Ir al contenido

información

“Los desafíos son enormes, en una situación en la que todo el mundo se tuvo que adaptar”

Angela Paladino, Micaela Villalba y Matías Miguel, miembros de la revista científica Palabra clave y de la carrera de Bibliotecología de la Universidad Nacional de La Plata, entrevistaron a Alejandro Tortolini, docente e investigador especializado en cultura digital, videojuegos y educación, y autor de la frase que encabeza esta entrada.

En la entrevista, publicada bajo el título “Tecnologías, inclusión digital y alfabetización informacional en pandemia (y postpandemia), Alejandro se refiere a la actual situación de exigencias tecnológicas en plena pandemia con sus carencias, limitaciones y necesidades en un plano realista, afirmando que, “en primer lugar los más perjudicados son aquellos que no tenían las herramientas adecuadas para conectarse por internet a los recursos educativos. En segundo lugar, aquellos que no tienen conocimientos. Entonces, obviamente, quienes van a ser los peores afectados son los que no tienen herramientas y los conocimientos. Después hay todo un arco en el otro extremo que, podemos decir, son los que tienen la conexión, conocimiento y, lo que yo llamo, fluidez tecnológica”.

Repleta de reflexiones y con una mirada que busca correrse del solucionismo para abordar respuestas reales a los desafíos de la hora, la entrevista completa puede leerse haciendo clic AQUÍ.

También te puede interesar:

Recomendaciones para una búsqueda precisa y segura

A pedido de los directivos de una escuela, preparé un folleto digital con algunas recomendaciones sobre cómo realizar búsquedas seguras en internet. En estos tiempos de pandemia, cuarentena y sobresaturación de comunicaciones virtuales, intentamos una recopilación de cosecha propia y de hallazgos en la web, con recomendaciones y consejos útiles tanto para encontrar lo que se busca como para tener cuidado con lo que se encuentra.

El folleto se baja haciendo clic AQUÍ.


Imagen: iStock
También te puede interesar:

Pandemia y ciberseguridad: claves para un teletrabajo seguro

El apuro de algunas empresas, así como de instituciones de todo tipo y también de muchas escuelas, por responder a la situación de pandemia con sus trabajadores, se convirtió en un arma de doble filo: facilitar el acceso a los sistemas, sacrificando los estándares de seguridad informática en aras de una rápida respuesta, ha puesto en riesgo la integridad de esos mismos sistemas.

Una consecuencia directa de ello es hallanarle el camino a ciberdelincuentes, quienes aprovechan estos agujeros de seguridad para hacerse de datos o provocar fallas en los sistemas.

A modo de ejemplo, en enero pasado comenzaron a proliferar campañas de phishing asociadas al coronavirus, utilizando enlaces o documentos adjuntos maliciosos en el correo electrónico o en mensajes de WhatsApp, a tal punto que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado acerca de correos electrónicos sospechosos que buscan aprovechar la emergencia del COVID-19 para sustraer dinero o información sensible de los destinatarios.

Según informa DiarioTi, en respuesta a esta amenaza los expertos de Allianz Global Corporate & Specialty (AGCS) proponen una serie de medidas que pueden ayudar a los trabajadores a protegerse mejor frente a estas amenazas.

Medidas básicas

Estas recomendaciones de seguridad informática en la oficina doméstica están basadas en las medidas básicas de la Oficina Federal de Seguridad de la Información de Alemania y en las directrices del Charter of Trust, una asociación de empresas que promueven en todo el mundo la seguridad informática, y de la que Allianz es miembro. En ellas se recomienda lo siguiente:

  • Mantener actualizado el software del dispositivo.
  • Utilizar protección antivirus y cortafuegos.
  • Crear distintas cuentas de usuario. Trabajar con privilegios de administrador cuando ello sea absolutamente necesario.
  • Tomar precauciones cuando se compartan datos personales. Nuestros datos son moneda de cambio en la red y se comercia con ellos.
  • Únicamente deben llevarse a casa los dispositivos y datos que sean absolutamente necesarios.
  • Utilizar navegadores web actualizados.
  • Utilizar distintas contraseñas, que pueden cambiarse si es necesario. Las contraseñas deben tener, como mínimo, ocho caracteres, e incluir letras mayúsculas y minúsculas, así como números y caracteres especiales.
  • Utilizar autenticación con doble factor siempre que se ofrezca la posibilidad.
  • Proteger los datos mediante cifrado. En el router seleccionar el estándar de cifrado WPA3 o, si no estuviera disponible, el WPA2.
  • Descargar datos y programas solo de fuentes de confianza.
  • Realizar periódicamente copias de seguridad.
  • Desactivar los dispositivos activados por voz presentes en la oficina doméstica y tapar la webcam cuando no se utilice.
  • No mezclar los usos personal y laboral. Esto no solo refuerza la seguridad: además ayuda a separar mentalmente el tiempo de trabajo del tiempo personal.
  • Identificar a todos los participantes en sesiones on-line.
  • Cerrar la sesión cuando no se utilicen los dispositivos.
  • Observar prácticas de seguridad en la impresión y manejo de documentos confidenciales.
  • Ser especialmente cuidadoso ante correos o adjuntos sospechosos.

Sin dudas, el trabajo en casa requiere de estrategias que garanticen la seguridad e integridad de las tareas, una actividad que ha sorprendido a muchos trabajadores en esta cuarentena por su novedad. Pero, a no dudarlo, ocuparnos de la seguridad no es una pérdida de tiempo y tampoco una actividad para complicar el trabajo: es, a todas luces, una necesidad.


Fuentes:
DiarioTi
WeLiveSecurity
Allianz
Naciones Unidas
Imagen: ladiaria.com.uy
También te puede interesar:

Quedate en casa, modo Pac-Man

Entre tanto consejo pro-cuarentena, nos gustó este… Al bicho le ganamos si nos quedamos en casa.


Fuente: Times Network
También te puede interesar:

Las nuevas tecnologías en tiempos de cuarentena

En mi columna en el programa “El Circo de la Vida” hablamos sobre las nuevas tecnologías en tiempos de pandemias y cuarentenas: ventajas y desventajas, fake news y solucionismo tecnológico a la hora de usar las nuevas tecnologías a nuestro favor.

Conduce: Pablo Pallares, los jueves a las 15 hs. por FM AZ 92.7 de Rosario.

También te puede interesar:

Día de la Privacidad de la Información

Como cada 28 de enero desde 2007, hoy se celebra el Día de la Privacidad de la Información, con el fin de recordarnos nuestro derecho a la privacidad en línea. La Convención para la Protección de Individuos al Respecto del Procesamiento Automático de Información Personal fue firmada por el Consejo de Europa el 28 de enero de 1981, y de allí la elección de la fecha.

Algunos consejos para hacer valer este derecho:

  • Compruebe la configuración de sus perfiles en las redes sociales. Investigue, analice, decida quién, cómo, qué. Mucha información sobre su persona, sus hábitos, sus gustos son recolectados por las redes sociales. Ud. decida qué comparte.
  • Limpie las cookies de seguimiento.  Una gran cantidad de sitios que ud. visita están siguiendo sus movimientos en la red e informando de sus actividades a terceros. Su navegador cuenta con la opción de eliminarlas.
  • Piense antes de publicar. Cada pieza de contenido que publicamos brinda información, tanto evidente como oculta (los llamados “metadatos”). ¿Qué información estamos brindando con ese comentario, esa foto, esa entrada? No se trata de temer o censurarse, sino de estar atentos al momento de publicar y no poner en riesgo nuestra privacidad.

Haciendo clic aquí nuestros lectores encontrarán más entradas en este blog con consejos, recomendaciones y novedades referidas a esta problemática de la protección de la privacidad y la seguridad de nuestros datos personales. Confiamos en que serán de ayuda.

También te puede interesar:

Una precaria relación con la verdad

En Sobre la tiranía, un manual de autodefensa para navegar por los autoritarismos de la era de Trump, Timothy Snyder dedica varias páginas a las maneras sediciosas en que los ciudadanos nos hemos convertido en enemigos de nuestras democracias, millones de candidatos manchurianos que vamos minando, sin saberlo, todo lo que hace posible eso que llamamos convivencia. El libro es un memorando sobre la fragilidad de nuestros contratos sociales, siempre imperfectos, pero sus momentos más pertinentes llegan cuando discute la precaria relación que tenemos con la verdad.
Quizá sea un síntoma de nuestro tiempo descoyuntado el que sus consejos nos parezcan básicos: “Evite pronunciar las frases que pronuncia todo el mundo”. “Llegue a sus propias conclusiones”. “Responsabilícese de lo que comunica a los demás”. En algún momento cita a Hannah Arendt: “No importa cuán grande sea el tejido de falsedades que pueda ofrecer un mentiroso experimentado, nunca bastará, ni siquiera con la ayuda de ordenadores, para cubrir la inmensidad de los hechos”.
Pero dice Snyder: “La parte sobre los ordenadores ya no es verdad”. En cuanto a los hechos, ya casi cualquiera los puede cubrir.
Juan Gabriel Vásquez para elpais.com, en “Cuando el bulo eres tú. Nuestra falta de criterio alimenta las ‘fake news’”

También te puede interesar:

Redes sociales, o la mitad del planeta en línea

En el blog del sitio de ecommerce Oberlo se publicó semanas atrás un interesante resumen de las estadísticas sobre el uso de las redes sociales durante este 2019. En estas ultimas semanas del año recuperamos algunos de esos datos, como para medir la actualidad y el futuro de estos medios que se han convertido en el centro del mundo, o al menos del [medio] mundo que tiene la fortuna de estar conectado.

En la actualidad existen 2 mil millones de usuarios de redes sociales en todo el mundo, siendo Facebook la plataforma más popular. Otras plataformas de la compañía siguen sus pasos: WhatsApp creció un 15% y ya reúne a 1.500 millones de usuarios, mientras que Facebook Messenger se mantiene con 1.300 millones de usuarios. Mientras tanto, Instagram redondea los 1.000 millones de usuarios, un 25% más que el 2018.

En cuanto a edades de los usuarios, y usando algunas convenciones globales en cuanto a terminología para ayudar a la comprensión del fenómeno, el 90,4% de los Millennials (aquellos nacidos entre los ’80 y los ’90), el 77,5% de la Generación X (nacidos entre los ’60 y los ’80) y el 48,2% de los Baby Boomers (nacidos entre el fin de la II Guerra y los ’60) son usuarios activos de redes sociales.

Se estima que los usuarios dedican un promedio de 2 horas 22 minutos al día en redes sociales y mensajería, con un 91% de todos los usuarios accediendo a los canales sociales a través de sus dispositivos móviles.

El impacto en el comercio, tal vez la clave de su éxito junto con las comunicaciones, podría medirse en el hecho de que el 54% de los navegantes utilizan las redes sociales para buscar productos, con un 71% de los consumidores satisfechos con la experiencia.

Se espera para el 2020 que las redes sociales continúen su crecimiento, sobre la base del hecho de que 1 millón de personas se unieron cada día a las redes sociales. Regiones como África experimentan las tasas de crecimiento más altas en la actualidad. Se destaca, según se espera, el dominio de Instagram como el nuevo refugio de las marcas.


Fuentes:
Oberlo
Marketing4ecommerce.net
También te puede interesar:

Google presenta One, su nuevo servicio de almacenamiento

Google One es un nuevo servicio que Google está implementando a fin de centralizar la gestión del espacio de almacenamiento de las cuentas de usuario, y que se aplica para Google Drive, Fotos y Gmail. En mayo de 2018 Google anunció que le cambiaría el nombre a su sistema de almacenamiento y ese cambio vendría acompañado de nuevas tarifas.

La novedad es que el almacenamiento de este servicio será el que el usuario utilizará para todos sus productos de Google. Esto significa que el espacio que tenga contratado se repartirá entre Google Drive, Google Photos y Gmail.

Los datos se migran directamente desde Google Drive, desde donde se accede utilizando la opción Adquirir más almacenamiento. También se puede acceder directamente desde one.google.com. Habrá un lanzamiento definitivo en próximos meses.

Google One también incluye un plan familiar, para compartir el almacenamiento con los integrantes del servicio de Familias de Google.


Fuente: Xataka
También te puede interesar:

¿Anonimato en la red? Olvídalo

Aunque las empresas en internet afirmen que los datos personales se eliminan o se hacen anónimos, puede que esa promesa finalmente no se cumpla. 

Informa el periódico New York Times, que científicos del Colegio Imperial de Londres y la Universidad Católica de Lovaina en Bélgica han desarrollado un algoritmo informático que puede identificar al 99,98 por ciento de los estadounidenses de entre casi cualquier conjunto de datos disponible con tan solo 15 atributos, como el género, el código postal o el estado civil. En el anuncio, hecho originalmente en la revista Nature Communications, aseguran además que el método permite volver a identificar a los individuos a partir de fragmentos de lo que supuestamente eran datos anónimos.

Puede que usted no lo sepa, estimado lector, pero la información que publicamos en internet se puede compartir y vender sin violar las leyes de privacidad en la mayoría de los países. La gente de marketing estará feliz de pagar por sus preferencias de citas, inclinaciones políticas o hábitos de compras, por ejemplo. Incluso los conjuntos de datos anónimos a menudo incluyen los llamados atributos, que son determinadas características de un individuo o de un hogar. Según informa la publicación mencionada, los datos de consumidores anónimos vendidos por la agencia de crédito Experian, a Alteryx, una firma de mercadotecnia, incluyó a 120 millones de estadounidenses y 248 atributos por hogar.

Si aún no termina de sorprenderse, hay más: los científicos publicaron su código de software en línea para que cualquiera lo use. Normalmente, cuando los científicos descubren una falla de seguridad alertan primero al proveedor o a la agencia que almacena los datos. Pero en este caso decidieron hacerlo público, según afirman, para que los proveedores de datos puedan asegurar los paquetes de datos futuros y evitar que las personas vuelvan a ser identificadas.

Esta no es la primera vez que se demuestra que los datos anónimos no son tan anónimos como se creía. En el año 2016 se logró identificar individuos a partir de los historiales de navegación web de tres millones de alemanes, datos que se habían comprado a un proveedor. Genetistas han demostrado que los individuos pueden identificarse en bases de datos de ADN supuestamente anónimas.


Fuente: New York Times
También te puede interesar:

- Ir arriba -