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El precio de la OLPC sigue en ascenso

OLPCEn su momento hablamos sobre el aumento de precio de la computadora del proyecto “One laptop per child”. Volvemos sobre el tema porque el precio no se detiene, al menos en Uruguay.

Informa Engadget en español: ¿No era un portátil de 100 dólares?, pues ahora nos dicen que el precio de cada OLPC es de 188 dólares, que es aún más caro que los 176 que habían anunciado en julio. Y ahora, según OLPCNews, el mismo ordenador tiene un precio de 205 dólares en Uruguay, debido a una asociación con Brighstar Uruguay S.A. Mejor olvidarnos del sobrenombre de “100 dólares” o terminaremos muy enfadados.

A esto es a lo que nos referimos con tanta insistencia: no está claro donde va a terminar este asunto. Inicialmente pensabamos esto en cuanto a la cuestión conceptual del proyecto, pero ahora nos surge la duda también en cuanto al asunto monetario. De aquel precio inicial de 100 dólares a este de 205 hay mucho más que un incremento en los costos: se ha incrementado también la desconfianza.

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Efectos colaterales no deseados de OLPC

Otra de Engadget:

“Parece que no han habido noticias muy interesantes hoy, porque la que más llama la atención es el asombro que los reporteros de Reuters demostraron al saber que los estudiantes nigerianos estaban usando los OLPC XO para hacer lo que cualquier otro adolescente, lleno de hormonas, ha hecho desde el principio de los tiempos: intentar ver mujeres desnudas. Claro, estos ordenadores no fueron diseñados para permitir ese uso, pero tampoco se pensó en prohibirlo, aunque en todo caso, pronto se empezarán a instalar filtros para que los malcriados niños no vayan a sitios que no sean educativos y didácticos. Con esto, no estamos diciendo que lo que hacen está bien, pero tampoco nos parece que debería causar tanto asombro.”

Coincidimos. Y agregamos, como diría la abuelita, “no hay peor ciego que el no quiere ver”

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Desconectados con el debate

LN CI

Al momento de escribir estas líneas, el artículo titulado “(Des)Conectar Igualdad: un programa que inspiró elogios, pero hoy recibe críticas”, escrito por Denise Rabin para La Nación, a escasas horas de ser publicado tiene más de 650 comentarios.

Si bien es cierto que es prácticamente imposible soslayar en los comentarios de artículos de este tenor la chicana política y la opinión tendenciosa -entreveradas con la buena fe de muchos-, soy de la opinión de que la cantidad de participantes indica en alguna medida lo poco que se debaten estas cosas.

Fui consultado por la periodista durante la investigación para el artículo y -más allá de ciertas reservas de mi parte con respecto al medio de origen en cuanto al abordaje de esta cuestión puntual- participé con la expectativa del debate que esto puede generar. Cómo le respondí a una colega que comentó el artículo en mi perfil de Facebook, creo que la nota tiene el valor de lo objetivo, desde que nos permitió hablar a quienes de un modo u otro vivimos la experiencia. No es el estado y tampoco son los ‘especialista’ quienes opinan, sino los trabajadores que cada día confrontan la situación en el aula.

En lo personal, escribí mi primera entrada al respecto de la entrega de notebooks en la escuela en marzo del año 2006, cuando el proyecto era parte de una idea global llamada OLPC (One computer per child), y ya iban saliendo a la luz algunas contradicciones que no habilitaban el optimismo.

Una de esas contradicciones, sobre las cuales hablo no sólo en el artículo en cuestión sino también en otros, es que el Plan Conectar Igualdad alcanza sólo a los alumnos de la escuela pública dejando afuera a los de la escuela privada, asumiendo que todas las escuelas privadas cuentan con sus propios recursos. Esta decisión ignora el hecho de que existen escuelas privadas confesionales o dependientes de otras instituciones en zonas de riesgo en las que los recursos apenas alcanzan. De este modo, se deja afuera de esta especie de “paraguas digital” a una gran porción del alumnado que supuestamente está favorecido por tener una computadora en su casa.

Esta situación generó un hecho para nada inocente: fue aprovechado por algunas poderosas editoriales escolares, que comenzaron a ofrecer a ciertas escuelas privadas con poder adquisitivo su propio modelo, las llamadas “aulas digitales”.

Otra objeción de mi parte tiene que ver con la capacitación: si hacemos con la notebook lo mismo que con un libro o una calculadora, sin el valor agregado de la experimentación, la búsqueda, la innovación, la creatividad, entonces sólo cambió el formato y hubo una simple transferencia de lo analógico a lo digital. Pero para ello se requiere capacitación. Amplia, abarcativa, creativa, dinámica. Y presencial, desde ya.

Es innegable que la entrega de las máquinas, aun parcializada y con fallas, es siempre ventajosa. Puso el dispositivo en manos de los chicos, y eso siempre es un avance. Si era el dispositivo correcto y adecuado -no se fabrican más las netbook, ¿no hubiera sido conveniente entregar tablets?- es otra discusión. Lo importante es que las máquinas están y ayudan de alguna manera a cerrar la brecha digital, al menos en los sectores más postergados.

La pregunta entonces, es: ¿alcanza sólo con el aparato, o se necesita también un proyecto que le brinde contenido, que lo haga provechoso, con sentido? Alli, sin dudas, se encuentra la deuda fundamental del Plan.

La nota completa puede leerse haciendo clic en este link.

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India presenta una laptop de u$s35

El gobierno de India puso a trabajar a los científicos de dos de sus universidades más prestigiosas, imponiéndoles la ambiciosa tarea de hacer su propia versión de la ‘portátil de u$s100’ del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), que todavía cuesta casi el doble.

La laptop, desarrollada en forma de tableta, es un poco más pequeña que un iPad. Incluye un procesador de texto, permite hacer videoconferencias y tiene instalado un navegador web. No usa disco rígido, por ser un dispositivo creado para aprovechar todos los aspectos positivos de la nube, pero permite tambien grabar la información en una arjeta de memoria.

El dispositivo, que fué presentado esta semana por Kapil Sibal, Ministro de Desarrollo de Recursos Humanos de India, cuesta hoy apenas u$s35. Es intención de sus desarrolladores bajar su precio primero a u$s20, hasta llegar al objetivo final de u$s10.

El ministro hindú espera que el año que viene el dispositivo, del que no se conocen aun los detalles de configuración, ya esté llegando a las escuelas. Antes será necesario encontrar un fabricante.

Al parecer varios fabricantes estarían interesados en la elaboración del equipo, en el que corre una versión de Linux. Pletórico de entusiasmo, Sibal no dudó en asegurar que “las soluciones del mañana van a salir de la India”.

Fuente: Dattatecblog.com

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Una elección tecnológica en la que subyace una decisión ideológica

Por supuesto que no estoy empeñado en cascotearle el rancho a nadie. Mi seguimiento todos estos años del tema OLPC, proyecto relativo a darle una laptop a cada estudiante -que ahora finalmente ha comenzado a fogonear el gobierno argentino-, me permite percibir que es de todo menos inocente.

La idea romática de que tanto a gobernantes como empresarios les interesa primeramente la educación de nuestros niños es, cuanto menos, ingenua -por no ser severo al juzgar a quienes así lo creen.

La cuestión de entregar las laptops del proyecto OLPC comenzó a evaluarse en el año 2005. La idea original de Negroponte fue bastardeada por nuestra fauna política al punto de que pareciera tratarse de una solución para las empresas, antes que una respuesta de nuestro vapuleado sistema educativo a los cambios necesarios para que nuestros pibes encaren con éxito los desafíos del siglo XXI: finalmente, se negoció con las multinacionales líderes, según afirma Sebastián Premici en un artículo titulado Las empresas que ganan con las laptop educativas, publicado en el diario Página/12 el pasado martes.

Extracto a continuación algunos pasajes de la nota:

El plan para distribuir tres millones de netbooks en los próximos años a todos los estudiantes de las escuelas secundarias, con un costo de 750 millones de dólares, encierra un debate que gira alrededor de los modelos educativos y las elecciones tecnológicas. Si bien el programa anunciado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner tendrá una licitación internacional, Argentina ya adoptó un modelo de inserción de computadoras basados en los equipos Classmate, una iniciativa promovida en el mundo por Intel y Microsoft, en detrimento de otras opciones. La más conocida es el proyecto de Nicholas Negroponte, One Laptop Per Child, que por ser un equipo creado de cero, todavía posee características inferiores a las tecnologías comerciales. Sin embargo, lo ambicioso de este proyecto, que ya fue adoptado por Uruguay en su Plan Ceibal, Perú y Colombia, es su modelo educativo que apunta a romper la clásica relación tutor-alumno. (…)

La Argentina y el Ministerio de Educación tienen diseñados varios proyectos educativos junto con las empresas Microsoft e Intel. Este dato nunca estuvo ausente en las discusiones por el proyecto OLPC, cuyos componentes rivalizaban con las dos empresas mencionadas (software libre por un lado y el principal competidor de Intel, AMD, empresa que luego desistió de participar en la iniciativa). “Nuestro objetivo es ciento por ciento linux”, había afirmado Filmus en 2005. El proyecto de Negroponte se perfilaba titánico y de un gran alcance. Ese mismo año se hablaba de posibles compras por parte de China, Tailandia, Brasil y la India. Microsoft e Intel no querían quedarse fuera de ese proyecto (y gran negocio). Ambas empresas –que desde el desarrollo de la computación personal en la década de 1980 siempre actuaron en tándem– no perdieron tiempo y elaboraron una estrategia de inserción dentro del proyecto OLPC. (…)

Pero la jugada más fuerte de la multinacional de los microprocesadores fue ingresar en el directorio de OLPC. Y con Intel, también ingresó Microsoft, aunque no de manera formal. Este cambio de rumbo en el proyecto original de Negroponte provocó el alejamiento de (Adrián) Paenza. “Sigo pensando que es una iniciativa maravillosa, que ha sido torpedeada por los grandes conglomerados que se habían o se han quedado afuera”, manifestó Paenza (Clarín, 6 de enero de 2008). Mientras Intel formaba parte del directorio de OLPC, seguía comercializando sus Classmate al público masivo, a 500 dólares cada máquina. Pocos meses después de su ingreso en el directorio, simplemente se alejó. El proyecto de Negroponte tenía por objetivo superar la discusión tecnológica e intentaba centrar el debate en un modelo educativo propio del siglo XXI. (…)

Por su parte, el ex titular del portal educativo del Estado Alejandro Piscitelli, docente de la UBA, escribió varias veces en su blog (www.filosofitis.com.ar) las diferencias educativas entre el modelo propuesto por la OLPC (centrado en los alumnos) y la Classmate (centrada en los docentes). “Lo que está en juego aquí es una cuestión relativa a la consideración de los chicos como una clase social, es decir poder determinar hasta qué punto los chicos son agentes en sí mismos, más allá de las motivaciones, manipulaciones o socializaciones impuestas por los adultos.” El proyecto OLPC proponía (aún lo hace en el caso de Uruguay, Perú, Colombia) un pasaje del tutor al estudiante, “algo que va en contra del paradigma tradicional de enseñanza”, como indicó Piscitelli. Toda elección tecnológica trae aparejada una decisión política e ideológica de fondo. (…)

Más allá de cualquier debate sobre qué tipo de tecnología utilizar, es relevante que este tipo de políticas sociales o educativas –más o menos universales– se pongan sobre la mesa. Las casi tres millones de netbooks que se licitarán –sobre el modelo Classmate– tienen implícito el desafío de incorporarse dentro de una política educativa del siglo XXI.

Cuando los intereses corren por una cuerda diferente al propósito que se dice buscar, todo proyecto está destinado al fracaso. En este caso no pierden solo los pibes: perdemos todos.

Fuente: Página/12

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Desde Mendoza y ‘a pesar de’: el Colegio Edison y su proyecto de educación digital

En la revista Viva del diario Clarín se publica hoy, como cada domingo, el Calendario del compromiso con la Comunidad. ¿De qué se trata? Es una iniciativa de la Fundación Noble y la Red Solidaria que apunta a complementar el espacio que tiene la solidaridad en la agenda cotidiana de los medios. Durante todo el año, se publica semanalmente en la Revista Viva del Diario Clarín y en Internet, y ofrece un lugar identificable y sistemático para aquellas instituciones y personas de todo el país que trabajan por los demás.

El tema de esta semana es “Por una educación digital igualitaria”, cuya consigna principal es que “el avance de Internet y de la sociedad de la información exige encontrar las mejores prácticas en la educación para promover una alfabetización digital que alcance a alumnos de todos los sectores”. El documento completo se leer en la revista. También puede bajarse en formato .pdf desde el sitio del Calendario.

Lo que deseo destacar está relacionado con el caso modelo que acompaña a la consigna. Se trata del Colegio Tomás Edison, de la ciudad de Guaymallén, en mi querida y siempre recordada provincia de Mendoza. En referencia a la experiencia de esta institución, se dice que,

Se convirtió en la primera experiencia de educación digital de Latinoamérica. Pese a sus techos de chapa y patios de tierra, esta escuela primaria tiene conexión de Internet inalámbrica y, a partir de este año, cada alumno de 5º grado en adelante cuenta con una computadora personal.

Los primeros equipos llegaron cuando los alumnos –en su mayoría provenientes de familias con pocos recursos- decidieron por unanimidad destinar la plata recaudada desde primer grado para el viaje de egresados a comprar 20 Tablet PC usadas, en un remate que realizó un banco de Miami.

El proyecto Aula Digital nació hace cinco años por una iniciativa personal de la directora de la escuela, Graciela Bertancud que comenzó a analizar cómo usaban las nuevas tecnologías los estudiantes y se preguntó qué podía hacer para incluir en el colegio la alfabetización digital.

En el año 2005 el Colegio obtuvo el primer Premio Nacional a la Calidad Educativa por este proyecto, distinción otorgada por el Ministerio de Educación de la Nación y reconocida, además, por la Empresa INTEL.

Lo notable es que estos chicos sacrificaron el dinero recaudado desde primer grado para el viaje de egresados, para comprar 20 Tablet PC usadas. Seguramente hicieron semejante sacrificio con gusto, pero me pregunto, ¿dónde están las laptops del proyecto OLPC que llegaron al país hace tanto tiempo, y que sólo vimos en fotos?

Juro que si estuviera a mi alcance, haría todo lo posible para que esos chicos recuperen el dinero de su viaje, porque me da vergüenza ajena que nuestras autoridades, aquellas que se llenaron la boca hablando de alfatización digital y de una computadora por niño, miren para otro lado mientras se suceden estos esfuerzos en aras de mejorar las oportunidades para nuestros chicos.

Ya sea que tengan plataforma Sugar, Tuquito, Windows o lo que sea -digo, por buscar una excusa en la morosidad de la implementación-, las laptops del proyecto OLPC que llegaron al país para estas cuestiones no aparecen cuando se las necesita.

¿Dónde estás las laptops?

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Agrego hoy 28-07, buenas nuevas desde Guaymallén:

Recibo un mail de la directora del Colegio Tomás Edison, Graciela Bertancud, en el que me dice,

Quiero contarle que los alumnos recibieron el viaje gracias a la empresa Microsoft, que invitó al grupo de alumnos a la Feria del Libro, el año pasado, experiencia muy significativa e inolvidable.

Sin dudas, una buena noticia y un premio al esfuerzo de la comunidad educativa del colegio mendocino. ¡Felicitaciones!

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Intel avanza con Classmate en Estados Unidos y Europa

Informa Engadget en español:

Lo hemos visto en la India, en Filipinas, en Vietnam, en varios países de América Latina, y si todo va como está planeado, también veremos al Classmate en Estados Unidos y Europa. Intel tiene intención de declarar la guerra al OLPC XO en tantos frentes como pueda, aunque Lila Ibrahim, manager general de la firma para los mercados emergentes, no ha querido comentar nada sobre los fabricantes de ordenadores que podrían fabricar las nuevas unidades. En cuanto a los detalles del lanzamiento seguimos oyendo 300 dólares (…)

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La noticia aquí es que no hay noticia: todo sigue igual por estos lares. Mientras esperamos una definición en nuestro país por alguna de las opciones -a esta altura no se si importa cuál de todas-, dejo aquí para quien estuviera interesado, el link al formulario de pedido de computadoras recicladas de la Fundación Equidad.

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