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Assange, Facebook y el espanto

En una entrevista con Russia Today que publica hoy DiarioTi, Julian Assange llama a Facebook “la máquina de espionaje más espantosa jamás inventada”, porque según indica, Facebook consiste de una base de datos con información de personas, su estado civil, domicilio, pasatiempos, red de contactos, etc. “todo disponible para la inteligencia estadounidense”.

Assange asegura que Estados Unidos tiene un control total de la red social Facebook, y toda la información que los más de 600 millones de usuarios de Facebook suben al sitio permite a la inteligencia estadounidense espiarles directa y constantemente.

Pero para el fundador de Wikileaks no sólo Facebook, sino también gigantes de Internet como Yahoo y Google proporcionan a las autoridades estadounidenses acceso directo a sus bases de datos. No se trataría de información entregada como resultado de una orden legal, sino de sistemas con un interfaz de acceso creado específicamente para los servicios de inteligencia estadounidenses.

Sin embargo Assange, que no presenta evidencia alguna para sus afirmaciones, afirma que “no es así que Facebook sea directamente operado por la inteligencia estadounidense, pero está sometido a presiones jurídicas y políticas (…) Toda persona que agregue amigos en Facebook debe saber que está trabajando gratuitamente para las organizaciones estadounidenses de inteligencia, al aportar al crecimiento de la base de datos”.

Fuente: DiarioTi

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La doble moral de Amazon apesta

Amazon revocó el contrato de hospedaje de Wikileaks aduciendo que el sitio de filtraciones no era propietario de los documentos que publicaba. Esta situación infringiría las condiciones de uso de AWS (Amazon Web Services). Sin embargo, ahora Amazon ha decidido lucrar vendiendo los mismos documentos que motivaron la expulsión de Wikileaks. Amazon ha decidido lucrar vendiendo los mismos documentos que motivaron la expulsión de Wikileaks. En ésta página, Amazon del Reino Unido vende por 7,37 libras esterlinas los documentos del denominado Cablegate filtrados por Wikileaks. Para despertar el interés de posibles compradores, Amazon presenta el material con el siguiente título: ‘WikiLeaks documents expose US foreign policy conspiracies’ (Documentos de Wikileaks dejan al descubierto las conspiraciones de la política exterior estadounidense).
DiarioTi, informando ayer sobre la burrada -con perdón de tan noble animal- de Amazon.

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Hillary, la desmemoriada

También estamos apoyando el desarrollo de nuevas herramientas que permiten a los ciudadanos ejercer sus derechos a la libertad de expresión saltándose cualquier censura con motivaciones políticas. […] Tanto los ciudadanos americanos como las naciones que censuran Internet deben comprender que nuestro gobierno está comprometido a ayudar a promover la libertad en Internet.
Hillary Clinton en enero de 2010. No, no estaba hablando de WikiLeaks. Gracias, Microsiervos.

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Wikileaks, o el lado para el que gira el mundo

Hoy se entregó Julian Assange a las autoridades británicas, en momentos en que pesaba una orden de captura sobre el atribulado editor de Wikileaks por un asunto que nada tiene que ver con la difusión de los ahora famosos documentos diplomáticos.

Digo atribulado, porque el hombre no tiene tranquilidad desde que difundió esa especie de radio pasillo de la diplomacia mundial: le cancelaron la cuenta de PayPal con la que recauda los aportes para su proyecto, le cerraron sus cuentas en Suiza -algo bastante insólito, por cierto, si se tiene en cuenta las características del sistema bancario de ese país-, entre otras varias delicias. ¿El sistema entero contra el bueno de Julian? Mmm… puede ser.

La cuestión es que ninguno de los documentos revelados va a cambiar el estado actual de cosas, tal la entidad de ellos. Esta primera tanda de documentos, cargados de obviedades y cuestiones menores, sólo mantienen a la movediza Hillary dando más explicaciones que su esposo Bill en ocasión del famoso asunto del cigarro, y a los políticos de todo el mundo enmudecidos por el temor a lo pudieran decir los documentos que Wikileaks difunda en el futuro. Y claro, justifican las muchas caras largas de los políticos, quienes creyeron que la charla entre amigos era posible.

Pero no mucho más que eso. Es decir, nada que una buena novela de Graham Greene o John Le Carré no hayan dicho ya, y en forma mucho más entretenida por cierto. Otro notable silencio es el de las organizaciones de derechos civiles.

Tal vez lo único rescatable en todo esto, y que realmente tiene unas implicancias notables por lo novedoso, es la cuestión de la democratización de la información. “No more secrets”, pregonaba en una vieja película el personaje de Robert Redford, en la que el susodicho se enfrascaba en una sorda lucha con lo más subterráneo del poder. Ese parece ser el sentido de esta pequeña revolución en nuestra forma informarnos para entender para que lado gira el mundo.

Parece, digo. Cuando se difundan documentos que realmente digan cosas, tal vez podamos sacar alguna conclusión más seria.

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Breves: Gracioso, si no fuera cierto

  • Una encuesta afirma que el 95% de los usuarios de Facebook piensa que los cambios en la privacidad realizados recientemente son “una mala idea”. Sólo el 2% afirma que puede afrontar dichos cambios, y el 3% declara no entender qué cambios son los que propone Facebook al respecto. ¿Está usted entre ese 3%? Bueno, la cosa en así: en marzo Facebook propuso cambios en su política de privacidad a fin de poder compartir a futuro, información personal de sus usuarios con otros sitios web. Es decir que si ud. es usuario de FB y visita una web asociada, ésta tendrá acceso a sus datos personales. Si esto todavía no le causa gracia, escuche: la compañía sólo ofrecerá datos personales a “partners cuidadosamente seleccionados”.
  • Facebook bloqueó los enlaces publicados por sus usuarios hacia un vídeo publicado por Wikileaks. En ese video, que corrió por la web como pólvora, se muestra un helicóptero estadounidense que en 2007 abrió fuego contra un grupo de civiles de Bagdad, incluidos niños y sin mediar provocación ni motivo alguno. Wikileaks publicó además documentos secretos según los cuales los servicios de inteligencia de EE.UU. consideran que las actividades de Wikileaks son una amenaza que debe ser detenida. La pregunta del millón: ¿lo correcto no sería que dejen de hacer esas cosas, en vez de prohibir mostrarlas? Si, ya sé: está en su naturaleza.

Fuente: DiarioTI.com

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