Saltar al contenido

Espacio

Sonidos espectrales nos llegan desde Ganímedes

Foto de Ganímedes, la única luna conocida que tiene un campo magnético, tomada por la nave Juno de la NASA el pasado el 7 de junio de 2021

El 7 de junio pasado, la sonda espacial Juno de la NASA realizó su sobrevuelo más cercano a Ganímedes, la luna de Júpiter. Mientras pasaba a toda velocidad, Juno grabó las ondas electromagnéticas de aquella luna.

Los investigadores crearon una pista de audio a partir de datos recopilados por la nave. En 50 segundos, el archivo presenta una amplia gama de sonidos como silbidos, después de ser convertida a una frecuencia audible para el oído humano.

Alrededor del punto medio de la grabación se escucha un cambio brusco de frecuencias, que pudo haber ocurrido cuando la sonda entró en una parte diferente de la magnetosfera de Ganímedes. Aún se están realizando más análisis de las ondas recopiladas por la sonda.

Así suena la banda sonora de Ganímedes, la luna más grande del sistema solar:


Fuente: Smithsonian Magazine

Un paseo espacial que quita el aliento

Treinta y siete años pasaron del llamado «el paseo espacial más peligroso de la historia». El 14 de noviembre de 1984, a 340 kilómetros sobre las Bahamas, el astronauta Dale Gardner recuperó el satélite Westar VI durante la misión STS-51-A de la NASA. Sin ningún tipo de sujeción, recorrió varias decenas de metros a través del espacio para acoplarse al satélite y arrastrarlo de vuelta al interior del trasbordador.

Aquella misión del trasbordador Discovery consistió en la puesta en órbita de dos satélites y la recuperación de otros dos, el Palapa y el Westar VI, lanzados unos meses antes en una órbita demasiado baja. Para recuperarlos se proporcionó a los astronautas un dispositivo denominado ACD (Apogee kick motor Capture Device) que debía servir para engancharlos y llevarlos hasta el trasbordador.

Aquí, la grabación en video de aquel momento:


Fuente: GDT

El rover Mars Perseverance aterriza exitosamente en Marte

Esta es la primera imagen enviada por el Perseverance Rover desde Marte, ayer 18 de febrero de 2021. La vista está parcialmente oscurecida por una cubierta de polvo. Después de un viaje de siete meses, el rover de la NASA aterrizó con éxito en el Planeta Rojo.  

Luego de un viaje de 203 días y 472 millones de kilómetros, la quinta y más compleja misión de la agencia aterrizó en el cráter Jezero.  Acto seguido comenzaron las operaciones para probar la salud del rover. La misión Mars 2020 se lanzó el 30 de julio de 2020 desde la Cabo Cañaveral en Florida, con la misión de recolectar muestras de Marte y devolverlas a la Tierra.

«Este aterrizaje es uno de esos momentos cruciales para la NASA, los Estados Unidos y la exploración espacial a nivel mundial, cuando sabemos que estamos en la cúspide del descubrimiento y afilamos nuestros lápices, por así decirlo, para reescribir los libros de texto», dijo el administrador interino de la NASA Steve Jurczyk.

Así celebraban el momento en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL, por sus siglas en inglés) de la NASA, en el sur de California:

El vehículo, que tiene el tamaño aproximado de un automóvil y pesa 1.026 kilogramos, será sometido a pruebas uno o dos meses antes de comenzar su investigación científica de dos años. Si bien el rover investigará la roca y el sedimento del antiguo lecho del lago y delta del río Jezero para caracterizar la geología y el clima pasado de la región, una parte fundamental de su misión es la astrobiología, incluida la búsqueda de signos de vida microbiana antigua.

El retorno a nuestro planeta permitirá a los científicos estudiar muestras recolectadas y buscar signos definitivos de vida pasada. Los científicos han determinado que hace 3.500 millones de años el cráter tenía su propio delta fluvial y estaba lleno de agua.

Equipado con siete instrumentos científicos primarios, la mayor cantidad de cámaras jamás enviadas a Marte y un complejo sistema de almacenamiento de muestras, el Perseverance recorrerá la región de Jezero en busca de restos fosilizados de antigua vida marciana microscópica.

Un conjunto de sensores recopiló datos sobre la atmósfera de Marte durante la entrada, y el sistema de navegación controló de forma autónoma a la nave durante el descenso final. Se espera que los datos de ambos sistemas ayuden a futuras misiones humanas a aterrizar en otros mundos de manera más segura y con mayores cargas útiles.

El rover Perseverance descendiendo sobre la superficie de Marte.

En la superficie de Marte, los instrumentos científicos de Perseverance tendrán la oportunidad de brillar: Mastcam-Z, un par de cámaras científicas con zoom ubicadas en el mástil, crearán panoramas 3D en color de alta resolución del paisaje marciano. La SuperCam, también ubicada en el mástil, utiliza un láser pulsado para estudiar la química de las rocas y los sedimentos, y tiene su propio micrófono para ayudar a los científicos a comprender mejor las propiedades de las rocas, incluida su dureza.

Ubicados en una torreta al final del brazo robótico del rover, un conjunto de instrumentos trabajarán juntos para recopilar datos sobre la geología de Marte, estudiando las superficies de las rocas y trazando un mapa de la presencia de ciertos minerales y moléculas orgánicas, los componentes básicos del carbono para la vida en la Tierra.

El chasis del rover también alberga tres instrumentos científicos, que se utilizarán para determinar cómo se formaron las diferentes capas de la superficie marciana con el tiempo. Los datos podrían ayudar a allanar el camino para futuros sensores que busquen depósitos de hielo subterráneos. Otros instrumentos del vehículo proporcionarán información clave sobre el tiempo, el clima y el polvo de Marte en la actualidad. A su vez, un dispositivo denominado MOXIE (Experimento de Utilización de Recursos In-Situ de Oxígeno de Marte, en inglés) intentará fabricar oxígeno a partir del aire. Las respuestas que brinde este experimento serán fundamentales frente a la perspectiva de viajes tripulados al planeta.

El vehículo está equipado además, con el diminuto helicóptero Ingenuity Mars,  con el que se intentará el primer vuelo controlado y motorizado en otro planeta.

Y finalmente, nos lleva a nosotros, habitantes del planeta:  en la foto más bajo se observa el dispositivo en el que se encuentran tres chips en los que están almacenados los nombres de casi 11 millones de personas que aceptaron apoyar de este modo el proyecto.

La misión Perseverance Mars 2020 es parte del enfoque NASA’s Moon to Mars, que incluye misiones de Artemisa a la Luna como preparación para la exploración humana de Marte.


Fuentes:
https://mars.nasa.gov/mars2020/
https://nasa.gov/perseverance
Foto: NASA / JPL-Caltech

24 de octubre de 1946, cuando vimos la Tierra por primera vez desde el espacio

Las imágenes que acompañan a esta entrada son dos de las fotografías tomadas el 24 de octubre de 1946, cuando vimos nuestro planeta por primera vez desde el espacio.

Luego de finalizada la II Guerra Mundial, un equipo de militares y científicos lanzó un cohete V-2 ensamblado a partir de piezas obtenidas luego de la rendición alemana. Aquel día, en el desierto de Nuevo México comenzaba una nueva era: la tecnología avanzada de cohetes se utilizaría para adquirir nuevos conocimientos, no para la guerra.

La operación consistió en sujetar una cámara cinematográfica de 35 mm al cohete y lanzarlo a alta velocidad, mientras la cámara tomaba una nueva imagen cada segundo y medio. Los fotogramas se almacenaron en un rollo de película. El equipo se internó luego en el desierto para recuperar los datos.

Cuando llegaron al lugar de aterrizaje, los científicos encontraron la cámara hecha pedazos pero con la película intacta, protegida dentro de una caja de acero. Las fotos eran de baja calidad, pero claramente se podían apreciar por primera vez desde el espacio, las nubes y la curvatura del planeta.


Fuente del texto e imagen: Quora

 

Hermosas vistas del planeta desde la ISS

La Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés) orbita la Tierra a 386 km de altura, en el borde de la órbita terrestre baja. Está tripulada por astronautas de la NASA, por cosmonautas rusos y por una mezcla de astronautas japoneses, canadienses y europeos.

En esta transmisión desde la ISS, tenemos una vista real de la Tierra tal como la ve un astronauta. Dependiendo de la señal de la estación o si la ISS está en el lado nocturno de la Tierra, se verá una transmisión en vivo o una pregrabada. Cuando la transmisión sea en vivo, las palabras LIVE NOW aparecerán en la esquina inferior izquierda de la pantalla.

Las cámaras utilizadas tienen baja exposición a la luz, a fin de poder ver la Tierra a la luz del día. Por esa razón no se ven estrellas, aunque sí se pueden ver el Sol, la Luna y Venus. La Tierra y la Luna son cientos de miles de veces más brillantes que las estrellas más brillantes en estos videos. Las cámaras disparan 60 fotogramas por segundo con una exposición que permite obtener una buena vista de la Tierra, pero esta exposición es demasiado baja como para capturar estrellas más débiles.


Fuente: Space Videos

- Ir arriba -