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propiedad intelectual - 2. página

Entrevista para el programa “Teletrabajo Glocal”

Teletrabajo Glocal es un programa de radio sobre teletrabajo. Como lo explican sus creadoras, el nombre del programa refiere a que ahora el trabajo es local pero con oportunidad global.

El envío, una producción de Torres de Teletrabajo, es conducido por Sol Pinck, con quién tuvimos una amable conversación vía Skype que quedó registrada para la emisión 19 del ciclo. La convocatoria fue para hablar sobre nuestro proyecto de radio on line, pero derivó luego por extensión hacia cuestiones más puntuales de las actividades en internet, como la seguridad de los datos personales, entre otros temas.

A continuación, el audio en dos partes. En la primera, la conversación giró en torno de nuestro proyecto de radio on line. En la segunda abordamos el tema de la seguridad:


Entrevista, Primera parteBajar


Entrevista, Segunda parteBajar

Nuestro agradecimiento a Sol y sus colaboradores por el espacio para hablar de nuestros proyectos. Ha sido un gusto compartir nuestras experiencias con la audiencia de su programa.

¡Muchas gracias!

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Duerme, duerme, yo velaré por tus datos…

No, no es una frase de alguna película famosa -sería de terror, por cierto-, aunque sí podría ser la letra de la canción que Google está tocando en estos días como banda de sonido de la presentación de GDrive, el nuevo servicio de almacenamiento masivo que ofrece el gigante de internet. Simplemente, se me ocurrió al leer algunos comentarios y post al respecto de lo que GDrive ofrece -y reclama- al usuario de su servicio.

Ya nos viene advirtiendo Richard Stallman, el padre del software libre, desde que se comenzó a hablar de “alojar en la nube”:

La nube es peor que la estupidez, ya que es una pérdida del control de los datos.

Stallman es un poco fundamentalista en este sentido, y está bien, creo que debe serlo por su lugar fundante en toda esta discusión. Yo no lo soy… tanto, pero creo humildemente que cae de maduro que esto es parte del “fabuloso mecanismo de control social”, como refiere Diego Levis al hablar de Facebook. Aquí podría aplicarse la misma verdad intrínseca.

En las condiciones de servicio de Google, la empresa le advierte al potencial usuario -y digo “potencial” porque debería leerlo ANTES de aceptar cualquier cosa… Usted, lector, ¿lo leyó?:

Cuando suba o de otro modo envíe contenido a nuestros Servicios, otorgará a Google (y a aquellos con quienes trabajamos) una licencia internacional para utilizar, alojar, almacenar, reproducir, modificar, crear obras derivadas (como las traducciones, adaptaciones o modificaciones que hacemos para que su contenido funcione mejor con nuestros Servicios), comunicar, publicar, ejecutar públicamente y distribuir dicho contenido. Los derechos que usted otorga en esta licencia son para el objetivo limitado de operar, promocionar y mejorar nuestros Servicios, y para desarrollar otros nuevos. Esta licencia subsistirá aún cuando usted deje de utilizar nuestros Servicios (por ejemplo, de una empresa que usted haya agregado a Google Maps). (…) Asegúrese de tener los derechos necesarios para otorgarnos esta licencia para cualquier contenido que envíe a nuestros Servicios.

Confieso que estuve tentado de buscar frases del estilo “estás al horno, flaco” en el resto del texto, pero como es obvio hubiera sido una redundancia. Es un coloquialismo innecesario porque al usuario ya lo engancharon para todo el viaje, siguiendo con las expresiones de la popular. Todo lo que el usuario haya subido o suba en el futuro les pertenece. Para un uso limitado, según dicen, pero les pertenece. La pregunta que surge es ¿quién pone esos límites? Pero ya será tarde.

Usted y yo sabemos qué cosas hemos guardado en nuestra computadora de nuestra casa o de la oficina. Sabemos cuando borrarlo y, por regla general, nadie más que nosotros accede a la información almacenada en nuestra computadora. Pero sin dudas requiere un “acto de fe” de nuestra parte creer que “ellos” -usted que leyó “El Eternauta”, implique- velarán por nuestra información y no van a usarla, y ni siquiera nos espiarán para ver que hacemos.

¿Quién maneja el botón de encendido -y apagado- de la computadora de Mr. Google?

Por mi parte, y reconociendo los beneficios de un sistema de este tipo, sólo lo usaré para cuestiones ligeras, como algún práctico de los alumnos o información sin mayores consecuencias. Y explicando los riesgos.

En lo profundo de mis convicciones, confieso, creo que nos siguen cambiando oro por baratijas.

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Los verdaderos piratas

Hoy voy a hablar sobre piratería y música. ¿Que es la piratería? Piratería es el acto de robar el trabajo de artista sin ninguna intención de pagar por él. No estoy hablando acerca de un software al estilo Napster. Estoy hablando sobre los contratos de grabación de los principales sellos discográficos.
(Courtney Love, en su famoso discurso dado hace ya más de 10 años en la “Digital Hollywood Online Entertainment Conference”. Citado en derechoaleer.org)

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Derechos de autor y libertad de expresión: opinan especialistas

Semana complicada, la pasada. Veamos: protesta contra SOPA/PIPA, cierre de Megaupload, contraataque de Anonymous, marcha atrás con las controvertidas leyes, las redes sociales estallan a favor y en contra.

Si bien los actores/soldados de esta batalla niegan una relación directa entre estos hechos, lo cierto es que todas giran en torno a un debate con visos de una 3ra. guerra mundial, pero digital: derechos de autor versus libertad de expresión en la red de redes.

A este respecto, BBC Mundo reunió a algunos especialistas para que analicen estos sucesos y nos digan qué es lo que podemos esperar a futuro. A continuación, hacemos una síntesis de los párrafos más destacados de estas opiniones, las que se pueden leer completas haciendo clic aquí.

(…) Resulta que el dinero que ahorran quienes bajan música, libros o películas gratis está cayendo silenciosamente en manos de grandes corporaciones tecnológicas. Servicios de hosting o alojamiento en línea les pagan a los usuarios para que suban a la red los archivos más populares y cobran por garantizar una descarga más rápida. Gigantes de las búsquedas ganan miles de millones por concepto de la publicidad en línea, y las búsquedas sobre películas y música ilegal gratis son un gran generador de tráfico. Los proveedores de banda ancha les cobran a sus usuarios por todo el ancho de banda extra que consuman bajando material gratis. La industria de publicidad en internet gana comisiones de la publicidad en sitios piratas y algunas marcas llegan a una gran audiencia de manera barata. Esta es la economía pirata escondida de internet. Buena parte de las compañías de internet que se benefician de esto aseguran de manera rutinaria que no apoyan la piratería. Puede que sean sinceros. Pero al mismo tiempo se oponen de manera sistemática a cualquier medida nueva para enfrentarse a ella y no ofrecen ninguna alternativa efectiva propia. (…) Pero si queremos una economía digital que funcione, los grandes jugadores en la internet tienen que deshacerse de su adicción al dinero que llega de la piratería.
(Geoff Taylor, director del BPI, el órgano comercial que representa la industria discográfica británica)

En vez de intentar de manera agresiva de eliminar la piratería con leyes y alienar a los consumidores, un enfoque mucho mejor es analizar por qué muchas personas comparten material protegido por los derechos de autor. En gran parte, la piratería se puede interpretar como una señal de mercadeo. (..) La piratería siempre permanecerá, pero si las industrias del entretenimiento son suficientemente inteligentes, entonces proveerán eventualmente servicios que vuelvan las descargas no autorizadas obsoletas para las mayoría de personas. (…) Lo que el público quiere es un mejor servicio y mayor disponibilidad a un precio justo.
(Ernesto, coeditor del blog Torrentfreak.com)

En la era digital, nuestro sistema actual de derechos de autor no está dando resultado en cuanto a sus objetivos. Creo que deberíamos combatir la piratería. Pero se está volviendo cada vez más difícil hacer respetar los derechos de autor legalmente, y la aplicación es sólo un lado de la moneda. (…) Hay cantidades de ideas potenciales sobre nuevos sistemas de reconocimiento y recompensa, pero muy frecuentemente no funcionan gracias a leyes rígidas y ‘predigitales’. (…) En general, he sido clara con que necesitamos volver a los principios básicos y situar a los artistas en el centro de las leyes sobre los derechos de autor. Necesitamos asegurar que el acceso a internet sea tan extendido como sea posible. Y necesitamos manejar la piratería desde ambos ángulos. La piratería no será minimizada hasta cuando se aumente la cantidad de contenido legalmente disponible.
(Neelie Kroes, vicepresidenta de la Comisión Europea y responsable de los temas relacionados con la Agenda Digital)

Las acciones de casi todos los involucrados en este conflicto han sido verdaderamente intransigentes. A corto plazo, es tiempo de hablar y detener esta guerra de argumentos. Los actores no han estado abiertos a discutir, pero eso es precisamente lo que se necesita. A largo plazo, las industrias creativas deben enfocarse en nuevos modelos de negocio que sean sostenibles en la era digital. Los gobiernos pueden apoyar la investigación y el desarrollo de estas innovaciones. De manera más general, todos los involucrados tienen que entender que la libertad de expresión y los derechos de autor no pueden entenderse como temas individuales. Ambos son parte de una ecología mayor de políticas que tienen interacciones significativas. Es tentador afirmar que la libertad de expresión prima sobre todos los otros valores e intereses, pero la evidencia que tenemos justo en frente de nosotros es que la libertad de expresión está siendo erosionada por preocupaciones de derechos de autor, responsabilidad legal, privacidad y protección de datos, seguridad pública y otros temas. Tener posturas políticas unidimensionales podría afectar el futuro de internet.
(William Dutton, profesor de estudios de internet en el Instituto de Internet de Oxford)

Fuente: BBC Mundo

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