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internet - 15. página

Ensayando algunas razones del porqué de los padres sindicalistas

En la entrada anterior, titulada Padres sindicalistas, publiqué una frase tomada de una entrevista al psicoanalista, ensayista y profesor universitario Massimo Recalcati en la que afirma, en el contexto de un pacto entre los padres y los profesores que se ha roto – ya no trabajan juntos en la educación de los jóvenes-,  que los padres, en vez de apoyar el trabajo de los profesores, se han convertido en sindicalistas de sus propios hijos.

En uno de los debates que se abrió en las redes sociales al respecto de esta afirmación, un comentarista se preguntó las razones de semejante cambio. Me permití acercar algunas ideas:  la injerencia de los padres en la escuela es un asunto complejo y tiene varias aristas. Creo que la principal es el escaso nivel de tolerancia a la frustración en el que vivimos, y los padres atraviesan la situación escolar como propia exposición y riesgo de fracaso. Otra de esas aristas es la desvalorización de las instituciones en general y la escolar en particular. Y hay más, seguramente.

En ese contexto, otro comentarista aportó el video a continuación, en el que Simon Sinek, escritor y motivador inglés, se refiere al cambio cultural que surge con la generación de los llamados Milenials, aquellos los nacidos a partir de 1984. Hay mucho para debatir al respecto, pero muchas de las características -que se aplican no sólo a los de esa generación,  afirmo sin dudar- son parte del origen del problema.

¿Vivimos en la cultura de lo instantáneo, de la solución inmediata? ¿Es esa la causa? Son temas para debatir, creo, porque en ellos va el futuro de la educación.

Nuestro ser digital, en manos del error, el deterioro y la obsolescencia

Nicholas Negroponte fue el primero en hablar del ser digital para referirse a la inclinación de la humanidad por la «digitalización», es decir, esa mudanza desde un mundo de átomos a un mundo de bits, como él mismo refiere. En lo que tal vez no fue todo lo enfático que hubiera sido necesario, fue en prevenir que nuestro ser digital estaría en manos del error, el deterioro y la obsolescencia. Pero claro, eran tiempos esos de pensar en una era de optimismo.

A mediados de diciembre coincidimos en esta cuestión con la periodista Fernanda Sández: yo estaba repasando notas y escribiendo algunas entradas sobre el tema en el preciso momento en que me llega un correo electrónico suyo con algunas preguntas para su investigación, que ahora toma forma en el artículo «Internet que desaparece: el frágil destino del recuerdo digital», que se puede leer completo haciendo clic aquí.

La conclusión a la que llega la periodista es una que compartimos muchos preocupados por el tema:

Hoy, de hecho, investigadores de todo el mundo están tras un nuevo santo Grial: cómo salvar del eclipse a la memoria digital. Desde papel y tinta especialmente tratados hasta cintas magnéticas, láminas de cuarzo y hasta (asombroso) ADN humano, todo es un potencial candidato a reemplazar como soporte a lo que existe hoy. Mientras tanto, hasta un modesto papel parecería ser más fidedigno que el frágil código binario al que nos hemos acostumbrado a confiarle todo.

La buena noticia es que podemos tomar nuestras precauciones, como se explica en el artículo. Porque no todo está perdido: sólo hay que saber cómo guardarlo.

Sres. Jefes: No confundir accesibilidad con disponibilidad

El derecho a desconectarse fuera del horario de trabajo entra en vigor hoy en Francia (…) El dispositivo legislativo crea un derecho para los asalariados y una obligación para las grandes empresas, la de regular el uso de las tecnologías de la comunicación (mensajerías y correos electrónicos o teléfonos móviles) para garantizar el respeto del tiempo de descanso y de las vacaciones (…) En la Argentina, por ejemplo, el 64% de los empleados sigue conectado fuera de su horario laboral.
Fuente: Diario La Nación

La desinformación, riesgo del futuro

La difusión de noticias falsas está dominada por usuarios muy activos mientras que las noticias que desmienten los bulos tardan entre 10 y 20 horas más en ser compartidas. (…) La magnitud del fenómeno de los sitios web de noticias falsas ha puesto en alerta a muchas organizaciones mundiales como el Foro Económico Mundial, que ha incluido la desinformación digital entre los principales riesgos mundiales del futuro. Las otras amenazas son la crisis del agua, los principales fracasos financieros y la falta de adaptación al cambio climático.
Diario El País de España, en un artículo sobre el buscador de noticias falsas Hoaxy.

El futuro de la memoria digital

El volumen de datos digitales generados a nivel global es cada vez mayor y los soportes de almacenamiento se vuelven obsoletos, y por lo tanto inaccesibles en corto tiempo. ¿Qué podemos aprender de las civilizaciones antiguas que nos dejaron su legado en piedra?  ¿Es posible usar cuarzo como soporte? ¿Por qué los centros de datos más importantes continúan usando cintas magnéticas? ¿Y si usáramos el ADN para guardar la información?

Las respuestas a estas preguntas son objeto y desvelo de los científicos. ¿El objetivo? La creación de soportes permanentes y herramientas que nos permitan navegar por ese océano de información, sin pérdidas de datos y en forma segura.

El siguiente documental explica cómo:

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Obsolescencia y olvido
Preservación de la información
Pasado y presente sin futuro


Fuente: DOCUMENTALIA CIENCIA

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