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escuela

No caer en la trampa de la viralización falaz

Recorriendo Facebook encuentro en el muro de un conocido el siguiente cartel, sin ningún comentario o aclaración al respecto. Creo suponer que en la actual coyuntura de crisis, con colegios tomados en la ciudad de Buenos Aires, la lectura que podría hacerse de la publicación es la de una feroz crítica no solo a la actitud de los alumnos, sino también hacia un supuesto deplorable estado de la educación que los llevaría a escribir de manera tan brutal.

Dado que habitualmente chequeo el origen de las publicaciones sin una fuente o referencia clara y confiable, hice lo propio con este cartel: busqué la referencia o el origen de la publicación. El modo de lograrlo es sencillo: solo basta hacer un clic con el botón derecho del mouse y seleccionar Buscar imagen en Google

Me costó la búsqueda, algo complicada por las decenas de sitios que replican este cartel junto a otros que contienen errores groseros de ortografía, pero finalmente lo encontré:

No solo se trata de una foto publicada originalmente en un medio nacional en 2012, sino que además el cartel fue groseramente modificado para cargarlo de un metamensaje que evidentemente no tiene. 

Es importante no caer en la trampa de la viralización falaz y malintencionada, para no ser difusores involuntarios de tales cosas. El uso responsable de las redes sociales debería obligarnos a ser veraces en lo que compartimos, coincida o no con lo que pensamos. 

Ser ciudadanos digitales responsables, es la consigna. 

Touraine y las nuevas tecnologías

¿Las nuevas tecnologías ayudan a socializar o a desocializar, en el mundo educativo? Depende de las tecnologías. La mayor parte de las tecnologías son colectivas, son máquinas. Yo diría que lo importante en las tecnologías es la información, porque no hay conocimiento sin información. Pero la información no tiene que estar aislada de la comunicación, que es fundamental, ni de las emociones, de lo afectivo. Es una idea clásica muy elemental pero fundamental. Del mismo modo, no se debe aislar lo mejor de lo inferior, que no hable solo la elite científica. No es fácil, porque necesitamos una elite científica, y no cualquier persona puede estudiar, por ejemplo, matemáticas a un nivel alto. Pero lo importante es que esta gente tenga la capacidad de ascender en su imaginación y no oponerse, no decir: ‘si tu eres bueno en matemáticas, no pierdas tu tiempo con pintura, juegos, amistades, conflictos o peleas’. Hay que subir hacia la abstracción y la creación científica o intelectual, pero en relación con toda la vida, como conjunto de experiencias afectivas y de comunicación. El éxito de una nación o un individuo está en la capacidad de pensar de forma abstracta y científica, pero eso no puede eliminar lo concreto, porque eso es una motivación de clase social.
Alain Touraine, sociólogo francés, a Aika Educación.

Desaprender los métodos pedagógicos tradicionales

Solemos decir que el profesor del siglo XXI tiene que enseñar lo que no sabe. Ahí empieza la innovación. Lo primero que tienen que hacer es desaprender, olvidar los métodos pedagógicos tradicionales. Es muy difícil porque tienen una identidad muy fuerte y se sienten orgullosos de estar al frente de la clase. Creen que mantener el orden y la atención en su discurso es lo que les hace buenos profesores y tal vez sea ese el problema, las lecciones magistrales brillantes. Para que se produzca el cambio tiene que haber una masa crítica de esos adultos en las escuelas que diga basta. Esto no va sobre decidir buenas o malas respuestas, sino sobre afrontar problemas reales. Conseguir que un niño de 12 años entienda por qué hay problemas de drogadicción en su barrio. (…) Los niños dejan de ser curiosos por el miedo a cometer errores, y como consecuencia de eso, también dejan de ser creativos. En mis clases suelo preguntar a mis alumnos cuántos de ellos decidieron a los diez años que no se les daba bien cantar, o que no eran muy buenos en dibujo. La gran mayoría levanta la mano. Entre los cinco y los diez años se internalizan esos miedos a no dar la talla y los chicos simplemente dejan de hacerlo. Hace unos años, un educador me dijo que no tenemos ni idea del drama que sufren los niños en la escuela. Los profesores están en una posición de autoridad y pueden hacer mucho daño si no se dan cuenta del impacto que pueden tener sus mensajes.
Peter Senge, profesor de la escuela de negocios del Massachusetts Institute of Technology y fundador de la Society for Organizational Learning (SOL), una red de innovación en el aprendizaje, a El País de España.

El bullying y la banalización de la violencia

El psicólogo Mario Goldenberg, docente de la UBA, fue entrevistado en el programa “TV Pública Noticias” en ocasión de la presentación del libro “Bullying, acoso y tiempos violentos”, una compilación de trabajos de distintos profesionales al respecto de la problemática del bullying o acoso escolar.

En la breve conversación con los conductores, Goldenberg propone algunas claves para la comprensión del fenómeno y su recrudecimiento actual. Por caso, la declinación de la autoridad y la banalización de la violencia, como algunas de las causas.

Capacitación necesaria para hacer uso

La educación no es la transmisión de información ni ideas: es la capacitación necesaria para hacer uso de la información y las ideas. La información se libera en librerías y bibliotecas, e inunda los computadores y dispositivos móviles, por eso la capacitación se vuelve más importante, no menos.
Pamela Hieronymi, profesora de filosofía de la UCLA, citada por Evgeny Morozov en “La locura del solucionismo tecnológico”.

No se pueden pensar que todos comenzamos con la misma base

A mí no me preocupa la evaluación, lo que me preocupa es que esas agencias de evaluación que forman parte de un mercado educativo, lo que no tienen en cuenta es que en latinoamericana, y particularmente la argentina, la educación es pública y gratuita. En este sentido, es el Estado, y no el mercado, el que financia la educación. Además, es una falacia la falta de evaluación, los profesores somos concursados y estamos siendo evaluados sistemáticamente. La evaluación es un instrumento estandarizado, para todos igual, y a veces no toma en cuenta las trayectorias educativas diversas que tienen que ver con las condiciones de origen, que no contemplan si uno tiene o no una biblioteca o una computadora en su casa o no, si los padres han estudiado o no, como pueden ayudar. Todas esas cosas suman a la trayectoria y no se pueden pensar que todos comenzamos con la misma base. Ojala fuera así, entonces estaríamos en una sociedad más igualitaria.
Carina Kaplan, Dra. en Educación de la UBA e investigadora del CONICET

Cambiar el sistema

Mientras en las escuelas confinemos la nueva tecnología a simplemente mejorar lo que ya existe, en vez de realmente cambiar el sistema, nada significativo va a suceder.
[Seymour Papert, pionero de la inteligencia artificial e inventor del lenguaje de programación Logo en 1968]

La Informática en las escuelas porteñas y la situación en Santa Fe

201602051119040b8af7ad01b2044ee220492ef205b868En claro contraste con la vergonzante situación de la enseñanza de la Informática en las escuelas santafesinas -sin espacio curricular propio, con la consiguiente inexistencia de un profesorado de informática y con un Plan Conectar Igualdad incierto y sólo para la pública-, las autoridades del Ministerio de Educación porteño decidieron incorporar los contenidos de Informática dentro de un espacio curricular propio con el nombre de Tecnologías de la Información.

Se trata ciertamente de un avance fundamental, logro definitivo de los propios docentes frente a la contradicción -por extemporánea- de eliminar de la currícula la materia Informática.

En la provincia de Santa Fe se da la paradoja de que nuestros pibes podrían cursar todo el secundario sin tocar jamás una computadora. Me explico: no existe el espacio curricular Informática. Sus contenidos pasaron a formar parte de uno de los ejes de un espacio nuevo, llamado Educación Tecnológica, con una carga horaria de 2hs. en primer año y 2 más en segundo. Y eso es todo. ¿Cuál es la paradoja? Si el docente que dicta la materia no tiene formación informática y no hay al menos un proyecto en la escuela que incluya las nuevas tecnologías, los alumnos de tal institución pasarán por las aulas sin usar jamás siquiera una PC. Avanzado ya el siglo XXI, los dispositivos digitales invadieron todos los ámbitos de lo cotidiano, excepto la escuela santafesina. (1)

Hubo un intento de cambio al agregar un espacio curricular “Diseño digital” -muy específico y referido a la terminalidad de Comunicación-, y se está debatiendo la necesidad de enseñar programación -¿en qué ámbito? sería la pregunta-, pero las decisiónes se encuentran obturadas por la falacia de los “nativos digitales”, un concepto perverso que ha eliminado la enseñanza de la computación en la escuela, y que se refiere al cambio generacional en el que las personas son definidas por la cultura tecnológica con la que están familiarizadas -algo así como que “los pibes nacen sabiendo usarlas”-, concepto que ni el propio Marc Prensky, su creador, sostiene actualmente. (2)

Confiamos en que el esfuerzo de los colegas porteños, que logró este importante cambio de rumbo, tenga su replica en la educación santafesina. Nuestros chicos lo merecen. O más apropiadamente, lo necesitan. (3)


(1) Afortunadamente, hay una cantidad importante de ambos -docentes preparados y proyectos escolares- de mucha importancia y exitosos, pero son producto de la creatividad y el esfuerzo individual -tanto en recursos humanos y materiales como en contenidos.

(2) Soy partidario de una educación tecnológica que integre todos los avances en la materia, incluida la informática. Pero estamos bastante alejados de ese modelo: excluida la escuela privada de Conectar Igualdad y con un sistema de capacitación a distancia que ignora las realidades del trabajo cotidiano, no creo conveniente eliminar la materia Computación (con recursos adecuados y personal calificado), al menos hasta que aparezca una estrategia de implementación definida, amplia e inclusiva.

(3) Lecturas recomendadas:
– Tecnologías de la Información, el lugar de la Informática en la NES.
– Informática, una materia necesaria.

Dignidad

claseEl “no te metás” ha hecho estragos en la historia de nuestro país, pero si además se combina con la repetición de discursos tan maliciosos como equivocados, la cosa se pone peor.

Cuando critiques un paro docente, pensá primero en quién se hace cargo de tus hijos durante una gran parte del día con todas las responsabilidades que eso conlleva, no sólo la de enseñarle. Pensá en dónde y con quién vos mismo aprendiste, aunque más no sea a leer y escribir, y no importa cual sea tu actividad laboral. Pensá que venimos haciendo desde siempre ese trabajo, a pesar de los escasos recursos, las corridas por el peso y las dificultades de cada día.

Creéme si te digo que gran parte de la culpa de que pienses así la tenemos nosotros mismos, por haber comprado tizas de nuestro bolsillo, dedicado fines de semana a planificar y corregir, soportado inútiles con cargo y aun así seguiendo adelante.

Y no me creo víctima, te aclaro. Hubiera cambiado de profesión hace rato si no creyera que el único cambio posible es a partir de la educación. Pero la dignidad también se educa.

Cómo debe actuar la escuela frente al bullying

Es necesario evaluar las situaciones con calma y sin juicios express. Trabajar padres y docentes juntos, sin culpabilizar a nadie y buscando los espacios comunes de intercambio sin hacer de las situaciones de bullying un “pasacalles” para toda la comunidad. La confidencialidad es fundamental para abordar eficazmente el bullying. Hay que escuchar y creerle a quien logra hablar. Luego, buscar información entre todos los implicados. Quien agrede debe recibir claramente el mensaje de que eso debe terminar. Debe cesar inmediatamente el hostigamiento y comprometerse a un cambio. Las sanciones deben ser reparatorias, educativas y no humillantes. Si humillamos, devolvemos aquello que queremos modificar. No podemos enseñar a no humillar humillando. (…) En el bullying, el silencio es el mejor cómplice de quien hostiga. Cuando nadie habla, el hostigador crece, aumenta su poder. Entonces se puede pegar, humillar porque “nadie dice nada”. Al no decir nada, aumenta la amenaza de que si se habla se será el próximo elegido.
[María Zysman, Licenciada en psicopedagogía. Dirige el equipo “Libres de Bullying”. Es autora del libro “Cómo prevenir e intervenir en situaciones de acoso escolar” (Paidós, 2014)]

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