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escuela - 3. página

Sugata Mitra y el futuro de la educación

Con el profesor Sugata Mitra, teórico de la educación que afirma que no se debe mejorar la escuela sino reinventarla, se puede coincidir o no, o debatir hasta el fin de los días. Lo que no se puede hacer es ignorarlo.

No sé nuestros lectores, pero personalmente no deja de emocionarme y entusiasmarme su análisis, y las enormes implicancias del cambio que Mitra propone.

Explorar el afuera

¿Cuál es rol del maestro? El de un facilitador, un adulto que escuche y proponga métodos y experiencias interesantes de aprendizaje. Generalmente los pequeños no están acostumbrados a compartir sus opiniones, a decir lo que no les gusta. Los docentes deberían tener una actitud de curiosidad frente a lo que los alumnos saben y quieren. Les pediría a los maestros que invitaran a los niños a llevar su mundo dentro del colegio, que les permitieran traer sus canicas, sus animalitos, todo lo que hace a su vida infantil. Y que juntos salieran a explorar el afuera.
Francesco Tonucci, pedagogo, en una entrevista para La Nación de diciembre de 2008

Internet en tiempo real

Una muy interesante aplicación en la web es The Internet in Real-Time, que muestra segundo a segundo lo que sucede en los sitios y servicios más relevantes de internet.

Los números cambiantes en cada servicio representan la cantidad de contenidos (textos, fotos, post, videos, etc.) que el conjunto del total de los usuarios publica por segundo.

Para acceder a la versión completa de la aplicación, hacé clic sobre la animación de aquí arriba (via http://pennystocks.la/).

Adaptación al entorno

Lo que hay que hacer con la educación es cambiarla de arriba a abajo: modificar el papel del profesor, cambiar los procesos educativos, matar de una vez a ese maldito libro de texto que enseña que todo el conocimiento está en un solo sitio, introducir la tecnología como una parte natural del aprendizaje y como un objetivo más de adaptación del alumno al entorno en el que va a vivir, y extender esos cambios a todas las asignaturas que no son tecnología. Un cambio radical que tiene que promoverse desde todos los estamentos, y que tiene que dejar al margen a todos los descreídos y escépticos que hoy ocupan puestos de responsabilidad en las estructuras de la educación.
Enrique Dans, en El cambio en la educación: mucho más que ordenadores

Acoso, redes y chicos en internet

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Ayer por la tarde participé como invitado en el programa “Otra vuelta”, que se emite por Radio Nacional Rosario, para hablar sobre ciberacoso, redes virtuales y chicos en internet.

Gracias a Lilian Alba por la invitación. Estuve muy cómodo y la charla fue muy agradable.

¡Gracias a todos!

Educatón 2014

Del 31 de marzo al 4 de abril se llevará a cabo Educatón 2014, un evento sobre e identidades y ciudadanía digital gratuito, libre, participativo y en linea.

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El Proyecto de Educación y Nuevas Tecnologías, PENT, de Flacso Argentina y la Organización de Estados Americanos, OEA, organizan el Educatón 2014 – e-ciudadanía e identidades digitales, nuevos desafíos para la educación.

El Educatón 2014 es un evento en línea, masivo, abierto y gratuito, de confluencia y diseminación de ideas. Desde diferentes campos de acción y sectores de la sociedad, se construirá conocimiento colaborativamente sobre la e-ciudadanía, las identidades digitales, y los desafíos que conllevan para la educación. Se realizará entre el 31 de marzo y el 4 de abril de 2014.

Nos plantearemos qué es ser ciudadano de la red; analizaremos los nuevos modos de construcción y circulación del conocimiento; reflexionaremos sobre la vida atravesada por las redes, cómo se constituyen lo privado y lo público en la esfera digital y qué implicancias tienen estos temas para la educación.

Los especialistas invitados, de diferentes campos del conocimiento y de la actividad social, compartirán sus reflexiones mediante diversos formatos: audiovisuales, exposiciones, paneles, chats e incluso instalaciones artísticas digitales.

La participación será abierta y gratuita, sólo requiere inscripción previa, y ofrecerá la posibilidad de intervenir activamente en las diferentes propuestas y espacios del entorno virtual del evento.

La inscripción está abierta en:
http://www.educaton.org.ar

En el 2014 el PENT cumple 10 años como grupo de investigación, desarrollo y formación. En esta década llevamos a cabo importantes eventos en línea, como el Webinar 2010: modelo 1 a 1; Webinar 2012: aprendizaje ubicuo (del que participaron 7000 personas); el Picnic Digital y el DIGA: Día Internacional de las Ganas de Aprender, entre otros.

Fuente: Gacetilla de prensa

La retórica de la derrota (nuestra)

La reunión de Bruselas es uno de los tantos ejemplos de cómo la educación suele estar sujeta a los vaivenes de explicaciones que tranquilizan el sentido común, pero contradicen un análisis más cuidadoso de las razones que permiten comprender el desarrollo de las naciones y el éxito de las personas en el mercado laboral.
En efecto, el debate allí planteado parte de un sorprendente truco de magia retórico: la milagrosa inversión de la consecuencia de un fenómeno en la causa del mismo. El desempleo es una de las tantas secuelas de la crisis económica. Sin embargo, los ministros de educación de Europa y quizás los de buena parte del mundo, parecen entusiasmarse con la idea de que el desempleo es el factor principal que produce la crisis. De tal forma, acciones educativas destinadas a combatirlo podrían funcionar “eficazmente” para superar los infortunios vividos. El desempleo se vuelve la causa del problema y la crisis económica su consecuencia. Estamos como estamos porque las personas de manera general, y los jóvenes en particular, carecen de las competencias y de los atributos cognitivos necesarios para volver nuestras economías más dinámicas y competitivas. No es el desempleo la consecuencia de un fracasado modelo de desarrollo; por el contrario, es el déficit de una fuerza de trabajo debidamente capacitada lo que permite explicar nuestra incapacidad por desarrollarnos como deberíamos. Si no deja de ser sorprendente que el ministro de educación griego explique la solución de los problemas que enfrenta Europa, tampoco lo es que todos los ministros y ministras de educación de buena parte del mundo parezcan estar convencidos que los fundamentos de la crisis estructural que enfrentamos encuentra su origen, nada menos, que en el supuestamente improductivo trabajo que realizan cotidianamente nuestras escuelas. (…)

Foxconn, por ejemplo, es la mayor productora mundial de insumos electrónicos. Casi todos los productos de informática y telefonía que usamos o consumimos, de casi todas las marcas, los ha producido esta empresa china, que emplea a más de 1.200.000 personas y factura más de 100 mil millones de dólares por año. ¿Alguien podría suponer que esta enorme corporación existe gracias a la alta “calidad educativa” de la mano de obra china y no al hecho de que paga salarios miserables, de la inexistencia de sindicatos y derechos laborales mínimos, gracias al abuso (decenas de veces denunciado) de trabajo infantil y a un sistema empresarial opresivo que difícilmente estaríamos dispuestos a aceptar en cualquier sociedad democrática? Pensar que el iPad que tanto nos deslumbra se fabrica allí y no en Latinoamérica, simplemente porque los taiwaneses se sacan mejores notas en matemática o ciencias que los jóvenes argentinos o brasileños, parece una explicación demasiado simple para ser cierta.
(Pablo Gentili, en “La educación como coartada”)

Los verdaderos creadores de la brecha digital

La brecha digital va a seguir porque resulta de la brecha económica y política, que es mucho mas larga y profunda. Es algo que lo digital no va a resolver.
Hervé Fischer, artista y filósofo francocanadiense

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Comienzo preguntándome: los verdaderos creadores de la brecha digital, ¿no somos nosotros mismos, por culpa de nuestros hábitos de consumo irreflexivos?

Salimos disparados, por ejemplo, a gastar el dinero que nunca fue ni será nuestro -hablo de la tarjeta de crédito, claro-, para tener un celular que no entendemos y al que un par de semanas después estaremos insultando porque no hace lo que se suponía.

Y así vamos destilando existencia, inconsistencias y convicciones varias heredadas de una pantalla, con tal de tener.

He allí un cambio cultural enorme: en lugar de mirarnos al espejo nos miramos en una pantalla. El espejo nos devuelve lo que somos -paso del tiempo incluido-, pero la pantalla nos devuelve la imagen de aquel/aquella que alguien necesita que creamos que somos: básicamente consumidores. Y ávidos.

Se puede observar que un consumidor compulsivo sólo estará satisfecho con su nuevo chiche hasta el instante siguiente en que note que alguien en su entorno tiene lo mismo que él pero más grande, más moderno, más lujoso, más algo. Y allí va, con su desgraciada falta, a conquistar el mundo. No vaya a ser cosa.

¿Puede usted, lector, decirme en una sola palabra, cuál es la diferencia entre necesidad y deseo?

Le doy tiempo.

Por si no lo descubrió, la palabra que explica la diferencia entre necesidad y deseo es publicidad.

Tenemos la necesidad de calzado. La publicidad nos convence de desear determinada marca, asociada generalmente a cifras siderales. ¿Queremos un televisor para entretenernos? La pantalla nos convencerá de desear uno que nunca aprenderemos a manejar. Porque si no lo notó, son cada vez más complicados.

Y así en más.

¿Sabía usted que las publicidades de automóviles suelen venir acompañadas de bellas señoritas, básicamente porque los publicitarios saben que el sexo y los autos transitan por los mismos carriles de la psiquis?

Pero no quiero aquí elaborar una crítica de la publicidad, porque nosotros, los ciudadanos de a pie, somos el problema.

Jaime Semprun, el ensayista francés, lanza en ‘El abismo se repuebla’ un desafío con el que suelo cerrar mis charlas sobre los riesgos de internet. Dice: “Cuando el ciudadano-ecologista pretende plantear la cuestión más molesta preguntando: ‘¿Qué mundo vamos a dejar a nuestros hijos?’, evita plantear esta otra pregunta, realmente inquietante: ‘¿A que hijos vamos a dejar el mundo?’”

Por eso suelo preguntarme si le he enseñado bien a mis hijos, si saben que son lo que ven en el espejo y no en una pantalla. Y a mis alumnos, si les he enseñado que lo importante es la cultura, el bien pensar, el uso inteligente de las cosas, el deseo -aquí sí, bien usado- de saber, de conocer, de aprender.

La humanidad ha aprovechado, diseñado, utilizado, mejorado, desarrollado productos tecnológicos desde que aprendió a tomar un trozo de árbol, por caso, para convertirlo en una herramienta. Después de tantos siglos, tanto crecimiento -y tantos desmadres-, no hemos aprendido aun que somos lo que hacemos de nosotros mismos y no los productos que la sociedad de consumo nos obliga a tener. Vaya forma de confundir las cosas.

Continuemos expiando culpas a través de las empresas, del mercado, de las corporaciones y varios etcéteras más. Pero hasta tanto sigamos disociando nuestras necesidades de nuestros deseos en pos de tener, los verdaderos responsables de cualquier brecha seguiremos siendo nosotros mismos.

Caducidad vs. actitud problematizante

El carácter caduco de un objeto, una idea, un discurso no está dado en contraposición a la ventaja de la novedad. ¿Está caduco el libro; es caduco el cine, el teatro? Creo que la caducidad se presenta cuando algo se ha agotado. Cuando no activa imaginaciones ni ya es capaz de generar problema alguno. Algo caduca cuando pierde toda sensibilidad de conectarse con lo que está vivo, con lo que podría crecer. Entro a un aula y veo a los chicos conectados a sus netbooks: este mero dato no me dice nada. Aun llenos de actualización tecnológica podríamos asistir a un tiempo en el que nada pasa, en el que nada movilizante ni desafiante entre ellos acontece, pero también todo lo contrario. Si hubiera alguna caducidad, la encontramos en los modos reiterados y automatizados de hablar, de enseñar y pensar las cosas. (…) Lo opuesto a lo caduco no es la novedad sino la actitud problematizante. Pensar qué formas de agrupamiento podemos darnos para investigar juntos. En el aula, fuera del aula, en los pasillos, en la puerta de la escuela, en la calle, en el barrio. No es el espacio, es lo que nos pasa mientras compartimos un tiempo. El punto es: ¿qué queremos compartir con los pibes? ¿Qué problema podría crear una zona común entre las generaciones? ¿Qué pregunta, qué pasión me toma como maestra? El despliegue de inquietudes no se responde consumiendo compulsivamente capacitaciones ni aplicando prescripciones aggiornadas, sino investigando y probando posibilidades.
Silvia Duschatzky, especialista en educación.

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