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educación

Ciudadanía digital en “Nuestro Rosario Querido”

Invitado por la Prof. Patricia Molina, directora del colegio Verbo Encarnado, ayer por la tarde hablé sobre privacidad, redes sociales y ciudadanía digital en el Liceo Avellaneda, en el marco del programa Nuestro Rosario Querido organizado por Conciencia Rosario, en la primera jornada de capacitación con alumnos de varias instituciones rosarinas sobre el tópico seguridad.

Disertaron además la concejala María Eugenia Schmuk (habló sobre seguridad en la noche joven rosarina y consultó a los alumnos sobre sus inquietudes y sugerencias al respecto) y el Dr. Juan Pablo Rodriguez (abordó el tópico de la violencia doméstica e infantil). Cada subtópico fue elegido por los alumnos de colegios participantes, quienes plantearán proyectos de solución a las problemáticas de Rosario.

¡Muchas gracias a las autoridades y comunidad de las instituciones involucradas en el proyecto, por su amabilidad y atenciones!

Si el lector desea más información y un contacto para realizar las charlas en su colegio o institución, haga clic aquí.

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Postman y las 5 cosas que necesitamos saber sobre el cambio tecnológico

Neil Postman fue un sociólogo y crítico cultural estadounidense, fallecido en el año 2003. Fue discípulo de Marshall McLuhan, director del Departamento de Cultura y Comunicación de la Universidad de Nueva York, y profesor de Ecología de los medios o Media Ecology. Gran parte de su obra se alza como una denuncia: la cultura ha sido secuestrada por la tecnología. Esto es, la seducción tecnológica se ha impuesto a la innovación social, a la creatividad cultural.

En una charla que presentó en Denver, Colorado, el 28 de marzo de 1998, titulada Five Things We Need to Know About Technological Change, propuso cinco cosas que necesitamos saber acerca de cualquier cambio tecnológico. Aquí, un resumen:

Primera idea

Para cada ventaja que una nueva tecnología ofrece, hay siempre una desventaja correspondiente. (…) Si dependiera de mi, prohibiría que cualquier persona hablara sobre las nuevas tecnologías de información a menos que tal persona pudiera demostrar que él o ella sabe algo sobre los efectos sociales y psíquicos del alfabeto, el reloj mecánico, la imprenta y el telégrafo. En otras palabras, si sabe algo acerca del costo de tecnologías importantes. La idea número uno, entonces, es que la cultura siempre paga un precio por la tecnología.

Segunda idea

Las ventajas y desventajas de nuevas tecnologías nunca están distribuidas equitativamente entre la población. Las preguntas, entonces, que nunca están lejos de la mente de una persona que tiene conocimiento acerca del cambio tecnológico son estas: Específicamente, ¿quién se beneficia con el desarrollo de una nueva tecnología? ¿Cuáles grupos, qué tipo de persona, qué tipo de industria serán favorecidos? Y, por supuesto, ¿cuáles grupos de personas serán afectados en consecuencia? Esta edad de la información puede convertirse en una maldición si estamos tan enceguecidos por ella como para no ver en dónde yacen realmente nuestros problemas. Es por eso que siempre es necesario que preguntemos a aquellos que hablan de manera entusiasta sobre la tecnología de computadores, ¿por qué lo hace? ¿qué intereses representa? ¿a quién espera darle poder? ¿aa quién va a quitarle poder? Con esto no quiero atribuir motivos desagradables, ni mucho menos siniestros a nadie. Sólo digo que dado que la tecnología favorece a ciertas personas y perjudica a otras, hay preguntas que siempre deben hacerse. Así que, siempre hay ganadores y perdedores en el cambio tecnológico, es la segunda idea.

Tercera idea

Incorporada en cada tecnología hay una idea poderosa, a veces dos o tres ideas poderosas. Estas ideas están, a menudo, ocultas a nuestra vista porque son de una naturaleza algo abstracta. Pero esto no significa que no tengan consecuencias prácticas. (…) cada tecnología tiene un prejuicio (…) Tal vez podemos decir que una persona informática valora la información, no el conocimiento, ciertamente no la sabiduría. De hecho, en la edad de los computadores, el concepto de sabiduría podría terminar por desvanecerse. Cada tecnología tiene una filosofía que es expresada en la forma en la cual hace que las personas usen su mente, en lo que hace a nuestros cuerpos, en cómo codifica el mundo, en cuáles de nuestros sentidos amplifica, en cuáles de nuestras tendencias emocionales e intelectuales ignora.

Cuarta idea

El cambio tecnológico no es aditivo, es ecológico. Un nuevo medio no agrega algo; cambia todo. Por eso debemos ser cautos frente a la innovación tecnológica. Las consecuencias del cambio tecnológico son siempre vastas, a menudo impredecibles y ampliamente irreversibles. Sus pruebas [IQ, SAT, GRE] redefinieron a lo que nos referimos como aprendizaje, y han llevado a que reorganicemos el currículo para acomodar las pruebas.

Quinta idea

Los medios tienden a volverse míticos. Uso esta palabra en el sentido en el cual fue usada por el crítico literario francés Roland Barthes. El usaba la palabra “mito” para referirse a una tendencia común de pensar en nuestras creaciones tecnológicas como si fueran dadas por Dios, como si fueran parte del orden natural de las cosas. Autos, aviones, TV, películas, periódicos han alcanzado un estatus mítico porque son percibidos como regalos de la naturaleza, no como artefactos producidos en un contexto político e histórico específico. Cuando una tecnología se vuelve mítica, es siempre peligroso porque entonces es aceptada tal cual, y por consiguiente no es fácilmente susceptible a modificación o control. (…) En cada gran tecnología hay incorporado un prejuicio epistemológico, político o social.

Sin dudas, provocador. Y en estos tiempos de medios entreverados con el poder y, al decir de Morozov, de solucionismo tecnológico, recuperarlo se hace necesario.


Fuentes:
reAprender
“Five Things We Need to Know About Technological Change”
InfoAmérica
Imagen:
Living in a Media World

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Alfabetizar a los que no saben leer el dolor de los hombres

“Cipriano, yo pienso que el alfabetizador
no es sólo el que enseña a leer libros
de ciencias, historia, filosofía
y de tantas cosas exóticas
de que habla la gente.

Hermano, yo pienso que alfabetizar es enseñar
a leer en los ojos:
el dolor de los pueblos,
la enfermedad de los niños,
la angustia de la mujer que pare en la calle,
la tos del minero que escupe y mancha de sangre,
la estatua de la libertad neoyorquina.
Hay que aprender a leer
el hambre que toca a la puerta,
el frío que va por la calle,
la oscuridad del que busca
y no encuentra.

Cipriano, yo pienso que
primero debemos alfabetizar
a los que saben leer libros,
pero no saben leer el dolor de los hombres.”

Julio Zabala, poeta nicaragüense.
Encuentro de Alfabetizadores.
Finalización de la Primer Campaña, Cuba, 1961.
Fuente: La Tinta

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Cómo hackean el cerebro de nuestros niños

El escritor y artista James Bridle desenmascara un rincón oscuro de Internet que paradógicamente está a la vista de todos, en el que personas desconocidas o grupos en YouTube, dice, piratean el cerebro de los niños pequeños a cambio de ingresos publicitarios. Y afirma, contundente: “Tenemos que dejar de pensar en la tecnología como una solución para todos nuestros problemas, y, en cambio, pensar en ella como una guía para saber cuáles son esos problemas en realidad, para que podamos empezar a pensar en ellos adecuadamente y comenzar a abordarlos”.


Fuente: TED

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¿Qué es el Reglamento Europeo de Protección de Datos?

El Reglamento Europeo de Protección de Datos, ley sancionada por el parlamento europeo que entró en vigencia en mayo de 2016, hoy termina su período adaptativo. Se trata de la legislación relativa a la protección de las personas físicas en lo que respecta al tratamiento y circulación de sus datos personales. Las organizaciones y empresas deberán cumplirla a partir de ahora, a fin de evitar un daño a la reputación de las marcas involucradas y las multas consiguientes.

La legislación aplica a todas las empresas que procesan datos personales de residentes de la Unión Europea, independientemente de la ubicación de la empresa o donde se procese la información.

Las multas máximas aplicables, como por ejemplo por no tener suficiente consentimiento del cliente para procesar sus datos, pueden llegar hasta el 4% de la facturación global anual o 20 millones de Euros, lo que sea mayor.

Una de las más importantes modificaciones con respecto a la ley anterior, se da en las condiciones para el consentimiento: las empresas no podrán usar términos y condiciones ilegibles, y tampoco extensas descripciones de carácter legal. La solicitud de consentimiento debe darse de forma fácilmente comprensible y de fácil acceso, además que debe ser tan simple aceptarlo como retirarlo luego.

Con esta nueva ley, cualquier ciudadano tiene derecho a obtener su propia información solicitando una copia gratuita en formato electrónico, además de conocer dónde se están utilizando sus datos, y con qué objetivo. Podrá además exigir la eliminación de información personal cuando los datos ya no sean relevantes o las personas involucradas retiren el consentimiento, y que potenciales terceros involucrados también cesen el procesamiento o difusión.

Teniendo en cuenta los esfuerzos de muchos años, tanto de instituciones y particulares -me permito incluirnos- en pos de lograr una internet más segura, sin duda es esta una muy buena noticia.


Fuente: EnvíaloSimple

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El conocimiento es un nuevo propósito como sociedad

Hoy tenemos chicos con malnutrición y eso es inmoral. Además, un tercio de la población tiene pobreza, no podemos pensar más allá de esta tarde. La educación es mala, hay que hacer una revolución educativa. Éramos la meca. Hoy no lo somos. No podemos vivir del pasado, nuestros vecinos nos han superado. En vez de preocuparnos, discutimos las mediciones (…) El conocimiento involucra la infraestructura, además del capital humano, instituciones fuertes, sólidas y transparentes. ¿Qué nos puede unir? Tenemos que pensar entre todos, para mí el conocimiento es un nuevo propósito como sociedad (…) Muchos periodistas me dicen ‘por qué te involucrás’. En Noruega, investigaría, iría por el mundo visitando universidades, dirigiendo un grupo de investigación. Pero vivo en un país con un tercio de pobres. Si tenemos seis chicos, dos no comen bien (…) Inflación, inseguridad, drogas y narcotráfico son las preocupaciones hoy de la gente, no la educación. Pero tenemos que educar. La inseguridad, la falta de reglas, tiene que ver con la educación. Gente en las cárceles que estudiaron regresan menos a prisión que los que no lo hacen.
Dr. Facundo Manes, neurocientífico, autor de “El cerebro argentino”.

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Habermas y el efecto fragmentador de internet

Desde Heinrich Heine, la figura histórica del intelectual ha ganado altura de la mano de la esfera pública liberal en su configuración clásica. Sin embargo, esta vive de unos supuestos culturales y sociales inverosímiles, principalmente de la existencia de un periodismo despierto, con unos medios de referencia y una prensa de masas capaz de dirigir el interés de la gran mayoría de la ciudadanía hacia temas relevantes para la formación de opinión política. Y también de la existencia de una población lectora que se interesa por la política y tiene un buen nivel educativo, acostumbrada al conflictivo proceso de formación de opinión, que saca tiempo para leer prensa independiente de calidad. Hoy en día, esta infraestructura ya no está intacta. Si acaso, que yo sepa, se mantiene en países como España, Francia y Alemania. Pero también en ellos el efecto fragmentador de Internet ha desplazado el papel de los medios de comunicación tradicionales, en todo caso entre las nuevas generaciones. Antes de que entrasen en juego estas tendencias centrífugas y atomizadoras de los nuevos medios, la desintegración de la esfera ciudadana ya había empezado con la mercantilización de la atención pública. Estados Unidos y su dominio exclusivo de la televisión privada es un ejemplo espeluzante. Ahora, los nuevos medios de comunicación practican una modalidad mucho más insidiosa de mercantilización. En ella, el objetivo no es directamente la atención de los consumidores, sino la explotación económica del perfil privado de los usuarios. Se roban los datos de los clientes sin su conocimiento para poder manipularlos mejor, a veces incluso con fines políticos perversos, como acabamos de saber a través del escándalo de Facebook.
Jürgen Habermas, filósofo.

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