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cultura

#10yearchallenge: como toda viralización es un riesgo, y los medios lo alientan

Crédito de la captura de pantalla: @JoyCfTw

La instantánea viralización del hashtag #10yearchallenge -que invita a los usuarios de las redes sociales a compartir imágenes comparando una foto personal de 2009 con otra de 2019- activó las alarmas sobre los riesgos que ello implica: este tipo de experimentos puede ser una mina de oro para entrenar sistemas de reconocimiento facial.

Kate O’Neill, editora de Wired, dio el alerta en un artículo explicando como este tipo de publicaciones en las redes sociales podrían tener un objetivo diferente al esperado: todas esas fotos son una sencilla forma de entrenar esos sistemas. 

Facebook, Twitter, Microsoft e Instagram, por tomar algunos ejemplos, bien podrían usar esas fotos para entrenarlos. Si bien no existen pruebas de que esas fotos se hayan usado para ese propósito, lo cierto es que están experimentando con algoritmos para tal fin. Los últimos escándalos afectando la privacidad de los usuarios de Facebook, por caso, no hacen mucho para despejar aquellas sospechas. Se debe tener en cuenta que ellos ya usan el reconocimiento facial para reconocernos en las fotos que se publican, aunque usen la repetida letanía de “no compartimos ni almacenamos imágenes o información personal identificable”. Casi un acto de fe de nuestra parte.

Por eso no es de extrañarse que Facebook haya lanzado un comunicado oficial sobre el tema. Aclaran en él que se trata de un meme generado por usuarios que se volvió viral por sí solo y que ellos no lo iniciaron. Y ofrecen la posibilidad de activar o desactivar el reconocimiento facial en cualquier momento.

Más allá de estas consideraciones, creemos necesario destacar la participación de los medios en esta mecánica de la viralización. Como se observa en la imagen de más arriba -de un medio en particular, pero por supuesto no el único-, muchos de ellos se han dedicado a difundir el tema,  la mayoría de las veces en tono humorístico pero sin alertar sobre los riesgos que implica: que un inocente juego puede esconder mucho más de lo que se ve a simple vista. Nada menos que un riesgo para nuestra privacidad. 


Fuente: Xataca

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Saber lo que somos

 

Hoy leía sobre Harriet Tumban, una abolicionista de finales del siglo XIX y principios del XX. Ella dijo en cierta ocasión, “Yo he liberado a miles de esclavos y hubiera liberado a miles más, tan solo si ellos hubieran sabido que lo eran”.

Lo interesante de esta visión maravillosa, de esta comprensión profunda de la vida y de las personas, además de ser el reflejo de su compromiso y valor, es que proviene de una persona analfabeta.

Cuando uno observa a gente que tuvo el beneficio de la instrucción repetir con gran seguridad y convicción las afirmaciones más estrafalarias como si fueran verdades reveladas, sin verificar su veracidad -por caso, teorías conspirativas, noticias falsas, mitos y fantasías varias-, quedarían pocas dudas de que la ignorancia no es el problema, sino la estupidez. La estupidez de afirmar sin saber; la de no dudar, la de no reflexionar antes de siquiera aceptar una idea.

Pienso en nosotros, docentes. Desde la escuela secundaria podemos hacer mucho exigiendo trabajo, rigor y precisión en la búsqueda del conocimiento. Ese acto parecido a la soberbia y que muchas veces se tolera, de copiar y pegar el primer resultado del buscador y llamarlo “investigación”, es la tragedia del ignorante.

Los chinos, con su sabiduría ancestral, aseguran que “conocer nuestra ignorancia es la mejor parte del conocimiento”.


Crédito imagen: harriet-tubman.org

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En realidad, conozco los algoritmos. No soy un extraño que mira y critica. Hablo como científico informático, no como científico social o psicólogo. Desde esa perspectiva, puedo ver que el tiempo se está acabando. El mundo está cambiando rápidamente bajo nuestro mando, por lo que no hacer nada no es una opción. El algoritmo está tratando de captar los parámetros perfectos para manipular el cerebro, mientras que el cerebro, para hallar un significado más profundo, está cambiando en respuesta a los experimentos del algoritmo… Ya que el estímulo no significa nada para el algoritmo, pues es genuinamente aleatorio, el cerebro no está respondiendo a algo real, sino a una ficción. El proceso -de engancharse en un elusivo espejismo- es una adicción.
Jaron Lanier, escritor, informático y compositor estadounidense, y pionero en el campo de la realidad virtual.

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La ignorancia es mucho más rápida que la inteligencia

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Perdiendo el control

Cuando pienso en mi propio uso de Facebook, a menudo pienso en el primer sitio web que hice, y en cómo ese sitio sirvió exactamente para el mismo propósito que Facebook ahora. Mi pecado original no fue abrir una cuenta de Facebook. Fue abandonar mi propio sitio web que yo mismo controlaba.
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Michael Dertouzos, un tecnólogo humanista

Dertouzos fue el primer humanista tecnólogo. Él creía que la tecnología no tenía realmente valor a menos que mejorara la vida, la comunicación, el trabajo y el ocio de las personas.
Bill Gates, fundador de Microsoft.

El doodle de hoy rinde un homenaje a Michael Dertouzos en el día de su natalicio. Este científico informático griego, hijo de un oficial de la armada griega y de una concertista de piano, se doctoró en el Massachusetts Institute of Technology (MIT) en 1964 y consiguió una plaza de residente en los EE.UU. en 1974. ​

En 1980 anticipó el futuro: describió con detalle una red que ya anunciaba lo que hoy conocemos como Internet. Posteriormente profundizó la idea en su libro “Qué será: cómo el nuevo mundo de la información cambiará nuestras vidas” de 1997, en donde explica que “existirá un mercado de información donde las personas y sus computadoras comprarán, venderán e intercambiarán libremente información y trabajos de información”.

Fue el principal impulsor del Consorcio de la World Wide Web, foro de empresas y organizaciones que dirigen la red de redes.

Dertouzos dirigió el laboratorio informático del MIT. La revista Time lo citó como el informático más influyente del mundo.

Falleció en Boston el 27 de agosto de 2001 y sus restos se encuentran en un cementerio de Atenas.


Fuente: Wikipedia y BBC Mundo.

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Ciudadanía digital en “Nuestro Rosario Querido”

Invitado por la Prof. Patricia Molina, directora del colegio Verbo Encarnado, ayer por la tarde hablé sobre privacidad, redes sociales y ciudadanía digital en el Liceo Avellaneda, en el marco del programa Nuestro Rosario Querido organizado por Conciencia Rosario, en la primera jornada de capacitación con alumnos de varias instituciones rosarinas sobre el tópico seguridad.

Disertaron además la concejala María Eugenia Schmuk (habló sobre seguridad en la noche joven rosarina y consultó a los alumnos sobre sus inquietudes y sugerencias al respecto) y el Dr. Juan Pablo Rodriguez (abordó el tópico de la violencia doméstica e infantil). Cada subtópico fue elegido por los alumnos de colegios participantes, quienes plantearán proyectos de solución a las problemáticas de Rosario.

¡Muchas gracias a las autoridades y comunidad de las instituciones involucradas en el proyecto, por su amabilidad y atenciones!

Si el lector desea más información y un contacto para realizar las charlas en su colegio o institución, haga clic aquí.

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