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hijos

La cuestión más molesta

Entre las cosas que la gente no tiene ganas de escuchar, que no quiere ver, cuando en realidad se despliegan ante sus ojos, están las siguientes: que todos los perfeccionamientos técnicos que les han simplificado la vida tanto que ya casi no queda nada vivo, fomentan algo que ya no es una civilización, que la barbarie surge, como algo natural, de esta vida simplificada, mecanizada, sin espíritu, y que, de todos los resultados terribles de esta experiencia de deshumanización a la que se han prestado de buen grado, el más aterrador es el de su descendencia, ya que éste es el que, en resumidas cuentas, ratifica todos los demás. Por ello, cuando el ciudadano-ecologista pretende plantear la cuestión más molesta preguntando: ‘¿Qué mundo vamos a dejar a nuestros hijos?’, evita plantear esta otra pregunta, realmente inquietante: ‘¿A que hijos vamos a dejar el mundo?’
Jaime Semprun, ensayista fracés, en ‘El abismo se repuebla’

6 años de Cromañón

Mañana tal vez tengamos que sentarnos frente a nuestros hijos y decirles que fuimos derrotados. Pero no podremos mirarlos a los ojos y decirles que viven así porque no nos animamos a pelear.
Mahatma Gandhi

El 30 de diciembre de 2004, aproximadamente 2800 jóvenes se dispusieron a ver el show en vivo de la banda Callejeros en un boliche del barrio de Once en Buenos Aires, llamado República de Cromañón.

Lo que iba a ser una fiesta concluyó con la trágica muerte de 194 chicos, y más de 700 heridos.

Como cada año, nos sumamos a los familiares y amigos de las víctimas en el recuerdo y en el reclamo por justicia:

No se puede construir una democracia con impunidad. Ya pasaron 6 años y no hay condenas firmes. Exigimos que Casación se expida revocando las absoluciones de los músicos empresarios de Callejeros y de Gustavo Torres y que aplique una condena seria a Raúl Villarreal y las funcionarias ibarristas Ana María Fernández y Fabiana Fiszbin. No vamos a tolerar que los ex Callejeros sigan usando a las víctimas de Cromañón para lucro personal.

Cromañón, seis años después: que no se repita.

Relaciones 2.0

Hijos 2.0 – Les gusta expresarse, contar, mostrarse tal como son… en la web. Lo que es en casa, sólo los gruñidos necesarios para ser alimentados y vestidos.

Amigos 2.0 – ¿Se pueden tener un millón de amigos? En las redes, parece que si. Son bastante cómodas. Igual que el Día del Amigo.

Maridos 2.0 – O mujeres, en algunos casos. Las obsesiones no tienen género.

Genial, Nik. Gracias!

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