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seguridad - 24. página

Hablamos sobre los ‘Chicos conectados’ en S.O.S. Sociedad

Como conté en su momento, el 24 de diciembre pasado estuve invitado en el programa “S.O.S. Sociedad”. Se trata de un envío conducido por la periodista Silvana Graziutti que se emite por FM AZ 92.7 de Rosario, los sábados a las 18hs.

El tema convocante fue “Chicos conectados” y las problemáticas emergentes de esta suerte de invasión abrumadora de las nuevas tecnologías en el hogar, la escuela y la vida misma, incluyendo la cuestión de la seguridad de los datos personales que venimos tratando desde hace un tiempo en nuestras charlas sobre la privacidad en internet, dentro del marco de la campaña Reinventando el olvido en internet.

A continuación, la entrevista:


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Muchas gracias a Silvana por su amabilidad y buen trato, en una charla que personalmente disfruté mucho.

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Buscando la excusa para el control: la ‘Stop Online Piracy Act’ (S.O.P.A.)

Paradoja de paradojas: este video fue publicado por una colega en un grupo de Facebook armado entre docentes. Cuando hice clic sobre el link para copiar el código a fin de publicarlo también en este post, me apareció un cartel de alerta de sitio inseguro… ¡en YouTube!

Coincidencia o no, justamente de cosas como estas trata el video. Sólo que, de sancionarse esta ley, no va a aparecer un cartel de advertencia sino directamente el sitio será bloqueado y sancionado por diversas vías.

¿Es esa la internet que queremos? Creo que no.

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Reinventando el olvido, el próximo sábado en FM AZ 92.7

La periodista Silvana Graziutti, conductora del programa SOS Sociedad, que se emite los sábados a las 18hs. por radio FM AZ 92.7, me convocó para el próximo sábado 24 a fin de conversar durante el programa sobre la problemática de la seguridad de los datos personales en internet.

Mi participación se enmarca dentro de la campaña Reinventando el olvido en internet, que venimos propulsando junto con el periodista Alejandro Tortolini desde hace más de 3 años, y del ciclo de charlas para padres y docentes que estamos llevando a cabo en diversas instituciones de Rosario y Buenos Aires.

Invitamos a nuestros lectores y amigos a escuchar el programa el próximo sábado a las 18hs. por radio FM AZ 92.7. El programa se puede escuchar en vivo desde el sitio de la radio, en http://www.fmaz.com.ar/

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La campaña nuevamente en La Nación

Bajo el título Las huellas de nuestra vida online, la periodista María Gabriela Ensinck hace un recorrido por los riesgos potanciales y las precauciones que debemos tener al movernos en el mundo on line. La periodista plantea esta problemática desde el inicio mismo del artículo:

La información que circula en las redes sociales y registros en Internet supera a la que cada persona puede generar, controlar o borrar. Causas y consecuencias de una red que acumula datos y nunca olvida.

Junto con valiosas recomendaciones y la opinión de especialistas, la nota hace mención a nuestra campaña “Reinventando el olvido en Internet” y nuestras propuestas en cuanto a la seguridad de los datos personales de los usuarios mientras utilizan la red de redes.

La nota completa puede leerse haciendo clic AQUÍ.

La nota anterior del mismo medio se lee AQUÍ.

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Facebook, forzado a un acuerdo con la FTC por fallas en la seguridad

A raíz de ocho diferentes reclamos que la FTC (Federal Trade Commission, la Comisión de Comercio de los EE. UU.) hizo a Facebook por cuestiones relacionadas con incumplimientos de la empresa –“engaño a los consumidores, prometiendo la privacidad de sus datos, los que luego fueron hechos públicos” según la propia Comisión-, la red social más popular se vió forzada a un acuerdo en tal sentido, que fue anunciado por ambas partes hoy.

De este modo por ejemplo, Facebook no podrá aplicar los cambios referidos a la privacidad por defecto, sino que deberan contar con el consentimiento expreso de cada usuario.

Entre otros reclamos también se encuentran el referido a la falta de verificación de la seguridad de las aplicaciones de terceros, y la cuestión de que la empresa brinda información personal de los usuarios a las empresas de publicidad, cosa que había prometido que no haría.

Bajo el anunciado acuerdo, Facebook está:

  • Restringido de hacer distorsiones sobre la privacidad o seguridad de la información personal de los consumidores;
  • Obligado a obtener el consentimiento afirmativo expreso de los consumidores antes de realizar cambios que modifiquen sus preferencias de privacidad;
  • Obligado a prevenir que cualquier persona tenga acceso al material de un usuario luego de no más de 30 días de que el usuario haya eliminado su cuenta;
  • Obligado a establecer y mantener un programa de privacidad exhaustivo, diseñado para atacar riesgos de privacidad asociados al desarrollo y manejo de productos y servicios nuevos y existentes, y para proteger la privacidad y confidencialidad de la información de los consumidores; y
  • Obligado, dentro de los 180 días, y luego cada dos años por los próximos 20, a obtener la certificación de auditorías independientes y externas que satisfaga o exceda los requerimientos ordenados por la FTC, asegurando que la privacidad de la información de los consumidores esté protegida.

El incumplimiento de estás regulaciones implica una multa de 16 mil dólares por cada infracción, lo que multiplicado por cualquier porcentaje en una masa de usuarios de 800 millones da siempre un monto enorme, razón de más para que la empresa comience a tener cuidado de su cumplimiento. Si no es por conciencia, que sea por conveniencia.

Sin dudas es un avance. No sólo por la exigencia sino también por el seguimiento posterior, que espermos se cumpla.

Fuentes:
Fayerwayer
Boletín de la FTC

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Klout, o la invasión a la privacidad como excusa

Cuando eramos chicos, nuestros mayores siempre nos advertían sobre determinadas cuestiones de la vida o sobre la conveniencia o no a futuro de ciertas relaciones que se veían venir. Las consabidas frases “cuidado, que te vas a lastimar” de pequeñitos, o “Fulana -o Fulano- no me gusta, no es para vos” ya de grandes, son lugares comunes que todos recordamos con más o menos cariño y más o menos arrepentimiento. Lo que solíamos ver como una intromisión en nuestra vida era, la gran mayoría de las veces, un intento fundado en el aprecio, un esfuerzo por evitarnos el mal trago o el dolor a partir de la propia experiencia de vida del mayor que nos advertía.

A nivel social e histórico ha sucedido esto también en infinidad de ocasiones. Determinados hechos han tenido su previo llamado de atención que la mayoría, ya sea por cuestiones políticas, económicas o de otro tipo desoyeron en su momento, todos con consecuencias más o menos trágicas.

Como viviendo en un estado permanente de adolescencia tardía, en el plano de nuestra experiencia como usuarios en internet, me parece, estamos justamente recorriendo esta etapa de negación de las señales que van apareciendo; señales con forma de excusa, de aparente beneficio que algunos celebran y otros niegan, pero que todos estamos pagando en términos de invasión de nuestra privacidad, rumbo a un control de la información como nunca antes se ha visto.

Hablábamos ayer con Alejandro Tortolini sobre un artículo publicado en el New York Times, acerca de padres preocupados porque Klout crea en forma automática perfiles de sus hijos. Ante mi desconocimiento, Alejandro tuvo la amabilidad de explicarme que Klout es un servicio que mide la ‘influencia’ de las personas en las redes sociales. Empezó midiendo lo que un usuario hacía en Twitter -midiendo cantidad de seguidores, cantidad de ‘retuits’, etc- y después comenzó a agregar otras redes como LinkedIn y Facebook. Con esa información elabora el ‘indice Klout’, que nos dice que clase de protagonista somos en las redes sociales.

Como buen docente que es, me pasó el link de su propio perfil en Klout para que lo viera en funcionamiento, y para mi sorpresa descubro que, confirmando la denuncia de aquellos padres al periódico, Klout había creado automáticamente un perfil mio por el sólo hecho de tener un contacto de red asiduo con Alejandro y aparecer entre sus contactos. A su vez en mi perfil, creado a partir de mi actividad en Twitter, aparecen mis contactos más asiduos, y así hasta el infinito.

Todo un perfil creado con información tan parcial, recortada y subjetiva como puede ser la que se obtiene de mi participación en Twitter, y sin permiso.

Me temo que en esa mirada distraida, ingenua y rebelde de adolescente con que estamos viendo pasar estas cuestiones, no estamos advirtiendo que todas ellas están confluyendo hacia el mismo punto: la obtención de nuestra información personal. ¿Con qué fines? Eso está por verse, pero la historia de la humanidad no es alentadora en cuanto a sus buenos propósitos.

Somos gente grande con mirada de ‘a mi esto no me va a pasar’; adolescentes digitales que no nos damos cuenta de que la mercancía en intercambio en estas excusas de avanzada somos nosotros mismos.

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Otro que dice cosas sin ponerse colorado…

Los usuarios se desplazan por Internet, mientras Google recolecta enormes volúmenes de información sobre ellos, sin que siquiera se percaten.
(Mark Zuckerberg, el creador de… bueno, usted ya sabe…)

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