Ir al contenido


aula 2.0 - 5. página

La seguridad, un tema en debate en el Día Mundial de Internet

En Octubre de 2005, la Asamblea de las Naciones Unidas determinó que el 17 de mayo se celebre el Día Mundial de Internet, a fin de fomentar la utilización de la Red para aumentar la calidad y acortar las distancias entre los que más y menos acceso tienen.

En línea con la problemática que venimos abordando en la campaña “Reinventando el olvido en internet”, leemos en un artículo titulado “La Seguridad en el Día Mundial de Internet”, publicado en Rompecadenas, excelente sitio dedicado a analizar las cadenas de mails que nos abruman y, por extensión, brindar información sobre la seguridad en internet, sobre un encuentro que trató, entre otras cuestiones, el asunto de la seguridad:

(…) en Buenos Aires se realizó un encuentro organizado por la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) y la Asociación de Usuarios de Internet de la Argentina (USUARIOS). Y si bien se trataron una gran diversidad de temas (…), no podía faltar la cuestión referida a la seguridad en la Web (…). El encuentro dedicado a la seguridad giró en torno a tres ejes fundamentales, que si bien en un primer momento se tocaron individualmente, ninguno de ellos puede estar separado uno del otro. Estos ejes fueron: la familia, el usuario en el hogar y el usuario en la empresa.

Algunas conclusiones:

  • En cuanto a la familia, uno de los puntos clave y en el que todos coincidieron es en que hay que estar comunicados con los hijos para saber qué hacen en la Web y con quién se contactan. Alejandro Pestchanker, experto en soluciones de infraestructura informática y seguridad de Microsoft comentó que en una encuesta reciente realizada en forma conjunta con la Asociación Pediátrica se vio que los padres reconocían que no le prestaban atención a lo que sus hijos hacían en Internet. “Hay que hablar con los hijos y lograr que ellos hablen con nosotros; establecer un lenguaje en común. Hay que generar la conciencia de que Internet es un mundo igual al mundo exterior al que los chicos van a estar expuestos”.
  • Hernán Coronel, ingeniero en sistemas de Symantec, aseguró que ‘No sólo los chicos sino también los grandes son descuidados. Uno coloca la información personal en sitios como YouTube y por eso, así como le llegan avisos de todos lados, les puede llegar otro tipo de ataques… Por eso, las herramientas que hay que utilizar en estos casos es el sentido común y la educación.’
  • En el caso de las compañías, hay que tener en cuenta que actualmente uno de las mayores tendencias que se está dando es la de la fuga de datos por robo de equipos, los que pueden ser desde un pendrive hasta un CD. Una de las soluciones para esto, es la encriptación de datos. Se hace hincapié en la educación de usuario, especialmente en lo que tiene que ver con algunos parámetros como la concientización y el sentido común. Y algunos consejos como no desactivar el antivirus cuando vemos que la máquina está lenta; no anotar el password de la PC en un papelito y después pegarlo en el monitor; que el padre que tiene que trabajar con información clave para la empresa, no trabajar en la misma PC en la que estuvo el hijo porque pudo haber bajado algún malware sin darse cuenta.
  • Respecto a la situación de los delincuentes, el comisario retirado Alejandro Agis, actual vicepresidente de ASIar, dijo que “a medida que crecen los usuarios de Internet, también crece exponencialmente los delincuentes aunque a un ritmo mucho mayor. Par que puedan ser castigados, tiene que haber un cambio de paradigma en el código penal. En la Argentina, estamos con un código que es de 1921. Es decir que el cambio se tiene que dar en todos lados, no sólo en los negocios. Igualmente, este problema no es sólo acá sino que pasa lo mismo en todo el mundo”.

Estas consideraciones hablan de la necesidad de lograr una concientización del problema, de utilizar el sentido común y de darle prioridad a la educación. El gobierno, el gran ausente en estas cuestiones, tendría que estar presente con una política de Estado al respecto que se extienda más allá de banderías y ocupantes de turno.

Sobre decálogos y otras recetas

Apresúrate; no te fíes de las horas venideras. El que hoy no está dispuesto, menos lo estará mañana.
Ovidio, poeta romano, 43 aC – 17 dC

Descreo de las recetas en general, y en la educación en particular. Sí creo en una formación sólida que permita ejercer creativamente la libertad de pensamiento y de acción. En todo caso, la evaluación previa de las propuestas y de los resultados posteriores decidirá si la idea, proyecto o iniciativa es viable, pero no puede haber recetas.

Escribo esto pensando en que suelen publicarse, en algunos blogs que tratan la cuestión de la incorporación de las TIC en la educación, decálogos y recetas varias sobre cómo deben conducirse los docentes de TIC y cómo debieran ser sus clases. Algunas de esas recetas surgen de las buenas intenciones y otras tienen un aire de haber hallado la solución de todos los males de la educación, si eso fuera posible. Pero, ¿sirven?

Generalmente se argumenta en estos decálogos sobre cómo debe ser la enseñanza de la materia y cuál la teoría del aprendizaje a la que adherir, como si eso pudiera inculcarse. Si la enseñanza de la Tecnología en particular siempre tuvo una tendencia conductista, típica de las áreas fuertemente instrumentales, esto no se cambia con recetas sino con capacitación. Suponiendo que aquellas teorías no sirvan, por supuesto.

Creo entender el origen de estas ideas: históricamente los docentes de computación fueron informáticos y técnicos sin formación docente, y más recientemente, profesionales de otras áreas reconvertidos, en un abanico que abarca desde docentes de actividades prácticas hasta contadores públicos con mucha o poca formación pero con un déficit en cuanto a competencias. De este modo, las materías tecnológicas se redujeron a una especie de paréntesis de las ciencias que realmente importan, 80 minutos de distracción fabricando veladores o jugando con la tortuguita y un recreo para las maestras en su ardua tarea diaria. Y es difícil volver de eso.

Pero hoy que la realidad se impuso, tanto la sociedad como los chicos mismos reclaman -las más de las veces en silencio- otras competencias. Y se necesitan docentes formados para proveerlas -en el sentido de aprovisionarlos, de darles lo necesario para el resto del camino.

Por eso no parece tiempo de recetas sino de ideas, de un trabajo solidario, transversal y creativo entre profesionales. Creo que esta es la idea central que nos lleva en este blog a abrevar tan seguido en las ideas de Castells, Pozo, García Canclini, Sarlo, Levis y tantos otros que mirando a las tecnologías como un hecho social -que lo es-, analizan, critican, evalúan, aportan, despiertan. Pero nunca imponen.

Ahora bien, uno puede debatir, compartir, aceptar o rechazar ideas de o con otros, pero las conclusiones siempre deben ser propias, personales. El que hoy no está dispuesto, menos lo estará mañana.

El proyecto OLPC sigue en caída, lamentablemente.

Nicholas Negroponte dijo recientemente que usar software de código abierto en la OLPC no ha sido bueno. Sin siquiera dudar de las intenciones de los involucrados en este proyecto con el que muchos nos ilusionamos, consideramos que declaraciones de este tenor son poco menos que el certificado de defunción del proyecto, ya golpeado últimamente por la deserción de Walter Bender y las fallas de fabricación en algunos equipos.

El impacto en la comunidad del software libre en general y en aquellos involucrados en el proyecto no se hizo esperar. El mismísimo Richard Stallman se refiere a la cuestión en su blog en una declaración a la que tituló “¿Se puede rescatar OLPC de Windows?”, y cuya traducción puede leerse en Picando Código. A continuación, algunos párrafos salientes:

Leí la declaración de Negroponte presentando el XO de OLPC como plataforma para Windows en las circunstancias más irónicas posibles: durante una semana de preparación, con una fecha límite, para migrar personalmente a un XO. Tomé esta decisión por una razón específica: libertad.

Algunos entusiastas del sistema GNU/Linux están sumamente decepcionados ante la posibilidad de que el XO, si alcanza el éxito, no sea una plataforma para el sistema que aman. Aquellos que han apoyado el proyecto OLPC con esfuerzo o con dinero, podrían sentirse traicionados. Sin embargo, esas preocupaciones quedan soslayadas por otros factores en juego: que el XO sea un instrumento para alcanzar la libertad o un instrumento de sumisión. (…) Desde que se anunció OLPC por primera vez, lo hemos imaginado como una forma de conducir a millones de niños en todo el mundo hacia una vida en la que puedan hacer sus tareas de computación en libertad. (…) Enseñar a los niños a usar un sistema privativo (no-libre) como Windows no hace del mundo un lugar mejor, porque los pone bajo el poder del desarrollador del sistema –tal vez de forma permanente.

OLPC ya ha inspirado la fabricación de otras computadoras baratas; si el objetivo es solamente proporcionar computadoras baratas, el proyecto OLPC ha triunfado, se construyan o no más XO. Por lo tanto, ¿porqué más XO? La entrega de la libertad sería un buen motivo. (…) La decisión del proyecto no es definitiva; la comunidad del software libre debe hacer todo lo posible para convencer a OLPC de continuar siendo (…) una fuerza para la libertad.

OLPC esperaba que la comunidad contribuyera en el desarrollo de su interfaz, Sugar, pero las contribuciones no han sido muchas. En parte debido a que OLPC no ha estructurado su desarrollo como para llegar a la comunidad y recibir ayuda –lo cual significa, visto en términos constructivos, que OLPC puede obtener mayores contribuciones empezando por hacer eso.

Sin lugar a dudas, una voz para tener en cuenta en medio de tanta confusión.

Las tecnologías en la escuela necesitan de contenidos, no de modas

El libro, el pizarrón, la tiza, el banco, el aula, el taller, la escuela, el lápiz, el pincel, el cuaderno, la campana, el manual, la plasticola, la brillantina, la gomina, el papel secante, la pluma fuente, el plumín, el papel glacé, el mástil, la bandera, los juegos, el bebedero, el lavatorio, el mingitorio, la puerta, el picaporte, el portafolio, la cartulina, el mapa, el repuesto rivadavia, el guardapolvo, los mocasines, el tubo fluorescente.

Estas eran algunas de las tecnologías que usabamos en mi época de escolar. Muchas de ellas cambiaron radicalmente en función de un cambio de teoría: a modo de ejemplo, el banco fijo en hilera del conductismo dió paso al más constructivista pupitre libre con silla, en franca evidencia de que la escuela -a diferencia de lo que afirman algunos iluminadossí sabe que hacer con las tecnologías, aunque a veces se sobresalte y no reaccione de inmediato, porque entiende que ellas acompañan formas y modos de educar, y también ideologías, según sean aceptadas y utilizadas o desechadas.

Desde hace varios años se suman la tele, los diarios -otro cambio importante, seguramente- y el video y, más recientemente, las actuales nuevas tecnologías -y enfatizo la palabra nuevas: cd, dvd, mp3, internet, etc., etc., que la escuela seguramente está aprendiendo a incorporar. Evidencias hay de ello.

El problema de la incorporación de los cambios tecnológicos en la escuela, y de las nuevas tecnologías en particular, parece ser que también se espera que cambie la forma en que suele cambiar, valga el juego de palabras.

La tecnología en la escuela siempre cambió cuando se “llenó” de contenido -nuevas teorías, nuevos usos, nuevas disciplinas, nuevas necesidades. Ahora parece no hacer falta el contenido: con que esté de moda basta. Cuando hablan los tecnólogos, “mercadólogos”, economistas, gurúes y otras especies dentro de la fauna de opinólogos– la escuela siempre está errada.

Pero no nos equivoquemos: la escuela va a incorporar todas estas tecnologías nuevas cuando pueda -podamos- “llenarlas” de contenidos en función de mejorar los aprendizajes, razón última de ser de la escuela.

Charla sobre “El aula, en cualquier momento y en cualquier lugar”

Esta tarde tuve el gusto de presentar en la biblioteca multimedial del Complejo Educativo de Alberdi, escuela en la que soy docente de TIC y de Robótica, una charla sobre el tema “El aula, en cualquier momento y en cualquier lugar”, en la que junto a algunos docentes de la casa analizamos y debatimos sobre una cuestión que nos viene ocupando desde hace tiempo: la incorporación de las nuevas tecnologías de información y comunicación en nuestra actividad docente, en particular las llamadas herramientas y servicios “Web 2.0”.

charla3.jpg

Este mismo tópico motivó días atrás un post en este blog que cosechó una cantidad de comentarios coincidentes, que creo demuestran que somos muchos los docentes intresados en estas cuestiones, y con ganas de producir cambios y aprovechar los recursos que nos brindan esas tecnologías. Del mismo modo, la charla también generó un debate muy rico en el que cada uno de los participantes hizo aportes importantes.

charla2.jpg

En realidad fueron dos charlas, ya que por cuestiones de horarios y actividades el grupo se dividió por niveles. Pero en ambas primó el asombro, el entusiasmo y el compromiso de un próximo encuentro que nos permita seguir analizando y debatiendo sobre las herramientas propuestas y su aplicación en diversos proyectos pedagógicos.

Un tema que despertó asombro y curiosidad fue una experiencia que recogí de Edublogger, en la que una docente, Ana María Sánchez, incorpora el celular en una actividad del área de Plástica en forma creativa. Y risueñamente, todos admitieron su sorpresa por encontrar en Google tantas herramientas útiles. Para muchos era hasta ese momento sólo un buscador.

charla1.jpg

“Cuando la tecnología se usa bien sirve para acercar a las personas”

ceaenvaldes.jpgEste post podría titularse también, “Un pequeño proyecto con enormes resultados”. Explico de qué estoy hablando.

La directora de uno de los colegios en donde trabajo, me llamó a una reunión en la que estaba organizando junto a otros docentes el viaje de los alumnos del tercer ciclo de la EGB a Península de Valdés, en el sur de ballenas y pingüinos argentino.

Dado que soy administrador del sitio web y de la intranet de la escuela, Silvia quería proponerme un modo más dinámico de mantener a las familias informadas sobre el viaje, probablemente superadora de la famosa “cadena telefónica” habitual, y me propuso lo siguiente: ella me mandaba la crónica del viaje por mail y yo la publicaba en el sitio de la escuela.

Hice entonces una contrapropuesta: crearles un blog y que los docentes formaran grupos de cronistas entre los chicos, para que publiquen ellos las experiencias y las fotos del día.

Soy consciente de que hay otros servicios que se pueden usar, pero me pareció el más sencillo de armar y aprender a usar en los pocos días que nos quedaban antes de viajar. Habilitaría además los comentarios -moderados- para que la familia pudiera escribir también y crear ese feedback de cada día entre post y comentario, chicos y familias, escuela y alumnos en viaje.

Aquí debería explicar que hay presencia de nuevas tecnologías en la escuela pero faltarían más docentes involucrados. Hubo y hay proyectos de alto impacto y mucho aprendizaje: El libro para no videntes que ganó un concurso, las muestras de Robótica o el uso y edición de sonido e imagen digital, son sólo algunos ejemplos. Pero esta era la oportunidad que esperaba para finalmente involucrar a toda la escuela (o, al menos, a la EGB…) en un proyecto y mostrar un uso de las nuevas tecnologías de gran impacto en toda la comunidad escolar.

El blog relata día a día y con imagenes, las experiencias recogidas durante el viaje de una semana, escritas por grupos de “reporteros” de 7º, 8º y 9º año de la EGB con el acompañamiento de sus docentes, en la pc del hostal donde estaban alojados. Y, claro, volvieron todos enloquecidos: no paran de hablar de la experiencia y de agradecer la posibilidad que les dio el medio.

Algún recorte de los post:

Es nuestro deber pasarle la posta al siguiente grupo que publicará su bitácora de viaje esta noche después de la cena. No fue tan fácil ser los primeros en escribir pero lo logramos. Esperamos ahora sus comentarios. (Hablando sobre el primer post)

Y comenzaron a llover los mensajes a través de los comentarios:

¡Qué buena la primera crónica! Felicito al primer grupo que inició esta comunicación que nos conecta aunque estemos tan distante.

Gracias por mantenernos informados de los que están haciendo y por permitirnos por unos ratitos volar con la imaginación y estar junto a ustedes compartiendo las maravillas de nuestra Patagonia.

Que suerte que a través de los comentarios podamos compartir lo que hacen y sienten.

Los felicito por sus crónicas diarias y que envidia, uds allá en ese paraiso y yo acá en mi computadora!

Que buena la primera bitacora! felicito al primer grupo que se animó a iniciar esta aventura de estar comunicados aunque estemos lejos

Que emocionante es esta experiencia de poder “vivir” el viaje junto a uds. gracias a que podemos estar comunicados de este modo. Cuando la tecnología se usa bien sirve para acercar a las personas, y uds. están dando muestra de que eso es así.

¡Sorprendente la tecnología!!! que nos permite a nosotros “espiarlos” un poquito y ustedes hacernos sentir una … saludabe saludable envidia.

Qué maravillosa experiencia están viviendo!…Y qué bien transmitida!…Los felicito por la iniciativa de compartirla con nosotros a través de este medio y les agradezco que nos hayan invitado a hacerlo.

hola chicos fue maravilloso leer todos los dias su experiencia . fue una idea barbara no tuvimos que esperar a su recreso para saber como la estaban pasando.era como viajar un poquito con ustedes todos los dias.los felicito

Estas son algunas de las impresiones, textuales, tal como aparecieron. Y son sólo algunas, las que están directamente relacionadas con el impacto de encontrar cada día los relatos gracias al blog.

Y me cuenta la directora vía mail, a la vuelta:

Creo que fue una experiencia además de enriquecedora innovadora. Nos dimos cuenta que nosotros estuvimos más que motivados en llevarla a cabo, prueba de ello es que nos quedamos todas las noches hasta las 2 y 30 de la madrugada escribiéndolas entre risas, mates o café y gran compromiso con la propuesta.

No quiero hacer aquí un análisis sociológico ni ponerle un marco conceptual a la experiencia. Sólo quiero reflejar la emoción y el entusiasmo -palabras habitualmente reñidas, aparentemente, con la frialdad de la tecnología- de niños, jóvenes, adultos, directivos, docentes, padres -profesionales y no-, toda la comunidad educativa, de poder usar los servicios que la tecnología nos presta cuando hay un proyecto que le da sentido. Aunque sea pequeñito; sólo una idea y muy sencilla.

- Ir arriba -