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sociedad - 99. página

Sobre los comentarios al post “El aula, en cualquier momento y…”

Mi agradecimiento a todos los docentes y profesionales de diversas áreas que, ya sea comentando en el post o vía email, me hicieron llegar sus opiniones, perspectivas y experiencias al respecto.

Agradezco también a Diego Levis, Doctor en Ciencias de la Comunicación, docente y autor de numerosos artículos y libros acerca de los usos sociales de las tecnologías de la información y la comunicación. El Dr. Levis a tenido la amabilidad de leer y comentar en el post, y recomendar su lectura desde su blog “Tecnolecturas contemporáneas”, del que me he vuelto lector asiduo.

Compartir miradas tan parecidas en un tema complejo es un aliento para seguir profundizando y avanzando en esto de recuperar el asombro -como dijera una colega en su comentario-, apostando a la creatividad y al cambio.

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Pequeña pero importante acción en mejora de la calidad de vida

El actual gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, fue un destacado motonauta que sufrió un accidente, años atrás, en el que perdió su brazo derecho. Esa condición lo obligó a volver a aprender con su brazo izquierdo las acciones cotidianas para rehacer su vida. No voy a hablar aquí de condiciones o atributos políticos, pero si de una acción política, que aunque pequeña muestra una sensibilidad hacia los que necesitan que el mundo que los rodea cambie y los admita, como es el caso de las personas con algún tipo de dificultad motriz.

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Se informa en el sitio del Consejo para las Personas Discapacitadas (Co.Pro.Dis) que la Secretaría de Turismo y Deporte de la mencionada provincia lleva adelante junto con el Co.Pro.Dis. el Programa “Viví un Turismo Integrador”. El día 25 de enero se llevó a cabo un acto en las Playas de Punta Mogotes, en el que el Secretario de Turismo y Deportes acompañado por el Presidente del Consejo Provincial, donaron Sillas Anfibias a los Consejos para Personas con Discapacidad de los Municipios de Gral. Pueyrredón, Gral. Alvarado y Villa Gesell. En Gral. Pueyrredón, asistieron el Intendente Katz, la Secretaria de Acción Social y Organizaciones No Gubernamentales (Cosechando Tiempo, Dar Más, La Casa del Ángel, ADI, AMAR, Cerenil, Charín e Integrarte).

La Silla Anfibia posibilita a las persona con movilidad reducida su desplazamiento en las playas, y acceder a la orilla para disfrutar del mar.

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Las imágenes mostradas aquí están tomadas del sitio mencionado. Para ver más, clic aquí.

Para comprender la importancia de esta iniciativa no es necesario moverse hasta el mar o el río. Simplemente detengámonos a observar las bajadas de los cordones de la vereda o el acceso a medios de transporte, por ejemplo. Si bien se observan algunos esfuerzos en sentido de hacerlos más accesibles, nos darán una clara idea de lo difícil que es moverse entre lo que nos rodea si no tenemos plena capacidad motríz. Felicitaciones, y bienvenidas sean iniciativas de este tipo.

Fuente: Sitio web de Co.Pro.Dis

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Estuvimos en ‘De 12 a 14’, por Canal 3

canal3.jpgSiguiendo con la “racha mediática” de estos días, y a propósito del CES 2008, la Feria de la Electrónica de Consumo que se llevó a cabo entre el 7 y el 10 de Enero pasado en Las Vegas, nos convocaron para una entrevista en el programa de mayor audiencia del canal local. Allí hablamos sobre la Feria y respondimos preguntas orientadas a la cuestión de como y cuando los argentinos accederemos a estas tecnologías, analísis que requiere de una extensión en el tiempo imposible para la televisión; sin embargo, el sólo hecho de que al menos se planteen estas cuestiones en los medios masivos hace que valga la pena participar.

Como se puede suponer, la falta de crédito, la brecha social y la cuestión educativa surgieron entre otros temas de similar envergadura, temas que consideramos centrales al hablar del acceso de todos a las nuevas tecnologías.

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Rosario apuesta al futuro con semáforos a leds

Semáforo de ledsLos transeúntes y automovilistas atentos habrán notado que la Municipalidad de Rosario ha puesto en funcionamiento semáforos a leds en varias intersecciones de nuestra ciudad. La Dirección de Ingeniería de Tránsito dependiente de la Secretaría de Servicios Públicos y Medio Ambiente está invirtiendo más de un millón de pesos en la puesta en funcionamiento de estos semáforos, en el marco del plan de semaforización de este año.

Algunos de los equipos están conectados al Centro de Control de Tránsito, lo que permite un monitoreo permanente y en tiempo real para luego establecer programas acordes a las necesidades del tránsito del momento.

Destacan en el sitio de la Muni que en los cabezales de semáforos se utilizaron ópticas con iluminantes a led en reemplazo de las tradicionales lámparas incandescentes. La nueva tecnología permite un ahorro energético de entre el 85% y el 90%. También disminuye la emisión a la atmósfera de los gases de efecto invernadero, elimina el efecto “fantasma” (efecto que no permite distinguir con claridad el color encendido por el reflejo del sol), brindando mayor luminosidad y visibilidad.

Además, los nuevos semáforos funcionarán con el sistema de intermitencia nocturna jerarquizada, esto es intermitente amarillo por la arteria principal, señal equivalente a “cruce peligroso”, e intermitente rojo por las transversales, señal que equivale a “pare”. Se implementa también una diferenciación por horarios relacionada con el caudal vehicular que transita en determinadas arterias por la noche.

Bien por la Muni.

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Para padres nostalgiosos…

Aquí, dos modelos para pegar en cartulina y armar. Tener hijos pequeños sería la excusa perfecta (a pesar del seguro “Pá, ¿qué es eso?”), pero sino, adelante valientes. A armar se ha dicho.

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Dos comentarios:

1) Para agrandarlos, hacer clic sobre la imagen.
2) No recuerdo de donde los saqué, así que si alguien los conoce y sabe de donde son originalmente por favor, avise.

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'Plan A': los celulares y un debate necesario

Hoy tuve el enorme placer de participar del programa “Plan a“, en Canal 3 de nuestra ciudad, por invitación de su productor Fabián Scabuzzo.

El tema convocante fué “Los celulares y la dependencia tecnológica”, con un panel multidisciplinario entre los cuales estuvo la escritora Angélica Gorodischer, entre otros notables. Un lujo.

Estas son algunas de nuestras intervenciones en el programa:

Sobre la dependencia a los celulares y la tecnología en general: “Cuando el hombre dejó de usar sus manos para usar una herramienta, ya hubo dependencia”.

Falta un debate necesario sobre la influencia de los problemas de seguridad, la publicidad, la salud, etc.

Es para destacar el buen trato de todos, en especial de Fabián y de Gustavo Rezzoaglio, el conductor del ciclo, quien con mucho profesionalismo lleva las riendas de un debate a veces caliente.

Se notó el esfuerzo por abordar un tema complejo desde diferentes áreas y visiones, aunque por lo escaso del tiempo quedó mucha tela para cortar.

En definitiva, una buena experiencia.

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Por qué el Negro nunca se fue de Rosario

NegroAlguna vez el Negro Fontanarrosa escribió esto; disculpas por no citar la fuente pero no recuerdo de donde lo saqué (si alguien lo sabe, avise por favor). Pero es una genialidad que merece la pena ser recordada en este dolor.


Somos creativos, a falta de paisaje Rosario tiene lindas minas y buen fútbol. ¿Qué más puede pretender un intelectual?. Esa es mi respuesta cada vez que me preguntan por qué vivo en Rosario. Hecho que, por otra parte, no es demasiado curioso. Un millón doscientas mil personas han tomado la misma determinación.

Lo de las mujeres, señores, es destacable. Más de una vez pensé, y hasta lo propuse, que si había que hacer una campaña publicitando Rosario como destino turístico, a falta de mar, picos nevados o juegos de azar, teníamos que hacer hincapié en lo de las mujeres. Considerando, además, que ya pasó aquel momento brillante de la ciudad, cuando se proclamaba Capital Mundial de la Prostitución y miles de turistas llegaban a la Chicago Argentina en busca del luminoso barrio de Pichincha. Momento que, por lógicas razones cronológicas, no pude vivir, lo que me recuerda aquella frase de Woody Allen: “Yo me perdí la Revolución Sexual por dos meses”.

Admito que nunca encontré una frase impactante para mi propuesta publicitaria. La fellinesca “Rosario, la ciudad de las mujeres” suena un tanto obvia y sin gracia. “Rosario, Capital Nacional de la Potra”, rotunda y aceptada rápidamente por la vulgaridad de mis amigos, era sin duda burda y bastante peyorativa hacia el género femenino. Buscar algo en torno a “loba”, nos hubiera emparentado demasiado con Roma. La idea quedó en la nada.

Este impulso mío de resaltar la belleza de las mujeres locales se contrapone, paradójicamente, con una inquietante y reveladora teoría que estoy por lanzar en breve mediante mi ensayo Somos todos feos. Sostengo allí, valientemente, que el 90% de los seres humanos nos dividimos, estéticamente, entre normales, feos y horribles. Solo hay, lo lamento, un 10% de bellos, que son aquellos a los que se les paga por su condición de hermosos, aparecen en las tapas de las revistas, desfilan en las pasarelas y brindan sus nombres a perfumes costosos. No se les exige decir frases ingeniosas, pensar o emitir opiniones profundas. Sólo se les reclama que sean lindos. Cuando se generaliza diciendo “La mujer brasileña es bellísima” o “El hombre argentino es muy buen mozo”, se habla, duro es admitirlo, de un 5% de nuestros habitantes.

Pero toda teoría tiene su excepción, mis amigos. Y debo aceptar que la mujer rosarina (como la de Cali, Colombia) está muy pero muy buena. Rebuena, dirían los chicos. Y aquí también arriesgo un par de explicaciones a tal fenómeno natural. Primero: la soja. Esta leguminosa (hoy por hoy alimento estrella a nivel mundial) es la base nutricia de la mujer rosarina, la que la hace más sólida, más maciza, más protuberante y más sabia. Segundo: la pendiente de la ciudad hacia la costa. Desde la época de las lavanderas, nuestras señoras han debido bajar hacia el río, descender hacia el Paraná por calles empinadas como Laprida o Rioja, lo que las obliga a echarse hacia atrás buscando el equilibrio, comprimiendo los glúteos, tensando los músculos del estómago y sacando pecho, para sostener, además, el canasto de ropa sobre sus cabezas. Los resultados están a la vista, mis amigos, aunque no todos al alcance de la mano.

Usted no puede darse vuelta a mirar a una señora en la peatonal Córdoba porque se pierde. Se pierde la que viene de frente. La exaltación de las mujeres, asimismo, se entronca en el recurso rosarino de defender la ciudad rescatando el paisaje humano ante la moderada oferta de atractivos geográficos mayores. Seamos realistas, el Paraná boca arriba (como poetizó Pedroni) es enorme, pero no es el mar y alrededor no tenemos ni siquiera mansas serranías, como Córdoba.

Entonces, cada vez que el rosarino habla de Rosario, menciona nombres y apellidos: el Che Guevara, Olmedo, Fito Paéz, Baglietto, el Gato Barbieri, etc. etc. etc. Por ahí va la cosa. Más que nada por el lado de la Cultura. Y sobre la cultura rosarina siempre hay una mirada curiosa, desde otras latitudes. “¿Por qué en Rosario se produce un movimiento cultural tan grande?”, suelen preguntarme periodistas porteños, por ejemplo, que llegan a Rosario y no encuentran lugar en los hoteles, copados por un miniturismo atraído por la oferta de teatro y espectáculos musicales, cuando no congresos o simposios. “Porque en Rosario no hay otra cosa para hacer” contesto yo, medio en serio, medio en broma. Lo que no es absolutamente cierto, pero que algún viso de realidad tiene. Las ciudades turísticas no se caracterizan por generar cultura. En Bariloche, digamos, la gente tiene puesta su energía en alquilar esquís, elaborar chocolate, ahumar ciervos y ofrecer perros San Bernardo con los cuales sacarse fotos. En Mar del Plata la energía recaerá en ofrecer barcas para pescar tiburones, organizar un Bikini-Open, fritar cornalitos y vender choclos en Punta Mogotes. Siempre me pregunto “¿Cuántos escritores dio Las Vegas?”.

Debe darse, además, en ciudades como Rosario, un condimento de contagio. “Si de acá salió Fito -se preguntará algún pibe, como el mío, que toca el bajo- y salió Baglietto y salió Litto Nebbia.¿Por qué no puedo salir yo?”. Los proyectos artísticos no suenan, entonces, tan descabellados. Como nadie se asombra en Rosario si un pibe apunta para futbolista profesional. Todos conocemos varios, hijos de amigos, sobrinos o conocidos que ha aparecido en las inferiores de Ñuls, Central o Renato Cessarini.

En definitiva, Rosario es como una Buenos Aires más chica, afortunadamente más chica y con muchos menos habitantes. Soy, lo confieso, uno de los tantos rosarinos que anhelan, egoístamente, que no seamos millones. Nadie ha podido explicarme cual es la ventaja de ser muchísimos, dónde radica el beneficio de ser como San Pablo, o ciudad de México, exagerando. Rosario es una ciudad de inmigrantes, marcadamente italiana, más tanguera que folclórica, más comerciante que colonial, que busca un perfil identificatorio a través de lo que hace y produce, Pero claro, nuestra proximidad con Buenos Aires a veces nos mimetiza con ella.

Hablamos como los porteños, el tango nombra a San Juan y Boedo antiguo y todo el cielo pero ignora el mnumento a la Bandera, no tenemos un cantito como cordobeses, tucumanos o santiagueños y todo esto, en ocasiones, nos acompleja, nos hace pensar que no somos diferentes ni reconocibles o que nos falta una personalidad clara y avasalladora. En verdad, nunca me desveló ese tema. “El estilo es la insistencia” dijo alguien. Y es ocioso sentarse a esperar un estilo. Poco habría producido yo si, antes de empezar a dibujar, hubiese pretendido definir mi estilo. El estilo aparecerá con el correr del lápiz. A mi juicio la identidad, como el movimiento, se demuestra andando. Con una buena cuota de creatividad. Rosario es una ciudad de creativos, mis amigos. Por algo Belgrano, para crear la bandera, eligió Rosario.

Roberto Fontanarrosa


 

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