

Sin embargo, todo este esfuerzo por impartir justicia parece escaso a la luz de la paradoja que salta a la vista cuando comparamos cifras: mientras que la multa representa escasos $71,42 por cada chico que estuvo en riesgo, Glaxo ganará con la vacuna cien mil veces el valor de la multa.

Y reiterando las palabras de Yabkowski, en medio de este gran negocio los culpables de usar a nuestros niños pobres como conejitos de indias ni siquiera pasarán por un juzgado.

Fuentes: Diario El País (España) y Diario Clarín (Argentina)

Actualización del 8/1: Modifiqué el artículo reescribiendo el título y algunos párrafos a fin de que refleje, según mi mejor comprensión del caso, el exacto sentido con el que fue escrito a fin de evitar malos entendidos que puedan desviar la atención de la cuestión central del problema.

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