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TICs - 3. página

Una foto que habla de nuestros prejuicios

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Esta foto aparece cada tanto en las redes sociales desde hace algún tiempo, para intentar demostrar el daño que están produciendo las nuevas tecnologías en la juventud. Claro, quien publica asume -esto es lo usual- que los chicos y chicas están distraídos y absortos con sus dispositivos digitales mientras a sus espaldas sucede Rembrandt. Que “no hay futuro”, que “la juventud está perdida”, que “la tecnología nos convierte en bestias”, etcétera, es el pretendidamente lúcido análisis que muchos observadores hacen.

Sin profundizar en el asunto, suelo responder a esta publicación -hecha siempre por adultos, cabe aclarar- que si ese fuera el caso, la falla más evidente que salta a la vista es la ausencia del adulto. Es en esas instancias en las que debería entrar en juego la función del adulto ayudando, mostrando, apoyando, interesando, a fin de convertir esa experiencia en una provechosa.

Recuerdo que en nuestros tiempos escolares íbamos a esas excursiones y visitas, y actuábamos de modo muy similar al que se supone muestra la foto, aunque no tuviéramos celulares hace 40 años atrás. Pero siempre había un profesor, una maestra que acompañaba y con mucha paciencia nos iba mostrando cómo era la cuestión, hasta que crecimos y solitos nos dimos cuenta de qué iba la cosa. Porque éramos adolescentes y ellos, los púberes de ayer y de hoy, actúan así, y esa clase de ayuda de nuestra parte es imprescindible.

Sin embargo, la verdad parece ser más profunda y si se quiere, más aleccionadora aun. Encontramos en Redes Abiertas una explicación sobre el momento y las circunstancias en las que se tomó la foto, y lo que se observa es francamente revelador -revelador de los prejuicios de algunos, claro.

Sintetizando, el artículo muestra que lo que estamos viendo es justamente lo contrario de lo que ligeramente creemos ver: estos niños estaban siendo educados mediante el uso de una aplicación.

En lugar de usar cuadernos y apuntes -como hacíamos nosotros-, hoy se usan las nuevas tecnologías para realizar ejercicios con los que comprender mejor las obras o adquirir un lenguaje artístico.

El museo en custión que visitaban estos chicos, el Rijksmuseum, es uno de los museos pioneros en implementar las nuevas tecnologías como herramientas didácticas y pedagógicas, adaptadas a diversos públicos.

La experiencia se puede leer completa haciendo clic aquí.

Por eso, el título: la foto, más que mostrar lo “perdida” que está la juventud, debería hacernos pensar y reflexionar acerca de cuan distraída y livianamente observamos las cosas, mientras dejamos correr libres nuestros prejuicios.

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Avances tecnológicos, empresas y privacidad

En mi columna en el programa Otra Vuelta, hablamos sobre los avances tecnológicos y las políticas de privacidad de las principales empresas de acuerdo al Ranking de derechos digitales.

El programa, conducido por los periodistas Lalo Puccio y Gabriela Sapienza, se emite de lunes a viernes de 18 a 20 hs. por Radio Nacional Rosario.

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Nuevas tecnologías y democracia

En mi columna en el programa Pinceladas Sociológicas, hablamos sobre la participación política mediada por las tecnologías y su relación con la cultura política.

El artículo mencionado en la columna, “Tecnología y democracia”
por Diego Beas, se puede encontrar en Letras Libres.

Integran el equipo de Pinceladas SociológicasAna María Tavella, Socióloga (UBA), producción de contenidos y conducción; Gonzalo García, Escuela de Comunicación Social (UNR), producción general; Sofia Maragliano, Escuela de Comunicación Social (UNR), ayudante en producción; Camila L. Pfeffer, Escuela de Comunicación Social (UNR), ayudante en producción.

Pinceladas Sociológicas se emite los días jueves a las 17 hs. por FM Radio Nacional Rosario 104.5.

El programa completo se puede escuchar haciendo clic aquí.

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Entrevista para ‘Aires de Mañana’

Me entrevistaron del programa “Aires de Mañana”, conducido por Laura Guzman y Mariano Onega, y que se emite por FM 87.5 Soldados, de la ciudad de Bs. As., para hablar sobre la incorporación de las nuevas tecnologías en la educación y nuestra campaña sobre seguridad en internet.

Muchas gracias al productor del programa, Juan Carlos Fernández, por convocarme para tratar estas problemáticas.

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Depredadores al acecho

En mis charlas sobre privacidad y seguridad en internet suelo recomendar enfáticamente a los padres que acompañen a sus hijos en el aprendizaje de los buenos hábitos necesarios para conducirse en el mundo virtual, con seguridad y sin riesgos.

Lo hago por dos razones: la primera es que ellos ya lo vienen haciendo desde el momento en que les enseñaron a andar en bicicleta, a cruzar la calle o a no meter los dedos en el enchufe. La segunda es menos obvia: la dificultad de los niños en comprender el alcance y masividad de la virtualidad. Es notable -y eso es algo que se desprende del video a continuación- la claridad y seguridad con que comprenden los riesgos y cuidados en el mundo físico -por ejemplo, como conducirse frente a extraños-, y sin embargo encuentran gran dificultad en transferir esas habilidades al mundo virtual.

De allí entonces, nuestra insistencia en aquel acompañamiento, desde que no requiere de grandes conocimientos teóricos informáticos sino de experiencia de vida.

El CEOP (Child Exploitation and Online Protection Center) es una agencia de la policía de Gran Bretaña que trabaja para rastrear delincuentes cibernéticos y ofrecer programas de educación gratuita en las escuelas para ayudar a los niños de todas las edades a mantenerse seguros en línea.

Como parte de dicho programa de educación produjeron el video que publicamos a continuación, titulado “Jigsaw”, entre varios otros que se pueden ver en su canal de YouTube. En él, y en una genial combinación de realidad y virtualidad, se muestra no sólo el contraste mencionado en las percepciones de los chicos, sino una dramatización muy efectiva sobre el modo en que actúa un depredador.

El subtitulado lo convierte -a pesar de algunos errores ortográficos, que no son nuestros- en una muy eficaz herramienta para trabajar la problemática tanto con los niños como con sus padres.

Fuente: CEOP

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Desconectados con el debate

LN CI

Al momento de escribir estas líneas, el artículo titulado “(Des)Conectar Igualdad: un programa que inspiró elogios, pero hoy recibe críticas”, escrito por Denise Rabin para La Nación, a escasas horas de ser publicado tiene más de 650 comentarios.

Si bien es cierto que es prácticamente imposible soslayar en los comentarios de artículos de este tenor la chicana política y la opinión tendenciosa -entreveradas con la buena fe de muchos-, soy de la opinión de que la cantidad de participantes indica en alguna medida lo poco que se debaten estas cosas.

Fui consultado por la periodista durante la investigación para el artículo y -más allá de ciertas reservas de mi parte con respecto al medio de origen en cuanto al abordaje de esta cuestión puntual- participé con la expectativa del debate que esto puede generar. Cómo le respondí a una colega que comentó el artículo en mi perfil de Facebook, creo que la nota tiene el valor de lo objetivo, desde que nos permitió hablar a quienes de un modo u otro vivimos la experiencia. No es el estado y tampoco son los ‘especialista’ quienes opinan, sino los trabajadores que cada día confrontan la situación en el aula.

En lo personal, escribí mi primera entrada al respecto de la entrega de notebooks en la escuela en marzo del año 2006, cuando el proyecto era parte de una idea global llamada OLPC (One computer per child), y ya iban saliendo a la luz algunas contradicciones que no habilitaban el optimismo.

Una de esas contradicciones, sobre las cuales hablo no sólo en el artículo en cuestión sino también en otros, es que el Plan Conectar Igualdad alcanza sólo a los alumnos de la escuela pública dejando afuera a los de la escuela privada, asumiendo que todas las escuelas privadas cuentan con sus propios recursos. Esta decisión ignora el hecho de que existen escuelas privadas confesionales o dependientes de otras instituciones en zonas de riesgo en las que los recursos apenas alcanzan. De este modo, se deja afuera de esta especie de “paraguas digital” a una gran porción del alumnado que supuestamente está favorecido por tener una computadora en su casa.

Esta situación generó un hecho para nada inocente: fue aprovechado por algunas poderosas editoriales escolares, que comenzaron a ofrecer a ciertas escuelas privadas con poder adquisitivo su propio modelo, las llamadas “aulas digitales”.

Otra objeción de mi parte tiene que ver con la capacitación: si hacemos con la notebook lo mismo que con un libro o una calculadora, sin el valor agregado de la experimentación, la búsqueda, la innovación, la creatividad, entonces sólo cambió el formato y hubo una simple transferencia de lo analógico a lo digital. Pero para ello se requiere capacitación. Amplia, abarcativa, creativa, dinámica. Y presencial, desde ya.

Es innegable que la entrega de las máquinas, aun parcializada y con fallas, es siempre ventajosa. Puso el dispositivo en manos de los chicos, y eso siempre es un avance. Si era el dispositivo correcto y adecuado -no se fabrican más las netbook, ¿no hubiera sido conveniente entregar tablets?- es otra discusión. Lo importante es que las máquinas están y ayudan de alguna manera a cerrar la brecha digital, al menos en los sectores más postergados.

La pregunta entonces, es: ¿alcanza sólo con el aparato, o se necesita también un proyecto que le brinde contenido, que lo haga provechoso, con sentido? Alli, sin dudas, se encuentra la deuda fundamental del Plan.

La nota completa puede leerse haciendo clic en este link.

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Tecnología, capitalismo y control

Es fácil hacer corresponder a cada sociedad distintos tipos de máquinas, no porque las máquinas sean determinantes sino porque expresan las formas sociales capaces de crearlas y utilizarlas. Las viejas sociedades de soberanía manejaban máquinas simples, palancas, poleas, relojes; pero las sociedades disciplinarias recientes se equipaban con máquinas energéticas, con el peligro pasivo de la entropía y el peligro activo del sabotaje;
las sociedades de control operan sobre máquinas de tercer tipo, máquinas informáticas y ordenadores cuyo peligro pasivo es el ruido y el activo la piratería o la introducción de virus. Es una evolución tecnológica pero, más profundamente aún, una mutación del capitalismo.
[Gilles Deleuze en “Posdata sobre las sociedades de control”]

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