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Robótica

¿Quién gana y quién pierde con la automatización?

Semanas atrás nos referíamos en este espacio al proyecto presentado en la Comisión Europea proponiendo las seis leyes de la robótica, una especie de remedo de las 3 leyes de Asimov que revela hasta que punto el tema dejó de ser producto de la ciencia ficción desde hace mucho tiempo, para convertirse en un debate de profundas implicancias y con resultado imprevisible.

Uno de los puntos más controvertidos de la propuesta europea, decíamos en aquel artículo, es que de aprobarse los robots deberán pagar impuestos como una forma de reducir el impacto social del desempleo provocado justamente por su uso.

En medio de todo este debate, no deja de sorprender que el propio Bill Gates haya propuesto algo parecido hace un par de semanas: en un articulo publicado por BBC Mundo, el multimillonario fundador de Microsoft sugirió que parte del financiamiento de las nuevas actividades realizadas por robots  -reemplazando al operador o empleado humano- podría proceder de los impuestos sobre las ganancias generadas por el ahorro en pago de mano de obra derivado de la automatización.

Las palabras de Gates despertaron curiosidad e interés, no sólo por ser él mismo parte fundante de la industria que habilitó un avance sin precedentes en el área, sino además por su mirada del otro lado del mostrador: algunos economistas afirman que la automatización barata ya desvió los ingresos de los trabajadores hacia los propietarios de las empresas. 

La discusión sobre la diferencia entre la máquina que complementa al hombre y la que lo reemplaza marcó el origen mismo de la Revolución Industrial con el movimiento ludita, una breve pero violenta revolución encabezada por artesanos ingleses en el siglo XIX que protestaban contra las nuevas máquinas -el telar industrial y la máquina de hilar. Ellos se sabían amenazados por esas tecnologías que reemplazaban a los artesanos con trabajadores menos calificados y de salarios más bajos, dejándolos sin trabajo.

Esta discusión se continuó a través de las épocas, centralmente desde el punto de vista del trabajador. Dudas cuasi filosóficas tales como si la máquina reemplazará al hombre o qué hacer con la mano de obra desempleada por la automatización ocultaron un debate que, sospechamos, es hacia donde apuntan los economistas: cada centavo que se ahorra de pagarle al trabajador humano queda ahora en el bolsillo del empresario. Un reparto más justo se hace necesario.

Gates sugiere a los gobiernos que eleven los impuestos y reduzcan la velocidad de la automatización, de modo que pueda gestionarse el proceso desplazamiento de trabajadores en un amplio rango de empleos. El impuesto a los robots permitiría financiar, dice, el entrenamiento de las personas desplazadas por la automatización para empleos en los cuales los seres humanos son especialmente aptos, como el cuidado de los ancianos o la educación de los niños.

En respuesta a esto, algunas compañías tecnológicas sugieren que sean los consumidores y no las empresas las que paguen ese impuesto, ya que el costo de los productos fabricados por los robots es menor. Siempre y cuando, añadiríamos nosotros, los empresarios ajusten los precios a valores que realmente reflejen ese cambio tecnológico. En tiempos en que, por usar un ejemplo, el petróleo baja y el combustible sigue subiendo, se hace difícil confiar en semejante gesto de su parte.

Varios especialistas están trabajando en propuestas superadoras a la idea del impuesto, que anticipan podría perjudicar la automatización al frenar la innovación. Una de esas propuestas es que el Estado baje los impuestos a los trabajadores humanos y redistribuya mejor los ingresos de los robots.

Mientras tanto, los que pierden en este juego parecen ser siempre los mismos. Y los que ganan, también.


Fuentes: Suplemento Economía de Clarín – BBC Mundo
Imagen: Media Telecom

El sorprendente SpotMini de Boston Dynamics

A pesar de que Google quiera desprenderse de la compañía porque no le encuentran la vuelta a convertir estos chiches en dinero, Boston Dynamics sigue sorprendiendo con sus desarrollos en robótica: acaban de presentar SpotMini, una versión pequeña del robot Spot pero más sorprendente aún.

SpotMini pesa 24 kg.  -30 si se incluye el brazo- , es totalmente eléctrico -no tiene sistemas hidráulicos- y su carga dura unos 90 minutos dependiendo de lo que haga.

Es uno de los robots más silenciosos de los que ha desarrollado la empresa. Cuenta con una variedad de sensores como cámaras de profundidad, un giroscopio de estado sólido (IMU) y sensores de propiocepción en las extremidades. Estos sensores ayudan con la navegación y la manipulación.

SpotMini realiza algunas tareas de forma autónoma, pero en ocasiones requiere de un humano para la orientación de alto nivel.

Fuente: www.BostonDynamics.com

Si un robot pudiera hablar, diría…

En este caso se trata de un doblaje -muy grosero, muy humano- que lo hace bastante familiar. Pero más allá de la humorada, impresionan las habilidades que estos robots humanoides han ido adquiriendo en las sucesivas generaciones. Pero claro, les faltaba insultar y quejarse como el mejor…

Realmente sorprendente.

[Fuente: WTF Microsiervos]

La fábrica de avioncitos de papel

En julio de 2015, Arthur Sacek fue contratado por Elevation Digital Media para construir una máquina LEGO que pudiera plegar y lanzar un avión de papel. Esto fue lo que consiguió:

El detrás de la escena de este maravilloso proyecto también quedó registrado:

El objetivo del proyecto era producir un aviso publicitario para la división aeroespacial de Arrow Electronics.

Fuente: Elevation Digital Media.

Tecnología, soluciones y emoción

En noviembre pasado durante el EXPAND NY, un evento sobre tecnología y aparatos electrónicos dirigidos al consumidor, el director de DARPA, Arati Prabhakar, habló acerca de algunos de los proyectos que la esa agencia está financiando actualmente, entre ellos un brazo robótico controlado mentalmente que está siendo probado por una paciente cuadrapléjica de nombre Jan Scheuermann.

Los investigadores de la Universidad de Pittsburgh responsables del proyecto, han publicado recientemente un documento que detalla las mejoras de esa extremidad robótica en los últimos dos años. “En general, nuestros resultados indican que los movimientos naturales se podrían restaurar en las personas cuyos brazos y manos están paralizados”, dijo el profesor Andrew Schwartz, de la Escuela de Medicina de la Universidad.

En 2012, los científicos colocaron quirúrgicamente en la paciente los implantes neurales en las partes del cerebro que las personas utilizamos para controlar el brazo derecho y la mano. Una vez detectados los patrones cerebrales de movimiento, los científicos programaron el brazo para que se mueva en consecuencia.

Los dos desafíos que los investigadores están encarando ahora, consisten en arreglar un problema en el dispositivo que hace que se detenga cuando está sosteniendo un objeto, y en encontrar una manera de convertirlo en un dispositivo inalámbrico, para hacerlo útil fuera del laboratorio.

En el video a continuación, se muestran algunas pruebas y la satisfacción de Jan al poder realizar algunas acciones que aunque simples, son de tremenda complejidad para un dispositivo robótico, al tiempo que generan una enorme expectativa por las soluciones que estos sistemas pueden traer a las personas con dificultades motrices.

Afortunadamente, esta iniciativa no es única: científicos de la Universidad de Duke han desarrollado el exoesqueleto controlado mentalmente con el que Juliana Pinto abrió la Copa Mundial de Fútbol en junio.

Fuente: Engadget

10ma. Competencia Nacional de Robótica

El Grupo de Robótica y Simulación perteneciente al Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universidad Tecnológica Nacional Facultad Regional Bahía Blanca organiza nuevamente uno de los eventos más importantes del país: la Competencia Nacional de Robótica.

El certamen que tuvo origen a principio de del siglo XXI ya se encuentra en su Decima Edición, duplicando la cantidad de inscriptos todos los años. La fecha elegida para el evento será el 10 de noviembre en la ciudad de Bahía Blanca, al sur de la provincia de Buenos Aires.

En la Novena Competencia Nacional de Robótica que se desarrollo el año pasado se presentaron una cantidad total de 114 robots. Participaron del evento instituciones de los cuatros puntos cardinales del país.

En este concurso existen dos modalidades, una llamada Sumo y la otra Carreras. La Modalidad Sumo, que tiene su origen en el famoso deporte japonés, consiste en la lucha de dos Robots de dos equipos diferentes. Los Robots compiten dentro del Área de Combate para obtener puntos efectivos llamados puntos Yuhkoh. Los robots deben ser completamente autónomos. Ganará el combate el Robot que obtenga dos puntos Yuhkoh. Los puntos se otorgan cuando el Robot contrario toca el suelo fuera del Ring o por acumulación de dos violaciones del equipo contrario en el mismo combate.

Esta modalidad se divide en:

Sumo Menores: En este nivel habrá dos sub-categorías las cuales son Liga de Campeones y Liga Inicial. Participan estudiantes que se encuentran en el nivel medio de estudio.

Sumo Mayores: Participan alumnos de ingeniería, ingenieros o público en general.

Mini-Sumo: Puede participar todo el mundo sin distinción de edad o nivel académico.

El objetivo de la Modalidad Carreras es recorrer un circuito preestablecido, siguiendo una línea blanca sobre un fondo negro y lograr llegar antes que un adversario que recorre un circuito de iguales características en el mismo momento. Esta competencia tiene su origen en las pistas eléctricas de los autitos de carreras pero con la complejidad de la robótica. Puede participar todo el mundo sin distinción de edad o nivel académico.

El reglamento completo, fotos y videos se encuentran en www.grsbahiablanca.com.ar. Consultas al correo electrónico competenciarobotica@frbb.utn.edu.ar

Encuentro con la familia en el Taller de Robótica Educativa

En abril de este año Marcela Botta y Daniel Dalmagro, fundadores y directores del Taller, y amigos de muchos años, me invitaron a dar clases allí. El Taller de Robótica Educativa, comenzó como un proyecto de estudio en el año 1994, que al año siguiente abrió sus puertas a los niños de la ciudad de Casilda, en donde desarrolló sus actividades durante dos años más. Debido al éxito obtenido, en el año 1998 abrió sus puertas en la ciudad de Rosario.

Como desde hace varios años, el viernes pasado tuvo lugar el “Encuentro con la familia 2008”, una convocatoria en la que los chicos que concurren habitualmente al Taller, en edades que van desde los 6 a los 14 años, traen a sus papis, hermanos y familiares a trabajar con ellos en un proyecto común, durante una clase.

El desafío de esta convocatoria fue el de construir un vehículo para una competencia en la que sería ganador… el último en llegar! De este modo, deberían poner en juego todo lo aprendido sobre transmisión de movimiento, poleas, engranajes, etc., a fin de lograr por ese medio un vehículo lo más lento posible. En las fotos a continuación, una pequeña muestra del éxito de la convocatoria.

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