Ir al contenido

cuidado

Cómo gastar un millón de euros

Este es el coche eléctrico más lujoso del mundo: el nuevo Phantom 102EX de Rolls Royce. Fue presentado en el último Salón del Automovil de Ginebra 2011. Es una verdadera maravilla de la inventiva humana, pero un poquito caro.

Se trata de un prototipo que la empresa británica desarrolló de su clásico insignia, pero propulsado por energía eléctrica; una búsqueda por parte de la tradicional marca, de soluciones verdes para sus modelos futuros. Dos motores eléctricos suplantan al V12 que impulsa normalmente a esta joya, que trabajando en combinación desarrollan 394 HP, lo mismo que el motor del original, alcanzando los 100km/h en 8 segundos.

Los dos propulsores cargan 71 kWh divididos en cinco packs de baterías de litio, que pueden recargarse de tres maneras distintas: mediante un enchufe de 220 voltios (tarda 20 horas), de una conexión trifásica (8 horas) y a través de unos paneles que transmiten la corriente. Tiene una autonomía de apróximadamente 200km.

En el sitio www.electricluxury.com se recolectarán las experiencias realizadas con el mismo.

Fuentes: MuyInteresante / Terra Autos

También te puede interesar:

Desechos caseros enemigos del agua potable

Ayer se publicó en Clarin.com un artículo firmado por Mariana Nisebe, en el que se analizan informes de diferentes entidades sobre los hábitos nuestros de cada día que afectan gravemente al recurso más preciado. El artículo comienza presentando cifras que muestran una realidad alarmante. Por ejemplo:

  • Según la ONU, para el año 2025 la demanda de agua potable será del 56% más que el suministro.
  • Según la Organización Mundial de la Salud al menos 25 mil personas mueren cada día en el mundo por causas derivadas de su consumo.

El 97% del agua del mundo es salada y sólo 3% de su volumen es dulce. De ese 3%, sólo un 1% se encuentra en estado líquido y es potable. Es claro que el derroche y la contaminación son los problemas a resolver. Pero también nuestra forma de manejar los desechos caseros puede evitar convertirlos en enemigos mortales del agua pura. En el informe mencionado se habla de tres de esos desechos habituales en muchos hogares:

  • El aceite comestible es difícilmente biodegradable y, tanto el de girasol, el de soja, el de oliva o el de maíz, forman en los ríos una película difícil de eliminar que afecta a su capacidad de intercambio de oxígeno y altera el ecosistema. Con el tratamiento adecuado, el aceite usado puede convertirse en jabón, fertilizantes y hasta combustible para los vehículos diesel. “Actualmente el aceite vegetal usado y contaminado no apto para el uso en alimentación, es arrojado al medio ambiente, con la consiguiente contaminación. Un litro de aceite (de cocina) contamina 1.000 litros de agua”, según un trabajo publicado por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial.

    Lo que se recomienda es ponerlo en una botella de plástico, cerrarla y llevarla a un lugar dónde se pueda tratar (se puede consultar en http://www.rba-oil.com.ar), hacer jabón en casa o, como último recurso, colocar la botella con la basura orgánica. Se puede concultar tambien con la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable. En cuanto al aceite usado de motor, no debe ser vertido en la tierra o en las alcantarillas cuando se cambia en el auto. Los hidrocarburos saturados que contiene no son biodegradables: en el mar el tiempo de eliminación de un hidrocarburo puede ser de 10 a 15 años. El plomo, cadmio o manganeso, son algunos de los metales que pueden estar incluidos. Si el aceite de motor usado se arroja a la tierra, destruye el humus vegetal y acaba con la fertilidad del suelo; y si llega al agua, directamente o por el alcantarillado, produce una película impermeable, que al impedir la adecuada oxigenación puede asfixiar a los seres vivos que habitan allí. Se estima que un litro de lubricante contamina nada menos que un millón de litros de agua, que equivale al consumo de una persona a lo largo de 14 años.

  • Una colilla de cigarrillo contamina 50 litros de agua, porque están hechos de acetato y no son biodegradables, por lo que permanecen durante décadas en el ambiente antes de degradarse. Las colillas son la mayor causa de basura en el mundo. Al arrojar la colilla de un cigarrillo a la calle, generalmente la lluvia la acarrea hasta la fuente de agua. Los millones de colillas de cigarrillos que llegan desprenden los químicos que contienen dañando el ecosistema y malogrando la calidad del agua.

    No hay cifras de la Argentina pero en Australia , por ejemplo, se ha calculado que el 50% de los cigarrillos consumidos se fuma en el exterior, y de estos el 59% se tira al suelo en vez de en un cenicero o un tacho de basura. Para evitarlo, basta con utilizar una pequeña lata como cenicero o algún tipo similar de cenicero portátil (nunca tirarlas en el inodoro).

  • Una sola pila alcalina puede contaminar 175.000 litros de agua. Cuando ya no sirven se tiran a la basura o a cielo abierto y, con el paso de tiempo y por la descomposición de sus elementos, se oxidan y derraman diferentes tóxicos en suelo, agua y aire. Lo mismo sucede cuando se queman en basureros o se incineran.

    Se recomienda disminuir su consumo utilizando las recargables y evitar comprar aparatos que requieran su uso. También existen programas de reciclado, como el del Taller Ecologista de Rosario.

El informe brinda también algunas cifras para prestar atención y tener en cuenta a fin de hacer nuestra contribución al cuidado de las fuentes de agua dulce:

  • Si se deja la canilla abierta al lavarse los dientes o al afeitarse, se gastan cerca de 20 litros de agua en el primer caso y entre 40 y 60 litros en el segundo.
  • Si una familia de cuatro personas toma todos los días duchas de cinco minutos, gasta más de 2.600 litros de agua por semana, el equivalente a lo que bebe una persona a lo largo de tres años.

Todos podemos contribuir.

También te puede interesar:

22 de Abril, Día de la Tierra

Como sucede en cada fecha importante Google publicó hoy un logo conmemorativo, tal como habrá observado el navegante atento, esta vez en celebración del “Día de la Tierra”. Es el que reproducimos aquí:

Según se lee en Wikipedia en español,

el Día de la Tierra es un día festivo celebrado en muchos países. Su promotor, el senador norteamericano Gaylord Nelson, instauró este día para crear una conciencia común a los problemas de la contaminación, la conservación de la biodiversidad y otras preocupaciones ambientales para proteger la Tierra. La primera manifestación tuvo lugar el 22 de abril de 1970. (…) Para esta convocatoria participaron dos mil universidades, diez mil escuelas primarias y secundarias y centenares de comunidades. La presión social tuvo sus logros y el gobierno de los Estados Unidos creó la Agencia de Protección Ambiental y una serie de leyes destinada a la protección del medio ambiente.

Algunos principios dignos de destacar:

  • Es una fiesta que pertenece a la gente y no está regulada por una sola entidad u organismo; tampoco está relacionado con reivindicaciones políticas, nacionales, religiosas, ideológicas ni raciales.
  • Apunta a la toma de conciencia de los recursos naturales de la Tierra y su manejo, a la educación ambiental, y a la participación como ciudadanos ambientalmente conscientes y responsables.
  • Todos estamos invitados a participar en este día, en actividades que promuevan la salud de nuestro planeta, tanto a nivel global como regional y local.

En el sitio de EcoPortal hay un excelente artículo sobre el tema, con consejos muy útiles a la hora de sumarnos al festejo con criterio ecológico.

También te puede interesar:

El concepto de ‘agua virtual’ nos enseña a usar bien el recurso

La ocasión del reconocimiento al profesor John Anthony Allan por haber desarrollado e introducido la teoría de “agua virtual” es una buena oportunidad para reflexionar sobre el significado y las implicancias de esta teoría.

Partiendo de la premisa de que la gente no sólo consume agua cuando bebe o se baña, este profesor de la Universidad de Londres elaboró en 1993 la teoría en cuestión y creó un modo exacto de calcular la cantidad necesaria de agua que se utiliza para elaborar distintos productos, desde una taza de café hasta una hamburguesa. Por ese logro y sus aplicaciones recibió ayer el prestigioso Premio Estocolmo del Agua 2008.

Por ejemplo, según estos cálculos:

  • 140 litros son necesarios para la elaboración de una taza de café.
  • 3.000 litros para el complejo desarrollo que lleva a obtener un litro de leche.
  • 2.400 litros se consumen para fabricar una sola hamburguesa.
  • 2.500 litros se usan para que sea posible un trozo de queso de 500 gramos.

Tomando el caso de los 140 litros necesarios para la elaboración de una taza de café, por ejemplo, Allen contabiliza la cantidad que se destina al riego de la planta, a la manufactura del producto, su empaquetamiento y todo el camino que sigue hasta llegar a la mesa del consumidor.

Con este sólo ejemplo pueden apreciarse las enormes implicancias del trabajo del profesor Allen. Según estimaciones, en el año 2020 más de 250 millones de personas van a sufrir la escasez de agua. De allí que el Instituto Internacional del Agua de Estocolmo afirme que:

La aplicación del concepto de agua virtual potencia el uso del comercio para aliviar su falta en algunas regiones y emplearla de forma más eficaz en los recursos hídricos.

De estos estudios se derivan otras cuestiones que también merecen ser analizadas en profundidad: de acuerdo a estos cálculos los paises desarrollados consumen casi el triple de agua que los sub, evidenciando una vez más que seguimos pagando los platos rotos por el despilfarro de los paises más ricos.

También te puede interesar:

- Ir arriba -