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Robótica

Un robot capaz de volar y transformarse

Si, suena a una mezcla de juguetes de Hasbro y película de superhéroes, pero este robot es real: viene de Japón y se llama DRAGON, acrónimo bastante rebuscado para “Dual-rotor embedded multilink Robot with the Ability of multi-deGree-of-freedom aerial transformatiON.”

Se trata de un desarrollo del JSK Lab de la Universidad de Tokio. DRAGON está integrado por una serie de drones que lo hacen capaz de volar y transformarse de forma autónoma para moverse en diferentes entornos y manipular objetos. Se presentó en la Conferencia ICRA 2018 en Brisbane, Australia, en el pasado mes de mayo.

De acuerdo a los responsables del Laboratorio, DRAGON está pensado para tareas de búsqueda y rescate en zonas de difícil acceso, como espacios pequeños o tuberías. Eventualmente, se moverá por el aire con hasta 12 módulos interconectados, y usará sus dos extremos para recoger objetos como una pinza de dos dedos.


Fuente: IEEE Spectrum

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Tecnología mundial

Como era de esperarse en estos tiempos hipertecnolgizados, el Mundial de Fútbol de Rusia 2018 pondrá en juego lo último en tecnologías aplicadas al deporte y a la seguridad. Estas son algunas de ellas:

El Fan ID

Se trata de un documento de identidad emitido por las autoridades rusas, obligatorio y válido para ingresar y permanecer en el país 10 días antes del primer partido y hasta 10 días después del último encuentro del Mundial. Permite a los usarios, además, utilizar gratis los medios de transporte públicos los días de partidos.

Pelota inteligente

La Telstar 18 de Adidas, la pelota de Rusia 2018, incluye un chip NFC en su interior. Se trata de una tecnología de corto alcance que le permite al teléfono o tablet interactuar con la pelota y acceder a información vinculada con la ubicación del usuario.

VAR para asistir a los árbitros

Será la primera vez que se utilice en un mundial la asistencia arbitral por video (VAR, por sus siglas en inglés). Habrá dos asistentes de VAR y un técnico de video, encargados de revisar las imágenes que se tomen en la cancha.

La tecnología de línea de Gol

El sistema para la detección automática de goles ya se usó en el Mundial de Brasil 2014. Procesa la información de 14 cámaras y los receptores en la pelota, enviando la señal al reloj del referí.

Seguimiento del rendimiento

Cada equipo contará con dos tablets que recibirán información de dos cámaras, las que seguirán los movimientos de los jugadores y la pelota en la cancha. De ese modo los técnicos pueden tener datos para evaluar el rendimiento y pensar en nuevas estrategias para mejorar el desempeño.

Transmisión 4K

La FIFA transmitirá todos los partidos de Rusia 2018 en ultra alta definición (UHD-4K) con imágenes de alto rango dinámico (HDR). Se utilizarán 37 cámaras, además de dos cámaras ultra lentas, ocho súper lentas, una helicam Cineflex y una cámara área cablecam.

Entradas con RFID para evitar fraudes

Todas las entradas para el Mundial cuenta con un holograma y un código de barras. Además, llevan impreso el nombre de la persona que lo compró, e integran un sistema de identificación de radiofrecuencia (RFID) para reconocer si se tratan de tickets falsos o que hayan sido cancelados.

Algunas de estas tecnologías pueden verse en acción en el siguiente video:


Fuente: Infobae / Foto: Forbes / Video: TEC

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Las volteretas del robot

Atlas, el robot humanoide de Boston Dynamics, aquel que alguna vez tropezara durante una presentación, ahora hace rutinas de parkour, saltando y dando volteretas.

En la empresa se preguntan si no tendremos unas Olimpíadas de Robótica pronto. ¿Quién sabe?


Fuente: Mashable News

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¿Quién gana y quién pierde con la automatización?

Semanas atrás nos referíamos en este espacio al proyecto presentado en la Comisión Europea proponiendo las seis leyes de la robótica, una especie de remedo de las 3 leyes de Asimov que revela hasta que punto el tema dejó de ser producto de la ciencia ficción desde hace mucho tiempo, para convertirse en un debate de profundas implicancias y con resultado imprevisible.

Uno de los puntos más controvertidos de la propuesta europea, decíamos en aquel artículo, es que de aprobarse los robots deberán pagar impuestos como una forma de reducir el impacto social del desempleo provocado justamente por su uso.

En medio de todo este debate, no deja de sorprender que el propio Bill Gates haya propuesto algo parecido hace un par de semanas: en un articulo publicado por BBC Mundo, el multimillonario fundador de Microsoft sugirió que parte del financiamiento de las nuevas actividades realizadas por robots  -reemplazando al operador o empleado humano- podría proceder de los impuestos sobre las ganancias generadas por el ahorro en pago de mano de obra derivado de la automatización.

Las palabras de Gates despertaron curiosidad e interés, no sólo por ser él mismo parte fundante de la industria que habilitó un avance sin precedentes en el área, sino además por su mirada del otro lado del mostrador: algunos economistas afirman que la automatización barata ya desvió los ingresos de los trabajadores hacia los propietarios de las empresas. 

La discusión sobre la diferencia entre la máquina que complementa al hombre y la que lo reemplaza marcó el origen mismo de la Revolución Industrial con el movimiento ludita, una breve pero violenta revolución encabezada por artesanos ingleses en el siglo XIX que protestaban contra las nuevas máquinas -el telar industrial y la máquina de hilar. Ellos se sabían amenazados por esas tecnologías que reemplazaban a los artesanos con trabajadores menos calificados y de salarios más bajos, dejándolos sin trabajo.

Esta discusión se continuó a través de las épocas, centralmente desde el punto de vista del trabajador. Dudas cuasi filosóficas tales como si la máquina reemplazará al hombre o qué hacer con la mano de obra desempleada por la automatización ocultaron un debate que, sospechamos, es hacia donde apuntan los economistas: cada centavo que se ahorra de pagarle al trabajador humano queda ahora en el bolsillo del empresario. Un reparto más justo se hace necesario.

Gates sugiere a los gobiernos que eleven los impuestos y reduzcan la velocidad de la automatización, de modo que pueda gestionarse el proceso desplazamiento de trabajadores en un amplio rango de empleos. El impuesto a los robots permitiría financiar, dice, el entrenamiento de las personas desplazadas por la automatización para empleos en los cuales los seres humanos son especialmente aptos, como el cuidado de los ancianos o la educación de los niños.

En respuesta a esto, algunas compañías tecnológicas sugieren que sean los consumidores y no las empresas las que paguen ese impuesto, ya que el costo de los productos fabricados por los robots es menor. Siempre y cuando, añadiríamos nosotros, los empresarios ajusten los precios a valores que realmente reflejen ese cambio tecnológico. En tiempos en que, por usar un ejemplo, el petróleo baja y el combustible sigue subiendo, se hace difícil confiar en semejante gesto de su parte.

Varios especialistas están trabajando en propuestas superadoras a la idea del impuesto, que anticipan podría perjudicar la automatización al frenar la innovación. Una de esas propuestas es que el Estado baje los impuestos a los trabajadores humanos y redistribuya mejor los ingresos de los robots.

Mientras tanto, los que pierden en este juego parecen ser siempre los mismos. Y los que ganan, también.


Fuentes: Suplemento Economía de Clarín – BBC Mundo
Imagen: Media Telecom

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El sorprendente SpotMini de Boston Dynamics

A pesar de que Google quiera desprenderse de la compañía porque no le encuentran la vuelta a convertir estos chiches en dinero, Boston Dynamics sigue sorprendiendo con sus desarrollos en robótica: acaban de presentar SpotMini, una versión pequeña del robot Spot pero más sorprendente aún.

SpotMini pesa 24 kg.  -30 si se incluye el brazo- , es totalmente eléctrico -no tiene sistemas hidráulicos- y su carga dura unos 90 minutos dependiendo de lo que haga.

Es uno de los robots más silenciosos de los que ha desarrollado la empresa. Cuenta con una variedad de sensores como cámaras de profundidad, un giroscopio de estado sólido (IMU) y sensores de propiocepción en las extremidades. Estos sensores ayudan con la navegación y la manipulación.

SpotMini realiza algunas tareas de forma autónoma, pero en ocasiones requiere de un humano para la orientación de alto nivel.

Fuente: www.BostonDynamics.com

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Si un robot pudiera hablar, diría…

En este caso se trata de un doblaje -muy grosero, muy humano- que lo hace bastante familiar. Pero más allá de la humorada, impresionan las habilidades que estos robots humanoides han ido adquiriendo en las sucesivas generaciones. Pero claro, les faltaba insultar y quejarse como el mejor…

Realmente sorprendente.

[Fuente: WTF Microsiervos]

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La fábrica de avioncitos de papel

En julio de 2015, Arthur Sacek fue contratado por Elevation Digital Media para construir una máquina LEGO que pudiera plegar y lanzar un avión de papel. Esto fue lo que consiguió:

El detrás de la escena de este maravilloso proyecto también quedó registrado:

El objetivo del proyecto era producir un aviso publicitario para la división aeroespacial de Arrow Electronics.

Fuente: Elevation Digital Media.

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