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Sociedad - 149. página

Tecnología y sociedad

Rosario, entre Barcelona y Venecia (podría ser peor)

Llueve. Para muchos la lluvia es sinónimo de nostalgia. A otros la lluvia les despierta recuerdos, con su perfume y musicalidad. Mi hija de 9 años me decía esta mañana, “Papi, ¡como me gusta el olor a lluvia!”.

Pero para los comunes peatones que tenemos que salir a trabajar, un día de lluvia en Rosario puede ser sinónimo de infierno.

¿Que no exagere?

Cortes de luz y de todo aquello que circule por cables. Hojas y ramas caídas. Calles anegadas por las bocas de tormenta que están tapadas por la desconsideración de los vecinos y permanecen tapadas por la desidia de funcionarios descuidados. Dentro de los colectivos suele llover casi tanto como afuera. Y varios etcétera más.

Los automovilistas rosarinos hacen uso de una extraña matemática: su velocidad y proximidad al cordón es directamente proporcional a la cantidad de agua que hay en él, e inversamente proporcional a todo lo que tiene que ver con la amabilidad y el respeto por el pobre peatón.

En días así, ciertas calles hacen recordar a Venecia pero sin el romanticismo ni las góndolas, por supuesto. Prefiero la ciudad de los canales, en todo caso.

Por otro lado, los políticos hablan de Rosario como “la Barcelona sudamericana”. No tengo el gusto de conocer aquella ciudad catalana pero, a menos que los susodichos exageren o mientan, no pienso ir. No, ni loco.

Hasta aquí llego porque tengo que salir a la calle, y necesito estudiar como sobrevivir a otro día de lluvia en Rosario.

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Tratado sobre la dioxina (o, cortenlá con las cadenas)

Después de recibir el mail sobre la contaminación de Dasani y la opinión de un tal Fujimoto sobre los microondas y las dioxinas, me decidí a organizar y coordinar (bueno, quiero ser el jefe, che…) una campaña a la que denominé “Dejemos de joder al prójimo con las cadenas”.

Luego caí en la cuenta de que esta campaña también sería una cadena, lo cual es una contradicción en sí misma, así que la suspendi a la campaña y me dediqué entonces a averiguar un poco sobre estas cuestiones que nos alarman al punto de reenviarle al mundo nuestra e-angustia.

Cuando uno recibe este tipo de información alarmista, mejor sería informarse antes de invadir casillas ajenas, ¿no es cierto? Pero para complicarlo un poco, busqué información en la propia red al respecto; digo, como que ni siquiera le pregunté a iluminados sobre si estas cosas serán ‘verso’ o no.

Por ejemplo, sobre el tema de las dioxinas vendría muy bien leer antes de reenviar, por ejemplo, en http://www.vsantivirus.com/hoax-dioxinas-microondas.htm (lo encontré usando Google…). Copio y pego unas partes:

“Los personajes involucrados: (…) sobre la existencia o no del Dr. Edward Fujimoto, del Hospital Castle, hay divergencias. Algunos sitios dedicados a investigar estos bulos (en inglés), lo relacionan con el Castle Medical Center, ubicado en Kailua, Hawaii. (…) Sin embargo, una búsqueda por la página correspondiente (http://66.197.232.138/doctors.htm) no da resultados positivos sobre la existencia de dicha persona.

A pesar de ello existe una referencia respecto a una entrevista posterior al supuesto doctor Fujimoto, que nunca ha sido corroborada. Allí se le preguntaba sobre la veracidad de este posible hoax, y él confirmaba lo que dice el mensaje (en su versión original, ubicándonos en Hawaii, no en Lima, Perú), aunque aclarando que todos sus dichos estaban relacionados con una exposición prolongada bajo las mismas circunstancias, ya que en Japón (su país de origen), las personas hace tiempo dejaron de utilizar plásticos para contener las comidas (…)

¿Es cierto lo de la dioxina y el horno de microondas? Según los especialistas, las dioxinas forman una familia de 210 compuestos, de los cuáles 17 son considerados tóxicos, y no biodegradables. La principal forma de que el cuerpo humano llegue a absorber estas dioxinas, es a través de la grasa consumida. Las dioxinas pueden ser producidas por la quema de plásticos, especialmente el PVC, pero no existe ningún estudio científico respecto a la creación de las mismas a partir de los productos plásticos empleados en los hornos de microondas.

La FDA (Food and Drug Administration, Dirección de Alimentos y Drogas) de los Estados Unidos, organismo contralor de todo lo relacionado con los alimentos y la salud humana, afirma que cualquier dioxina que pueda ser transferida a la comida por este medio (contacto directo con un envase plástico), es mínima, y dentro de los límites de tolerancia.

Por otra parte, se recomienda que siempre se utilicen productos preparados para su uso en hornos de microondas, como recipientes de vidrio, etc. Los plásticos que cubren las comidas calientes, están hechos para un solo uso. Dentro de esos límites, jamás han demostrado tampoco, indicios de que lleguen a liberar las dioxinas.

Las pocas referencias concretas a las dioxinas y las microondas, se encuentran en una publicación de la FDA, y están relacionadas con ciertos recipientes de papel usados por algunos alimentos preparados para su calentamiento en hornos de microondas, y también en los envases de leche hechos en cartón. En ellos, los niveles de dioxinas se mostraron como seguros.

De acuerdo lo que afirma la U.S. Environmental Protection Agency (la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos), las dioxinas pueden ser tanto naturales como artificiales. Las hechas por el hombre son liberadas a la atmósfera desde fuentes como la quema de basura, o de distintos tipos de combustibles como madera, carbón o petróleo, y también por ciertos tipos de procesos químicos.

Todas las personas han sido expuestas a estos niveles bajos de dioxinas, y ello seguirá ocurriendo, sin que haya indicios de problemas de salud. Si esos niveles aumentan, entonces podrían tener relación con algunos trastornos conocidos, aunque los estudios sobre esto último sólo se han hecho con animales.

Conclusiones: Se trata de una advertencia sobre hechos que podrían ser reales, pero no están comprobados. Sin embargo, no hay ningún motivo para divulgarlos por medio del SPAM. Lo que pudiera haber de cierto en lo que se afirma, estaríamos convirtiéndolo en algo poco creíble o directamente falso. Cada vez más personas borran mensajes que no han solicitado.

Por otra parte, no amerita una advertencia, es cuestión de aplicar un poco de sentido común a la hora de calentar nuestra comida en el microondas. O sea, siempre debemos utilizar recipientes específicos para ello a la hora de depositar allí nuestros alimentos, y abstenernos de emplear aquellos que sean o parezcan hechos de materiales plásticos o de otro tipo, que no digan de forma específica, estar preparados para ese uso.

Y por último, jamás reenvíe ningún mensaje donde se le pida hacerlo, diga lo que diga ese mensaje.”

Son estos buenos consejos, sobre todo proviniendo de un sitio sobre virus, spam, hoaxes y otras invasiones a nuestra privacidad.

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Oh God, not me!

Según un estudio publicado en la Revista Europea de Genética Humana, y que fuera motivo de un artículo de Javier Farje para BBC Mundo, sangre africana corre por las venas de algunos de quienes se definen como descendientes de los clanes anglosajones que le dan identidad a los ingleses.

Según el artículo, un estudio realizado por la Universidad de Leicester, en el Reino Unido, reveló que siete habitantes de Yorkshire con un apellido no muy común poseen el cromosoma africano Y, proveniente de un inmigrante senegalés que vivió en esos condados a inicios del siglo XVIII.

El cromosoma Y es un paquete de material genético que pertenece al sexo masculino y que pasa de padres a hijos de forma tan fiel como un apellido.

Mark Jobblings, profesor de genética y autor del estudio, citado por el periodísta de la BBC, sostiene que “la historia de la migración humana es muy compleja, especialmente para una isla nación como la nuestra (refiriendose a Inglaterra) y este estudio rechaza la idea de que hay simplemente poblaciones o razas. Este cromosoma no tiene nada que ver con la apariencia o identidad de una persona, sino que es un elemento muy importante de nuestro origen africano” dijo.

Una vez más, los romanos metieron la cuchara

El estudio dice también que hay referencias históricas de la presencia norte-africana en el sur de Escocia que data de la época en que los romanos, hace 1.800 años, merodeaban por estas tierras conquistándolas. A Escocia enviaban a sus generales libios, luego de las campañas para asediar Europa, con el fin de descansar de los avatares de la guerra.

La llamada “División de los Moros” se tomó el concepto de descanso muy en serio, al punto de tener concubinas escocesas que les dieron hijos con sangre africana. No hace mucho, un documental de la BBC puso en evidencia lo traumático que puede ser para algunos británicos descubrir que tienen el mismo cromosoma que proviene del este de África.

Para unos fue un descubrimiento liberador que les permitió salir de la ignorancia que alimenta al racismo, pero para otros fue como encontrarse con que sufren de una enfermedad incurable. Pero la cosa va más allá de las fronteras inglesas o escocesas. Thomas Jefferson, el tercer presidente de Estados Unidos, y cuyos ancestros se sentían orgullosos de su origen galés, tenía, en realidad, cromosomas K2, provenientes del noreste de África.

Pensandolo bien, si no fuera por la tragedia que representa, no dejaría de ser toda una paradoja: ¡algunos fueron amos de sus propios padres!

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Otros sitios perjudiciales para la salud

Levanto de CQSoft.com.ar:

Los sitios con diseño confuso y gran demora en la presentación de contenidos aumentan la frecuencia cardiaca y la tensión muscular. Según estudio publicado por el Centro de Investigaciones de Asuntos Sociales, de Gran Bretaña, algunos sitios web ‘son directamente perjudiciales para la salud debido a las reacciones de estrés que se originan’.
En el estudio participaron 2.500 internautas, a quienes se midió la actividad cerebral, frecuencia cardiaca y tensión muscular mientras navegaban por Internet.
Los sitios lentos, al igual que aquellos con un diseño confuso, ocasionaban invariablemente una serie de reacciones físicas en los participantes. Las ventanas emergentes (pop-ups) y la publicidad también aumentaban el nivel de estrés de los participantes.

Seguramente esto puede ser grave para personas que ya han hecho de “Second Life” su primer hogar, dejando la visita al mundo real para cuando están desconectados por alguna travialidad como bañarse y esas cosas, aunque no puede negarse el fastidio que producen cosas como los popups y el spam, no se si me explico.

Como un humilde aporte a este estado de cosas, quisiera decir lo mío: hay otros sitios que también producen estres y no se mencionan en el artículo. Por ejemplo:

– Los sitios en donde no se pueden usar los baños si no pagás una consumición.
– Los sitios en donde las personas con acondroplasia (enanísmo) no pueden usar los baños o los teléfonos porque están muy altos.
– Los sitios por donde no pueden cruzar o desplazarse las personas con algún tipo de disminución motríz o visual, porque están todos rotos o no están pensados para personas con dificultades.
– Los sitios en donde mueren personas por la desidia, la ignorancia o la corrupción de los funcionarios de turno.
– Los sitios en donde reina el maltrato, la falta de respeto, el desinterés y la falta de compromiso.
– Los sitios en donde no se puede disentir.
– Los sitios en donde la gente no se estresa con internet porque ni siquiera tiene luz.
– Etc., etc.

¿Que el artículo no hablaba de esto? Bueno, bienvenido entonces al mundo real, donde los simples mortales soportamos cada día cuestiones ligeramente más… estresantes.

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Segundo aniversario

Con la honorable excepción del Dr. Nelson Castro, en medio de un llamativo silencio de los medios nos acercamos a otro aniversario de la tragedia de República de Cromañón.

En un país con tan mala memoria como el nuestro, barrer debajo de la alfombra las tragedias que nos enlutan se ha vuelto una costumbre detestable, por habitual y por permanente.

Por un momento, y jugando un poco con la retórica, personifiquemos a la Impunidad como un asesino.

Veamos algunos ejemplos de los crímenes que Impunidad ha cometido ultimamente:

– 17 muertos en Keyvis
– 86 en la AMIA
– 194 en Cromañón

Si uno le pregunta a un abogado que pena le correspondería a Impunidad por sus crímenes, seguramente la respuesta sería, sin dudar, perpetua. Pero sin embargo Impunidad continúa transitando por las calles impunemente a la busqueda de su próxima víctima.

Mientras siga libre, cualquiera puede caer en sus garras. Mientras no haya quien nos defienda, Impunidad reina.

Recordar Cromañón es recordar que la impunidad es nuestro enemigo como sociedad, y que debe ser finalmente desterrada por la Justicia.

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Que bueno es esto de la modernidá!

Necesito hacer un trámite en el ANSES, porque me piden el CUIL de mi hija menor de… ¡9 años!

Llamo al 0 800 que me dieron, y una voz grabada me indica que visite el sitio del organismo para cualquier trámite.

Entro al sitio y allí dice que el trámite es personal, lo que implica que tengo que ir y comerme dos días de cola… más o menos.

Que bueno que es estar en onda con la modernidá. Ahora que tenemos internet todo es más fácil, ¿vió, doña?

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Sobre el estado de la escuela media, y más

t051dh03Hoy publica Clarín una entrevista a Guillermina Tiramonti, directora de FLACSO Argentina. Se exponen en ella algunas de las causas y efectos del estado actual de la escuela media y, ante semejante diagnóstico, algunas soluciones posibles. Aquí transcribimos párrafos de la entrevista de Liliana Moreno, que recomendamos leer completa. Dice la especialista:

“—Tenemos el mismo modelo escolar que a principios del siglo XX y le hacemos exigencias para las que no fue creado. Por un lado, hay un cambio cultural muy fuerte que exige que la escuela ‘dialogue’ con otros lenguajes y se descentre de ese lugar exclusivo de la cultura letrada. Por otro, le demandamos universalización —con lo que estoy de acuerdo—, pero a una institución que se creó para seleccionar sólo a un grupo de la población. Y a esta demanda de inclusión de nuevos grupos sociales —porque la tendencia es al crecimiento y a la ampliación de la matrícula— la escuela da respuesta fragmentando el sistema. Es decir, generando circuitos diferenciados para grupos sociales diferentes.

—¿Ghetos?

—Ghetos. Grupos de escuelas que se parecen entre sí y a las familias que atienden pero que se diferencian, a veces radicalmente, de otros grupos de escuelas que atienden a otros chicos de otros sectores sociales. Un ejemplo claro son las llamadas escuelas garaje que tienen la finalidad de contener a los chicos que están en una situación social de riesgo pero que están imposibilitadas de generar una propuesta pedagógica que los incorpore al saber contemporáneo.

—¿Cómo impactan estas fronteras en los chicos?

—Un buen ejemplo es el de la construcción del otro desde el famoso valor de la solidaridad. Todas las escuelas de clase media hacia arriba tienen programas de solidaridad social, que en realidad son programas de asistencia, donde los chicos construyen a los otros más pobres como sujetos de asistencia y a ellos como sujetos de la dádiva. Si uno piensa en una sociedad democrática aquí hay una ruptura fundamental. La idea de la democracia está basada en el principio de igualdad y, por lo tanto, la solidaridad es entre iguales no entre asimétricos. Entonces, uno de los problemas del gheto es que los otros son extraños: en las escuelas de los countries, por ejemplo, los que están afuera son una amenaza a la seguridad.

—La vieja escuela pública, en cambio, permitía cierto diálogo entre sectores sociales.

—Por lo menos de las clases medias. Siempre hubo escuelas para la elite y para los sectores más bajos. Pero ha habido un espectro de escuelas muy amplio que atendía a sectores bajos integrados y a todas las dimensiones de la clase media. Esto generaba cierta garantía de cohesión social. Y esa escuela desapareció.

—En este contexto ¿Cómo encaja la propuesta de la nueva Ley de Educación Nacional de universalizar la escuela media?

—Lo ideal es pensar en una nueva secundaria. Porque para universalizarla hay que transformarla. Para no degradarla más. Para recuperarla y hacer de ella una institución que retome la heterogeneidad social e incorpore a los chicos a un efectivo diálogo con la cultura contemporánea.

—Habló del desfazaje de la escuela actual frente a los cambios culturales ¿Cómo se manifiesta?

—Insistiendo en un modelo pedagógico basado en la lectoescritura. No quiero decir que haya que abandonarlo pero hay que pensar en una escuela media con mayor diálogo con todas las manifestaciones culturales del contexto: con las imágenes, con Internet, con las nuevas formas de habitar el mundo que tienen los jóvenes, que en muchos puntos nos es extraño. Hay un discurso que dice que los docentes perdieron la voluntad de enseñar y de transmitir. Y es posible que haya algo de esto, pero creo que tiene más peso el hecho de que el docente no está familiarizado con la nueva cultura entonces duda de lo que transmite, encuentra que pisa en falso con respecto a la cultura de los chicos. Hay que retornar la confianza del docente transformándolo en un interlocutor válido de la cultura contemporánea.

—¿Hay señales de que se avanza en el buen camino?

—Hay una búsqueda de construcción de una nueva cultura pedagógica para estas nuevas exigencias. Pero tenemos que participar de esta búsqueda y me parece que no se está participando, que se está insistiendo en la inclusión sin dar otras respuestas.”

Fuente (Texto y foto): Clarin.com

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