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Google - 6. página

No aclares que oscurece

Algunos lo llaman mirarse al ombligo, nosotros pensamos que estamos haciendo retroceder las fronteras del conocimiento.
Peter Lee, responsable del laboratorio de investigación Microsoft en Redmond

En respuesta a cierta percepción del público, que parece sospechar que la empresa de Redmond se ha convertido en un gigante somnoliento y apagado frente a los espectaculares avances de otros grandes como Apple o Google, Microsoft salió a promocionar sus nuevos productos con bombos y platillos.

Sin embargo, flaco favor le hacen sus ejecutivos. ¿Qué quiso decir Peter Lee con hacer retroceder las fronteras del conocimiento? ¿Volveremos a Windows 3.1, aquel casi sistema operativo que les dio tantas satisfacciones? ¿O estarán inventando una máquina que nos hará olvidar todo lo que aprendimos en los últimos 15 años, digamos, para llevarnos a la era pre-Google, cuando cuál atilas corporativos compraban competidores para que no creciera más el pasto en ellos?

En fin. Puede significar cualquier cosa, hasta algo bueno si se quiere. Por lo pronto, si lo que quieren es ampliar o extender las fronteras del conocimiento, tal vez deberían entender que a otros les sale mejor, simplemente porque se preocupan por hacerlo bien.

Fuente de las citas: BBCMundo

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Más allá de la nube, que nunca falte un buen respaldo

El caso de Google de estos días pasados, en el que por un error borraron varios miles de cuentas de correo, muestra que nadie está a salvo de una pérdida de datos, y que sólo puede resolver tal catástrofe un buen respaldo en soportes físicos off-line.

Para el caso que nos ocupa, la solución fue recuperar la información de cintas magnéticas.

Lo notable del caso es que hubo algunos periodistas de medios importantes, que presentaron la noticia como un enfrentamiento “Nube vs. Discos” o algo parecido, en una especie de “periodismo Harry Potter”: en vez de explicar la ciencia detrás, alimentan la fantasía (y los temores) de los legos con declaraciones sin sentido.

Por ejemplo, el periodista de rtve.es que trató la noticia dice: “por paradójico que parezca, Google, el gigante del cloud computing (computación en la nube), recurre a soportes físicos para salvar los datos en caso de error tecnológico”. ¿Y en dónde quieres que guarden la información? Y, ¿qué es la propia nube, sino información almacenada en medios físicos accesibles desde la red? ¿O acaso la tan mentada “nube” es un ente, etérea, flotando por allí, a cuyo arbitrio de borrar o no nuestra data nos sometemos?

La cuestión de la nube (cloud computing, en inglés) viene a cuento en este caso porque Google brinda una gran cantidad de servicios on line: Gmail, Docs, Blogger y otros (entre los más conocidos), en los que el usuario no tiene control del soporte físico que almacena sus datos, sino que están guardados en sistemas que pertenecen (y por lo tanto, controlan) las propias compañías que brindan esos servicios.

En fin. Menos mal que los chicos de Google hacen respaldo de los datos. Sus ingenieros recurrieron a las cintas magnéticas en las que guardan offline (esto es, que no están en línea y por lo tanto no pueden ser accedidos desde el exterior) todos los datos, a fin de protegerlos ante cualquier falla física, lógica o un error humano. De este modo, los correos electrónicos no se perdieron porque estaban guardados en soportes físicos.

A próposito, usted, ¿cuándo fue la última vez que hizo (o pidió que le hagan) un respaldo de la información importante en su computadora? Mire que echándole la culpa al técnico, los datos no se recuperan…

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Art Project, el arte del mundo al alcance de todos

Esta semana Google presentó su Art Project, un proyecto en la web que reúnen a los artistas plásticos más importantes del mundo, en un recorrido por sectores predeterminados de 17 museos de Europa y Estados Unidos. El proyecto dirigido por Amit Sood promete incorporar más museos, entre otros los notoriamente faltantes museos del Louvre y el Prado.

Son exactamente 1.061 obras que el navegante puede ver con una asombrosa definición, al tiempo que accede a información sobre su autor y la pintura observada: su historia, técnica utilizada, entre otros datos de interés.


Un detalle de Marte y Venus unidos por amor, de Veronese, en el Metropolitan Museum of Art, Nueva York.

Art Project, que agrupa a 486 artistas que van desde el arte medieval hasta el contemporáneo, insumió 18 meses de trabajo. El visitante no sólo puede observar las obras y armar su propia colección, sino también compartirlas vía Twitter o Facebook con sus amigos.

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Eric Schmidt le erró a la profesión

Solo pasamos una vez, así que te puedes cambiar, ¿no?
Eric Schmidt, CEO de Google.

Ya había hecho algo parecido, cuando profetizó (¿?) que los jóvenes se cambiarán el nombre para huir de su pasado digital.

No contento con aquel llamado a la irresponsabilidad social, ahora continúa con su incontinencia verbal y cuál émulo de Krosty, payaso de Los Simpson y amargado por antonomasia, se burla de la preocupación genuina de la gente por la intromisión de ese ojo que todo lo vé de Google llamado Street View.

La periodista interlocutora de Schmidt en el programa de TV “Parket Spitzer”, del que el capo de Google participaba, le hizo saber sobre su incomodidad frente a Street View, el servicio de Google que coloca a la empresa en capacidad de monitorear nuestras actividades, a lo que Schmidt respondió: “Street View, solo pasamos una vez, así que te puedes cambiar, ¿no?”.

La periodista repregunta: “¿Es decir que yo me puedo cambiar?”, a lo que Schmidt responde “Sí, es una alternativa”. La mujer se rió entonces, algo incrédula, y agregó “pero eso me causaría muchos problemas”.

Se ve que el bueno Eric en ese momento cayó en la cuenta de la barbaridad que acababa de decir, por lo que se tomó el tiempo de aclarar: “Lo sé, lo sé, pero la idea es que hacemos una sola pasada y no es una situación de vigilancia”, asegurando que no se trata de imágenes en tiempo real.

Pero evidentemente Google acusó recibo de la metida de pata y difundió un comunicado firmado por Schmidt, en el que se retracta de sus dichos y ofrece a las personas que lo deseen, eliminar sus casas de Street View.

En Alemania, Google se vio forzada a instalar en su sitio un formulario para tal fin, y 240.000 personas lo completaron antes del vencimiento del plazo el 15 de octubre.

Eric Schmidt es un humorista, pero malo. No, cambiar de profesión no le conviene.

Fuente: Diarioti.com

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Breves: Gracioso, si no fuera cierto

  • Una encuesta afirma que el 95% de los usuarios de Facebook piensa que los cambios en la privacidad realizados recientemente son “una mala idea”. Sólo el 2% afirma que puede afrontar dichos cambios, y el 3% declara no entender qué cambios son los que propone Facebook al respecto. ¿Está usted entre ese 3%? Bueno, la cosa en así: en marzo Facebook propuso cambios en su política de privacidad a fin de poder compartir a futuro, información personal de sus usuarios con otros sitios web. Es decir que si ud. es usuario de FB y visita una web asociada, ésta tendrá acceso a sus datos personales. Si esto todavía no le causa gracia, escuche: la compañía sólo ofrecerá datos personales a “partners cuidadosamente seleccionados”.
  • Facebook bloqueó los enlaces publicados por sus usuarios hacia un vídeo publicado por Wikileaks. En ese video, que corrió por la web como pólvora, se muestra un helicóptero estadounidense que en 2007 abrió fuego contra un grupo de civiles de Bagdad, incluidos niños y sin mediar provocación ni motivo alguno. Wikileaks publicó además documentos secretos según los cuales los servicios de inteligencia de EE.UU. consideran que las actividades de Wikileaks son una amenaza que debe ser detenida. La pregunta del millón: ¿lo correcto no sería que dejen de hacer esas cosas, en vez de prohibir mostrarlas? Si, ya sé: está en su naturaleza.

Fuente: DiarioTI.com

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El SO de Google: el rumor finalmente se confirma

Se llama Google Chrome y estará listo en una versión preliminar para netbooks a fines de este año. Si, finalmente, Google anunció oficialmente que está preparando su propio sistema operativo para PC, con el que piensa competir directamente contra el Windows de Microsoft, según informa hoy el diario Clarín.

Hacia el segundo semestre del 2010 vendrá incluido dentro de algunas netbooks de fábrica, y más adelante llegará a las computadoras de escritorio.

Afirma la empresa que el Google Chrome será de código abierto, porque se trata de una versión de Linux con un entorno gráfico desarrollado por Google. El producto será entonces gratuito para el usuario.

Más liviano y sencillo que Windows, el nuevo SO de Google estará orientado a que “los usuarios enciendan rápido la computadora y se conecten sin más trámites a la Web”, según el artículo de Clarín, permitiendo que desde la misma Web los usuarios usen aplicaciones online.

Cabe recordar que Google ya presentó el sistema Android para teléfonos celulares inteligentes. Sin embargo, aclaran desde la empresa que se trata de un proyecto distinto.

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Hilando bien finito: ¿Cuánto contamina Google?

No me parece que la causa de todos los males de este mundo, incluído el calentamiento global, sea culpa de Google. Bueno, al menos no exclusivamente. Pero es interesante que se pueda hilar tan fino en cuanto a las responsabilidades de las empresas en esta cuestión de arruinarnos el planeta al resto de los mortales. Cuestiones menores como el mercurio, los sulfuros, el humo, las aguas servidas mal tratadas, el petróleo derramado, las papeleras, la tala indiscriminada y una sarta de etcéteras no son importantes en la ocasión: ocupémonos por el momento de Google.

Se publica en Digitalk Blog:

Alex Wissner-Gross, un físico de la Universidad de Harvard está realizando estudios del calentamiento global relacionados a la tecnología y está estudiando cuánto CO2 emiten los sitios webs más famosos del mundo. Su estudio señala que el realizar dos búsquedas en Google genera una emisión de catorce gramos de dióxido de carbono (CO2). La compañía de la Web se defendió y sostuvo que las búsquedas sólo producen 0,2 gramos de CO2.

El autor de la investigación lo explica así, como para que lo entendamos: “Si se quiere proveer grandes y rápidos resultados, eso requerirá un mayor gasto de energía”. Entonces, la electricidad usada por las terminales de la empresa y la energía que consumen los centros de datos que opera la firma en todo el mundo, producen la emisión de dióxido de carbono que el científico denuncia. Y lo grafica: realizar dos búsquedas en Google es equivalente a hacer hervir agua en una pava eléctrica.

Google salió a responder, diciendo que los números presentados por Wissner-Gross son “mucho mayores” que los reales, y que en comparación hay industrias mucho más dañinas para el medio ambiente, como la automotriz.

Bueno, al menos en esto último, tienen razón.

Y como estos chicos tienen labia como para defenderse de acusaciones así y peores, argumentan: “una búsqueda en internet te ahorra muchísimas cosas, como ir a la biblioteca en auto o comprar mapas, hechos de papel”. Y dicen, porque autoestima no les falta, que la tecnología que poseen es tan eficiente que si una persona hace una búsqueda en Google el ordenador de la persona gastará más energía que los servidores de la empresa.

Bueno, Google ya fue desenmascarado. ¿Podemos ocuparnos ahora de los que realmente están destruyendo el planeta?

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Una reflexión necesaria sobre Google, la campaña y mucho más

En un post anterior mencioné la entrevista a Alejandro Tortolini en una radio uruguaya -Radio Uruguay 1050 AM-, que tendría lugar el pasado martes 28.

Ayer publicó Alejandro en su blog Kibernetes el podcast de la entrevista -en dos partes-, que recomiendo escuchar atentamente por varias razones: el programa, “Efecto Mariposa”, es un espacio extraño en los medios actuales -aunque no único, pienso-, con un estilo pausado, reflexivo e inteligente. El resultado fue que Alejandro pudiera explayarse sobre cuestiones importantes que no están teniendo espacio en otros medios: cierta mirada ingenua sobre el poder de las empresas en internet -y en particular, en las redes sociales-, el trasfondo de algunas decisiones de Google, la necesidad de una educación en medios, y bastante más. El disparador fue el libro de la filósofa francesa Barbara Cassin, “Googleame”, quien analiza a Google desde un ángulo distinto, crítico.

Personalmente quiero agradecer a Alejandro la mención a mi persona y a la campaña “Reinventando el olvido en internet”, de la que él es gran responsable y partícipe también a partir de su entrevista al Prof. Mayer-Schoenberger.

No cuento más: a escuchar, aquí.

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