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ecología - 2. página

El lado trágico de los celulares

En el año 2011 el director de Guerrilla Girl, el danés Frank Piasecki Poulsen, estrenó el documental “Sangre en el móvil”.

El trabajo, según su autor, “se interna en la industria del coltán, mineral imprescindible para la fabricación de móviles, una actividad que ha generado esclavitud, guerra y millones de muertos en África.”

Más allá de los esfuerzos relativos de algunos países en los últimos años, por caso los EE.UU. elaborando leyes tendientes a alentar la producción de móviles “libres de sangre” o Japón buscando alternativas al uso de las llamadas “tierras raras”, “Sangre en el móvil” es una película que alerta sobre la responsabilidad social de las empresas y las tragedias que esconden algunas de sus actividades.

Gracias a Fernanda Sandez por hacernos saber de la existencia de este trabajo.

Nuestra vida en Marte

Parece que nos acercamos rápidamente al futuro que sólo imaginábamos en los libros de ciencia ficción: en Marte se podrá vivir y cultivar los propios alimentos, según un informe que publica hoy teinteresa.es.

El logro sería posible a partir del programa desarrollado por la NASA bajo el nombre de Mars One, una experiencia en la que un asentamiento humano contará con todo lo necesario para vivir, incluida una cámara que registrará la vida allí.

El asentamiento en Marte buscará reproducir las condiciones óptimas para llevar una vida saluable y cómoda, con casas, áreas de trabajo y zonas de cultivo.

El diseño de las construcciones permitirá el ahorro y distribución del oxígeno necesario. Para las caminatas en el exterior se están diseñando trajes similares a los utilizados en la exploración lunar.

Una unidad de soporte vital, que incluye el suministro de energía solar, será la encargada de producir los recursos necesarios para el sostenimiento de la vida. Entre otras cuestiones vitales, extraerá y procesará el agua helada que hay en la superficie marciana. Esta unidad puede producir 1500 litros de agua y 120 kilos de oxígeno en 500 días.

En cuanto a la producción de alimentos, hace años que los científicos vienen trabajando en el cultivo de plantas y vegetales en el espacio. El Sistema de Alimentos de la NASA lleva tiempo trabajando en ello. Diseñaron un sistema biorregenerativo que incluye al tiempo, alimento y oxígeno. Se asegura que Marte tiene los mejores componentes para cultivar las plantas: magnesio, sodio, potasio y cloro, además de carbono. Perece ser que la tierra marciana es muy buena para el cultivo del espárrago, un vegetal que necesita suelos muy alcalinos para crecer.

No se menciona en el artículo el tema del manejo de los desperdicios, pero seguramente se estarán haciendo las previsiones del caso. No sea que también arruinemos a Marte con nuestra imprevisión.

Fuente de texto e imagen: teinteresa.es

Celda solar de máxima eficiencia

Informa hoy ALT1040 que la firma Natcore Technology ha desarrollado una celda solar ‘negra’ que absorbe 99.7% de la luz que recibe.

Esta tecnología vendría a resolver uno de los inconventes que se presentan a la hora de aprovechar al máximo los beneficios de la energía solar: la reflexión de la luz, es decir, los rayos que rebotan en la superficie del panel y no son aprovechados. Por eso es que esta eficiencia en la absorción es una noticia por demás alentadora.

Los fabricantes destacan además que estos paneles tienen un mejor desempeño cuando los rayos no golpean directamente en la celda, debido a que la luz difusa se aprovecha al máximo.

Frente al promedio de reflexión de la luz de una celda convencional, del 4%, reducir este porcentaje a prácticamente cero, que es lo que han logrado los fabricantes de esta celda ‘negra’, marca una diferencia fundamental en la eficiencia. Sólo resta esperar que los costos acompañen.

Energía eólica para el hogar

Por el momento se trata de un prototipo, pero tiene un diseño por demás interesante y aparece como una alternativa viable para las necesidades de los tiempos que corren.

El sistema es un diseño de Liao-Hsun Chen, de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Taiwan, y recibe el nombre de Wind Cube. Se trata de un sistema basado en distintos paneles modulables y anclables entre sí, que al montarse forman una especie de panal de abeja interconectado, lo que además dota de firmeza al sistema con sus sujecciones a la superficie.

Las palas del Wind Cube, telescópicas, tienen una longitud de 50 centímetros y se despliegan cuando se necesita potencia eléctrica, optimizando su uso. El sistema, además, podría trabajar a velocidades bajas, pudiendo generar energía casi en cualquier situación.

Cada módulo es capaz de aportar una potencia de 26,1 kWh al mes, según los cálculos de su diseñador. De este modo, los 324 kW mensuales que generen 15 Wind Cubes, bastarían para alimentar la electricidad que consume al mes una familia de cuatro personas. Si bien este cálculo no es exacto porque depende fundamentalmente de las condiciones meteorológicas del lugar, junto con otros sistemas de generación de energías renovables podría reducir mucho la cantidad de emisiones de gases contaminantes a la atmósfera.

Fuente info y foto: Muy Interesante

La flecha dorada del consumo

Ver la conexión entre los problemas ambientales y sociales requiere una mirada global, ampliada, completa. La discusión es estéril cuando se limita a un problema particular, porque las raíces del deterioro del planeta se entrelazan y ramifican en una cantidad de problemas ambientales, económicos, sociales y políticos que deben ser apreciados en su conjunto. Las miradas sesgadas, insisto, conducen a discusiones estériles.

El documental “La historia de las cosas” hace ese recorrido necesario, el de develar lo oculto y relacionarlo para que entendamos cuál es el verdadero problema: “las cosas cambiarán cuando podamos ver las conexiones”, y coincidimos con eso.

Gracias a Daniel Krichman, por publicar el video y por el apasionante análisis que hace de la cuestión en su red Aprender y Cambiar.

Uso y abuso

Publica por estos días Muy Interesante:

El planeta cuenta con 595.814 km de litoral. Cerca del 40% de la población mundial vive a menos de 100 km de las costas, un área que apenas representa el 20% de la masa terrestre. Esto significa que son zonas muy pobladas con múltiples problemas.

Lo preocupante es que la degradación del medio marino se ha intensificado en los últimos 30 años. Se calcula que aproximadamente el 50% de los ecosistemas costeros ha sido alterado o destruido por las industrias, ciudades, acuicultura y turismo. Y que más de 70.000 productos químicos sintéticos se han vertido en los océanos. La sobreexplotación de los recursos biológicos marinos y la pérdida de hábitat es ahora una amenaza tan grave como la contaminación.

Fuente: Muy Interesante

Ventanas transformadas en minicentrales eléctricas

Cuenta la edición on line de Muy Interesante que en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) han creado un film solar transparente que recoge la energía solar sin interferir con la luz que entra por las ventanas. De este modo, convertiría a todas las ventanas de los hogares en “minicentrales eléctricas”.

Esta tecnología consiste en una célula fotovoltaica basada en moléculas orgánicas, que recoge la energía de longitud de onda infrarroja pero permite pasar la luz visible, de modo tal que no interrumpe la luminosidad que percibimos los humanos. Instalando el film en las ventanas de los hogares podría producir la energía necesaria, o al menos parte de ella, para encender las luces, televisores, computadoras portátiles e incluso la calefacción eléctrica, y a un menor costo.

Para instalarlo, solo sería necesario colocar encima del cristal la lámina de material creado por los investigadores y posteriormente colocar los cables de transferencia de la energía y un controlador de voltaje.

Si bien el rendimiento de este sistema ronda un escaso 1,7 por ciento, los investigadores piensan que dentro de poco se podrán alcanzar rendimientos cercanos al 12 por ciento, comparables con los paneles solares tradicionales. Para conseguir esta mejora sustancial del rendimiento, deberán optimizar la composición y la configuración de los materiales fotovoltaicos.

Los beneficios para el medio ambiente de este tipo de material parece ser todavía mayor que con los paneles solares tradicionales, pues para su fabricación no son necesarios usos intensivos de energía ya que el proceso de fabricación de estas placas solares se produjo a temperatura ambiente.

Esta investigación, llevada a cabo por Vladimir Bulovic y Richard Lunt, ha sido publicada en la revista Applied Physics Letters y se ha desarrollado en el Center for Excitonics perteneciente al Departamento de Energía de Estados Unidos.

Fuente: Muy Interesante

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