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Sociedad - 4. página

Tecnología y sociedad

Saber lo que somos

 

Hoy leía sobre Harriet Tumban, una abolicionista de finales del siglo XIX y principios del XX. Ella dijo en cierta ocasión, “Yo he liberado a miles de esclavos y hubiera liberado a miles más, tan solo si ellos hubieran sabido que lo eran”.

Lo interesante de esta visión maravillosa, de esta comprensión profunda de la vida y de las personas, además de ser el reflejo de su compromiso y valor, es que proviene de una persona analfabeta.

Cuando uno observa a gente que tuvo el beneficio de la instrucción repetir con gran seguridad y convicción las afirmaciones más estrafalarias como si fueran verdades reveladas, sin verificar su veracidad -por caso, teorías conspirativas, noticias falsas, mitos y fantasías varias-, quedarían pocas dudas de que la ignorancia no es el problema, sino la estupidez. La estupidez de afirmar sin saber; la de no dudar, la de no reflexionar antes de siquiera aceptar una idea.

Pienso en nosotros, docentes. Desde la escuela secundaria podemos hacer mucho exigiendo trabajo, rigor y precisión en la búsqueda del conocimiento. Ese acto parecido a la soberbia y que muchas veces se tolera, de copiar y pegar el primer resultado del buscador y llamarlo “investigación”, es la tragedia del ignorante.

Los chinos, con su sabiduría ancestral, aseguran que “conocer nuestra ignorancia es la mejor parte del conocimiento”.


Crédito imagen: harriet-tubman.org
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Jaron Lanier y los algoritmos de los gigantes de datos

En realidad, conozco los algoritmos. No soy un extraño que mira y critica. Hablo como científico informático, no como científico social o psicólogo. Desde esa perspectiva, puedo ver que el tiempo se está acabando. El mundo está cambiando rápidamente bajo nuestro mando, por lo que no hacer nada no es una opción. El algoritmo está tratando de captar los parámetros perfectos para manipular el cerebro, mientras que el cerebro, para hallar un significado más profundo, está cambiando en respuesta a los experimentos del algoritmo… Ya que el estímulo no significa nada para el algoritmo, pues es genuinamente aleatorio, el cerebro no está respondiendo a algo real, sino a una ficción. El proceso -de engancharse en un elusivo espejismo- es una adicción.
Jaron Lanier, escritor, informático y compositor estadounidense, y pionero en el campo de la realidad virtual.

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La ignorancia es mucho más rápida que la inteligencia

La ignorancia es mucho más rápida que la inteligencia. La inteligencia se detiene a cada rato a examinar; la ignorancia pasa sobre los accidentes del terreno que son las nociones a gran velocidad, y jamás hay nada que le llame la atención. Así llega rápidamente a cualquier parte… especialmente a las conclusiones.
Alejandro Dolina

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¡Felices fiestas!

Con los mejores deseos para todos nuestros lectores y amigos…

Como decimos siempre, a pesar de lo que pronostican los medios sobre el auge de las ventas de tecnología como regalos para estas fiestas, una recomendación: ¿Por qué no regalar/nos simplemente un buen libro? ¿Por qué no “regalarse” una buena compañía, para disfrutar juntos?

Como sea, nuestros deseos de lo mejor para usted, querido lector, y…

¡Felicidades!


Imagen: “Armonía Festiva” por Hella Roehr von Steinsdorff
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Perdiendo el control

Cuando pienso en mi propio uso de Facebook, a menudo pienso en el primer sitio web que hice, y en cómo ese sitio sirvió exactamente para el mismo propósito que Facebook ahora. Mi pecado original no fue abrir una cuenta de Facebook. Fue abandonar mi propio sitio web que yo mismo controlaba.
Jason Koebler, en Motherboard

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